lunes, 13 de mayo de 2019

ALÍ RODRIGUEZ ARAQUE. ANTES QUE SE ME OLVIDE. CAPÍTULO VIII.



EL HORIZONTE BOLIVARIANO. CONTINUACIÓN DEL  LIBRO ESCRITO POR ALÍ RODRIGUEZ ARAQUE SOBRE EL PROCESO POLÍTICO EN VENEZUELA. CAPITULO VIII. 

¿Está viviendo Venezuela una experiencia netamente socialista? ¿Netamente socialista? Cuando se viven procesos sociales en los cuales se escenifica un conglomerado de contradicciones el “neto” sería el indicativo de cuál es el factor predominante en el momento en que se hace el balance político, económico, social y cultural. Lo primero que hay que decir es que el socialismo no es modelo de producción que sustituye al capitalismo. El socialismo es un proceso de transición desde el capitalismo hacia formas superiores de organización de la sociedad hacia un nuevo tipo de relaciones humanas. Es un proceso de superación del capitalismo. En consecuencia implica tiempo. Uno no sabe cuánto. Nadie puede en estos momentos profetizar cómo será es nueva sociedad, en cuanto tiempo podrá hacerse realidad. Lo que sí se puede hacer, es identificar la tendencia hacia esos cambios que son necesarios y posibles tales como la justicia, la igualdad, la fraternidad.
 Marx decía correctamente que el socialismo es un proceso donde se mezclan viejas ideas, viejas categorías, viejos valores y viejas culturas con nuevas ideas, nuevas categorías y nuevos valores. De allí que el proceso socialista sea en sí mismo, contradictorio, entre el pasado y el futuro, entre lo que es y lo que deberá ser, de auto superación constante, preñados de experiencias concretas, aunque requiera, por supuesto de un nivel de abstracción en la teorización de los procesos. Tiene que ser unas circunstancias que se renueva constantemente a la luz de los cambios de las realidades nacionales, del entorno continental y mundial y de su necesaria reflexión. Esto implica desde luego, cambios profundos en las relaciones de propiedad sobre los medios de producción y esto es lo quiero subrayarlo – esa propiedad es la que condiciona la apropiación del producto, la distribución de la riqueza generada por el esfuerzo humano. Si la propiedad de los medios de producción es privada, el producto igualmente lo será. Lo que no quiere decir que necesariamente si la propiedad es pública, la distribución del producto finalmente será social.
No se trata simplemente del control sobre los medios de producción, eso constituye el primer paso, pero no te puedes detener allí. Es que para comenzar estos mismos medios de producción deben producirse una revolución. Es aquí donde acude la acumulación de conocimiento humano, de la ciencia y la tecnología para incrementar el potencial de las maquinas  cuando estas son el medio para producir. Es decir, cuando se trata de la industria y optimalizar el esfuerzo del hombre reduciendo el tiempo de trabajo necesario y la alienación del trabajador y liberando tiempo para su mayor desarrollo cultural y para el disfrute de la vida, donde el arte será la más grande alegría del ser humano según la expresión de Carlos Marx.  Se trata del hombre nuevo, figura a la cual acudió el comandante Che Guevara para buscar una mejor comprensión. En síntesis se trata de un proceso en el cual el ser humano se vaya liberando de las cadenas que lo atan a sus necesidades materiales, para conquistar grados más elevados de libertad y el sentimiento de la felicidad que esto comporta.  ¿QUÉ ES PARA USTED LA REVOLUCIÓN?    Para mí lo que define una revolución es el cambio de valores de la sociedad. Si no hay una revolución cultural cuya cúspide es la ética de la sociedad  difícilmente se puede hablar con toda propiedad de una revolución social irreversible. Si no llega a predominar el trabajo como valor superior, como guía individual y colectiva y en consecuencia  la práctica de la solidaridad entre los seres humanos, si se sustituye la solidaridad por caridad o una suerte de asistencialismo económico que constantemente uno ve en los procesos capitalistas no lograremos avanzar mucho. La Revolución consiste el egoísmo y todo aquello que lo estimula, es crear un nuevo sistema de relaciones humanas.
En el caso que nos ocupa el mayor y más colosal reto es la superación del rentismo, que es obra de un particular desarrollo capitalista y que condicionó la formación del más poderoso capitalismo de Estado de toda nuestra región. Ahora en Venezuela se ha planteado por momentos un debate, incluso en la propia izquierda, con una visión moralista de este capitalismo de Estado apreciándolo como un hecho negativo. Yo pienso lo contrario, considero que es muy positivo que exista un fuerte capitalismo de Estado en Venezuela. Pero sí, nos quedáramos en él, iríamos directamente al infierno, pues simplemente estaríamos llevando a su máxima expresión la concentración del capital, con todas sus consecuencias. Se trata de un paso transitorio y cuanto más rápido se deje atrás, tanto mejor.
 --¿POR QUÉ? -¿Cómo se puede pensar en la socialización de determinados sectores de la economía sin la intervención del Estado?  ¿Quién que no sea el Estado puede expropiar? En Venezuela existe una ley de expropiación por causa de utilidad pública, que implica una indemnización, un justiprecio de aquello que es expropiado. Pero además, para que se pueda producir la socialización de las empresas, tiene que haber un alto grado de consciencia de las organizaciones que asumirán el manejo de las mismas y, además un alto grado de conocimiento. No se trata simplemente de entregar las empresas, sino de que generen excedentes, que vayan más allá de “la reproducción simple” que rindan beneficios a la sociedad y que no la parasiten.
Para que ese proceso se cumpla, insisto el capitalismo se presenta como un paso obligado, pero eso, un simple paso, no para detenernos allí. La realidad es que el Estado venezolano por causas históricas bien concretas es el propietario del más grande activo que existe en Venezuela, el petróleo. Controla además, lo fundamental de su producción de su refinación y sus exportaciones a través de PDVSA. Ésta misma ha comenzado a participar de esos mecanismos de distribución mediante la llamada inversión social.
 --¿POR EJEMPLO?  Para hacerlo lo más sencillo posible, tomemos el ejemplo un propietario de unas 500 hectáreas de tierra, esto es un terrateniente porque no produce nada, pero hay alguien que tiene interés en utilizar esas tierras para producir, digamos maíz. Busca al propietario y este le exige un pago por el derecho de utilizar las tierras. Esto es la economía clásica se identifica como renta de la tierra. Esto mismo se aplica para las minas, bosques, las caídas de agua y los hidrocarburos. En el caso de Venezuela el régimen legal de los hidrocarburos establece la propiedad estatal. De manera que es el Estado el que percibe el pago de las regalías. Como lo hemos comentado, desde 1943 la regalía petrolera era un sexto. En los días de la Apertura Petrolera se redujo al 1%. Durante la Presidencia del Comandante Hugo Chávez ese monto sea llevado hasta el 33%. Además de este ingreso, el Estado cobra el impuesto sobre las ganancias y, al convertirse también en productor, ha venido cobrando los dividendos propios de cualquier empresario.
