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lunes, 28 de agosto de 2017

Declaración del Gobierno de la República Popular Democrática de Corea sobre las sanciones del Consejo de Seguridad de la ONU

23 de agosto de 2017
Crédito: Resumen Latinoamericano


La presente declaración, de fecha 7 de agosto de 2017, fue distribuida como documento de la Asamblea General de las Naciones Unidas 

El 6 de agosto, los Estados Unidos de América urdieron en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas la “resolución sobre sanciones” 2371 (2017), que tiene por objeto bloquear completamente el desarrollo económico de la República Popular Democrática de Corea y el mejoramiento de los medios de vida de su población y en la cual los ensayos de lanzamiento de misiles balísticos intercontinentales realizados por la República Popular Democrática de Corea se califican de “amenaza para la paz y la seguridad internacionales”.

A todos los efectos, esa “resolución sobre sanciones” surge de los diabólicos intentos de los Estados Unidos por aislar y ahogar a la República Popular Democrática de Corea, viola su soberanía de forma flagrante y plantea un claro desafío al país.

El acceso de la República Popular Democrática de Corea a la fuerza nuclear más poderosa es una medida justa y legítima de defensa propia para proteger la soberanía del país y el derecho de la nación a existir ante los actos despóticos y arbitrarios de los Estados Unidos, que, durante bastante más de medio siglo, se han encargado de aplicar una política de hostilidad extrema y plantear amenazas nucleares contra la República Popular Democrática de Corea.

La República Popular Democrática de Corea, con los ensayos de lanzamiento de misiles balísticos intercontinentales que ha realizado sucesivamente, envía una severa advertencia a los Estados Unidos, que, como se encuentran atrincherados al otro lado del Pacífico, se atreven a llevar a cabo con temeridad peligrosos actos de provocación militar y una rastrera campaña para imponer sanciones contra la República Popular Democrática de Corea.

Los Estados Unidos, en lugar de aceptar la existencia de la República Popular Democrática de Corea y aprender a coexistir con ella, actúan cada vez con más desesperación y frenesí. Están tratando de llevar a la península de Corea al borde de la guerra nuclear realizando descontroladamente ejercicios con misiles contra la República Popular Democrática de Corea y desplegando en la península equipo estratégico a gran escala.

En este contexto, los Estados Unidos manipularon al Consejo de Seguridad para que improvisara la “resolución sobre sanciones” más abyecta de la historia, que incluso prohíbe totalmente actividades comerciales e intercambios económicos normales, poniendo así de manifiesto ante el mundo entero la pérfida intención de los Estados Unidos de aniquilar la ideología y el sistema de la República Popular Democrática de Corea y exterminar a su población.

Por otro lado, los Estados Unidos arman un escándalo tras otro sin pararse a pensar siquiera, pues también han tenido la insolencia de indicar que supuestamente están considerando la “opción militar” contra la República Popular Democrática de Corea.

Hay países en que las ridículas amenazas de los Estados Unidos surten efecto y hay países que se postran ante sus fanfarronadas.

Los Estados Unidos, que afirman ser la “única superpotencia mundial”, y nuestros vecinos, que prácticamente tienen el mismo tamaño que los Estados Unidos, están armando un gran alboroto, aullándose unos a otros por el terror que les inspiran los dos insignificantes ensayos de lanzamiento de misiles balísticos intercontinentales realizados por la República Popular Democrática de Corea. Su desesperación no hace sino aumentar nuestro orgullo por el poderío de nuestro país y refirmar nuestra fe en que el camino elegido es la única manera de sobrevivir y prosperar.

La República Popular Democrática de Corea ya ha conseguido todo lo que necesitaba y todo lo que podría desear tras una ardua lucha bajo el extremadamente grave régimen de sanciones creado por numerosas “resoluciones sobre sanciones” de las Naciones Unidas aprobadas a lo largo de los últimos decenios por instigación de los Estados Unidos. Es inútil pensar que la República Popular Democrática de Corea se inmutará en lo más mínimo o cambiará de postura por el nuevo tipo de sanciones que le han impuesto las fuerzas hostiles.

Los Estados Unidos podrán realizar actos de provocación a gran escala contra la República Popular Democrática de Corea en todos los ámbitos políticos, económicos y militares, pero nada podrá cambiar la voluntad y la determinación de nuestro ejército y nuestro pueblo de responder a esas provocaciones adoptando firmes medidas de represalia.

A fin de afrontar la grave situación originada por los actos desesperados de los Estados Unidos y otras fuerzas hostiles, el Gobierno de la República Popular Democrática de Corea declara solemnemente lo siguiente.

En primer lugar, la República Popular Democrática de Corea condena rotundamente y rechaza en su totalidad la “resolución sobre sanciones” improvisada por los Estados Unidos y otras fuerzas hostiles y aprobadas en su contra por el Consejo de Seguridad, que atenta sin miramiento contra la soberanía del país.

La República Popular Democrática de Corea está adoptando medidas para reforzar su mecanismo de disuasión nuclear en legítima defensa como respuesta a la política de hostilidad extrema y amenazas nucleares que aplican contra ella los Estados Unidos, país que más armas nucleares posee en el mundo entero. Es de matones calificar esas medidas de “amenaza para la paz y la seguridad internacionales”, dado que, según ese razonamiento, el resto del mundo solo tiene dos opciones: pasar a ser colonia de los Estados Unidos y actuar conforme a sus intereses o convertirse en víctima de sus ataques.

