EL HORIZONTE BOLIVARIANO. CONTINUACIÓN DEL LIBRO ESCRITO POR ALÍ RODRIGUEZ ARAQUE SOBRE EL PROCESO POLÍTICO EN VENEZUELA. CAPITULO VIII.
¿Está viviendo Venezuela una experiencia netamente socialista? ¿Netamente
socialista? Cuando se viven procesos sociales en los cuales se escenifica un
conglomerado de contradicciones el “neto” sería el indicativo de cuál es el
factor predominante en el momento en que se hace el balance político,
económico, social y cultural. Lo primero que hay que decir es que el socialismo
no es modelo de producción que sustituye al capitalismo. El socialismo es un
proceso de transición desde el capitalismo hacia formas superiores de
organización de la sociedad hacia un nuevo tipo de relaciones humanas. Es un
proceso de superación del capitalismo. En consecuencia implica tiempo. Uno no
sabe cuánto. Nadie puede en estos momentos profetizar cómo será es nueva
sociedad, en cuanto tiempo podrá hacerse realidad. Lo que sí se puede hacer, es
identificar la tendencia hacia esos cambios que son necesarios y posibles tales
como la justicia, la igualdad, la fraternidad.
Marx decía correctamente que el socialismo es
un proceso donde se mezclan viejas ideas, viejas categorías, viejos valores y
viejas culturas con nuevas ideas, nuevas categorías y nuevos valores. De allí
que el proceso socialista sea en sí mismo, contradictorio, entre el pasado y el
futuro, entre lo que es y lo que deberá ser, de auto superación constante,
preñados de experiencias concretas, aunque requiera, por supuesto de un nivel
de abstracción en la teorización de los procesos. Tiene que ser unas
circunstancias que se renueva constantemente a la luz de los cambios de las
realidades nacionales, del entorno continental y mundial y de su necesaria
reflexión. Esto implica desde luego, cambios profundos en las relaciones de
propiedad sobre los medios de producción y esto es lo quiero subrayarlo – esa
propiedad es la que condiciona la apropiación del producto, la distribución de
la riqueza generada por el esfuerzo humano. Si la propiedad de los medios de
producción es privada, el producto igualmente lo será. Lo que no quiere decir
que necesariamente si la propiedad es pública, la distribución del producto
finalmente será social.
No se trata simplemente del
control sobre los medios de producción, eso constituye el primer paso, pero no
te puedes detener allí. Es que para comenzar estos mismos medios de producción
deben producirse una revolución. Es aquí donde acude la acumulación de
conocimiento humano, de la ciencia y la tecnología para incrementar el
potencial de las maquinas cuando estas
son el medio para producir. Es decir, cuando se trata de la industria y
optimalizar el esfuerzo del hombre reduciendo el tiempo de trabajo necesario y
la alienación del trabajador y liberando tiempo para su mayor desarrollo
cultural y para el disfrute de la vida, donde el arte será la más grande
alegría del ser humano según la expresión de Carlos Marx. Se trata del hombre nuevo, figura a la cual
acudió el comandante Che Guevara para buscar una mejor comprensión. En síntesis
se trata de un proceso en el cual el ser humano se vaya liberando de las
cadenas que lo atan a sus necesidades materiales, para conquistar grados más
elevados de libertad y el sentimiento de la felicidad que esto comporta. ¿QUÉ
ES PARA USTED LA REVOLUCIÓN? Para mí lo que define una revolución es el
cambio de valores de la sociedad. Si no hay una revolución cultural cuya
cúspide es la ética de la sociedad
difícilmente se puede hablar con toda propiedad de una revolución social
irreversible. Si no llega a predominar el trabajo como valor superior, como
guía individual y colectiva y en consecuencia la práctica de la solidaridad entre los seres
humanos, si se sustituye la solidaridad por caridad o una suerte de
asistencialismo económico que constantemente uno ve en los procesos
capitalistas no lograremos avanzar mucho. La Revolución consiste el egoísmo y
todo aquello que lo estimula, es crear un nuevo sistema de relaciones humanas.
En el caso que nos ocupa el mayor
y más colosal reto es la superación del rentismo, que es obra de un particular
desarrollo capitalista y que condicionó la formación del más poderoso
capitalismo de Estado de toda nuestra región. Ahora en Venezuela se ha
planteado por momentos un debate, incluso en la propia izquierda, con una
visión moralista de este capitalismo de Estado apreciándolo como un hecho
negativo. Yo pienso lo contrario, considero que es muy positivo que exista un
fuerte capitalismo de Estado en Venezuela. Pero sí, nos quedáramos en él,
iríamos directamente al infierno, pues simplemente estaríamos llevando a su
máxima expresión la concentración del capital, con todas sus consecuencias. Se
trata de un paso transitorio y cuanto más rápido se deje atrás, tanto mejor.
--¿POR
QUÉ? -¿Cómo se puede pensar en la socialización de determinados sectores de
la economía sin la intervención del Estado?
¿Quién que no sea el Estado puede expropiar? En Venezuela existe una ley
de expropiación por causa de utilidad pública, que implica una indemnización,
un justiprecio de aquello que es expropiado. Pero además, para que se pueda
producir la socialización de las empresas, tiene que haber un alto grado de
consciencia de las organizaciones que asumirán el manejo de las mismas y, además
un alto grado de conocimiento. No se trata simplemente de entregar las
empresas, sino de que generen excedentes, que vayan más allá de “la
reproducción simple” que rindan beneficios a la sociedad y que no la parasiten.
Para que ese proceso se cumpla,
insisto el capitalismo se presenta como un paso obligado, pero eso, un simple
paso, no para detenernos allí. La realidad es que el Estado venezolano por
causas históricas bien concretas es el propietario del más grande activo que
existe en Venezuela, el petróleo. Controla además, lo fundamental de su
producción de su refinación y sus exportaciones a través de PDVSA. Ésta misma
ha comenzado a participar de esos mecanismos de distribución mediante la
llamada inversión social.
--¿POR
EJEMPLO? Para hacerlo lo más
sencillo posible, tomemos el ejemplo un propietario de unas 500 hectáreas de
tierra, esto es un terrateniente porque no produce nada, pero hay alguien que
tiene interés en utilizar esas tierras para producir, digamos maíz. Busca al
propietario y este le exige un pago por el derecho de utilizar las tierras.
Esto es la economía clásica se identifica como renta de la tierra. Esto mismo
se aplica para las minas, bosques, las caídas de agua y los hidrocarburos. En
el caso de Venezuela el régimen legal de los hidrocarburos establece la
propiedad estatal. De manera que es el Estado el que percibe el pago de las
regalías. Como lo hemos comentado, desde 1943 la regalía petrolera era un
sexto. En los días de la Apertura Petrolera se redujo al 1%. Durante la Presidencia
del Comandante Hugo Chávez ese monto sea llevado hasta el 33%. Además de este
ingreso, el Estado cobra el impuesto sobre las ganancias y, al convertirse
también en productor, ha venido cobrando los dividendos propios de cualquier
empresario.