 –SE TRATA DE UN INGRESO BASTANTE GRANDE, ¿NO? Si, y el monto total de ese ingreso planteó desde un comienzo el problema de su utilización, es decir, el problema de su distribución. Unos opinaban que todo ese ingreso debía “sembrarse” para producir más petrolero. El caso es que, finalmente, la distribución de la renta se ha realizado durante décadas, a través de distintos mecanismos, con muy bajos niveles de tributos realizados por las empresas privadas, lo que era acompañado por una permanente evasión y mala recaudación con una moneda sobrevaluada y grandes subsidios. Fue así como se conformó ese capitalismo rentista del que suele hablarse, producto de ese elevado componente que representa la renta petrolera, es decir, un ingreso que no es producto de la inversión ni del trabajo, sino del monopolio de un recurso natural alojado en la tierra, una renta de la tierra. En esa matriz se engendró igualmente nuestro capitalismo de Estado. Capitalismo igualmente rentista. Nos encontramos pues, ante un fenómeno expresión de un proceso histórico que abarco todo el siglo XX y que se proyecta hacia el XXI. Ante esta situación.
 ¿PODRÍA PENSARSE EN UN SOCIALISMO RENTISTA?  Ya comentamos que el rentismo se ha conformado como un fenómeno económico y más importante aún, ha dado lugar a una cultura aun sistema de valores. De manera que el problema se plantea, no solo en superar el  capitalismo, sino también el rentismo, tareas que representan  un esfuerzo integral y de vasta proporciones, tanto para la conducción como para el conjunto de nuestra sociedad.   
-¿NO SE VE MUY SENCILLO ESE PROCESO DE TRANSFORMACIÓN. ¿PERO CÓMO PUEDE DARSE?
---Esto nos lleva directamente a considerar el factor tiempo. En este sentido hay que tomar en cuenta que, como fenómeno histórico pongamos como ejemplo el capitalismo europeo, representó la superación de la sociedad feudal cuyo soporte económico era la renta de la tierra. Una vez que los capitalistas reducen a su mínima expresión esa renta, la clase feudal  apenas podía exhibir sus títulos nobiliarios, sin poder real alguno. En nuestro caso, lo fundamental que se genera como renta de la tierra lo percibe directamente el Estado. El latifundio forma de adquirió la propiedad después de la independencia de España, prácticamente desapareció en su forma primitiva por la causa que ya comentamos en otro momento de la conversación. Nuestro capitalismo ha sido y en buena medida sigue siendo un capitalismo parasitario, ha parasitado el Estado propietario del petróleo, distribuidor de la renta. Por eso, cuando aquí hablamos de burguesía, debemos cuidarnos de no confundirla con la burguesía europea, incluso de otras burguesías latinoamericanas. Aún más, analizar si esa burguesía que casi pongo entre comillas, forma un todo compacto o si, en su seno tiene intereses distintos y hasta contradictorios, dadas las particularidades muy específicas de la formación social conformada en nuestro siglo XX.
¿CÓMO PLANTEARSE UNA REVOLUCIÓN SOCIALISTA EN EL SENO DE LAS PARTICULARIDADES VENEZOLANAS? –Aquí es donde cobra enorme actualidad una frase que solemos citar mucho los venezolanos, “O inventamos o erramos” Pertenece a Simón Rodríguez maestro del Libertador Simón Bolivar. Nuestro libertador fue siempre muy reiterativo en la idea de no copiar. Sus memorias como el Manifiesto de Cartagena y la Carta de Jamaica así lo evidencian. Pero entiendo que el invento en cualquier rama del conocimiento tiene aplicación. En el presente cobra un peso abrumador. Esto implica, antes que todo, la comprensión de la realidad que heredamos, ese capitalismo rentista y, como tal, anómalo paradójico.
USTED MISMO LO DIJO ANTES, EL PROCESO EN VENEZUELA ES ATÍPICO. Me estas trayendo a la memoria la expresión de Marx en su introducción a la primera edición de EL CAPITAL cuando señalaba, punto más punto menos comparando Alemania con Europa, lo que más le angustiaba no era la existencia del capitalismo sino el poco capitalismo. ..Ciertamente todo proceso revolucionario suele ser complejo. Sino miremos tantas experiencias fallidas. Pero voy a intentar una respuesta a esta pregunta verdaderamente clave sobre el socialismo en Venezuela.  Lo primero es, sin duda, el problema de la base material en la cual se ha de sustentar un proceso socialista en nuestras condiciones. Pues soy de los firmemente convencidos de que “son las condiciones materiales de existencia de una sociedad, las que condicionan la conciencia social”. Y una revolución social para poder general una conciencia social y, por qué no, también individual, pasa inexorablemente por esas “condiciones materiales de existencia de la sociedad”. Ya antes lo mencioné, pero muy de paso. Requerimos literalmente de una revolución productiva que vaya equilibrando progresivamente el peso abrumador que ha tenido la renta petrolera en Venezuela con productos que sean fruto del esfuerzo humano venezolano. Y esa revolución comienza, lógicamente, por el productor por excelencia que es el ser humano. Implica un esfuerzo de muy vastas proporciones para la educación y la formación integral, científica, tecnológica y humanitaria a la vez, de millones de venezolanos que generen un movimiento capaz de elevar hasta niveles nuca conocidos la productividad del país. Pero al mismo tiempo elevar, los niveles de conciencia de los trabajadores. Esto implica la dotación de medios de producción que permitan multiplicar los rendimientos del esfuerzo humano y la necesaria lucha por elevar el grado de conciencia. Ahora bien, me podría objetar alguien, “Ya esos intentos se hicieron en Venezuela con el Plan de Becas Gran Mariscal de Ayacucho y la importación masiva de máquinas que realizó Carlos Andrés Perez cuando hablaba de la Gran Venezuela. ¿Qué éxito tuvo? Respondo “Pensar cómo y en lo que él no pensó”. Primero, si se trata de beneficiar pequeños grupos de privilegiados, como los que él creó. Luego, si te preguntaste para quien producir. Y al mismo tiempo, si pensaste en los costos y los precios y las capacidades de compra. En otras palabras, si pensaste en el mercado interno.
Aquí me gustaría abrir un paréntesis para algo que está en el núcleo de la polémica con nuestros neoliberales. Estos no conciben posibilidades de un país, sino sobre la base de las exportaciones. Dejan de lado completamente la cuestión del mercado interno, partiendo de la poca población. Ignoran lo que siempre ha sido una constante histórica. En nuestro caso nos encontramos con lo que en términos “una materia de arrastre” y que, además tiene prelación para poder aprobar la materia de la industrialización, además de otras materias. En efecto, esa especia de capitalismo parasitario y mostrenco que nos tocó en suerte, dejo completamente de lado el problema agrario y la producción de alimentos. La migración del campo hacia la ciudad de las masas campesinas en Venezuela no fue como en Europa o los Estados Unidos, resultado de grandes incrementos de la productividad agrícola, sino de la más torpe conducción que alguien pueda imaginar, producto de la manera como se distribuyó la renta y como se manipuló la “reforma agraria” de Rómulo Betancourt, un cínico y criminal engaño a las grandes masas campesinas. Betancourt simplemente compró latifundios a sus propietarios por sumas inimaginables, los enriqueció más de lo que ya eran y luego repartió tierras a los campesinos y los abandonó, sin apoyo técnico, sin financiamiento y sin mercado. Conclusión, abandonó el campo, y se produjo  la migración a las ciudades y la pobreza en los barrios de las grandes ciudades del país. Hoy nuestro desafío socialista tiene frente a sí, ese problema de múltiples proyecciones, demanda interna, abastecimiento de alimentos que hoy deben importarse masivamente demando miles de millones de dólares, y somos débiles en soberanía y pare usted de contar. Resolver el problema nos lleva de inmediato al de la productividad agrícola teniendo que depender de otros países y perdiendo soberanía nacional.