Los países que sacian abiertamente su ambición de mantener de forma permanente la hegemonía nuclear llevando a cabo la mayoría de los ensayos nucleares que tienen lugar en el mundo y lanzando misiles balísticos intercontinentales cuando lo consideran oportuno están aprobando “resoluciones sobre sanciones” ilegales y contrarias a derecho para castigar a la República Popular Democrática de Corea por desarrollar su fuerza nuclear en legítima defensa y le imponen sanciones por su supuesta “violación” de las resoluciones. Se trata del ejemplo de doble moral más injurioso que puede haber.

Independientemente de lo que digan unos y otros, mientras los Estados Unidos sigan aplicando su política de hostilidad y amenazas nucleares, la República Popular Democrática de Corea nunca aceptará que su mecanismo de disuasión nuclear forme parte de las negociaciones ni se apartará un milímetro del camino que ha escogido para sí: el desarrollo de su fuerza nuclear.

En segundo lugar, dado que los Estados Unidos han manipulado al Consejo de Seguridad y logrado que apruebe la “resolución sobre sanciones” con el fin de aniquilar la soberanía y los derechos de la República Popular Democrática de Corea a existir y forjar su desarrollo, adoptaremos medidas con determinación para que se haga justicia, como ya aclaramos.

Los Estados Unidos actúan de forma absurda al recurrir a una anacrónica campaña de sanciones y presiones contra la República Popular Democrática de Corea, en lugar de reconocer nuestra situación estratégica y prestar la debida atención a las numerosas advertencias que les hemos hecho. Su conducta imprudente no hará sino acelerar su propia extinción.

Mientras los matones de los Estados Unidos no cejen en sus infames y abyectas provocaciones, la República Popular Democrática de Corea seguirá adoptando medidas cada vez más contundentes para que se haga justicia, a fin de erradicar por completo la causa de las guerras y los ataques, y no abandonará jamás esta lucha, que continuará hasta el final.

En tercer lugar, la República Popular Democrática de Corea hará que los Estados Unidos paguen caros los abominables crímenes que están cometiendo contra el Estado y la población.


En el pasado, los Estados Unidos se enfrascaron en una trágica guerra que sumió estas tierras en un mar de sangre y fuego y, siglo tras siglo, no han escatimado esfuerzos para aniquilar la ideología y el sistema de la República Popular Democrática de Corea. Están muy equivocados si creen que su territorio es un lugar seguro por encontrase al otro lado del océano.

Los países a los que los Estados Unidos dieron las gracias por participar, en virtud de un acuerdo secreto, en la presente conspiración para inventar la abyecta “resolución sobre sanciones” contra la República Popular Democrática de Corea tampoco podrán eludir la responsabilidad que les incumbe por aumentar las tensiones en la península de Corea y poner en peligro la paz y la seguridad de la región.


Si los Estados Unidos actúan de forma imprudente y se empeñan en continuar con sus temerarios intentos para ahogar a la República Popular Democrática de Corea, no dudaremos en recurrir a medidas extremas.

La República Popular Democrática de Corea se mantendrá firme en su postura de actuar simultáneamente en dos frentes: será un defensor perpetuo de la paz y avanzará hasta llegar al final del camino que eligió como propio, sin apartarse de él ni un ápice.

¿Qué pasará si EE.UU. ataca a Corea del Norte?: Estos son los posibles escenarios

 12 de marzo de 2017
Crédito: RT

La escalada de tensión marcada por declaraciones agresivas desde Pionyang y Washington podría tener consecuencias nefastas para la península coreana y el mundo.

En medio del intercambio de amenazas que protagonizaron esta semana Corea del Norte y Estados Unidos, la pregunta sobre el posible desarrollo del conflicto en la península coreana está más vigente que nunca.

Cuando el presidente de EE.UU., Donald Trump, aseguró que si Corea del Norte agravaba la amenaza nuclear la respuesta de Washington sería "el fuego y una furia que el mundo nunca ha visto", Pionyang respondió que elabora un plan para atacar con misiles la isla estadounidense de Guam, ubicada en el oceáno Pacífico.

¿Qué podría suceder ahora? 

Acción preventiva de EE.UU.
Antes de ese intercambio de palabras altisonantes, el asesor en Seguridad Nacional de EE.UU., Herbert McMaster, afirmó que su país se prepara para llevar a cabo "una guerra preventiva" contra Corea del Norte para destruir parte de su infraestructura militar y reducir su capacidad ofensiva.
A falta de la orden de Trump, el Pentágono posee un proyecto específico para neutralizar una veintena de plataformas de lanzamiento de misiles, sitios de pruebas e instalaciones de soporte técnico de ese país asiático. Esa iniciativa correría a cargo de bombarderos pesados B-1B Lancer, que partirían desde la base aérea Andersen ubicada en Guam.

¿Qué armamento emplearía EE.UU.?
Jerry Hendrix, capitán retirado de la Armada de EE.UU., considera que la operación militar de Washington contra Pionyang supondría un ataque multidimensional que tendría varias estrategias, en el que participarían aviones de caza norteamericanos F-22, F-35 y bombarderos B-2, además de aviones de combate F-15 o F-16 de Corea del Sur y Japón. Asimismo, ese especialista destacó que EE.UU. podría utilizar aeronaves no tripuladas, desplegar bombarderos B-1 y B-52 y utilizar misiles Tomahawk.

La Marina estadounidense tiene 10 cruceros portamisiles y destructores en aguas japonesas armados con Tomahawk y equipados con el sistema antimisiles Aegis, con los que interceptaría los proyectiles norcoreanos. Washington también podría recurrir a ataques cibernéticos para inutilizar los sistemas armamentísticos de Corea del Norte. Sin embargo, es posible que EE.UU. tuviera que reforzar su capacidad ofensiva con buques y submarinos armados con misiles de crucero.