–SE TRATA DE UN INGRESO BASTANTE
GRANDE, ¿NO? Si, y el monto total de ese ingreso planteó desde un comienzo
el problema de su utilización, es decir, el problema de su distribución. Unos
opinaban que todo ese ingreso debía “sembrarse” para producir más petrolero. El
caso es que, finalmente, la distribución de la renta se ha realizado durante
décadas, a través de distintos mecanismos, con muy bajos niveles de tributos
realizados por las empresas privadas, lo que era acompañado por una permanente
evasión y mala recaudación con una moneda sobrevaluada y grandes subsidios. Fue
así como se conformó ese capitalismo rentista del que suele hablarse, producto
de ese elevado componente que representa la renta petrolera, es decir, un
ingreso que no es producto de la inversión ni del trabajo, sino del monopolio
de un recurso natural alojado en la tierra, una renta de la tierra. En esa
matriz se engendró igualmente nuestro capitalismo de Estado. Capitalismo
igualmente rentista. Nos encontramos pues, ante un fenómeno expresión de un
proceso histórico que abarco todo el siglo XX y que se proyecta hacia el XXI.
Ante esta situación.
¿PODRÍA PENSARSE EN UN SOCIALISMO RENTISTA?
Ya comentamos que el rentismo se ha conformado como un fenómeno
económico y más importante aún, ha dado lugar a una cultura aun sistema de
valores. De manera que el problema se plantea, no solo en superar el capitalismo, sino también el rentismo, tareas
que representan un esfuerzo integral y
de vasta proporciones, tanto para la conducción como para el conjunto de
nuestra sociedad.
-¿NO SE VE MUY SENCILLO ESE
PROCESO DE TRANSFORMACIÓN. ¿PERO CÓMO PUEDE DARSE?
---Esto nos lleva directamente a considerar el factor tiempo. En este
sentido hay que tomar en cuenta que, como fenómeno histórico pongamos como ejemplo
el capitalismo europeo, representó la superación de la sociedad feudal cuyo
soporte económico era la renta de la tierra. Una vez que los capitalistas
reducen a su mínima expresión esa renta, la clase feudal apenas podía exhibir sus títulos nobiliarios,
sin poder real alguno. En nuestro caso, lo fundamental que se genera como renta
de la tierra lo percibe directamente el Estado. El latifundio forma de adquirió
la propiedad después de la independencia de España, prácticamente desapareció
en su forma primitiva por la causa que ya comentamos en otro momento de la
conversación. Nuestro capitalismo ha sido y en buena medida sigue siendo un
capitalismo parasitario, ha parasitado el Estado propietario del petróleo,
distribuidor de la renta. Por eso, cuando aquí hablamos de burguesía, debemos
cuidarnos de no confundirla con la burguesía europea, incluso de otras
burguesías latinoamericanas. Aún más, analizar si esa burguesía que casi pongo
entre comillas, forma un todo compacto o si, en su seno tiene intereses distintos
y hasta contradictorios, dadas las particularidades muy específicas de la
formación social conformada en nuestro siglo XX.
¿CÓMO PLANTEARSE UNA REVOLUCIÓN
SOCIALISTA EN EL SENO DE LAS PARTICULARIDADES VENEZOLANAS? –Aquí es donde cobra enorme actualidad una
frase que solemos citar mucho los venezolanos, “O inventamos o erramos”
Pertenece a Simón Rodríguez maestro del Libertador Simón Bolivar. Nuestro
libertador fue siempre muy reiterativo en la idea de no copiar. Sus memorias
como el Manifiesto de Cartagena y la Carta de Jamaica así lo evidencian. Pero
entiendo que el invento en cualquier rama del conocimiento tiene aplicación. En
el presente cobra un peso abrumador. Esto implica, antes que todo, la
comprensión de la realidad que heredamos, ese capitalismo rentista y, como tal,
anómalo paradójico.
–USTED MISMO LO DIJO ANTES, EL
PROCESO EN VENEZUELA ES ATÍPICO. Me estas trayendo a la memoria la
expresión de Marx en su introducción a la primera edición de EL CAPITAL cuando
señalaba, punto más punto menos comparando Alemania con Europa, lo que más le
angustiaba no era la existencia del capitalismo sino el poco capitalismo. ..Ciertamente todo proceso revolucionario suele ser
complejo. Sino miremos tantas experiencias fallidas. Pero voy a intentar una
respuesta a esta pregunta verdaderamente clave sobre el socialismo en
Venezuela. Lo primero es, sin duda, el
problema de la base material en la cual se ha de sustentar un proceso
socialista en nuestras condiciones. Pues soy de los firmemente convencidos de
que “son las condiciones materiales de existencia de una sociedad, las que
condicionan la conciencia social”. Y una revolución social para poder general
una conciencia social y, por qué no, también individual, pasa inexorablemente
por esas “condiciones materiales de existencia de la sociedad”. Ya antes lo
mencioné, pero muy de paso. Requerimos literalmente de una revolución
productiva que vaya equilibrando progresivamente el peso abrumador que ha
tenido la renta petrolera en Venezuela con productos que sean fruto del
esfuerzo humano venezolano. Y esa revolución comienza, lógicamente, por el
productor por excelencia que es el ser humano. Implica un esfuerzo de muy
vastas proporciones para la educación y la formación integral, científica,
tecnológica y humanitaria a la vez, de millones de venezolanos que generen un
movimiento capaz de elevar hasta niveles nuca conocidos la productividad del
país. Pero al mismo tiempo elevar, los niveles de conciencia de los
trabajadores. Esto implica la dotación de medios de producción que permitan
multiplicar los rendimientos del esfuerzo humano y la necesaria lucha por
elevar el grado de conciencia. Ahora bien, me podría objetar alguien, “Ya esos
intentos se hicieron en Venezuela con el Plan de Becas Gran Mariscal de
Ayacucho y la importación masiva de máquinas que realizó Carlos Andrés Perez
cuando hablaba de la Gran Venezuela. ¿Qué éxito tuvo? Respondo “Pensar cómo y
en lo que él no pensó”. Primero, si se trata de beneficiar pequeños grupos de
privilegiados, como los que él creó. Luego, si te preguntaste para quien
producir. Y al mismo tiempo, si pensaste en los costos y los precios y las
capacidades de compra. En otras palabras, si pensaste en el mercado interno.
Aquí me gustaría abrir un paréntesis para algo que está en el núcleo de
la polémica con nuestros neoliberales. Estos no conciben posibilidades de un
país, sino sobre la base de las exportaciones. Dejan de lado completamente la
cuestión del mercado interno, partiendo de la poca población. Ignoran lo que
siempre ha sido una constante histórica. En nuestro caso nos encontramos con lo
que en términos “una materia de arrastre” y que, además tiene prelación para
poder aprobar la materia de la industrialización, además de otras materias. En
efecto, esa especia de capitalismo parasitario y mostrenco que nos tocó en
suerte, dejo completamente de lado el problema agrario y la producción de
alimentos. La migración del campo hacia la ciudad de las masas campesinas en
Venezuela no fue como en Europa o los Estados Unidos, resultado de grandes
incrementos de la productividad agrícola, sino de la más torpe conducción que
alguien pueda imaginar, producto de la manera como se distribuyó la renta y
como se manipuló la “reforma agraria” de Rómulo Betancourt, un cínico y
criminal engaño a las grandes masas campesinas. Betancourt simplemente compró
latifundios a sus propietarios por sumas inimaginables, los enriqueció más de
lo que ya eran y luego repartió tierras a los campesinos y los abandonó, sin
apoyo técnico, sin financiamiento y sin mercado. Conclusión, abandonó el campo,
y se produjo la migración a las ciudades
y la pobreza en los barrios de las grandes ciudades del país. Hoy nuestro
desafío socialista tiene frente a sí, ese problema de múltiples proyecciones,
demanda interna, abastecimiento de alimentos que hoy deben importarse
masivamente demando miles de millones de dólares, y somos débiles en soberanía
y pare usted de contar. Resolver el problema nos lleva de inmediato al de la
productividad agrícola teniendo que depender de otros países y perdiendo
soberanía nacional.
