viernes, 20 de agosto de 2021

EE. UU. se prepara para alimentar a los medios con pruebas falsas para desacreditar a China sobre los orígenes del virus.
CGTN en Español

El Gobierno de EE. UU. se prepara para alimentar a los medios con pruebas falsas para desacreditar a China sobre los orígenes del virus, mientras la investigación de la Comunidad de Inteligencia se estanca, según un artículo publicado por Global Times.

Washington está aunando esfuerzos para manipular a los medios de comunicación estadounidenses en un intento de que cooperen con la investigación de su Inteligencia sobre los orígenes de la COVID-19 en China y creen una atmósfera favorable para que la opinión pública desacredite y culpe a China por el tema. Sus tácticas incluyen "alimentar a los medios de comunicación estadounidenses con información falsa para fabricar la "teoría de fuga de laboratorio en China”, alentar a algunos medios a promover la "teoría del mercado chino de vida silvestre" sobre los orígenes del virus y manipular a sus medios para fortalecer los informes positivos sobre el laboratorio de Fort Detrick, según declaró este viernes al Global Times una fuente cercana al asunto.

Todo esto se produce cuando llega a su fin el plazo de 90 días establecido por Joe Biden para investigar los orígenes del virus. Para formular el informe, Estados Unidos está redoblando sus esfuerzos para obligar a los vecinos de China a participar en su campaña de difamación contra la nación asiática como la "fuente del coronavirus", utilizando la ayuda para vacunas, la capacitación de talentos y la inversión industrial como cebo. Y, además, está presionando a la Organización Mundial de la Salud (OMS) y reuniendo a sus aliados, incluidos la UE, Australia, Japón y otros países, para lanzar una investigación de "rastreo de orígenes de segunda fase" en China, a pesar de que incluso sus propias instituciones de investigación y aliados creen que es casi seguro que el virus no se haya creado a través de medios artificiales, dijeron fuentes al Global Times anteriormente.

Pero funcionarios de alto nivel del Gobierno de EE. UU. creen que las agencias de inteligencia nacionales aún no han obtenido pruebas sustanciales sobre la "teoría de los orígenes chinos" o la "teoría de fuga de laboratorio de China", mientras que la posición de China de defender el informe del estudio conjunto China-OMS y oponerse a toda politización del rastreo de virus ha ganado el apoyo y reconocimiento de muchos países, según señaló la fuente. Algunos gobiernos y expertos se han unido a China para pedir a la OMS que investigue el laboratorio de Fort Detrick en Estados Unidos.

Ante esta circunstancia, la administración Biden hará pleno uso de la posición dominante de sus medios en términos de comunicación internacional, y "guiará" a los medios de comunicación relevantes para promover la narrativa estadounidense desde todos los ángulos, resistiendo el "contraataque de China" y creando una opinión pública favorable que cree que desacreditar y culpar a China es lo correcto, agregó la fuente.

Para hacer esto, el Gobierno de Estados Unidos ha estado alimentando a los medios con pruebas fabricadas de la "teoría de fuga de laboratorio en China" y promocionando informes de la OMS y de la comunidad científica internacional que eran negativos para China.

Recientemente, el Gobierno de Estados Unidos incitó a algunos medios a exagerar la teoría de que los mercados de animales salvajes chinos eran el origen, proporcionando planes alternativos para "condenar" a China, dijo la fuente.El país norteamericano también ha estado manipulando sus medios para fortalecer la cantidad de informes positivos sobre Fort Detrick, disociando la relación entre Fort Detrick y el nuevo coronavirus y tratando de devolver el foco de la investigación a China.

Bloomberg citó el jueves un estudio publicado en junio que afirma que un estudio sobre animales salvajes de Wuhan infectados puede arrojar luz sobre los orígenes del virus.

The Wall Street Journal también publicó un artículo de opinión el 15 de agosto, escrito conjuntamente con Robert Redfield, quien anteriormente fue empleado del Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades de EE. UU. y corresponsal médico de Fox News.

El artículo difundió rumores sobre que los empleados del laboratorio de Wuhan estaban enfermando con síntomas similares a los de la COVID-19 en el otoño de 2019, algo que ha sido rechazado y criticado repetidamente por el Instituto de Virología de Wuhan.

Después de la Guerra Fría, las agencias de inteligencia estadounidenses orientadas a la politización fracasaron a la hora de abordar todas las decisiones importantes, incluidas la Guerra de Irak y la Guerra de Afganistán. Ahora está claro que las agencias de inteligencia de EE. UU. no proporcionaron un análisis equilibrado, neutral y objetivo sobre los problemas, sino que atendieron a la opinión política y pública de los EE. UU., señaló Li Haidong, profesor de la Universidad de Asuntos Exteriores de China, al Global Times. Li explicó que la politización del tema determinará la estructura del informe sobre el rastreo de los orígenes del virus, incluso si no se publica.

Los esfuerzos de EE. UU. para rastrear el virus tienen como objetivo debilitar la influencia de China, y los responsables políticos de EE. UU. entienden que es un ataque político que se adapta a su estrategia de competencia integral y confrontación con China, aclaró Li, quien además señaló que Washington utiliza todas sus herramientas disponibles, incluidos los aliados y los medios de comunicación para alejar a China de sus vecinos en la mayor medida posible, creando una confrontación.

El Gobierno de EE. UU. se prepara para alimentar a los medios con pruebas falsas para desacreditar a China sobre los orígenes del virus.

2021-08-20 03:03 GMT 

No hay comentarios:

Publicar un comentario