Consecuencias desastrosas
El analista Yun Sun asegura que nadie duda de la capacidad técnica de EE.UU. para llevar a cabo ese ataque preventivo, pero recuerda que "las consecuencias políticas, militares, económicas y diplomáticas" de ese ataque preventivo podrían ser "desastrosas".

En concreto, ese especialista vaticina que un ataque nuclear destinado a acabar con las armas nucleares norcoreanas podría provocar "una represalia total de Corea del Norte contra Corea del Sur, Japón y las tropas estadounidenses en la región".

Joseph S. Bermudez Jr., experto en asuntos relacionados con Corea del Norte, no descarta que el objetivo de un contrataque de Pionyang fueran las instalaciones militares estadounidenses en territorio japonés.

25 millones de surcoreanos, el blanco principal
Pionyang tiene desplegada una gran cantidad de artillería convencional en las proximidades de la zona desmilitarizada de Corea (ZDC), cerca del área metropolitana de Seúl. Andréi Lankov, profesor de la Universidad Kookmin de la capital surcoreana, recuerda que en esa zona viven alrededor de 25 millones de personas, con lo cual fallecerían multitud de civiles.

Lankov supone que Corea del Sur consideraría un bombardeo como un 'casus belli' y la respuesta al ataque de su vecino desencadenaría una verdadera guerra que provocaría "decenas o centenares de miles de muertos".

Algunos analistas estiman que Corea del Norte tiene posicionados en su lado de la ZDC al menos 8.000 cañones de artillería y lanzadores de misiles, un arsenal suficiente para realizar hasta 300.000 disparos contra Corea del Sur solo durante la primera hora.


Por este motivo Mark Hertling, general retirado de las Fuerzas Armadas de EE.UU., destacó que si Washington desea atacar, primero necesitaría evacuar de territorio surcoreano a decenas de miles de civiles estadounidenses.

¿Cuánta gente moriría si Pionyang ataca?
En 2012, el Instituto Nautilus para la Seguridad y Sostenibilidad concluyó que el ataque inicial de artillería de Corea del Norte contra blancos militares concluiría con 3.000 muertos, mientras que si se centraba en objetivos civiles se saldaría con 30.000 fallecidos.

En el primer día de una ofensiva sorpresa norcoreana con artillería y contra blancos militares, en las afueras de Seúl quedarían 60.000 cadáveres. Si los destinatarios de ese ataque fueran civiles, durante los primeros días morirían 300.000 personas. Asimismo, hay cerca de 30.000 efectivos estadounidenses en zonas de Corea del Sur al alcance de los misiles de Pionyang.

A pesar de que diversos analistas consideran que las tropas de EE.UU. y Corea del Sur tardarían al menos cuatro días en terminar con la artillería de Pionyang, Jerry Hendrix asegura que podrían necesitar varias semanas.

Repercusión en las relaciones internacionales
Esa catástrofe "podría llevar a la disolución" de la alianza entre EE.UU. y Corea del Sur, subraya Yun Sun, mientras que Andréi Lankov sostiene que "aunque esta nueva guerra coreana termine rápido con una tregua, las repercusiones para Washington serían lamentables".

Lankov menciona que los surcoreanos "no entenderían" por qué la amenaza a un territorio estadounidense habría provocado "un conflicto" que destruyera Seúl y provocaría que los estadounidenses pasaran de ser "un garante de seguridad" a "una fuente de problemas", un cambio que "podría influir de manera negativa en todo el sistema de alianzas militares de EE.UU.".

Sun no olvida que los chinos intervendrían si los norteamericanos ponen en marcha un ataque preventivo. Según las cláusulas del tratado de asistencia mutua que China y Corea del Norte ratificaron en 1961, Pekín debe defender a Pionyang si sufre una agresión extranjera y eso "podría llevar a otra guerra coreana".

El diario estatal chino 'The Global Times' ratificó este punto cuando publicó que Pekín "se mantendrá neutral" si Corea del Norte lanza misiles que amenazan territorio norteamericano y los estadounidenses responden, pero "no permitirá" que EE.UU. y Corea del Sur lleven a cabo un ataque e intenten derrocar el régimen norcoreano o cambiar el esquema político en la península coreana porque "se opone firmemente" a que cualquier país quiera cambiar el 'statu quo' en zonas relevantes para China.

Arsenal estimado y arsenal real
En cualuquier caso, un ataque preventivo no destruiría todo el arsenal de Corea del Norte, que esconde equipamiento y armas en cuevas de montañas o bajo tierra en diferentes partes de su territorio. Un análisis reciente de los servicios de Inteligencia de EE.UU. calculó que Pionyang podría poseer hasta 60 armas atómicas.

Una iniciativa estadounidense más "proporcional" a las provocaciones norcoreanas que supondrían otra prueba nuclear o el lanzamiento de un misil balístico intercontinental sería un bombardeo en los lugares de ensayo. No obstante, esa variante también tiene su peligro, ya que nadie garantiza que Pionyang distinga entre ataques limitados y guerra sin cuartel y podría responder con una represalia a gran escala, como la mencionada anteriormente.

Más sanciones y presiones económicas
Las últimas sanciones contra Corea del Norte han confirmado su estatus como el país más aislado del mundo desde el punto de vista económico. Esas medidas, redactadas en Washington y aprobadas de manera unánime por los 15 miembros del Consejo de Seguridad de la ONU, fueron calificadas por la embajadora de EE.UU. ante ese organismo, Nikki Haley, como "las más duras que se han adoptado últimamente" y "un paso importante", pero "insuficiente para resolver el problema norcoreano".