--¿Cómo va a responder el país al
reto enorme de diversificar la economía y superar la cultura rentista? El
reto mayor insisto, es el desarrollo del mercado interno que es la piedra angular,
no solo del problema económico venezolano sino de toda América Latina y el
Caribe que condiciona el proceso de integración regional. Los seguidores del
ALCA y del TLC suelen afirmar que la estrechez del mercado en nuestros países
obliga a buscar mercados en el exterior y más concretamente en el norte
desarrollado. De allí esa obsesión
exportadora aun acosta del sacrificio de los propios pueblos y la reducción de
las políticas económicas a la competividad, característica del pensamiento
político neoliberal.
Tal obsesión impide ver lo que es evidente, la existencia de un enorme
mercado potencial existente en nuestra propia región, lo cual implicaciones de
todo orden. Punto más, puntos menos, esa fue la razón del debate que se
escenifico en Mar del Plata donde se reveló crudamente el conflicto entre las
dos posiciones que hoy se debaten en el continente, esto el ALCA y el ALBA para
los pueblos de nuestra América. El gran reto que tenemos frente a nosotros
radica precisamente en examinar los factores que pueden conducir a una fuerte
expansión de nuestro mercado interno, como la palanca para dar impulso a nuevos
factores productivos. En un atinado estudio publicado Mommer y Baptista en 1987
hemos hablado ya de el en este dialogo, se demostraba que en una economía
rentista, la inversión y la producción están condicionada por el estímulo
sustentado en la distribución de la renta.
Ciertamente ese ha sido uno de los aspectos característicos del
capitalismo venezolano que también por contraste le imprime su carácter de
capitalismo rentístico, con todas sus consecuencias de lo cual ya hablamos. Tal
distribución de la renta petrolera sirvió por varias décadas para conformar un
mercado interno impulsado básicamente por el consumo directo de la población y
caracterizado por un acelerado proceso de urbanización, el más alto en América
Latina junto con el de Uruguay, y concentrado a la población en los grandes
centros urbanos, principalmente en la zona centro norte costera. Esa realidad
ha originado entre muchas otras consecuencias, el impresionante desequilibro
territorial de Venezuela, caracterizado por la sobrepoblación de algunas áreas
reducidas territorialmente como Caracas y la despoblación en la mayor parte del
país, generando necesidades alimentarias crecientes en las ciudades, en tanto
se han mantenido millones de hectáreas sin cultivar con abundante agua en el
sur y el grueso de una población viviendo en el norte. Una de las consecuencias
de ese fenómeno fue el virtual colapso de la producción agrícola de Venezuela,
a lo cual contribuyó, tanto la revaluación del bolívar en 1934, como el
derrumbe de los precios del café principal rubro de nuestras exportaciones
hasta esos años.
EL PETROLEO COMENZÓ A COMPRARLO
TODO. NO HACIA FALTA PRODUCIR.
Exactamente,
con abundantes ingresos y una elevada capacidad de compra, Venezuela garantizó
el abastecimiento alimentario mediante la importación masiva, circunstancia que
se ha mantenido hasta nuestros días con todas sus consecuencias. La primera es
la limitación para una nueva expansión de nuestro mercado doméstico como
condición ineludible para el desarrollo de la industria y de otras actividades económicas. No por
simple casualidad y sin excepción todos los países que han logrado despegar en
sus economías, han vivido un vigoroso proceso de expansión de sus mercados
internos. Y no por simple casualidad histórica, las revoluciones agrarias han
precedido a las revoluciones industriales toda vez que servían entre otros, al
propósito de crear una demanda creciente a la producción industrial. Tenemos la
convicción de que una revolución socialista saldrá adelante con el apoyo de la
mayoría del pueblo venezolano. ¿Podría
Venezuela autosatisfacer la demanda de alimentos de su población? Sí, pero
tendría que cumplir varios requisitos. Primero desarrollar la agricultura y la
ganadería en las tierras apta que la tenemos en el país. Según Pedro Cunill
Grau en un estudio publicado en 1985. Existen 2.500.000 hectáreas de suelos
reconocidos en el país de una firme vocación agrícola. El segundo requisito es
el agua. La tenemos en abundancia pero esta al sur en tanto que la población
está en el norte. La solución radicaría entonces en disciplinar el régimen de agua y está condicionado en los
periodos de lluvia y construir represas y canalizaciones que además pueden
servir como medios de transporte y hasta la generación de la electricidad.
El tercer requisito es la fertilización, pues sabemos que nuestras
tierras son de baja productividad, pero tenemos fertilizantes tanto químicos
como orgánicos, asi como potenciales para expandirla cuanto sea necesario. El cuarto requisito es la mecanización y aquí
se hace más necesaria porque vivimos en un país despoblados, particularmente
donde abundan las tierra agrícolas. Si bien disponemos de un importante nivel
de mecanización, este es insuficiente. Pero además, Venezuela tiene un enorme
potencial siderúrgico de aluminio y metalmecánico. En otras palabras, contamos
con los medio para resolver los problemas de la completa mecanización de los
suelos agrícolas en su totalidad, a condición de diseñar y ejecutar un plan adecuado
a nuestras particularidades topográficas y climáticas. La instalación de
fábricas de tractores y equipos agrícolas en alianza como Argentina,
Bielorrusia e Irán, enlazan la producción agrícola con la industrial,
aprovechando nuestros potenciales internos a los cuales hay que sumar los
mejores avances tecnológicos. Se van creando así las condiciones para las bases
materiales de signo productivo. El quinto requisito es la energía. Es lo que
más tenemos, el problema es la adecuada distribución tanto de la electricidad
como de gas natural, a la cual se pueden sumar otras fuentes de energía
localizables como la fotovoltaica, eólica y de biomasa.
El sexto requisito es la ciencia y tecnología aplicadas a la
potenciación de la producción alimentaria en general, a la reducción de costos
y al incremento de la calidad. He aquí uno de los retos que tiene como punto de
partida el Instituto Nacional de Investigaciones Agrícolas, las universidades y
demás centros de investigación y de producción. El séptimo se refiere al
conocimiento de los requerimientos de proteínas, energéticos y micronutrientes
que garanticen los componentes básicos para una satisfacción alimentaria de la
población, así como sus fuentes, de manera que sean tales requerimientos los
que sirvan de guía a la producción y su especialización. Los estudios de la
Fundación Centro de Estudios sobre el Crecimiento y Desarrollo Humano
Fundacredesa y otras instituciones abundan en este tipo de información.
Un octavo requisito que ha sido una de las grandes tragedias de los
productores, se refiere a la comercialización vinculada al transporte, la
distribución y precios. El balance de la experiencia de Mercal debe ser una de
las condiciones para una adecuada política de Estado en esta materia
específica, lo cual se ha venido realizando con mejoras visibles. Todo indica
que, hasta tanto no se haya producido una verdadera revolución agraria, el
Estado tendrá que aplicar políticas de subsidios y protección, como lo hacen
todos los países sin excepción, lo cual debe traducirse en las negociaciones,
ya no solo en la Organización Mundial del Comercio OMC sino en los ámbitos tan
cerca como Mercosur.
Noveno aspecto a considerar es la Agroindustria que, en manos de
ciertos monopolios multiplican costos e impactan los precios. En tal sentido el
Estado debe optar entre la expropiación o la mas estricta regulación. Por último, más no en importancia sino en el
orden, tenemos el factor de la organización y la educación para la producción.