--¿Cómo va a responder el país al reto enorme de diversificar la economía y superar la cultura rentista?  El reto mayor insisto, es el desarrollo del mercado interno que es la piedra angular, no solo del problema económico venezolano sino de toda América Latina y el Caribe que condiciona el proceso de integración regional. Los seguidores del ALCA y del TLC suelen afirmar que la estrechez del mercado en nuestros países obliga a buscar mercados en el exterior y más concretamente en el norte desarrollado.  De allí esa obsesión exportadora aun acosta del sacrificio de los propios pueblos y la reducción de las políticas económicas a la competividad, característica del pensamiento político neoliberal.
Tal obsesión impide ver lo que es evidente, la existencia de un enorme mercado potencial existente en nuestra propia región, lo cual implicaciones de todo orden. Punto más, puntos menos, esa fue la razón del debate que se escenifico en Mar del Plata donde se reveló crudamente el conflicto entre las dos posiciones que hoy se debaten en el continente, esto el ALCA y el ALBA para los pueblos de nuestra América. El gran reto que tenemos frente a nosotros radica precisamente en examinar los factores que pueden conducir a una fuerte expansión de nuestro mercado interno, como la palanca para dar impulso a nuevos factores productivos. En un atinado estudio publicado Mommer y Baptista en 1987 hemos hablado ya de el en este dialogo, se demostraba que en una economía rentista, la inversión y la producción están condicionada por el estímulo sustentado en la distribución de la renta.
Ciertamente ese ha sido uno de los aspectos característicos del capitalismo venezolano que también por contraste le imprime su carácter de capitalismo rentístico, con todas sus consecuencias de lo cual ya hablamos. Tal distribución de la renta petrolera sirvió por varias décadas para conformar un mercado interno impulsado básicamente por el consumo directo de la población y caracterizado por un acelerado proceso de urbanización, el más alto en América Latina junto con el de Uruguay, y concentrado a la población en los grandes centros urbanos, principalmente en la zona centro norte costera. Esa realidad ha originado entre muchas otras consecuencias, el impresionante desequilibro territorial de Venezuela, caracterizado por la sobrepoblación de algunas áreas reducidas territorialmente como Caracas y la despoblación en la mayor parte del país, generando necesidades alimentarias crecientes en las ciudades, en tanto se han mantenido millones de hectáreas sin cultivar con abundante agua en el sur y el grueso de una población viviendo en el norte. Una de las consecuencias de ese fenómeno fue el virtual colapso de la producción agrícola de Venezuela, a lo cual contribuyó, tanto la revaluación del bolívar en 1934, como el derrumbe de los precios del café principal rubro de nuestras exportaciones hasta esos años.  
EL PETROLEO COMENZÓ A COMPRARLO TODO. NO HACIA FALTA PRODUCIR.
 Exactamente, con abundantes ingresos y una elevada capacidad de compra, Venezuela garantizó el abastecimiento alimentario mediante la importación masiva, circunstancia que se ha mantenido hasta nuestros días con todas sus consecuencias. La primera es la limitación para una nueva expansión de nuestro mercado doméstico como condición ineludible para el desarrollo de la industria  y de otras actividades económicas. No por simple casualidad y sin excepción todos los países que han logrado despegar en sus economías, han vivido un vigoroso proceso de expansión de sus mercados internos. Y no por simple casualidad histórica, las revoluciones agrarias han precedido a las revoluciones industriales toda vez que servían entre otros, al propósito de crear una demanda creciente a la producción industrial. Tenemos la convicción de que una revolución socialista saldrá adelante con el apoyo de la mayoría del pueblo venezolano. ¿Podría Venezuela autosatisfacer la demanda de alimentos de su población? Sí, pero tendría que cumplir varios requisitos. Primero desarrollar la agricultura y la ganadería en las tierras apta que la tenemos en el país. Según Pedro Cunill Grau en un estudio publicado en 1985. Existen 2.500.000 hectáreas de suelos reconocidos en el país de una firme vocación agrícola. El segundo requisito es el agua. La tenemos en abundancia pero esta al sur en tanto que la población está en el norte.  La solución  radicaría entonces en disciplinar el  régimen de agua y está condicionado en los periodos de lluvia y construir represas y canalizaciones que además pueden servir como medios de transporte y hasta la generación de la electricidad. 
El tercer requisito es la fertilización, pues sabemos que nuestras tierras son de baja productividad, pero tenemos fertilizantes tanto químicos como orgánicos, asi como potenciales para expandirla cuanto sea necesario.  El cuarto requisito es la mecanización y aquí se hace más necesaria porque vivimos en un país despoblados, particularmente donde abundan las tierra agrícolas. Si bien disponemos de un importante nivel de mecanización, este es insuficiente.   Pero además, Venezuela tiene un enorme potencial siderúrgico de aluminio y metalmecánico. En otras palabras, contamos con los medio para resolver los problemas de la completa mecanización de los suelos agrícolas en su totalidad, a condición de diseñar y ejecutar un plan adecuado a nuestras particularidades topográficas y climáticas. La instalación de fábricas de tractores y equipos agrícolas en alianza como Argentina, Bielorrusia e Irán, enlazan la producción agrícola con la industrial, aprovechando nuestros potenciales internos a los cuales hay que sumar los mejores avances tecnológicos. Se van creando así las condiciones para las bases materiales de signo productivo. El quinto requisito es la energía. Es lo que más tenemos, el problema es la adecuada distribución tanto de la electricidad como de gas natural, a la cual se pueden sumar otras fuentes de energía localizables como la fotovoltaica, eólica y de biomasa.
El sexto requisito es la ciencia y tecnología aplicadas a la potenciación de la producción alimentaria en general, a la reducción de costos y al incremento de la calidad. He aquí uno de los retos que tiene como punto de partida el Instituto Nacional de Investigaciones Agrícolas, las universidades y demás centros de investigación y de producción. El séptimo se refiere al conocimiento de los requerimientos de proteínas, energéticos y micronutrientes que garanticen los componentes básicos para una satisfacción alimentaria de la población, así como sus fuentes, de manera que sean tales requerimientos los que sirvan de guía a la producción y su especialización. Los estudios de la Fundación Centro de Estudios sobre el Crecimiento y Desarrollo Humano Fundacredesa y otras instituciones abundan en este tipo de información.
Un octavo requisito que ha sido una de las grandes tragedias de los productores, se refiere a la comercialización vinculada al transporte, la distribución y precios. El balance de la experiencia de Mercal debe ser una de las condiciones para una adecuada política de Estado en esta materia específica, lo cual se ha venido realizando con mejoras visibles. Todo indica que, hasta tanto no se haya producido una verdadera revolución agraria, el Estado tendrá que aplicar políticas de subsidios y protección, como lo hacen todos los países sin excepción, lo cual debe traducirse en las negociaciones, ya no solo en la Organización Mundial del Comercio OMC sino en los ámbitos tan cerca como Mercosur.