Asesinato del líder de país
Corea del Norte denunció en repetidas ocasiones que su vecino del sur y EE.UU. conspiran para matar al líder norcoreano, Kim Jong-un, e incluso existen algunas fuentes que opinan que los norteamericanos tuvieron ocasión de lograrlo cuando observaron una de las últimas pruebas de misiles que realizó Pionyang.

Robert Jeffress, pastor de la Primera Iglesia Bautista de Dallas (Texas) y uno de los asesores evangélicos de Donald Trump, aseguró que el inquilino de la Casa Blanca cuenta con "la autoridad moral" para eliminar a Kim, según su interpretación de un pasaje del Nuevo Testamento.

Sin embargo, las consecuencias de esa medida serían impredecibles y los estadounidenses tendrían que pagar "un precio muy alto" si se deciden a emprender ese camino tan arriesgado porque el asesinato de un jefe de Estado "es la definición de un acto de guerra", destacó en su momento el analista Daniel R. DePetris.


Nuevas negociaciones de alto nivel
De momento, Pionyang no muestra entusiasmo en regresar al formato de negociaciones a seis bandas, mientras que Washington solo lo haría si los norcoreanos suspenden sus pruebas de misiles y admiten que el objetivo final sería la eliminación definitiva de su programa de armas nucleares, una condición que los asiáticos no están dispuesto a aceptar.

Al mismo tiempo, reconocer de manera formal a Corea del Norte como estado nuclear violaría el régimen internacional establecido en el Tratado de No Proliferación Nuclear de 1968.

Congelación mutua de programas militares
China y Rusia abogan porque Corea del Norte detenga sus pruebas nucleares y de misiles y, por su parte, EE.UU. y Corea del Sur, cesen sus ensayos militares en la zona.

Sin embargo, el nuevo presidente surcoreano, Moon Jae-in, todavía no se ha expresado de manera clara respecto a esa propuesta, que ya rechazó su predecesora en el cargo, Park Geun-hye. Tampoco queda claro si Pionyang cumpliría esas condiciones si se alcanza algún acuerdo formal. 

Entablar negociaciones inmediatas y poner fin a las amenazas
Siegfried S. Hecker, un estudioso de las relaciones entre EE.UU. y Corea del Norte, llamó a los representantes de ambos países a que se reúnan de manera inmediata y abran canales de comunicación, para evitar cálculos erróneos y malentendidos que provocarían que cualquier pequeño incidente terminara fuera de control.

Por su parte, el director del Instituto Ludwig von Mises (Alabama, EE.UU.), Lew Rockwell, declaró a RT que hay que "dejar de lanzar amenazas" porque, "si ocurriera lo peor, [Pionyang] podría arrasar Corea del Sur y también Japón", acabar con "las tropas de ocupación estadounidenses" desplegadas en territorio surcoreano y "hacer daño a China y Rusia", una situación que "nadie querría que pasara".

Finalmente, aunque Yun Sun admite que no considera que Pionyang y Washington lleguen a la guerra, destaca que "siempre hay peligro de que los esfuerzos para impedir un ataque de Corea del Norte sean malinterpretados y provoquen una situación que, precisamente, pretenden prevenir".

Medios chinos: "EE.UU. debe frenar su arrogancia moral respecto a Corea del Norte"

  07 de agosto de 2017
Crédito: RT


Las nuevas sanciones más duras aprobadas por el Consejo de Seguridad de la ONU demuestran que las actividades nucleares y de misiles "le han costado caro" a Pionyang, publica el diario estatal chino 'Global Times', en un artículo en el que argumenta que EE.UU. debe "detener su arrogancia moral respecto a Corea del Norte".


Además, la publicación sostiene que si "algunos estadounidenses" siguen creyendo que el programa nuclear y de misiles de Pionyang se debe a la falta de presión externa, "es absurdo".

"El problema nunca se resolverá si no se abordan las preocupaciones de Pionyang"

El diario explica que "ni a China ni a Rusia les gusta que Corea del Norte desarrolle armas nucleares y misiles", pero difieren de EE.UU. en la determinación de las causas y las formas de resolver el problema. Mientras tanto, para la resolución de la crisis, Washington, Pekín y Moscú "deben respetarse mutuamente" en lugar de que Washington "domine todo el proceso".

Mientras China y Rusia implementen fielmente las resoluciones de la ONU, Washington debe reconocer sus esfuerzos, y si en vez de ello "continúa armando un escándalo", significaría que "está buscando una excusa para su inacción a la hora de aliviar las tensiones en la península coreana".

Por otro lado, el medio chino hace hincapié en que si no se abordan las preocupaciones de seguridad de Pionyang, la imposición de sanciones "nunca resolverá" el problema nuclear, y Corea del Norte continuará sus actividades nucleares y misiles, y "se acercará más a la posesión de misiles intercontinentales que podrían alcanzar el suelo estadounidense".

"EE.UU. debe aspirar a la paz más que a la dominación geopolítica"

Según 'Global Times', "la opinión occidental tiene a menudo una superioridad moral injustificada sobre el mundo no occidental", y si cree que solo Corea del Norte ―pero no EE.UU. y Corea del Sur―, tiene la culpa del problema nuclear, "esta mentalidad mal ajustada no ayudará a resolver la crisis".