No puede ser cualquiera, tiene que apuntar prioritariamente en una primera fase
hacia la cooperación, sin que esto signifique prescindir de otras formas de
organización. Y la educación es condición indispensable ya no solo para el
desarrollo de las destrezas en las operaciones de producción, sino en lo más
importante, el desarrollo de la conciencia como productores de un sector en el
que descansa la vida de nuestro pueblo así como de nuestra dependencia,
soberanía y seguridad.
¿CÓMO RESOLVER EL PROBLEMA
HISTÓRICO DE LA PROPIEDAD DE LA TIERRA, QUE ES UNA DE SUS OBSESIONES DE ESTE
LIBRO. Si entendemos que entramos en una transición desde una economía
rentista hacia otra productiva, esto quiere decir que todavía deben combinarse
formas de sociedad cooperativa y preferiblemente comunal, con las formas de
propiedad privada, además de las propiedades estadal de considerables
territoriales como la que tiene Venezuela, a fin de avanzar progresivamente
hacia formas colectivas de organización, propiedad y distribución. La
organización cooperativa pasa por la generación de una cultura cooperativista,
esto es, que su propósito no radica en apropiarse de parte del trabajo ajeno,
sino colectivamente. Pero hay que
entender que la cooperativa todavía es un paso intermedio entre la apropiación
privada y la colectiva. El desarrollo del poder comunal es la clave en este
asunto.
En este sentido, el esfuerzo educativo tiene una doble vertiente, la
del desarrollo del conocimiento y las destrezas para incrementar sostenidamente
la productividad, es decir, la posibilidad de producir cada vez más con menor
esfuerzo a fin de liberar tiempo para el disfrute y el desarrollo humano, al
mismo tiempo que se le da un impulso al desarrollo de la conciencia social. He
aquí uno de los más grandes desafíos que tenemos frente a nosotros, parte vital
de la revolución cultural que tiene como síntesis el desarrollo de una nueva
ética, la ética del trabajo, de la cooperación y la solidaridad. Imaginémonos
por un minuto un plan para extender nuestra frontera agrícola de los dos
millones de hectáreas llevarlas a cinco o diez hectáreas, no solo para producir
alimentos, sino también para bosques de maderas incluso aquellas maderas
calificadas como preciosas. En Venezuela
el cedro y la caoba crecen como plantas silvestres. En fin, un
formidable impacto en la expansión de nuestro mercado interno como un verdadero
modelo demostrativo de un nuevo rumbo económico, cultural y humano para
nuestros pueblos.
¿Quién responderá por la
producción de alimentos el Estado o el productor privado?
Obviamente que la política agraria tiene que ser un asunto del Estado,
independientemente de que el sector privado pueda tener un rol que cumplir
también, pues no todo puede ser estadal. Un rol del Estado porque se trata, de garantizar la nutrición de millones de
seres humanos, hecho que un país como el nuestro, implica invertir recursos
económicos y humanos para acelerar su desarrollo que han quedado rezagados en
el tiempo con sus graves consecuencias.
¿Cómo se resolverá la ausencia de
una cultura cooperativista y comunitaria?
En Venezuela se ha iniciado un proceso en el cual, a mi juicio se
juega en un grado muy importante, el éxito o fracaso del proceso socialista. Se
trata del éxito o fracaso de la organización y despliegue en amplia escala de
los Consejos Comunales y de las Comunas, es decir, del Poder Popular. Se trata,
nada más y nada menos, que de avanzar hacia una organización social a escala
nacional, en la cual se agrupe todo el pueblo para el ejercicio creciente y
ascendente del poder político, rompiendo las estructuras verticales que se han
eregido, prácticamente desde el nacimiento mismo de los Estados. Esa estructura
que diferenció y aisló con un muro de acero y hormigón la llamada sociedad
civil de la sociedad política.
Se trata de un reto tan colosal como que el pueblo organizado asuma
progresivamente el control de la producción y la distribución en sus distintas
variantes y también en la distribución que se han considerado como privativas
de una élite conocida como Estado. Esto es muy importante. En Venezuela
predomina la mentalidad del pequeño propietario y del productor aislado, lo
cual es un freno al incremento de nuestra capacidad productiva. Pero quiero
decirte que ya se observan avances importantes en la superación de estas
limitaciones en sectores importantes de nuestra sociedad. Es una manifestación
de los avances en la conciencia política de nuestro pueblo, ya demostrada en
distintas oportunidades.
-Está muy aferrada a la
conciencia nacional un culto al propietario, ¿no es así?
Es verdad. Soy hijo de campesinos y recuerdo cómo la gente del campo
expresaba su amor por la tierra a través de la posesión del terreno. Esa
mentalidad es de lo más difícil de transformar. Cuando se trata de una gran
hacienda, donde existe ya un propietario agrícola, la cosa es distinta. El
obrero agrícola piensa distinto al propietario. Eso implica que debemos formar una mentalidad cooperativista que por
su propia naturaleza tiene que ser de carácter voluntario.
---Problema dificilísimo que no
ha podido ser resuelto en otras experiencias socialistas.
–No
por casualidad, después del llamado “comunismo de guerra”, Lenin prácticamente
se vio forzado a trazar la llamada Nueva Política Económica que le permitía quedarse
con una parte del excedente, sustituyendo las requisiciones de los productos
por un impuesto y orientándose hacia una economía mixta, aunque conservando la
industria pesada bajo el control de Estado. Esa política fue sustituida por la
colectivización forzada de Stalin que provocó grandes desastres en la Unión
Soviética. En Venezuela el problema de la tierra no ha sido tan dramático ni
tiene porque alcanzar las dimensiones violentas que tuvo en muchos otros
países. Hay tierras para cultivar y enormes potencialidades para alcanzar los
objetivos que hemos estado hablando y que supone superar la dependencia de un
único recurso natural, el del petróleo. Lo que conviene en el reto fundamental
de esta revolución, el tránsito de la actual cultura rentista a la cultura del
trabajo.
- Otro problema histórico de nuestra sociedad
venezolana, vinculado a las fabulas ganancias petroleras, es el de la
corrupción. ¿Cómo va a enfrentarlo la revolución?
–Cómo
dice el viejo refrán. “A Dios rogando y con el mazo mando”. En todos los países
hay corrupción igual que pobreza, el dinero es siempre una tentación. Y en un
país que vive en alto grado de la renta, imagínate. La corrupción es una forma
inmoral de distribución de la renta, que puede ser letal para un proyecto revolucionario.
Existe y hay que combatirla con fuerza, pero el problema mayor a mi juicio es
el ingreso está por encima de la capacidad gerencial del país. Hay que
desarrollar mucho la capacidad gerencial, porque en parte la corrupción es un
producto de que no hay buena gerencia y entonces con escaso control y
fiscalización puede ocurrir cualquier cosa. A todo esto, hay que agregar
mecanismos que permitan el control social. Pero este es un proceso más largo
que va muy estrechamente relacionado con el desarrollo del poder comunal.
--Ya
me habló ampliamente del rol que cumple históricamente la revolución agraria.