Noveno aspecto a considerar es la Agroindustria que, en manos de ciertos monopolios multiplican costos e impactan los precios. En tal sentido el Estado debe optar entre la expropiación o la mas estricta regulación.  Por último, más no en importancia sino en el orden, tenemos el factor de la organización y la educación para la producción. No puede ser cualquiera, tiene que apuntar prioritariamente en una primera fase hacia la cooperación, sin que esto signifique prescindir de otras formas de organización. Y la educación es condición indispensable ya no solo para el desarrollo de las destrezas en las operaciones de producción, sino en lo más importante, el desarrollo de la conciencia como productores de un sector en el que descansa la vida de nuestro pueblo así como de nuestra dependencia, soberanía y seguridad.  
¿CÓMO RESOLVER EL PROBLEMA HISTÓRICO DE LA PROPIEDAD DE LA TIERRA, QUE ES UNA DE SUS OBSESIONES DE ESTE LIBRO.  Si entendemos que entramos en una transición desde una economía rentista hacia otra productiva, esto quiere decir que todavía deben combinarse formas de sociedad cooperativa y preferiblemente comunal, con las formas de propiedad privada, además de las propiedades estadal de considerables territoriales como la que tiene Venezuela, a fin de avanzar progresivamente hacia formas colectivas de organización, propiedad y distribución. La organización cooperativa pasa por la generación de una cultura cooperativista, esto es, que su propósito no radica en apropiarse de parte del trabajo ajeno, sino colectivamente. Pero hay que entender que la cooperativa todavía es un paso intermedio entre la apropiación privada y la colectiva. El desarrollo del poder comunal es la clave en este asunto.
En este sentido, el esfuerzo educativo tiene una doble vertiente, la del desarrollo del conocimiento y  las destrezas para incrementar sostenidamente la productividad, es decir, la posibilidad de producir cada vez más con menor esfuerzo a fin de liberar tiempo para el disfrute y el desarrollo humano, al mismo tiempo que se le da un impulso al desarrollo de la conciencia social. He aquí uno de los más grandes desafíos que tenemos frente a nosotros, parte vital de la revolución cultural que tiene como síntesis el desarrollo de una nueva ética, la ética del trabajo, de la cooperación y la solidaridad. Imaginémonos por un minuto un plan para extender nuestra frontera agrícola de los dos millones de hectáreas llevarlas a cinco o diez hectáreas, no solo para producir alimentos, sino también para bosques de maderas incluso aquellas maderas calificadas como preciosas. En Venezuela  el cedro y la caoba crecen como plantas silvestres. En fin, un formidable impacto en la expansión de nuestro mercado interno como un verdadero modelo demostrativo de un nuevo rumbo económico, cultural y humano para nuestros pueblos.
¿Quién responderá por la producción de alimentos el Estado o el productor privado? 
Obviamente que la política agraria tiene que ser un asunto del Estado, independientemente de que el sector privado pueda tener un rol que cumplir también, pues no todo puede ser estadal. Un rol del Estado porque se trata,  de garantizar la nutrición de millones de seres humanos, hecho que un país como el nuestro, implica invertir recursos económicos y humanos para acelerar su desarrollo que han quedado rezagados en el tiempo con sus graves consecuencias.
¿Cómo se resolverá la ausencia de una cultura cooperativista y comunitaria­?
En Venezuela se ha iniciado un proceso en el cual, a mi juicio se juega en un grado muy importante, el éxito o fracaso del proceso socialista. Se trata del éxito o fracaso de la organización y despliegue en amplia escala de los Consejos Comunales y de las Comunas, es decir, del Poder Popular. Se trata, nada más y nada menos, que de avanzar hacia una organización social a escala nacional, en la cual se agrupe todo el pueblo para el ejercicio creciente y ascendente del poder político, rompiendo las estructuras verticales que se han eregido, prácticamente desde el nacimiento mismo de los Estados. Esa estructura que diferenció y aisló con un muro de acero y hormigón la llamada sociedad civil de la sociedad política.
Se trata de un reto tan colosal como que el pueblo organizado asuma progresivamente el control de la producción y la distribución en sus distintas variantes y también en la distribución que se han considerado como privativas de una élite conocida como Estado. Esto es muy importante. En Venezuela predomina la mentalidad del pequeño propietario y del productor aislado, lo cual es un freno al incremento de nuestra capacidad productiva. Pero quiero decirte que ya se observan avances importantes en la superación de estas limitaciones en sectores importantes de nuestra sociedad. Es una manifestación de los avances en la conciencia política de nuestro pueblo, ya demostrada en distintas oportunidades.
-Está muy aferrada a la conciencia nacional un culto al propietario, ¿no es así?
Es verdad. Soy hijo de campesinos y recuerdo cómo la gente del campo expresaba su amor por la tierra a través de la posesión del terreno. Esa mentalidad es de lo más difícil de transformar. Cuando se trata de una gran hacienda, donde existe ya un propietario agrícola, la cosa es distinta. El obrero agrícola piensa distinto al propietario. Eso implica que debemos  formar una mentalidad cooperativista que por su propia naturaleza tiene que ser de carácter voluntario.
---Problema dificilísimo que no ha podido ser resuelto en otras experiencias socialistas.
 No por casualidad, después del llamado “comunismo de guerra”, Lenin prácticamente se vio forzado a trazar la llamada Nueva Política Económica que le permitía quedarse con una parte del excedente, sustituyendo las requisiciones de los productos por un impuesto y orientándose hacia una economía mixta, aunque conservando la industria pesada bajo el control de Estado. Esa política fue sustituida por la colectivización forzada de Stalin que provocó grandes desastres en la Unión Soviética. En Venezuela el problema de la tierra no ha sido tan dramático ni tiene porque alcanzar las dimensiones violentas que tuvo en muchos otros países. Hay tierras para cultivar y enormes potencialidades para alcanzar los objetivos que hemos estado hablando y que supone superar la dependencia de un único recurso natural, el del petróleo. Lo que conviene en el reto fundamental de esta revolución, el tránsito de la actual cultura rentista a la cultura del trabajo.
- Otro  problema histórico de nuestra sociedad venezolana, vinculado a las fabulas ganancias petroleras, es el de la corrupción. ¿Cómo va a enfrentarlo la revolución?
 Cómo dice el viejo refrán. “A Dios rogando y con el mazo mando”. En todos los países hay corrupción igual que pobreza, el dinero es siempre una tentación. Y en un país que vive en alto grado de la renta, imagínate. La corrupción es una forma inmoral de distribución de la renta, que puede ser letal para un proyecto revolucionario. Existe y hay que combatirla con fuerza, pero el problema mayor a mi juicio es el ingreso está por encima de la capacidad gerencial del país. Hay que desarrollar mucho la capacidad gerencial, porque en parte la corrupción es un producto de que no hay buena gerencia y entonces con escaso control y fiscalización puede ocurrir cualquier cosa. A todo esto, hay que agregar mecanismos que permitan el control social. Pero este es un proceso más largo que va muy estrechamente relacionado con el desarrollo del poder comunal.