Por su parte, Corea del Sur tampoco ha desempeñado un papel constructivo en la resolución del problema nuclear de su vecino del norte, "como lo demuestra su imprudente y tonta decisión de desplegar el sistema antimisiles THAAD en su suelo", reza el artículo, y añade que Seúl "no se preocupa por los sentimientos de China", y no tomó en cuenta las preocupaciones de Pionyang "al ayudar a EE.UU. a flexionar sus músculos en la península coreana".




"No existe una solución sencilla a la complicada cuestión nuclear de Corea del Norte", por lo que Washington debería considerar seriamente las propuestas chinas y "aspirar a la paz y la coexistencia más que a la dominación geopolítica", concluye el periódico.
  • El pasado 5 de agosto, el Consejo de Seguridad de la ONU acordó unánimemente ampliar la lista de sanciones contra Pionyang y la reducción de sus exportaciones, en un intento por detener las pruebas de misiles de la nación asiática.
  • La resolución, redactada por Washington, prohíbe la exportación de carbón, plomo, hierro y mariscos por parte de Corea del Norte, lo que supondría que ese país dejaría de percibir unos 3.000 millones de dólares en beneficios. Además, prohíbe invertir o mantener relaciones comerciales con Pionyang e imposibilita que envíe más trabajadores norcoreanos al extranjero.
  • Las autoridades norcoreanas han declarado que no negociarán su programa nuclear mientras "EE.UU. nos amenace", según la Agencia Telegráfica Central de Corea (KCNA, por sus siglas en inglés).

EE.UU. amenaza a Corea del Norte con destruir su pueblo

10 de agosto de 2017
Crédito: TelesurTv


Mediante un comunicado, Washington amenazó nuevamente a Corea del Norte por sus ejercicios balísticos. 

El secretario de Defensa estadounidense, James Mattis, alertó a Corea del Norte con "destruir su pueblo", si no deja de realizar acciones que lleven al fin de su régimen.

Mediante un comunicado emitido por Washington, Mattis señaló que Corea del Norte debe optar por dejar de aislarse y abandonar la búsqueda de armas nucleares. 

Destacó que EE.UU. ha tratado de resolver la amenaza que representa Pionyang pacíficamente, aunque cuenten con los equipos defensivos y ofensivos más "precisos, ensayados y robustos de la tierra".

El mandatario estadounidense Donald Trump aseguró este martes que si Corea del Norte continúa agravando la amenaza nuclear, su respuesta será "fuego y furia como nunca antes se haya visto".


Estas declaraciones surgieron luego que medios locales de Pionyang aseguraran que el Gobierno norcoreano podía haber creado una ojiva nuclear miniatura, que podría ser instalada en sus misiles para alcanzar territorio estadounidense.

La ONU, preocupada por la creciente tensión en torno a Corea del Norte

 10 de agosto de 2017
Crédito: Sputniknews


WASHINGTON (Sputnik) — La ONU está preocupada por la "retórica creciente" respecto a Corea del Norte, declaró el portavoz del secretario general de la organización, Stéphane Dujarric.
"Continuamos expresando preocupaciones respecto a la creciente retórica por todas las partes, estamos preocupados por esa retórica", dijo en rueda de prensa.
Dujarric mencionó que "el secretario general de la ONU, António Guterres, ha declarado reiteradamente que saluda toda iniciativa para reducir la tensión".

Agregó que Guterres "sigue la situación de cerca".
Corea del Norte, que realizó en lo que va del año once pruebas de misiles balísticos incluyendo dos de largo alcance supuestamente capaces de alcanzar el territorio de EEUU, amenazó esta semana con lanzar un ataque de advertencia disparando sus proyectiles hacia la isla de Guam, donde se encuentran varias bases norteamericanas.

Por su parte, el presidente estadounidense, Donald Trump, afirmó que Washington respondería con "fuego y furia" a Pyongyang y recordó que su primera orden ejecutiva fue la de modernizar el arsenal nuclear de EEUU, que es "más poderoso ahora que nunca".

martes, 2 de mayo de 2017

China espera que "las partes implicadas actúen con moderación" frente a Corea del Norte

25 de abril de 2017
Crédito: Sputniknews




El presidente de China, Xi Jinping, en una conversación telefónica con su homólogo estadounidense, Donald Trump, llamó a actuar con moderación para distender la situación en torno a la península de Corea.

"La parte china se opone decididamente a las acciones que violan las resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU. Al mismo tiempo, esperamos que las partes implicadas actúen con moderación para evitar un deterioro de la situación en la península de Corea", dijo Xi, citado por la televisión china CCTV.
China, añadió el presidente, está dispuesta a cooperar con todos los países, entre ellos EEUU, para contribuir a la paz en Corea.
Xi Jinping y Donald Trump quedaron en mantener estrechos contactos e intercambiar de opiniones sobre asuntos que suscitan preocupación de las dos partes.
Los presidentes de China y EEUU ya abordaron la situación en Corea el pasado 12 de abril, en una conversación telefónica que tuvo lugar por iniciativa del líder estadounidense, apenas unos días después de su primer encuentro con Xi en Mar-a-Lago, Florida.
​Mientras, Corea del Norte se está preparando para festejar el 25 de abril el 85º aniversario de la creación de su Ejército Popular, evento que podría conmemorar a juicio de algunos expertos con una sexta prueba nuclear o un nuevo lanzamiento de misiles.
Washington ya expresó la disposición de responder a Pyongyang con todos los medios disponibles y si es necesario instaurar la paz por la fuerza.
Pyongyang, por su parte, amenazó con ataques preventivos contra buques y bases estadounidenses en la región.
Corea del Norte realizó cinco ensayos nucleares desde 2006 y lanzó decenas de misiles balísticos, algunos de los cuales cayeron en el mar dentro de la zona económica exclusiva de Japón.

domingo, 16 de abril de 2017

Corea del Norte muestra sus misiles y armas en desfile militar

 15 de abril de 2017
Crédito: TelesurTv

En medio de fuertes tensiones internacionales, el gobierno norcoreano mostró su poderío bélico en el tradicional desfile por el Día del Sol, considerada como una de las más grandes de la historia del país.