Pero imagino yo que el desarrollo de las bases materiales no depende solamente
de ese factor. Me viene a la
memoria una frase de Marx. Tengo aquí a la mano La ideología alemana de Marx y
Engels. Me voy a permitir repetirte una larga cita que viene muy bien al caso. “la
primera premisa de toda existencia humana y también, por tanto de toda la
historia, es que los hombres se hallen, para “hacer historia” en condiciones de
poder vivir... ) En primer hecho histórico es, por consiguiente, la producción
de los medios indispensables para la satisfacción de estas necesidades, es
decir, la producción de la vida material misma... Lo segundo la adquisición de
los instrumentos necesario para ello, conduce a nuevas necesidades. Carlos Marx
y Federico Engels. La ideología alemana. España 1994, p 41. No creo que esto
tenga mucha discusión pues, si bien es cierto que no solo de pan vive el
hombre, es también cierto vestido y techo. Esto requiere un breve comentario.
La migración masiva del campo a la ciudad en Venezuela provocó una demanda
enorme de vivienda y de infraestructura. Hacía allí se volcó gran parte de la
renta petrolera a través de diversos
canales. Quien ha estudiado este factor con bastante detalle es Asdrúbal
Batista. De manera que cuando Marx tuvo aquella expresión, pareciera que
estuviera pensando por adelantado en nuestra Venezuela actual. Y puedo decirte
que aún con las fallas, debilidades y errores, estamos orientados en estas
direcciones.
-No
se concreta lo que analizado antes sin un partido. Hablemos del Partido
Socialista Unido de Venezuela. ¿Es el PSUV el MVR “reencauchado” como lo llama
la oposición venezolana? En qué se parecen y en que se distinguen los partidos
revolucionarios que han existido en Venezuela?
--El grueso de la militancia que se
incorporó en el PSUV viene del Movimiento V República, pero también se
incorporaron de otras organizaciones existentes. ¿Cuál era la primera condición
para ganar unas elecciones? Que los que ayer estaban en la acera opuesta vengan
a la acera propia, “al contén” como dicen los cubanos. Y vinieron una mezcla
donde se confundían revolucionarios probados de viejo cuño, jóvenes con
aspiraciones reales de cambio, pero también los oportunistas de la vieja clase
política. Así nació el Movimiento V República y así se conformó el llamado Polo
Patriótico que acompaño a Chávez en la victoria del 6 de diciembre de
1998. Posteriormente. yo fui uno de los
que más insistí en la creación de un partido revolucionario desde donde se
unificaran todos los cuadros que transmitieran sus experiencias, sus
conocimientos, la mística pero absorbieran la reflexión sobre la nueva
experiencia revolucionaria que se había abierto con Hugo Chávez y su visión
histórica de nuestro proceso. Esto fue
logrado parcialmente, las organizaciones de izquierdas preexistentes muy atadas
a una suerte de conservadurismo organizativo, se negaron abandonar sus pequeños
espacios para sumarse al gran espacio de un partido que apenas estaba en
proceso de formación, con millones de militantes, ayunos de dirección política
e ideológica, teniendo solamente como guía general las orientaciones del
Presidente, la de algunos dirigentes regionales y lo fundamental aprendieron en
su propia práctica, con los conocimientos limitados que tenían de la política y
organización. Algunos compañeros para
justificar sus posiciones sectarias, me criticaban por estar promoviendo un
partido único, ignorando que los demás partidos distintos a la vanguardia de la
revolución venezolana existían y como efecto sucedió las divisiones se han
presentado. Unos se han sumado a los partidos de la derecha y otros envueltos
en pugnas internas y otros refugiados en sus viejos castillos desde allí apoyan
a la revolución. Y esto es saludable, como ejemplo.
--¿Se
puede hablar hoy de “militantes” en el PSUV? No se puede hablar de que todas las personas que se unieron son
militantes, y nos referimos a más de siete millones inscriptos porque fue una
inscripción abierta en la plaza pública sin mayor requisito que hacer la
solicitud correspondiente. Esto trajo como consecuencia cuando se hizo el
Referendo para la Reforma Constitucional
sola la mitad participó, lo que significa que una cosa es inscribirse y
otra militar efectivamente en un partido político. La militancia comporta el
activismo. Ahora está ocurriendo que al vincularse con las comunas y las
organizaciones sociales se va ampliando el contacto con el común de la gente, y
permite ver mejor sus críticas sus estados de ánimo, e ir desarrollando
capacidad de respuestas a las mismas. Pero necesitamos una organización más
orgánica que exprese más el día a día de los problemas, de manera que haya más
articulación entre lo que tiene que ser una organización y la gestión del
gobierno. Esto incluye el control de la actividad del gobierno revolucionario,
la canalización de las observaciones y de las demandas del pueblo. En la medida
que logremos esta coordinación resolveremos los problemas sociales del pueblo.
--¿En
qué se parece este partido de otros partidos revolucionarios en Venezuela? En general el gran problema de los partidos
en Venezuela fue debatirse entre una suerte de vanguardismo y el
conservadurismo. Las primeras organizaciones de izquierda privilegiaban más su
vida interna que su relación con el pueblo, con serios problemas para interpretar
la realidad del país, trazar políticas que estuvieran vinculadas y expresaran
esa realidad, lo cual llevaba generalmente al aislamiento del movimiento
popular. Por otro lado, estaban aquellas más burocráticas que se acomodaban a las circunstancias que ni siquiera podría
llamarlas de derecha, sino acomodaticias. Lo que lograron fue aislamiento, la
atomización de pequeños grupos sin mayor incidencia en el proceso político.
--Una
de los grandes problemas de la izquierda venezolana ha sido organizarse en
torno a un partido de masas o de cuadros políticos. ¿Cuál es a su juicio la opción que debe seguir el PSUV y por qué? ---Como
en todo proceso de cambio en que participan grupos humanos, siempre hay un
sector más consciente, más disciplinado, lo que llamamos una vanguardia. Pero
hay al mismo tiempo fuerzas que también quieren cambios, aunque no tengan el
mismo grado de conciencia, el grado de disciplina, de participación que tiene
la vanguardia, pero esto no quiere decir que se excluya a otros sectores. Al
contrario debemos trabajar constantemente para atraerlos y engrosar las fuerzas
del partido revolucionario. ¿Qué
influencia real tiene en la organización la cultura rentista y la del “cuánto
hay pa \eso, la herencia adeco-copeyana?
– Un gravísimo problema que enfrenta objetivamente cualquiera fuerza
revolucionaria en el país. En otras oportunidades habíamos hablado del fenómeno
de la renta petrolera, que en su esencia es un ingreso que no es el fruto de la
fuerza productiva nacional. Es abundancia de un ingreso que no es generado por
el esfuerzo productivo, que no es generado por la inversión de capital o por
trabajo, es lo que conocemos como el rentismo. Esa capacidad que tiene el
Estado venezolano de distribuir rentas, produce que en Venezuela no exista una
cultura tributaria, como ocurre en la mayoría de los países capitalistas, y ha
permitido vivir por décadas con un bolívar sobreevaluado, lo cual encarece la
producción nacional y abarata las importaciones. Y desde el punto de vista
cultural genera la cultura del reparto. Hasta el más ignorante venezolano, en
su subconsciente sabe que de ese pastel rentístico algo le corresponde y
reclama el derecho sobre su porción. Por eso yo sostengo que más poderoso que
el imperio o la oligarquía venezolana, es la cultura rentista. En el socialismo
el valor dominante es el trabajo. Aquí, en Venezuela algunos han hablado de “un
capital natural” cuando el petróleo, es un bien no producido, resultado de
millones de años de transformación natural en el subsuelo. Allí no ha
participado para nada la mano del hombre.