--Ya me habló ampliamente del rol que cumple históricamente la revolución agraria. Pero imagino yo que el desarrollo de las bases materiales no depende solamente de ese factor. Me viene a la memoria una frase de Marx. Tengo aquí a la mano La ideología alemana de Marx y Engels. Me voy a permitir repetirte una larga cita que viene muy bien al caso. “la primera premisa de toda existencia humana y también, por tanto de toda la historia, es que los hombres se hallen, para “hacer historia” en condiciones de poder vivir... ) En primer hecho histórico es, por consiguiente, la producción de los medios indispensables para la satisfacción de estas necesidades, es decir, la producción de la vida material misma... Lo segundo la adquisición de los instrumentos necesario para ello, conduce a nuevas necesidades. Carlos Marx y Federico Engels. La ideología alemana. España 1994, p 41. No creo que esto tenga mucha discusión pues, si bien es cierto que no solo de pan vive el hombre, es también cierto vestido y techo. Esto requiere un breve comentario. La migración masiva del campo a la ciudad en Venezuela provocó una demanda enorme de vivienda y de infraestructura. Hacía allí se volcó gran parte de la renta petrolera  a través de diversos canales. Quien ha estudiado este factor con bastante detalle es Asdrúbal Batista. De manera que cuando Marx tuvo aquella expresión, pareciera que estuviera pensando por adelantado en nuestra Venezuela actual. Y puedo decirte que aún con las fallas, debilidades y errores, estamos orientados en estas direcciones.
-No se concreta lo que analizado antes sin un partido. Hablemos del Partido Socialista Unido de Venezuela. ¿Es el PSUV el MVR “reencauchado” como lo llama la oposición venezolana? En qué se parecen y en que se distinguen los partidos revolucionarios que han existido en Venezuela?
--El grueso de la militancia que se incorporó en el PSUV viene del Movimiento V República, pero también se incorporaron de otras organizaciones existentes. ¿Cuál era la primera condición para ganar unas elecciones? Que los que ayer estaban en la acera opuesta vengan a la acera propia, “al contén” como dicen los cubanos. Y vinieron una mezcla donde se confundían revolucionarios probados de viejo cuño, jóvenes con aspiraciones reales de cambio, pero también los oportunistas de la vieja clase política. Así nació el Movimiento V República y así se conformó el llamado Polo Patriótico que acompaño a Chávez en la victoria del 6 de diciembre de 1998.  Posteriormente. yo fui uno de los que más insistí en la creación de un partido revolucionario desde donde se unificaran todos los cuadros que transmitieran sus experiencias, sus conocimientos, la mística pero absorbieran la reflexión sobre la nueva experiencia revolucionaria que se había abierto con Hugo Chávez y su visión histórica de nuestro proceso.  Esto fue logrado parcialmente, las organizaciones de izquierdas preexistentes muy atadas a una suerte de conservadurismo organizativo, se negaron abandonar sus pequeños espacios para sumarse al gran espacio de un partido que apenas estaba en proceso de formación, con millones de militantes, ayunos de dirección política e ideológica, teniendo solamente como guía general las orientaciones del Presidente, la de algunos dirigentes regionales y lo fundamental aprendieron en su propia práctica, con los conocimientos limitados que tenían de la política y organización. Algunos  compañeros para justificar sus posiciones sectarias, me criticaban por estar promoviendo un partido único, ignorando que los demás partidos distintos a la vanguardia de la revolución venezolana existían y como efecto sucedió las divisiones se han presentado. Unos se han sumado a los partidos de la derecha y otros envueltos en pugnas internas y otros refugiados en sus viejos castillos desde allí apoyan a la revolución. Y esto es saludable, como ejemplo.
--¿Se puede hablar hoy de “militantes” en el PSUV? No se puede hablar de que todas las personas que se unieron son militantes, y nos referimos a más de siete millones inscriptos porque fue una inscripción abierta en la plaza pública sin mayor requisito que hacer la solicitud correspondiente. Esto trajo como consecuencia cuando se hizo el Referendo para la Reforma Constitucional  sola la mitad participó, lo que significa que una cosa es inscribirse y otra militar efectivamente en un partido político. La militancia comporta el activismo. Ahora está ocurriendo que al vincularse con las comunas y las organizaciones sociales se va ampliando el contacto con el común de la gente, y permite ver mejor sus críticas sus estados de ánimo, e ir desarrollando capacidad de respuestas a las mismas. Pero necesitamos una organización más orgánica que exprese más el día a día de los problemas, de manera que haya más articulación entre lo que tiene que ser una organización y la gestión del gobierno. Esto incluye el control de la actividad del gobierno revolucionario, la canalización de las observaciones y de las demandas del pueblo. En la medida que logremos esta coordinación resolveremos los problemas sociales del pueblo.
--¿En qué se parece este partido de otros partidos revolucionarios en Venezuela? En general el gran problema de los partidos en Venezuela fue debatirse entre una suerte de vanguardismo y el conservadurismo. Las primeras organizaciones de izquierda privilegiaban más su vida interna que su relación con el pueblo, con serios problemas para interpretar la realidad del país, trazar políticas que estuvieran vinculadas y expresaran esa realidad, lo cual llevaba generalmente al aislamiento del movimiento popular. Por otro lado, estaban aquellas más burocráticas que se acomodaban  a las circunstancias que ni siquiera podría llamarlas de derecha, sino acomodaticias. Lo que lograron fue aislamiento, la atomización de pequeños grupos sin mayor incidencia en el proceso político.
--Una de los grandes problemas de la izquierda venezolana ha sido organizarse en torno a un partido de masas o de cuadros políticos. ¿Cuál es a su juicio la opción que debe seguir el PSUV y por qué? ---Como en todo proceso de cambio en que participan grupos humanos, siempre hay un sector más consciente, más disciplinado, lo que llamamos una vanguardia. Pero hay al mismo tiempo fuerzas que también quieren cambios, aunque no tengan el mismo grado de conciencia, el grado de disciplina, de participación que tiene la vanguardia, pero esto no quiere decir que se excluya a otros sectores. Al contrario debemos trabajar constantemente para atraerlos y engrosar las fuerzas del partido revolucionario. ¿Qué influencia real tiene en la organización la cultura rentista y la del “cuánto hay pa \eso,  la herencia adeco-copeyana? – Un gravísimo problema que enfrenta objetivamente cualquiera fuerza revolucionaria en el país. En otras oportunidades habíamos hablado del fenómeno de la renta petrolera, que en su esencia es un ingreso que no es el fruto de la fuerza productiva nacional. Es abundancia de un ingreso que no es generado por el esfuerzo productivo, que no es generado por la inversión de capital o por trabajo, es lo que conocemos como el rentismo. Esa capacidad que tiene el Estado venezolano de distribuir rentas, produce que en Venezuela no exista una cultura tributaria, como ocurre en la mayoría de los países capitalistas, y ha permitido vivir por décadas con un bolívar sobreevaluado, lo cual encarece la producción nacional y abarata las importaciones. Y desde el punto de vista cultural genera la cultura del reparto. Hasta el más ignorante venezolano, en su subconsciente sabe que de ese pastel rentístico algo le corresponde y reclama el derecho sobre su porción. Por eso yo sostengo que más poderoso que el imperio o la oligarquía venezolana, es la cultura rentista. En el socialismo el valor dominante es el trabajo. Aquí, en Venezuela algunos han hablado de “un capital natural” cuando el petróleo, es un bien no producido, resultado de millones de años de transformación natural en el subsuelo. Allí no ha participado para nada la mano del hombre.