Corea del Norte realizó este sábado un desfile militar en conmemoración al aniversario número 105 del nacimiento del fundador del Estado norcoreano, Kim Il-Sung, (abuelo del actual líder, Kim Jong-un).

Este evento es denominado como "El Día del Sol" y es considerado como uno de los eventos más importantes del país. Durante el desfile se presentaron varios equipos militares y sus últimos avances e innovaciones de la industria misil. 

En la plaza Kim Il-Sung, Pyngyang mostró por primera vez en público un misil balístico para submarinos, el cual fue trasladado en un camión para ser presentado por Kim. Entre otras de las armas que también se observaron están un lanza cohetes múltiples, misiles de corto y medio alcance "tierra-tierra" y misiles balísticos intercontinentales.


El Ejército norcoreano, tanto como las tropas terrestres, fuerzas especiales, fuerzas navales, milicias de obreros y campesinos, como batallones femeninos, hicieron acto de presencia durante el desfile, el cual terminó con el vuelo de aviones que dibujaron en el cielo la cifra 105 por conmemoración del aniversario.

Este desfile mantenía la expectativa a nivel mundial, ante las amenazas de un posible ensayo nuclear, pudiendo ser el sexto. Por lo que Estados Unidos aseguró este jueves que de sospechar de algún acto por parte de Corea del Norte, ellos lanzarían un ataque preventivo con armas convencionales contra Pyongyang.


Corea del Norte al conocer las declaraciones de EE.UU. alertó que de efectuarse algún ataque por parte del país norteamericano, emprenderá "acciones más duras". 

Cómo EE.UU. 'lleva la democracia' en portaaviones (y por qué con Corea del Norte no funcionará)

 12 de abril de 2017
Crédito: RT



El pasado domingo, Washington decidió enviar a parte de su flota de ataque, encabezada por el portaaviones USS Carl Vinson, a aguas de la península coreana en una maniobra sin precedentes desde la Segunda Guerra Mundial, en respuesta a los avances de Corea del Norte en su programa de armamento. La medida ha aumentado aún más la ya alta tensión en la región.


De manera paralela, Estados Unidos empezó a realizar las primeras pruebas del Gerald R. Ford (CVN 78), el portaaviones más avanzado y más caro de la historia.

Los portaaviones, cuya importancia quedó manifiesta ya en la Segunda Guerra Mundial, se han convertido hoy en día en el mayor instrumento de la Armada de EE.UU. para resolver sus problemas geopolíticos y demostrar su fuerza militar en diferentes partes del mundo. 




De buque carbonero transformado a portaaviones más caro de la historia

Después de la Segunda Guerra Mundial, la URSS se convirtió en el país puntero en el combate terrestre, mientras que EE.UU. se consolidó como la principal potencia mundial marítima y líder indiscutible en producción y uso eficiente de su principal fuerza no nuclear: los portaaviones.

Un papel clave en su desarrollo lo desempeñó la guerra con Japón, ya que el ataque a Pearl Harbor y otras batallas marítimas obligaron a EE.UU. a movilizar todas las fuerzas para crear una flota invencible capaz de operar de forma casi autónoma en cualquier rincón del planeta.

Sin embargo, el uso de estas naves se había planteado ya antes, durante la Primera Guerra Mundial, cuando entró en servicio el primer portaaviones de la Armada estadounidense, el USS Langley (CV-1), que en principio era un 'collier', un buque carbonero, y después fue transformarlo en portaaviones.

También antes de la Segunda Guerra Mundial Washington tomó la decisión de construir nuevos portaaviones tipo Lexington, autorizados originalmente como cruceros de batalla y luego replanteados. Como resultado, en lugar de seis cruceros pesados se construyeron dos portaaviones, cuya arquitectura predeterminó el aspecto de todas las futuras generaciones de la flota de portaaviones estadounidense.


Durante la Segunda Guerra Mundial, la demanda de buques de guerra, en particular de portaaviones, aumentó drásticamente, y para el final de la guerra EE.UU. ya contaba con 99 portaaviones de diferentes tipos capaces de transportar varios miles de aviones a prácticamente cualquier zona de guerra, si bien por lo general actuaron en Asia durante los enfrentamientos con Japón.

Después de la guerra, la flota se redujo considerablemente, y la próxima vez que se utilizó también fue en Asia, primero durante la guerra de Corea, y después en la agresión de EE.UU. contra Vietnam.

A partir de los años 1960 comienza el desarrollo activo de la flota de portaaviones nucleares, un programa criticado en un primer momento pero que con el tiempo demostró su eficacia.

Diez grupos de ataque

Desde 1975 y hasta la fecha, la principal fuerza en la flota de portaaviones de EE.UU. son los buques clase Nimitz. En su configuración típica pueden portar hasta 130 F/A-18 Hornets o entre 85–90 aviones de diferentes tipos, si bien su capacidad habitual es de 64 aviones. Además, cada portaaviones puede garantizar su propia defensa mediante armas antiaéreas o helicópteros Sikorsky SH-60 Seahawk.



