En Venezuela sigue, se mantiene y se agudiza el pulseo muscular político entre el chavismo en el poder y la derecha nacional e internacional que quiere “a como de lugar” obtener el poder ejecutivo nacional…con la gran particularidad de estructurarse a partir de una guerra no convencional, que intenta por vías mediáticas, económicas, diplomáticas y todas aquellas formas y maneras que ayude a construir toda una sensación de inestabilidad política, a través de un narrativa destructiva y pesimista…para que la población en general se llene de rabia y angustia ante las cosas que están pasando…


En esa enfermizo y obsesivo odio y revanchismo antichavista, siguen intentando desalojar del poder ejecutivo nacional al presidente Nicolás Maduro, por vías inconstitucionales e ilegales, y seguir fomentando angustias emocionales, intranquilidad social y crear toda una matriz de opinión de que estamos en la antesala de un estallido social, que nos puede conducir a una guerra civil y a la deseada intervención militar del imperio y de algunos gobiernos lacayos y serviles del coloso del norte…

Ésta derecha apátrida ha conseguido un instrumento estratégicamente político, listo para la presión y el chantaje a la hora de una posible negociación política: el auto-nombramiento de Juan Guaidó, como presidente interino de La República Bolivariana de Venezuela y representante del partido político ilegal y cada vez más parecido a un grupo terrorista de la ultraderecha, mal llamado “voluntad popular”…organización política ilegitimada por su abstencionismo militante y principales protagonistas en los oscuros y terribles acciones guarimberas en el 2017…

El hecho político es que el imperio y un grupito de gobierno seguidores de las ordenes de su jefe Trump, sólo reconocen a Guaidó como presidente interino, para comenzar y activar una nueva agenda política, y que  consiste en “vender la idea” de que Maduro fue presidente hasta el 9 de enero y que al juramentarse el 10 de enero, “cayó en usurpación de funciones” y por lo tanto ante una especie de “vacío de poder”, se debe juramentar al presidente de la Asamblea Nacional, sin importar que se encuentran en desacato…

El imperio juega a conseguir a “la mejor de la excusas” para invadir a la patria de Bolívar, que va desde crear todo un conflicto diplomático, al no querer hacerle caso al decreto presidencial sobre que tienen 72 horas para irse del país, todo el cuerpo diplomático estadounidense, hasta “ligar” que metan preso a Guaidó, para venir a rescatarlo de la cárcel y así aprovechar para colocarlo en Miraflores…
Ya comenzó el nuevo guarimberismo versión 2019, ya van varios muertos, reaparece el fascismo, incendiando una casa de la cultura, quemando sus libros, saqueos y destrucción de bienes públicos y hasta estatuas de Chávez y Reverón…y la derecha muy feliz cuando disparan el caos social y los actos terroristas ya que sus ambiciones por el poder supera al supuesto y negado amor que puedan tener por la paz…

Politólogo.
 bravisimo929@gmail.com