La acumulación capitalista en Venezuela ha sido esencialmente capitalización de esa renta que capturó el país, del cual han sacado provecho minorías que se enriquecieron. Por ejemplo, importaron bienes de capital porque tenían dólares baratos. Y esta es otra paradoja, la aparición de un capitalismo rentista. El componente fundamental de la acumulación de capital en Venezuela no fue la plusvalía nacional, aunque hay un componente importante, sino la plusvalía internacional que fluye al país bajo la forma de renta internacional. – Y con las fuerzas revolucionarias en el poder....  –Siempre estará presente aquel peligro expresado tan gráficamente por un general mexicano, después de la victoria. ”Ahora que la revolución degeneró en gobierno”. Esa degeneración es el resultado de pensar que el gobierno o el partido son un fin, que una vez ocupada esa posición ya se cumplió el objetivo y que se trata de simples medios para algunas transformaciones revolucionarias pero gobernando con las mismas personas sin realizar profundas transformaciones. Cuando lo que se trata es de darle plenitud a la democracia socialista es decir a la verdadera democracia. Mientras tanto se producen algunos de estos fenómenos, porque también la corrupción es una forma de distribución de la renta, ilegal, antiética, pero una forma de distribución ilegal, antiética. Pero en economía lo que genera ventajas en los términos de intercambios es la productividad. En los países desarrollados lo determinante es la productividad de la industria o sea del trabajo en el caso nuestro la productividad natural de los yacimientos.
Si tu comparas por ejemplo, la productividad natural de nuestros yacimientos, varias veces superiores a los Estados Unidos, no te será difícil entender qué lado está la ventaja y porque tanto interés en ponerle la mano a nuestros hidrocarburos como ya estaba ocurriendo con la “Apertura Petrolera”. Entonces, en este renglón en cuanto a intercambio de valores sale favorecida Venezuela.
-¿EXISTE CONCIENCIA EN EL PSUV DE QUE TIENE QUE DISTANCIARSE DE ESTE TIPO DE CULTURA? –Todavía no, francamente no. Es uno de los trabajos importante que hay que hacer. El trabajo de formación política no puede ser siempre abstracción- aunque siempre hay un nivel d abstracción- sino el resultado del análisis concreto de la realidad venezolana y de la transformación que hay que hacer de esa realidad, incluyendo la cultural e ideológica.
--EL PSUV SURGE EN UN CONTEXTO EMINENTEMENTE ELECTORAL. ¿Cómo transitar del pragmatismo que esto supone a la militancia poseída de una mística revolucionaria que se proponga conscientemente metas muchos más altas que ganar unas elecciones? –Cierto nació al calor de procesos electorales, pero ese carácter ha ido cambiando. Pero tampoco puede ignorarse que el impulso inicial no nace con los procesos electorales. El 4 de Febrero que fue el impulso decisivo para todo lo que vino después, porque dio nacimiento aun nuevo liderazgo, es lo menos parecido a un acto electoral. Esa acción representó nuestro 5 de julio y nuestro 19 de abril o nuestra Comuna de París, como lo quieras poner. Rompió el clima de conciliación política antinacional en Venezuela. Y no olvidemos de dónde venimos mucho de lo que aquí militamos y que ya pasamos de un violento golpe de Estado, por un paro petrolero, por distintos procesos de desestabilización del país, y buena parte de esa organización ha participado codo a codo con el pueblo en defensa de la revolución y en su pro fundación.
Hoy puede decirse  que hay un mayor grado de organización a escala nacional con la formación de patrullas y de distintas estructuras locales, regionales y nacionales, aun cuando está pendiente  la gran tarea de la formación política e ideológica muy particularmente entre los jóvenes que más avidez manifiestan en este sentido, así como de las bases de trabajadores, muy mediatizadas por las burocracias sindicales. Y por supuesto, en las grandes masas que están concentradas en los barrios de nuestras principales ciudades. Todo esto pasa en mi opinión por la revisión de los métodos de trabajo de nuestra dirección, que todavía peca de metodologías puramente administrativas poco creativas en el orden político que permitan ir más allá de las fronteras del propio partido, y en general del llamado chavismo. La tarea de la vanguardia no es solamente encabezar las luchas propias de la organización, sino encauzar y liderar las luchas de todo el pueblo, más aún cuando en el seno de la sociedad  venezolana se mantiene la presencia de una todavía fuerte corriente antirrevolucionaria, muy identificada con intereses particulamente norteamericano. Para ellos, el ideal de vida sigue siendo el american way of life.
--El gran problema de parte de la clase media es que desprecia profundamente a los pobres.... La clase media, ni en sí, ni para sí, es  una clase. Son segmentos sociales en transición agrupados bajo esa denominación, pero con una mentalidad que mira siempre hacia arriba, al ascenso vertical, y pocas veces hacia abajo. Las políticas neoliberales, tal como lo afirma ahora Francis Fukuyama en un artículo bastante interesante publicado en la revista Foreign Affairs de enero, febrero 2012, han arrasado literalmente los sectores más bajos y numerosos de esa clase media, y con ello, la base social de la socialdemocracia. Pequeños sectores de arriba se han enriquecido y pasado al rango de burgueses. Pero como lo describe muy bien Trotsky en su Historia de la Revolución, esas clases medias arruinadas, ya proletarizadas no tienen conciencia de tales y quieren retornar a su estado anterior. El tiempo y la imposibilidad de retornar a esas posiciones, más las duras realidades, pueden cambiar de mentalidad, a condición de que haya una verdadera vanguardia que sea capaz de esclarecer con un trabajo paciente de explicación y atención la nueva realidad.
Fíjate nuestro caso. Esos segmentos vivían, durante la Cuarta República un proceso de ruina. Una parte de volcó hacia un cambio con Hugo Chávez, pero la mayoría se mantuvo anclada en el pasado, con su vieja mentalidad. Pese a la visible mejoría que está viviendo en este momento, sigue constituyendo una importante base social de la contrarrevolución, aun cuando está representa todo lo contrario de sus propios intereses. Necesitamos políticas para hacerles ver esa realidad, ¿Cómo hacerlo? He ahí el problema. De no lograrlo este grupo se convierte en la base social del fascismo y eso es lo que ha venido sucediendo. Así ocurrió en Alemania, Italia, Argentina, en Uruguay. Eso está presente en Venezuela. Lo vimos, por ejemplo durante el golpe de Estado de 2002. Lo vivimos cuando el paro petrolero y todavía lo observamos hasta en la gestualidad de esta gente, porque copian mucho- quizás sin darse cuenta por su incultura los gestos del fascismo alemán o italiano.
Pero como ha dicho Fidel, en Venezuela no hay seis millones de oligarcas, socialmente la mayoría de ellos son pueblo, aunque no tengan conciencia de tal realidad y sigan mirando hacia arriba, lo cual es natural en un país de tanto y tan rápido ascenso vertical por efecto de la renta y su distribución privilegiada para un sector de la población, aunque la mayoría fuera condenada a la pobreza. Esa es la razón por la cual la oposición está emulando proyectos de la revolución como las misiones. Enrique Capriles Radonski diciendo que con él las misiones se quedan. Existen también los camaleones por eso el partido tiene que estar ojo avizor para identificarlos.
--¿Por qué se perdió Petare, el barrio más populoso y pobre de Caracas?