Todos los portaaviones activos de la Armada estadounidense son de la clase Nimitz:

  • Nimitz (CVN-68)

  • Dwight D. Eisenhower (CVN-69)

  • Carl Vinson (CVN-70)

  • Theodore Roosevelt (CVN-71)

  • Abraham Lincoln (CVN-72)

  • George Washington (CVN-73)

  • John C. Stennis (CVN-74)

  • Harry S. Truman (CVN-75)

  • Ronald Reagan (CVN-76)

  • George H. W. Bush (CVN-77)

Ahora, el nuevo portaviones USS Gerald R. Ford, el más caro de la historia, se ha sumado a la flota. En el futuro, se espera que las naves de la clase Ford reemplacen a algunos de los actuales clase Nimitz. 

El navío más caro del mundo

El portaaviones Gerald R. Ford es el primer buque de guerra construido con uso de la tecnología de modelado 3D, que les permitió a los ingenieros 'pasear' por una versión virtual del navío para evaluar su ergonomía y dar otras soluciones o crear otros diseños si era necesario. 

En comparación con sus precursores de clase Nimitz, el portaaviones, que se incorporará en la Armada de EE.UU. este septiembre, necesita menos tripulantes. Esta ventaja se ha conseguido a cuenta de una mejor automatización de todos los sistemas náuticos.

Los nuevos reactores producen un 250% más energía que los de los buques de generaciones anteriores. Eso le permite portar novedosos sistemas de armas que tienen un importante consumo energético, como láseres y cañones de rieles.



Se estima que las catapultas electromagnéticas que lleva el Gerald R. Ford le permitan acelerar un 25% el despegue y el manejo de los aviones después del aterrizaje. Al administrar mejor estas operaciones se podrá al mismo tiempo reducir las solicitaciones sobre los pilotos y los propios aviones.



El Gerald R. Ford portará hasta 90 aeronaves de distintas modificaciones, incluidos los cazas polivalentes F-35, los aviones de ataque F/A-18E/F Super Hornet, los aviones de alerta temprana E-2D Hawkeye, los aviones de guerra electrónica EA-18G, los helicópteros MH-60R/S y distintos drones.
  • El Gerald R. Ford tiene capacidad para albergar a más de 4.539 personas;
  • mide 333 metros de eslora;
  • 76 metros de manga;
  • desplaza 100.000 toneladas;
  • cuesta 13.000 millones de dólares.


El proyecto del portaaviones se remonta a 2008 y su construcción comenzó en 2009. Pese a que las primeras estimaciones preveían su entrada en servicio para 2014, las pruebas fueron pospuestas varias veces debido a una serie de problemas con las turbinas, con el sistema de aterrizaje Advanced Arresting Gear y con otros sistemas, según distintos medios.

En concreto, la revista 'The National Interest' publicó un artículo muy crítico dedicado a esta nave titulado 'El buque de guerra más caro de la historia podría ser ya casi obsoleto'. El texto sostiene que China y Rusia, dos naciones que —según el artículo— el Pentágono considera como un "gran desafío" para su fuerza militar, ya desarrollan plataformas de lanzamiento de misiles capaces de abatir objetos a gran distancia y de forma simultánea desde varios lugares a la vez.

La publicación explica que este tipo de armas, de ser utilizadas por un equipo bien entrenado y combinadas con ciertas tecnologías, podrían "convertir los superportaaviones norteamericanos en cementerios valorados en miles de millones de dólares" para miles de marineros del país.

La demostración de fuerza, la táctica favorita de EE.UU.

Hoy en día, los portaaviones se han convertido en el "principal argumento" de Washington en disputas con cualquier país que haya elegido una vía de desarrollo "alternativa a la democracia norteamericana", según señala el analista del portal Life Víktor Loguínov.

En una entrevista a la cadena Fox News el presidente de EE.UU., Donald Trump, explicó que el líder norcoreano, Kim Jong-un, "está haciendo lo incorrecto", y advirtió que el portaaviones USS Carl Vinson y su grupo de ataque enviado por Washington a la Península coreana es una "armada muy potente".



"Estamos enviando una armada. Muy potente", señaló Trump, destacando que EE.UU. tiene "submarinos, muy potentes, mucho más potentes que el portaaviones" y que su país cuenta "con los mejores militares".
A su vez, el portavoz del Ministerio de Defensa Nacional surcoreano, Moon Sang-kyun, explicó que el portaviones reforzará la capacidad defensiva de Seúl contra las amenazas procedentes de Pionyang.

Sin embargo, varios expertos coinciden en que la decisión de mandar el portaaviones USS Carl Vinson y su grupo de ataque hacia las aguas que rodean la Península coreana, al igual que el ataque estadounidense en Siria, persiguen un objetivo común: una demostración de poder militar.

El conflicto con Corea del Norte se encuentra en una etapa principalmente de intimidación, en la que EE.UU. desea "asustar" a Pionyang y a Pekín con un posible nuevo conflicto justo en la frontera china, opina en el periódico ruso 'Vzgliad' el director del Centro de Estudios Coreanos de la Academia de Ciencias de Rusia, Alexánder Zhebin. 




"La demostración de fuerza es el estilo favorito de los estadounidenses", confirma, a su vez, el investigador principal del Centro, Kim Yen-un.

Sin embargo, lo que parece no entender Washington es que esta táctica puede tener efectos secundarios.

Efectos secundarios: la intimidación lleva a la nuclearización

Y es que el proceso de 'nuclearización' de Corea del Norte comenzó después de que a mediados de la década de 1950 Kim Il-sung se enterara de que durante la Guerra de Corea EE.UU. estuvo considerando bombardear Pionyang con armas atómicas.

