jueves, 30 de mayo de 2019

Banderas que retratan la divisa venezolana en el Banco Central de Venezuela

Publicación de cifras del Banco Central de Venezuela: ¿buena señal?

© AFP 2019 / Federico Parra
AMÉRICA LATINA
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CARACAS (Sputnik) — La publicación de los indicadores económicos que realizó el Banco Central de Venezuela (BCV) luego de tres años de silencio generó opiniones encontradas entre los economistas consultados por Sputnik, pero también la coincidencia en que este paso puede considerarse una primera buena señal.
"El banco central está obligado a publicar las cifras, es un mandato de ley, así que ya el hecho de que las comience a publicar es un alivio, porque quiere decir que por fin están haciendo lo que deberían haber hecho siempre, publicar las cifras, aunque sean adversas", destacó el economista Tony Boza, conductor del programa Boza con Valdez, transmitido por el canal estatal Venezolana de Televisión.
El país, que vive una de las mayores crisis económicas de su historia, no tenía cifras oficiales del Banco Central de Venezuela, en cuanto a balance de pagos, inflación, deuda externa, Producto Interno Bruto, detalles de importación y exportación, entre otros indicadores, desde 2015.
Pero, la autoridad monetaria publicó en su portal web el detalle de todos esos indicadores económicos generados en los últimos 3 años (el último informe se presentó en febrero de 2016, pero guardaba relación a los datos de 2015).
La variación porcentual del PIB del tercer trimestre de 2018 (último con cifras disponibles) indica una caída de 22,5% respecto del mismo período del año anterior, cuando también registró un retroceso de 15,8%, según los datos colocados en planillas de cálculo en el sitio web del Banco Central venezolano.
El documento, que contiene cifras desde el segundo trimestre del 2013, muestra caídas ininterrumpidas del PIB desde entonces, que se van profundizando en el cuarto trimestre de 2015 (10,2%) para mantenerse entre 15 y 19% trimestral, siempre con respecto al mismo período del año anterior.
Sobre estos datos, esta agencia conversó también con el economista José Puente Puente, egresado de la Universidad Central de Venezuela, con doctorado en Economía Política de la Universidad de Oxford, quien destacó que la publicación de las estadísticas macroeconómicas de la nación caribeña podría mejorar la relación del Gobierno de ese país con el Fondo Monetario Internacional (FMI).
"Sin lugar a dudas el publicar data, el ser transparente en términos de data macroeconómica, puede mejorar las relaciones que Venezuela tiene con el Fondo Monetario (FMI)", acotó.

Venezuela y el FMI

En mayo de 2018, Venezuela recibió una moción de censura del FMI, lo cual la puso a la nación caribeña al borde de ser expulsada de este organismo financiero internacional, por no entregar información de su situación macroeconómica.
Seis meses más tarde, el FMI notificó que recibió datos oficiales de Venezuela, destacó que los revisaría, pero que la moción de censura se mantendría, y esos informes no se hicieron públicos.
Puente no descartó que Venezuela esté buscando algún acercamiento con este organismo o con otras instituciones financieras internacionales (de Rusia, China, Irán o Turquía).
"¿Por qué las publican ahorita? Eso todavía es un secreto que está por develarse, pero evidentemente hay una razón: un rescate financiero internacional, la búsqueda de ayuda financiera internacional (…) publicar una data tan catastrófica como la que se publicó ayer no se hizo de gratis, se hizo porque algo está buscando el Gobierno, que no da puntada sin dedal", acotó.
Esta idea para Boza resulta "absurda", pues a su juicio Venezuela tiene muy poca influencia de este organismo.
"Sobre las especulaciones que algunos medios vienen haciendo de que nosotros en este caso Venezuela está simplemente atendiendo a una presión del Fondo Monetario Internacional, es una cosa absurda, porque en Venezuela no tiene mayor incidencia, la presencia del Fondo Monetario Internacional en los últimos años es mínima en nuestro país", expuso.
El experto consideró que estas cifras responden más a que Venezuela está reenfocando su economía, poniendo el ojo en un sistema de control de precios que tenga un referente real.
"Creo que más bien obedece a que hay un nuevo enfoque de la economía que implica empezar a tener control del sistema de precios y el primer control, es tener un sistema de precios basado en un referente real, y solo lo puede publicar el Banco Central de Venezuela, que en el Índice de Precios al Consumidor", expresó.
En tal sentido, Boza consideró que a Venezuela no debería preocuparle salir del Fondo Monetario o una nueva sanción de este organismo, pues a su juicio las medidas más dañinas son las que ha venido aplicando Estados Unidos contra su país.
"Por ejemplo, que no nos permitan tener acceso a financiamiento es lo que hoy hace Washington, que nos digan que los créditos serán más costosos, es lo que viene pasando cuando nos califican las calificadoras de riesgo. Venezuela es el país que paga los créditos más costosos del planeta, tenemos casi de 50 puntos de sobrecarga al resto del planeta", indicó.