En Petare se conjugaron distintos factores. Primero como el propio José Vicente hijo lo reconoce, hubo fallas significativas en las gestiones gubernamentales y se desatendió algo fundamental, la vinculación constante con los problemas del pueblo. En segundo lugar, peso sin lugar a dudas un débil desarrollo del partido que agravó el problema, porque el partido debe estar permanentemente en todos los espacios sociales. En política no hay vacíos, si tu dejas un espacio alguien lo va ocupar por ti. Y eso fue lo que ocurrió en Petare, trayendo como consecuencia la perdida de la gobernación del Estado Miranda e incluyendo la perdida de la Alcaldía Mayor. Por tales razones, hay que estar siempre supervisando el trabajo de base del Partido en todo momento. Lo mismo ocurrió con la Alcaldía Mayor en Caracas.
Si tú quieres comprender y analizar correctamente na realidad, necesitas una metodología de análisis que fue lo que hizo Carlos Marx con su obra monumental El Capital. Hizo un análisis exhaustivo de los aspectos de esa sociedad capitalista que tomó como modelo el capital inglés y descubrió así un conjunto de rasgos universales del capital. Yo ahorita me encuentro releyendo el tercer tomo de El capital y me asombro al encontrar aspectos de la crisis financiera mundial previstas por Marx en esta obra. Uno de los elementos mas importantes con que contamos todos los partidos revolucionarios es poder disponer de la herramienta marxista. Es decir, si no contamos de herramientas teóricas para analizar las realidades difícilmente podemos desentrañar esa realidad y en consecuencia interpretarla para poderla transformarla. Pero una cosa era la renta de la tierra en el siglo XIX y otra en el siglo XX o XXI. --¿Qué es el socialismo del siglo XXI? Como ya lo hemos comentado anteriormente, no se puede esperar una respuesta absoluta de lo que es Socialismo del siglo XXI ni siquiera del socialismo en general. Ya en un momento dijimos que es un proceso, una transición como la presente que es cambiante, dominantemente capitalista todavía, hacia la conformación de un nuevo tipo de relaciones humanas. Resulta difícil profetizar cómo será ese nuevo tipo superior de relaciones humanas, más allá de la generalización de que estará despojada de todo signo de opresión, exclusión e injusticia que predominará como valor superior el trabajo, la solidaridad, el “todos para uno y uno para todos”.
Hablamos de establecer unas reglas de juego más equilibradas para lograr que toda la sociedad sea beneficiada por la riqueza que genera el país. Mira yo te diría que ya se cumplió una parte muy importante, que es actualizar el punto de partida histórico de Venezuela. Y el punto de partida está en el pensamiento transformador del proceso de independencia venezolana. No se puede hacer abstracción de lo que ha sido una importantísima elaboración que en su momento sirvió para avanzar victoriosamente en las condiciones  del modelo de “América Española” como la llamó Bolivar. Pero el Libertador que estuvo fundamentalmente concentrado en la acción militar con todo lo que eso comportaba, y en la organización del gobierno, además de lidiar frecuentemente en problemas entre los caudillos, solo logró dejar parte de su pensamiento en el Manifiesto de Cartagena y la Carta de Jamaica. Muchas de sus ideas fundamentales aparecen dispersas en su copiosa documentación epistolar.
En este sentido, Hugo Chávez ha cumplido entre muchas otras, una tarea pedagógica fundamental al estudiar y difundir lo esencial del pensamiento bolivariano. ....que ha prendido en la consciencia de nuestro pueblo. Pero hay otra tan importante como esa. Se trata del conocimiento a fondo de nuestra historia del siglo XX, donde tiene una incidencia decisiva el fenómeno rentista. Sin caer en categorías absolutas, este tiene un peso determinante en la conformación de la sociedad venezolana del siglo XX  y tenemos un excelente análisis de Bernard Mommer y Asdrúbal Baptista, El petróleo en el pensamiento económico venezolano. Vivimos del petróleo pero ¿que conocemos del petróleo? para comprender la historia del siglo XX venezolano se requiere entonces un domino básico de este tema, y en caso del partido de vanguardia es fundamental.
--Uno de los grandes problemas actuales de la izquierda es su incapacidad patética para comunicarse más allá de sus propias bases. ¿Qué debería hacer  el PSUV para resolver ese problema? Volvemos a lo mismo, para tú transmitir un pensamiento tienes que tener uno, y ajustado a la realidad. Creo que los líderes como Fidel y Chávez son un buen ejemplo de lo que estoy afirmando. Cuando una persona, trabaja solamente en el campo de la teoría pura, le cuesta mucho hacerse entender por el común de la gente. Pero cuando el común de la gente no es más que eso, le cuesta mucho comunicarse. Tiene que haber una combinación de ambos factores y tenemos la suerte de contar con excelentes comunicadores como Fidel Castro y Hugo Chávez Frías. ¿Tiene hoy el PSUV un medio de comunicación que responda a sus objetivos?  No podemos decir que lo tenemos uno, pero hay muchas publicaciones que surgen de la propia comunidades y de parte del gobierno  como el Correo del Orinoco, Ciudad Caracas, Vea y algunos diarios regionales aunque el tiraje es reducido. Tenemos algunos programas de radios pero faltarían más medios  de comunicación  impresos, radiales y televisivos. El partido debería tener una radio, una revista y una televisora. Necesitamos trabajos teóricos que vayan elaborando una síntesis de la propia experiencia y de las lecciones que arroja el proceso revolucionario venezolano. Antes que se me olvide...
 –Internet es un reto en esta era, teniendo en cuenta edades, intereses... Ya se acabó la famosa comunicación de masas, con un punto de emisión y muchos receptores. Internet cada vez más un medio de comunicación por excelencia. Debemos ir pensando en darle más utilidad como medio de comunicación por excelencia. Uno se mete en Google averiguar algo y tienes cantidad de miles y miles de datos sin duda alguna representan un paso de avance. ¿Tu sabías que Marx fue un gran estudioso de la tecnología? Hay una compilación de los estudios de Marx sobre los desarrollos tecnológicos de su época, que prueba que él se había leído todo o casi todo, para no pecar de exagerado, de lo que había sobre este  tema en la segunda mitad del siglo XIX.
 ¿Cuál debe ser la estrategia continental del PSUV? ¿Cómo articular la relación con otros partidos de izquierda? Este partido es muy joven y ha estado envuelto en toda esta dinámica electoral interna y nacional que ha consumido prácticamente todas sus energías. Eso no quiere decir que no haya preocupación por las relaciones internacionales, porque es un partido que está plenamente identificado con la integración de América Latina. Más aun, debe ir al encuentro de los nuevos movimientos que emergen en la propia entraña del monstruo como resultado de sus propias e insufribles contradicciones. Hay un ámbito político que es la interrelación entre las fuerzas políticas y entre los gobiernos, pero hay un ámbito social debido a que esta crisis va a conducir a una mayor concentración de las riquezas. Se van ensanchar aún más la brecha norte-sur va a provocar mayores conflictos sociales, tanto en el sur como en el norte. Veremos cómo se intensificarán las reacciones contra los inmigrantes, en los Estados Unidos y en Europa entre otros muchos problemas. De manera que tiene que haber también una interrelación, por ejemplo entre America, África, Asia y entre todos estos movimientos en los Estados Unidos y Europa entre muchos otros problemas.