La acumulación capitalista en Venezuela ha
sido esencialmente capitalización de esa renta que capturó el país, del cual
han sacado provecho minorías que se enriquecieron. Por ejemplo, importaron
bienes de capital porque tenían dólares baratos. Y esta es otra paradoja, la
aparición de un capitalismo rentista. El componente fundamental de la
acumulación de capital en Venezuela no fue la plusvalía nacional, aunque hay un
componente importante, sino la plusvalía internacional que fluye al país bajo
la forma de renta internacional. – Y con
las fuerzas revolucionarias en el poder....
–Siempre estará presente aquel peligro expresado tan gráficamente
por un general mexicano, después de la victoria. ”Ahora que la revolución
degeneró en gobierno”. Esa degeneración es el resultado de pensar que el
gobierno o el partido son un fin, que una vez ocupada esa posición ya se
cumplió el objetivo y que se trata de simples medios para algunas
transformaciones revolucionarias pero gobernando con las mismas personas sin
realizar profundas transformaciones. Cuando lo que se trata es de darle
plenitud a la democracia socialista es decir a la verdadera democracia.
Mientras tanto se producen algunos de estos fenómenos, porque también la
corrupción es una forma de distribución de la renta, ilegal, antiética, pero
una forma de distribución ilegal, antiética. Pero en economía lo que genera
ventajas en los términos de intercambios es la productividad. En los países
desarrollados lo determinante es la productividad de la industria o sea del
trabajo en el caso nuestro la productividad natural de los yacimientos.
Si tu comparas por ejemplo, la productividad
natural de nuestros yacimientos, varias veces superiores a los Estados Unidos,
no te será difícil entender qué lado está la ventaja y porque tanto interés en
ponerle la mano a nuestros hidrocarburos como ya estaba ocurriendo con la
“Apertura Petrolera”. Entonces, en este renglón en cuanto a intercambio de
valores sale favorecida Venezuela.
-¿EXISTE
CONCIENCIA EN EL PSUV DE QUE TIENE QUE DISTANCIARSE DE ESTE TIPO DE CULTURA? –Todavía no, francamente no. Es uno de los
trabajos importante que hay que hacer. El trabajo de formación política no
puede ser siempre abstracción- aunque siempre hay un nivel d abstracción- sino
el resultado del análisis concreto de la realidad venezolana y de la
transformación que hay que hacer de esa realidad, incluyendo la cultural e
ideológica.
--EL
PSUV SURGE EN UN CONTEXTO EMINENTEMENTE ELECTORAL. ¿Cómo transitar del
pragmatismo que esto supone a la militancia poseída de una mística
revolucionaria que se proponga conscientemente metas muchos más altas que ganar
unas elecciones? –Cierto nació al calor de procesos electorales, pero ese
carácter ha ido cambiando. Pero tampoco puede ignorarse que el impulso inicial
no nace con los procesos electorales. El 4 de Febrero que fue el impulso
decisivo para todo lo que vino después, porque dio nacimiento aun nuevo
liderazgo, es lo menos parecido a un acto electoral. Esa acción representó
nuestro 5 de julio y nuestro 19 de abril o nuestra Comuna de París, como lo
quieras poner. Rompió el clima de conciliación política antinacional en
Venezuela. Y no olvidemos de dónde venimos mucho de lo que aquí militamos y que
ya pasamos de un violento golpe de Estado, por un paro petrolero, por distintos
procesos de desestabilización del país, y buena parte de esa organización ha
participado codo a codo con el pueblo en defensa de la revolución y en su pro
fundación.
Hoy puede decirse que hay un mayor grado de organización a
escala nacional con la formación de patrullas y de distintas estructuras
locales, regionales y nacionales, aun cuando está pendiente la gran tarea de la formación política e
ideológica muy particularmente entre los jóvenes que más avidez manifiestan en
este sentido, así como de las bases de trabajadores, muy mediatizadas por las
burocracias sindicales. Y por supuesto, en las grandes masas que están
concentradas en los barrios de nuestras principales ciudades. Todo esto pasa en
mi opinión por la revisión de los métodos de trabajo de nuestra dirección, que
todavía peca de metodologías puramente administrativas poco creativas en el
orden político que permitan ir más allá de las fronteras del propio partido, y
en general del llamado chavismo. La tarea de la vanguardia no es solamente
encabezar las luchas propias de la organización, sino encauzar y liderar las
luchas de todo el pueblo, más aún cuando en el seno de la sociedad venezolana se mantiene la presencia de una
todavía fuerte corriente antirrevolucionaria, muy identificada con intereses
particulamente norteamericano. Para ellos, el ideal de vida sigue siendo el american
way of life.
--El gran problema de parte de la clase media
es que desprecia profundamente a los pobres.... La clase media, ni en sí,
ni para sí, es una clase. Son segmentos
sociales en transición agrupados bajo esa denominación, pero con una mentalidad
que mira siempre hacia arriba, al ascenso vertical, y pocas veces hacia abajo.
Las políticas neoliberales, tal como lo afirma ahora Francis Fukuyama en un
artículo bastante interesante publicado en la revista Foreign Affairs de enero,
febrero 2012, han arrasado literalmente los sectores más bajos y numerosos de
esa clase media, y con ello, la base social de la socialdemocracia. Pequeños
sectores de arriba se han enriquecido y pasado al rango de burgueses. Pero como
lo describe muy bien Trotsky en su Historia de la Revolución, esas clases
medias arruinadas, ya proletarizadas no tienen conciencia de tales y quieren retornar
a su estado anterior. El tiempo y la imposibilidad de retornar a esas
posiciones, más las duras realidades, pueden cambiar de mentalidad, a condición
de que haya una verdadera vanguardia que sea capaz de esclarecer con un trabajo
paciente de explicación y atención la nueva realidad.
Fíjate
nuestro caso. Esos segmentos vivían, durante la Cuarta República un proceso de
ruina. Una parte de volcó hacia un cambio con Hugo Chávez, pero la mayoría se
mantuvo anclada en el pasado, con su vieja mentalidad. Pese a la visible
mejoría que está viviendo en este momento, sigue constituyendo una importante
base social de la contrarrevolución, aun cuando está representa todo lo
contrario de sus propios intereses. Necesitamos políticas para hacerles ver esa
realidad, ¿Cómo hacerlo? He ahí el problema. De no lograrlo este grupo se
convierte en la base social del fascismo y eso es lo que ha venido sucediendo.
Así ocurrió en Alemania, Italia, Argentina, en Uruguay. Eso está presente en
Venezuela. Lo vimos, por ejemplo durante el golpe de Estado de 2002. Lo vivimos
cuando el paro petrolero y todavía lo observamos hasta en la gestualidad de
esta gente, porque copian mucho- quizás sin darse cuenta por su incultura los
gestos del fascismo alemán o italiano.
Pero
como ha dicho Fidel, en Venezuela no hay seis millones de oligarcas,
socialmente la mayoría de ellos son pueblo, aunque no tengan conciencia de tal
realidad y sigan mirando hacia arriba, lo cual es natural en un país de tanto y
tan rápido ascenso vertical por efecto de la renta y su distribución
privilegiada para un sector de la población, aunque la mayoría fuera condenada
a la pobreza. Esa es la razón por la cual la
oposición está emulando proyectos de la revolución como las misiones. Enrique
Capriles Radonski diciendo que con él las misiones se quedan. Existen también
los camaleones por eso el partido tiene que estar ojo avizor para identificarlos.
--¿Por qué se perdió Petare, el barrio
más populoso y pobre de Caracas?
