domingo, 29 de noviembre de 2015

Los Domingos de Díaz Rangel | ¿Cantarán fraude?

8 de noviembre de 2015
Crédito: Últimas Noticias
Eleazar Díaz Rangel



Estamos entrando en las últimas semanas antes de las elecciones, lo que significa que será acentuada la campaña contra el CNE, contra todo el sistema electoral venezolano y contra su presidenta, Tibisay Lucena. Afortunadamente, tenemos al frente de ese organismo a una mujer de temple, probada en siete plazas (10 elecciones nacionales) con un eficiente equipo de colaboradores y expertos que han podido hacer del sistema de votación el más confiable del mundo. Imposible un fraude que adultere la expresión de los votantes, reconocido no solo por la oposición cuando les organiza sus votaciones internas, sino por decenas de observadores extranjeros que han conocido todo el proceso. 

Hace poco, cuando el presidente Nicolás Maduro estuvo en Nueva York con motivo de los 70 años de la creación de la ONU, se entrevistó con el ex presidente Jimmy Carter, y hablando de los próximos comicios, Carter le dijo que seguía teniendo la misma opinión del sistema venezolano por su garantía de confiabilidad.

Ningún sistema electoral del mundo es tan auditado como el venezolano, objeto de 22 auditorías distintas cada vez que hay elecciones, donde no solo participan técnicos y expertos sino representantes de casi todos los partidos que postulan candidatos. Seguramente no lo hacen todos porque son más de 90 partidos, y algunos locales apenas tienen dos o tres candidatos. En esas auditorías avaladas por los partidos están las garantías de la pureza de nuestras elecciones.

En cuanto a los observadores del exterior, se justificaba su presencia a poco del derrocamiento de la dictadura porque se trataba de un proceso democrático en formación, con debilidades, pero hoy, y así lo recordó hace poco Tibisay, Venezuela está en capacidad hasta de orientar a Estados Unidos para mejorar su sistema de votación y ofrecerles garantías a sus electores de las que carecen hoy. Pero la oposición está empeñada en convertir en “observadores” a sus numerosos invitados, que los trae de países europeos para generar disturbios y provocar escándalos noticiosos, para deformar la imagen de las elecciones del 6D. 

No obstante tantos indicadores positivos, la oposición persiste en su campaña de descrédito, ahora con el apoyo exterior, y no cesará hasta el mismo día de las votaciones, el próximo 6 de diciembre. Vendrán eurodiputados, ex presidentes y decenas de políticos traídos por los partidos de la MUD con el único propósito de intentar sabotear, hacer ruido, entorpecer el proceso, escandalizar hacia sus países, en fin, perturbar las elecciones y la imagen democrática de Venezuela así como la pureza de los comicios y denunciar presuntos fraudes. ¿De dónde saca la oposición que el Psuv o el Polo Patriótico tienen intenciones de desconocer resultados que favorezcan a candidatos opositores? ¿Cuándo un solo postulado por la oposición, a cualquiera de los cargos representativos y que hubiese sido electo, ha perdido esa representación por gestiones del oficialismo ante el CNE? ¿Cuándo? ¿Alguien puede mencionar a uno solo? Entonces, ¿de dónde sacan esa especie del desconocimiento de triunfos opositores mediante el fraude? 

Vean en la tabla de abajo estos cinco ejemplos de votaciones para alcaldes en 2008 que ganó la oposición por márgenes muy finos, y que el Psuv nunca pretendió desconocerlos ni pedir su revisión. ¿Cuántas elecciones ha ganado la oposición? Decenas, centenares. ¿Cuántos gobernadores? ¿Cuántas alcaldías? ¿Y qué ha ocurrido con esos votos que la misma gente del CNE contó uno a uno, para comprobar los resultados electrónicos que daban la victoria a postulados por los opositores? Sencillamente que fueron esos votos, reconocidos por el mismo CNE que cuenta los votos favorables al GPP, los que eligieron a los candidatos opositores, los que dieron tantas victorias a la oposición. El 6D será imposible que el CNE distinga en un mismo circuito y cuente votos para unos y no para otros. Todo eso lo saben bien en la oposición. 

Seguramente era ignorado que el domingo 6 de diciembre habrá 114 elecciones en todo el país en 87 circunscripciones; de ahí la complejidad de esas votaciones, que unas apenas tienen relación con las otras.

Y a propósito, y pese a los esfuerzos de la derecha de aquí y de allá, Unasur debe enviar una delegación de unas 40 personas como acompañantes.

El domingo recibí tres mensajes de lectores que habían leído la columna después que el ministro de la Defensa, Padrino López, la recomendó por Twitter, preguntándome dónde había obtenido esas informaciones y si me había reservado alguna otra. La verdad, más bien me preocupa lo que puede hacer la potencia del Norte, si la oposición desconoce con fuerza una derrota acusando al CNE por promover un fraude. Las advertencias del gral. John Kelly y de Thomas Shannon hacen suponer que no se quedarán de brazos cruzados.

La guerra económica tiene las más diversas expresiones. ¿Cómo puede llamarse esta: un pasaje México-Caracas es vendido en más de 3 mil dólares, pero de México a Bogotá sólo cuesta 300 dólares? Pero está recibiendo duros golpes, en pocos días de esta semana fueron decomisados 162 mil kilos de alimentos y otros productos de uso doméstico.

No termino de entender cómo si un general de Brigada dateaba a la gente de “El Picure”, no se abrió la correspondiente investigación, ni se le reemplazó del alto cargo, y se permitió que renunciara.

Como lo habíamos previsto, el alto valor de los boletos para el estadio Universitario provocó una caída de la asistencia de los aficionados. El año pasado, el promedio fue de 12.474 por partido, mientras que en este año (en el mismo período) fue de 9.124, y en el caso de Caracas han entrado 176.347, pero el año pasado esa cifra fue de 274.365. En la misma proporción ocurre la baja en partidos de La Guaira y, seguramente, se repite en otras plazas. Faltaría por conocer las cifras en bolívares que, seguramente subieron, y pareciera que es lo que más interesa a los dueños de equipos. Más que los fanáticos.




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