¿Cómo debe enfrentar el partido los fundamentalismos que también se expresan desde posiciones de izquierda? Eso en política es la ausencia de formación de desarrollo político, teórico, ideológico. Eso se parece mucho al fenómeno de los celos. Cuanto más insegura te sientas tú, quieres llenar con gritos, con ruidos tu propio vacío...  Al menos es lo que afirman quienes saben de eso. De manera que en la medida en que una fuerza está más consistente política, ideológica teóricamente, cuando mayor identificación y mayor comprensión de los problemas del pueblo, más segura se siente y puede actuar con mayor amplitud. A fin de cuentas el sectarismo, el fundamentalismo es una expresión de inseguridad.
 ¿Cómo ha afectado el infantilismo de izquierda al PSUV? Claro que sí,  Hay manifestaciones como pensar que por tener una boina roja y gritar mucho significa ser revolucionario. Algunas veces es necesario gritar pero eso no puede convertirse en un acto cotidiano, en un ritual inútil. No es nueva la tendencia a creer que uniformando la sociedad se logra por arte de magia que todo el mundo asimile los valores revolucionarios.
El PSUV no está en poder de algunos de los Estados más importantes que conforman el corredor electoral. ¿Qué reto supone para el partido trabajar en esos lugares desde la oposición? La primera tarea del partido, como te dije es su formación, su desarrollo de los cuadros, la formación, la capacidad de análisis y de comprensión de estos que va a general liderazgo y dirección para los distintos sectores de la sociedad. Pero al mismo tiempo puede generar cuadros también muy necesarios para la gestión del Estado y para la gestión de gobierno. El partido es como un gran organopónicos, nacen las plantas y después se trasplantan para que nazcan más fuertes, pero ya está germinada la semilla. Entonces en alto grado eso es el partido, un lugar donde germinan lideres tanto para la sociedad como para el Estado. El trabajo desde la oposición en las regiones donde gobierna el adversario tiene un doble vector. las propuestas a las soluciones concretas a los problemas no resueltos en las respectivas regiones, junto a la crítica a la inconsecuencia de los gobernantes, y el otro, consiste en la difusión de los éxitos de la revolución en el país y canalizar las soluciones del Estado central a los problemas no resueltos allí. Todo eso tiene como base dos condiciones, una contar con políticas concretas sobre los problemas concretos, con objetivos claros y con planes específicos para su ejecución, y la segunda, indispensable, agrupar a los mejores cuadros, con mayor claridad, con mayor mística y vinculación con el pueblo en la ejecución de esas políticas y planes. En este sentido, la disciplina consciente es decisiva la confraternización con los compañeros.
¿Se puede hablar de otros partidos revolucionarios en Venezuela, además del PSUV? Lo más importante es que haya un pueblo revolucionario que exista voluntad de cambio en el conjunto del pueblo. Hay partidos que son y actúan como verdaderos revolucionarios. El Partido Comunista tradicionalmente ha sido un partido revolucionario. Pero ¿que entendemos por revolucionario? Es el que sirve para revolucionar una sociedad. Cuando un partido se asume revolucionario esta enquistado en sí mismo, no está cumpliendo su función como tal. En ese sentido yo sigo pensando que los revolucionarios debemos estar en una misma fuerza,, y eso no quiere decir que haya unidimensionalidad del pensamiento. El hecho es que tengamos una sola fuerza y debemos tener unidad en la acción. No hacerlo es debilitar la acción misma y condenarla al fracaso. Es decir, somos una voluntad pública sí, pero en una dirección  y respondemos como una fuerza única a ciertas circunstancias, pero para que esa voluntad sea muy rica y más adecuada a las realidades, tiene que ser múltiple en su diseño, en su conformación. Así que la unión de partido no quiere decir unanimidad solamente en todo, al contrario.  -¿Existe la Alianza Patriótica?  Existió en un momento determinado, pero por distintas circunstancias se fue deteriorando. En lo fundamental, el PSUV asumió el grueso de esa fuerza que originalmente estaba en la Alianza Patriótica o en otras organizaciones que se han ido al otro lado. Hoy las organizaciones revolucionarias deben aportar más hacia el desarrollo de las organizaciones sociales para que estas le den contenido e impulso a lo que se ha conformado como el Gran Polo Patriótico que tiene entre sus principales tareas el triunfo democrático en las elecciones del 7 de octubre de 2012 y la defensa de ese triunfo frente cualquier amenaza como la que, uniendo muchos datos sueltos, se intenta preparar por parte de la misma alianza que preparó y ejecutó el golpe de abril de 2002 y el golpe petrolero en diciembre de ese mismo año.  –Se especula continuamente en los medios de la izquierda venezolana sobre las diferentes tendencias dentro del PSUV.  Tendencias propiamente dichas no. Ahora bien, la diversidad es inevitable, la mente humana es demasiado rica.  La gente tiende a agruparse por intereses. Nuestro muy recordado general Alberto Müller Rojas ponía un ejemplo muy bueno para explicar esto. Los fumadores tienden a agruparse en un punto, y los no fumadores en otro. En las fuerzas revolucionarias lo peor que podría ocurrir es pretender que todos piensen igual y todo actúe exactamente iguales. Tiene que haber debate que es lo que enriquece el pensamiento y la elaboración. Así como el buen sabor de un plato no lo hace un solo condimento, aunque ayude. –La otra gran discusión en torno al partido es el tema de los militares. ¿La otra discusión en torno al partido es el tema de los militares?  Yo creo que sí, ¿por qué no? Por circunstancias legales hay ciertas limitaciones, pero, ¿qué es ser militar? La diferencia del militar es ponerse en uniforme y cumplir con una normativa necesaria como factor para la defensa de la soberanía de la patria. Una vez que cumplen su servicio ¿Qué son? Civiles. No veo una razón para que los militares participen en el partido. El hecho de que eso ocurra no quiere decir que todos los militares van a entrar en el partido, no se puede tener un partido militar tampoco. Tienen derecho a votar, pues hay que ver cuán conveniente es y analizar muy cuidadosamente las cosas. Lo dicho es mi opinión. Pero no es necesariamente una decisión. En fin de cuentas, lo más importante es que tengan conciencia y que sean consecuentes con la defensa del país y que nunca lo traicionen. Y puede decirte que las demostraciones de nuestros soldados en momentos críticos, demuestran que esa conciencia existe en lo fundamental de nuestra Fuerza Armada. –Como ha dicho Fidel y ha demostrado la historia, las revoluciones pueden ser reversibles. ¿Ha analizado el partido ese escenario político? No es un escenario que este muy presente en nuestros análisis. ¿Un PSUV SIN CHÁVEZ? Por el momento sería un factor muy peligroso porque el principal factor de cohesión, ya no solo para las fuerzas que lo apoyan, sino también de los que lo adversan, se llama Hugo Chávez. No se puede desconocer el rol de la personalidad en la historia, es una fortaleza y una debilidad al mismo tiempo, pero son realidades muy frecuencias que nos arroja la historia. Por eso es que se requiere un partido revolucionario, para que haya continuidad histórica. FIN DEL CAPITULO XVIII. FALTAN DOS CAPITULO PARA TERMINAR EL LIBRO COMPLETO. PROMETO TERMINARLO PRONTO. GRACIAS POR SU PACIENCIA Y CONSTANCIA.

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