En
Petare se conjugaron distintos factores. Primero como el propio José Vicente
hijo lo reconoce, hubo fallas significativas en las gestiones gubernamentales y
se desatendió algo fundamental, la vinculación constante con los problemas del
pueblo. En segundo lugar, peso sin lugar a dudas un débil desarrollo del
partido que agravó el problema, porque el partido debe estar permanentemente en
todos los espacios sociales. En política no hay vacíos, si tu dejas un espacio
alguien lo va ocupar por ti. Y eso fue lo que ocurrió en Petare, trayendo como
consecuencia la perdida de la gobernación del Estado Miranda e incluyendo la
perdida de la Alcaldía Mayor. Por tales razones, hay que estar siempre
supervisando el trabajo de base del Partido en todo momento. Lo mismo ocurrió
con la Alcaldía Mayor en Caracas.
Si
tú quieres comprender y analizar correctamente na realidad, necesitas una
metodología de análisis que fue lo que hizo Carlos Marx con su obra monumental
El Capital. Hizo un análisis exhaustivo de los aspectos de esa sociedad
capitalista que tomó como modelo el capital inglés y descubrió así un conjunto
de rasgos universales del capital. Yo ahorita me encuentro releyendo el tercer
tomo de El capital y me asombro al encontrar aspectos de la crisis financiera
mundial previstas por Marx en esta obra. Uno de los elementos mas importantes
con que contamos todos los partidos revolucionarios es poder disponer de la
herramienta marxista. Es decir, si no contamos de herramientas teóricas para
analizar las realidades difícilmente podemos desentrañar esa realidad y en
consecuencia interpretarla para poderla transformarla. Pero una cosa era la
renta de la tierra en el siglo XIX y otra en el siglo XX o XXI. --¿Qué es el socialismo del siglo XXI? Como
ya lo hemos comentado anteriormente, no se puede esperar una respuesta absoluta
de lo que es Socialismo del siglo XXI ni siquiera del socialismo en general. Ya
en un momento dijimos que es un proceso, una transición como la presente que es
cambiante, dominantemente capitalista todavía, hacia la conformación de un
nuevo tipo de relaciones humanas. Resulta difícil profetizar cómo será ese
nuevo tipo superior de relaciones humanas, más allá de la generalización de que
estará despojada de todo signo de opresión, exclusión e injusticia que
predominará como valor superior el trabajo, la solidaridad, el “todos para uno
y uno para todos”.
Hablamos
de establecer unas reglas de juego más equilibradas para lograr que toda la
sociedad sea beneficiada por la riqueza que genera el país. Mira yo te diría
que ya se cumplió una parte muy importante, que es actualizar el punto de
partida histórico de Venezuela. Y el punto de partida está en el pensamiento
transformador del proceso de independencia venezolana. No se puede hacer
abstracción de lo que ha sido una importantísima elaboración que en su momento
sirvió para avanzar victoriosamente en las condiciones del modelo de “América Española” como la
llamó Bolivar. Pero el Libertador que estuvo fundamentalmente concentrado en la
acción militar con todo lo que eso comportaba, y en la organización del
gobierno, además de lidiar frecuentemente en problemas entre los caudillos,
solo logró dejar parte de su pensamiento en el Manifiesto de Cartagena y la
Carta de Jamaica. Muchas de sus ideas fundamentales aparecen dispersas en su
copiosa documentación epistolar.
En
este sentido, Hugo Chávez ha cumplido entre muchas otras, una tarea pedagógica
fundamental al estudiar y difundir lo esencial del pensamiento bolivariano.
....que ha prendido en la consciencia de nuestro pueblo. Pero hay otra tan
importante como esa. Se trata del conocimiento a fondo de nuestra historia del
siglo XX, donde tiene una incidencia decisiva el fenómeno rentista. Sin caer en
categorías absolutas, este tiene un peso determinante en la conformación de la
sociedad venezolana del siglo XX y
tenemos un excelente análisis de Bernard Mommer y Asdrúbal Baptista, El
petróleo en el pensamiento económico venezolano. Vivimos del petróleo pero ¿que
conocemos del petróleo? para comprender la historia del siglo XX venezolano se
requiere entonces un domino básico de este tema, y en caso del partido de
vanguardia es fundamental.
--Uno de los grandes problemas
actuales de la izquierda es su incapacidad patética para comunicarse más allá
de sus propias bases. ¿Qué debería hacer
el PSUV para resolver ese problema? Volvemos a lo mismo,
para tú transmitir un pensamiento tienes que tener uno, y ajustado a la
realidad. Creo que los líderes como Fidel y Chávez son un buen ejemplo de lo
que estoy afirmando. Cuando una persona, trabaja solamente en el campo de la
teoría pura, le cuesta mucho hacerse entender por el común de la gente. Pero
cuando el común de la gente no es más que eso, le cuesta mucho comunicarse.
Tiene que haber una combinación de ambos factores y tenemos la suerte de contar
con excelentes comunicadores como Fidel Castro y Hugo Chávez Frías. ¿Tiene hoy el PSUV un medio de comunicación
que responda a sus objetivos? No podemos decir que lo tenemos uno, pero
hay muchas publicaciones que surgen de la propia comunidades y de parte del
gobierno como el Correo del Orinoco,
Ciudad Caracas, Vea y algunos diarios regionales aunque el tiraje es reducido.
Tenemos algunos programas de radios pero faltarían más medios de comunicación impresos, radiales y televisivos. El partido
debería tener una radio, una revista y una televisora. Necesitamos trabajos
teóricos que vayan elaborando una síntesis de la propia experiencia y de las
lecciones que arroja el proceso revolucionario venezolano. Antes que se me
olvide...
–Internet es un reto en esta era, teniendo
en cuenta edades, intereses... Ya se acabó la famosa comunicación de masas, con
un punto de emisión y muchos receptores. Internet cada vez más un medio de
comunicación por excelencia. Debemos ir pensando en darle más utilidad como
medio de comunicación por excelencia. Uno se mete en Google averiguar algo y
tienes cantidad de miles y miles de datos sin duda alguna representan un paso
de avance. ¿Tu sabías que Marx fue un gran estudioso de la tecnología? Hay una
compilación de los estudios de Marx sobre los desarrollos tecnológicos de su
época, que prueba que él se había leído todo o casi todo, para no pecar de
exagerado, de lo que había sobre este
tema en la segunda mitad del siglo XIX.
¿Cuál debe ser la estrategia continental del
PSUV? ¿Cómo articular la relación con otros partidos de izquierda? Este partido es muy joven y ha estado
envuelto en toda esta dinámica electoral interna y nacional que ha consumido
prácticamente todas sus energías. Eso no quiere decir que no haya preocupación
por las relaciones internacionales, porque es un partido que está plenamente
identificado con la integración de América Latina. Más aun, debe ir al encuentro
de los nuevos movimientos que emergen en la propia entraña del monstruo como
resultado de sus propias e insufribles contradicciones. Hay un ámbito político
que es la interrelación entre las fuerzas políticas y entre los gobiernos, pero
hay un ámbito social debido a que esta crisis va a conducir a una mayor
concentración de las riquezas. Se van ensanchar aún más la brecha norte-sur va
a provocar mayores conflictos sociales, tanto en el sur como en el norte.
Veremos cómo se intensificarán las reacciones contra los inmigrantes, en los
Estados Unidos y en Europa entre otros muchos problemas. De manera que tiene
que haber también una interrelación, por ejemplo entre America, África, Asia y
entre todos estos movimientos en los Estados Unidos y Europa entre muchos otros
problemas.