¿Claudicar?

El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, sostuvo Puente, tiene una camisa de fuerza ideológica, que le impediría recurrir a un plan de recuperación económica del FMI, porque a su juicio sería ir en contra de los preceptos de la revolución bolivariana impulsada por el expresidente Hugo Chávez (1954 – 2013).
"Implementar un programa de estabilización con el Fondo Monetario sería negar todo lo que ha hecho la revolución los últimos 20 años y claudicar en lo que es el socialismo del siglo XXI, y denegar los postulados del comandante supremo (en referencia a Chávez)", añadió.
Sin embargo, Boza contradijo esta postura e indicó que tal acción no tocaría los principios de la revolución.
"En lo absoluto, no sería contrario a los principios de la Revolución Bolivariana, esto es una cuestión de contabilidad, si en el Fondo Monetario hay recursos nuestros, que los hay, es como decir es miembro de un club y tiene derecho a utilizar un espacio, porque ha venido cubriendo su cuota, Venezuela tiene derecho a usar eso", explicó.

¿Qué revela el informe?

Puente destacó que las cifras del Banco Central evidencian que el sector externo está "al borde un colapso" con el nivel de reservas internacionales más bajo de los últimos 21 años.
De acuerdo con el informe, las reservas internacionales del país equivalen a 7.976 millones de dólares.
En cuanto al Producto Interno Bruto, se contrajo 52,3% entre el tercer trimestre del 2013 a septiembre de 2018.
Mientras, el sector petrolero tuvo una alteración negativa de 25,8% y el sector no petrolero una disminución de 22%.
También se reveló que las exportaciones de crudo que para 2013 eran de 85.603 millones de dólares, comenzaron a caer en 2014, año en el que fueron equivalentes 71.732 millones de dólares, y siguieron en picada hasta los 29.810 millones de 2018.
La no información, enfatizó Puente, es información.
"Otra de las razones que tal vez presionó el Gobierno, es que los mercados al final sabían lo que estaba pasando, cuando un Gobierno no publica información es porque algo tiene que ocultar y los mercados lo sabían, ya diferentes economistas e instituciones sabían que Venezuela estaba viviendo una recesión con hiperinflación y seguir ocultando información no tenía sentido, porque ya era un hecho", insistió.
El mayor problema que afronta la economía del país caribeño, opinó Puente, es que el Estado no tiene dólares para liquidar el aparato productivo.

Deuda externa

Boza sostiene que la reactivación del aparato productivo del país tiene que depender no solo del Gobierno, por lo que considera que debe surgir de un acuerdo entre el sector "privado nacionalista" y las autoridades.
Además, destacó que en la historia de la economía venezolana el único que inyecta divisas al país es el sector público, lo que a su consideración debe cambiar.
Pero la clave para recuperar a Venezuela de la crisis, sostuvo, pasa por el levantamiento de las sanciones de Estados Unidos, que impiden gran parte de las actividades comerciales de la nación, así como el refinanciamiento de la deuda externa, como lo hacen todos los países.
Puente coincide que Venezuela debe ir a una reestructuración de la deuda externa, para poder hacer viable su estrategia económica, pero destaca que, con los ingresos petroleros actuales, y sin posibilidad de ese reperfilamiento, es imposible hacer frente a todas las deudas que ha adquirido el país en 20 años.
De acuerdo con el informe que publicó el BCV, la deuda externa del país en 2018 era de 11.146 millones de dólares, una cantidad que, para Boza, no excede los estándares habituales de este tipo de estadísticas al compararlo con otros países. 

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