La posterior militarización de Corea del Norte (cuyo Ejército hoy en día es el quinto más grande en el mundo) y la creación de sus propias armas nucleares se justificaban con la necesidad de hacer frente a la amenaza del "imperialismo norteamericano".

Como resultado, a mediados de la década de 1970 el país asiático pasó de desarrollar programas de 'átomo pacífico' a desarrollar su propio 'escudo nuclear', y en septiembre del año pasado llevó a cabo su quinta prueba nuclear.




Además de la intimidación, la decisión de enviar el portaaviones a la costa de Corea puede contener un elemento de desinformación, apuntan los expertos. Trump dio la orden de atacar Siria mientras recibía al presidente chino, Xi Jinping. Ahora, el envío de un portaaviones a Corea del Norte podría ser un intento de enfrentar a Pionyang con Pekín, creando la impresión de que esta medida fue acordada con el mandatario chino.

Sin embargo, este tipo de provocación podría empujar al régimen de Corea del Norte a un mayor aislamiento y alarmismo, lo que, una vez más, provocaría un desarrollo acelerado de su arsenal nuclear.

No en vano, al condenar el ataque estadounidense contra Siria el Ministerio de Defensa norcoreano declaró que este "claro e imperdonable acto de agresión contra un país soberano" demuestra que "nuestra decisión de fortalecer nuestro poder militar para poder responder con fuerza a la fuerza fue un millón de veces correcta".

Por su parte, el Ministerio de Exteriores norcoreano aseveró que Corea del Norte adoptará las medidas más drásticas en respuesta a las "provocadoras" acciones de EE.UU.

Además, considera que las "dementes acciones de EE.UU., destinadas a invadir Corea del Norte, han llegado a una fase crítica". "La decisión de la Administración Trump de desplegar en el sur de la Península coreana un grupo de ataque tras otro no afectará [al desarrollo] de nuestro país", advirtió el Ministerio, añadiendo que Pionyang "está preparado para cualquier guerra desatada" por Washington, y que la nación norteamericana "será responsable de las devastadoras consecuencias de sus indignantes actos".

"En respuesta a las acciones de los provocadores, Pionyang, con ayuda de su poderoso arsenal, tomará las contramedidas más drásticas para proteger al país y seguir el camino que nosotros hemos elegido”.

Ministerio de Exteriores de Corea del Norte.

El Gobierno norcoreano difundió en marzo un video de propaganda que muestra cómo afrontaría una acción militar contra el Ejército estadounidense en caso de agresión. En el montaje aparece el portaaviones USS Carl Vinson en llamas mientras la presentadora advierte que su país le "clavará un cuchillo en la garganta":




"No será un paseo": ¿cómo respondería Pionyang?

Zhebin recuerda, además, que cuando EE.UU. 'se empantanó' en Oriente Medio después de la invasión de Irak en 2003, los norcoreanos "intensificaron el desarrollo" de las armas nucleares y tres años más tarde, en 2006, llevaron a cabo su primera prueba nuclear. "De modo que si los estadounidenses se quedan aún más atascados en Oriente Medio, en Siria, no hay duda de que los norcoreanos realizarán otra prueba", pronostica el experto.

Mientras tanto, si Siria no tiene con qué responder a la intimidación, "Corea del Norte bien puede responder", enfatiza Kim Yen-un. Aunque el sistema de defensa antimisiles THAAD en Corea del Sur puede interceptar misiles en altitudes de entre 40 y 150 kilómetros, poco podrá hacer si Pionyang completa el desarrollo de misiles balísticos intercontinentales.  

Washington sabe que un poco más y ya será tarde para aplicar sus métodos de 'exportación' de la democracia, señala Zhebin.  

Además, en respuesta a la demostración de fuerza estadounidense, Pionyang intimida a los aliados de Estados Unidos a los que ya "puede alcanzar".



En este sentido, el fundador del portal Military Russia, Dmitri Kornev, opina que en una situación de conflicto a gran escala, tras un ataque de EE.UU. o sus aliados, "se puede esperar que Pionyang invada Corea del Sur, y lo más probable es que lo haga con éxito". Kornev explicó a RT que el Norte es superior en armas de destrucción y número de tropas: según diversas estimaciones, el Ejército de Corea del Norte cuenta con entre 690.000 y 1,2 millones de efectivos.

Y aunque el experto vaticina que el éxito de Pionyang duraría poco, dado que carece de aliados, derrotarle le costará muchas fuerzas a la alianza y será similar a la operación tierra-aire que tuvo lugar en Afganistán e Irak. "No será un paseo. Se necesitarán unos seis meses para destruir a las tropas de Corea del Norte", calcula.

"Tras un ataque de EE.UU. o sus aliados, se puede esperar que Pionyang invada Corea del Sur, y lo más probable es que lo haga con éxito”.

Dmitri Kornev, fundador del portal Military Russia.
Es por eso que Corea del Sur ya se ha expresado en contra de un ataque preventivo estadounidense contra el Norte, explicando que afectaría a la seguridad de su propia población.

Un serio conflicto con Corea del Norte podría perjudicar también a Japón. "No estoy seguro de que los líderes de estos países den tan fácilmente su visto bueno a una acción militar que los estadounidenses verían por televisión", pronosticó Zhebin.

Finalmente, los norcoreanos saben que supondrá "un gran riesgo" para EE.UU. iniciar una guerra cerca de las fronteras de Rusia y China, un factor que constituye la principal diferencia entre Asia oriental y Oriente Medio.

Es por eso que lo más seguro es que esta demostración de fuerza se quede dentro de los límites de la demostración, señalan los expertos.