¿Cómo
debe enfrentar el partido los fundamentalismos que también se expresan desde
posiciones de izquierda? Eso en
política es la ausencia de formación de desarrollo político, teórico,
ideológico. Eso se parece mucho al fenómeno de los celos. Cuanto más insegura
te sientas tú, quieres llenar con gritos, con ruidos tu propio vacío... Al menos es lo que afirman quienes saben de
eso. De manera que en la medida en que una fuerza está más consistente política,
ideológica teóricamente, cuando mayor identificación y mayor comprensión de los
problemas del pueblo, más segura se siente y puede actuar con mayor amplitud. A
fin de cuentas el sectarismo, el fundamentalismo es una expresión de
inseguridad.
¿Cómo ha afectado el infantilismo de
izquierda al PSUV? Claro que sí, Hay
manifestaciones como pensar que por tener una boina roja y gritar mucho
significa ser revolucionario. Algunas veces es necesario gritar pero eso no
puede convertirse en un acto cotidiano, en un ritual inútil. No es nueva la tendencia
a creer que uniformando la sociedad se logra por arte de magia que todo el
mundo asimile los valores revolucionarios.
El
PSUV no está en poder de algunos de los Estados más importantes que conforman
el corredor electoral. ¿Qué reto supone para el partido trabajar en esos
lugares desde la oposición? La
primera tarea del partido, como te dije es su formación, su desarrollo de los
cuadros, la formación, la capacidad de análisis y de comprensión de estos que
va a general liderazgo y dirección para los distintos sectores de la sociedad.
Pero al mismo tiempo puede generar cuadros también muy necesarios para la
gestión del Estado y para la gestión de gobierno. El partido es como un gran
organopónicos, nacen las plantas y después se trasplantan para que nazcan más
fuertes, pero ya está germinada la semilla. Entonces en alto grado eso es el
partido, un lugar donde germinan lideres tanto para la sociedad como para el
Estado. El trabajo desde la oposición en las regiones donde gobierna el
adversario tiene un doble vector. las propuestas a las soluciones concretas a
los problemas no resueltos en las respectivas regiones, junto a la crítica a la
inconsecuencia de los gobernantes, y el otro, consiste en la difusión de los
éxitos de la revolución en el país y canalizar las soluciones del Estado
central a los problemas no resueltos allí. Todo eso tiene como base dos
condiciones, una contar con políticas concretas sobre los problemas concretos,
con objetivos claros y con planes específicos para su ejecución, y la segunda,
indispensable, agrupar a los mejores cuadros, con mayor claridad, con mayor
mística y vinculación con el pueblo en la ejecución de esas políticas y planes.
En este sentido, la disciplina consciente es decisiva la confraternización con
los compañeros.
¿Se
puede hablar de otros partidos revolucionarios en Venezuela, además del PSUV? Lo más importante es que haya un pueblo
revolucionario que exista voluntad de cambio en el conjunto del pueblo. Hay
partidos que son y actúan como verdaderos revolucionarios. El Partido Comunista
tradicionalmente ha sido un partido revolucionario. Pero ¿que entendemos por revolucionario? Es el que sirve para
revolucionar una sociedad. Cuando un partido se asume revolucionario esta
enquistado en sí mismo, no está cumpliendo su función como tal. En ese sentido
yo sigo pensando que los revolucionarios debemos estar en una misma fuerza,, y
eso no quiere decir que haya unidimensionalidad del pensamiento. El hecho es
que tengamos una sola fuerza y debemos tener unidad en la acción. No hacerlo es
debilitar la acción misma y condenarla al fracaso. Es decir, somos una voluntad
pública sí, pero en una dirección y
respondemos como una fuerza única a ciertas circunstancias, pero para que esa
voluntad sea muy rica y más adecuada a las realidades, tiene que ser múltiple
en su diseño, en su conformación. Así que la unión de partido no quiere decir
unanimidad solamente en todo, al contrario. -¿Existe
la Alianza Patriótica? Existió en un momento determinado, pero
por distintas circunstancias se fue deteriorando. En lo fundamental, el PSUV
asumió el grueso de esa fuerza que originalmente estaba en la Alianza
Patriótica o en otras organizaciones que se han ido al otro lado. Hoy las
organizaciones revolucionarias deben aportar más hacia el desarrollo de las
organizaciones sociales para que estas le den contenido e impulso a lo que se
ha conformado como el Gran Polo Patriótico que tiene entre sus principales
tareas el triunfo democrático en las elecciones del 7 de octubre de 2012 y la
defensa de ese triunfo frente cualquier amenaza como la que, uniendo muchos
datos sueltos, se intenta preparar por parte de la misma alianza que preparó y
ejecutó el golpe de abril de 2002 y el golpe petrolero en diciembre de ese
mismo año. –Se especula continuamente en los medios de la izquierda venezolana
sobre las diferentes tendencias dentro del PSUV. Tendencias propiamente dichas no. Ahora
bien, la diversidad es inevitable, la mente humana es demasiado rica. La gente tiende a agruparse por intereses.
Nuestro muy recordado general Alberto Müller Rojas ponía un ejemplo muy bueno
para explicar esto. Los fumadores tienden a agruparse en un punto, y los no
fumadores en otro. En las fuerzas revolucionarias lo peor que podría ocurrir es
pretender que todos piensen igual y todo actúe exactamente iguales. Tiene que
haber debate que es lo que enriquece el pensamiento y la elaboración. Así como
el buen sabor de un plato no lo hace un solo condimento, aunque ayude. –La otra
gran discusión en torno al partido es el tema de los militares. ¿La otra discusión en torno al partido es
el tema de los militares? Yo creo
que sí, ¿por qué no? Por circunstancias legales hay ciertas limitaciones, pero,
¿qué es ser militar? La diferencia del militar es ponerse en uniforme y cumplir
con una normativa necesaria como factor para la defensa de la soberanía de la
patria. Una vez que cumplen su servicio ¿Qué son? Civiles. No veo una razón
para que los militares participen en el partido. El hecho de que eso ocurra no
quiere decir que todos los militares van a entrar en el partido, no se puede
tener un partido militar tampoco. Tienen derecho a votar, pues hay que ver cuán
conveniente es y analizar muy cuidadosamente las cosas. Lo dicho es mi opinión.
Pero no es necesariamente una decisión. En fin de cuentas, lo más importante es
que tengan conciencia y que sean consecuentes con la defensa del país y que
nunca lo traicionen. Y puede decirte que las demostraciones de nuestros
soldados en momentos críticos, demuestran que esa conciencia existe en lo
fundamental de nuestra Fuerza Armada. –Como
ha dicho Fidel y ha demostrado la historia, las revoluciones pueden ser
reversibles. ¿Ha analizado el partido ese escenario político? No es un
escenario que este muy presente en nuestros análisis. ¿Un PSUV SIN CHÁVEZ? Por el momento sería un factor muy peligroso porque el principal factor de
cohesión, ya no solo para las fuerzas que lo apoyan, sino también de los que lo
adversan, se llama Hugo Chávez. No se puede desconocer el rol de la
personalidad en la historia, es una fortaleza y una debilidad al mismo tiempo,
pero son realidades muy frecuencias que nos arroja la historia. Por eso es que
se requiere un partido revolucionario, para que haya continuidad histórica. FIN DEL CAPITULO XVIII. FALTAN DOS CAPITULO
PARA TERMINAR EL LIBRO COMPLETO. PROMETO TERMINARLO PRONTO. GRACIAS POR SU
PACIENCIA Y CONSTANCIA.
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