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domingo, 28 de mayo de 2017

(VIDEO) Isaías Rodríguez: Tengo el temor de que Luisa Ortega Díaz ha caído en redes de fiscales antirrevolucionarios

24 de mayo de 2017
Crédito: Aporrea.org



Isaías Rodríguez, abogado, profesor de derecho y Exfiscal General de la República entre 2001 y 2007, mostró su temor de que las redes de fiscales que juegan a controlar la Fiscalía estén influyendo en las opiniones de la actual Fiscal General, Luisa Ortega Díaz, quien adelantó opiniones polémicas este miércoles sobre el caso Juan Pernalete. Sin embargo, mostró sus desacuerdos en torno a cómo se expresó sobre el caso Juan Pernalete y sus opiniones sobre la Asamblea Constituyente.

"Yo tengo el temor en este momento de que Luisa haya caído en las redes de los antirrevolucionarios", explicó este miércoles el exfiscal general Isaías Rodríguez, luego de dar detalles sobre la visión que tiene de la Fiscalía General de la República, ente que dirigió por ocho años.

Reveló que, una vez que él dio las conocidas declaraciones el 12 de abril de 2002 denunciando que en Venezuela había un golpe de Estado contra el entonces Presidente Hugo Chávez, 154 fiscales pidieron su destitución por emitir esa declaración. "Ninguno fue destituido", indicó, a pesar de que los fiscales son de libre nombramiento y remoción. "Yo me sentía con la obligación de no dividir la Fiscalía. Preferí estar allí y controlar la Fiscalía", explicó Rodríguez.

"En la Fiscalía, esa gente no ha desaparecido. Es posible que hayan crecido", aclaró.

Isaías Rodríguez: Tengo el temor de que Luisa Ortega cayó en redes de fiscales antirrevolucionarios

Explicó que hay dos corrientes internas en el Ministerio Público:

Una institucional, "que camina sobre cáscaras de huevo con mucho temor".

Otra antichavista y anti-proceso revolucionario, "con una concepción absolutamente conservadora del derecho, de las instituciones y del futuro. No es simplemente conservadora; es antirrevolucionaria, lo que pretenden fundamentar en normas y exquisiteces jurídicas". Esa corriente está formada por profesionales egresados de las escuelas de derecho de la Universidad Central de Venezuela (UCV) de hoy, así como de la Universidad Católica Andrés Bello (UCAB) y de la Universidad Santa María (USM), tras haber sido formados con "un pensamiento muy comprometido contra la evolución del país".

En la institución "hay un juego de presiones, donde quien no habla es el que piensa que este proceso es un proceso de avances hacia el país. Allí te dirigen, con las direcciones y con los fiscales, los más audaces". Es un grupo importante "que juega a controlar y orientar la Fiscalía". También indicó que hay un amplio espectro de corrupción interna, muy difícil de solucionar.

Rodríguez teme que la actual Fiscal General esté siendo influenciada por ese grupo.

"Cuando yo llegué de Europa, lo primero que hice fue visitarla (a Ortega Díaz), antes de ir a la Comisión Presidencial para la Constituyente", preguntándole sobre la situación de la institución e incluso sobre su posición el pasado 31 de marzo sobre las sentencias del TSJ.

"Ella me hizo algunos planteamientos importantes, que yo la entiendo, porque yo sé que la Fiscalía debe ser un órgano de control de la institucionalidad, y que debe ser independiente. Debe formar parte de una institución que dé seguridad, autoridad y respeto. Yo eso lo entiendo. Lo que no entiendo es que te incorpores a un debate político y asumas dentro de ese debate político una postura, porque eso sí puede ser peligroso para el país y para la Fiscalía misma".

Indicó que los hechos que están ocurriendo pueden dividir a la Fiscalía. "Además, puede dividir al país. Pude crear una sensación de crisis que el gobierno ha manejado con mucha sensatez. El gobierno no ha caído en el juego e las provocaciones, ni con el Parlamento ni con una institución como la Fiscalía".

Sobre la opinión de la Fiscal General y la Constituyente

Criticó que la actual Fiscal General se negara a asistir a la invitación hecha por la Comisión Presidencial para la Constituyente y esbozara allí su tesis, cualquiera que esta fuera. Rechazó también que Ortega Díaz dijera que hace falta un referendo para ir a la Constituyente, lo cual no es cierto, o que la Constitución de 1999 no debe tocarse porque es no mejorable.

También rechazó Rodríguez que Ortega Díaz dijera que "la Constituyente profundiza la crisis política", a lo que él respondió: "¡No! Lo que profundiza la crisis política son actitudes como la de ella".
Sobre la supuesta "ruptura del hilo constitucional"

Sobre las declaraciones de Ortega Díaz el 31 de marzo pasado, en las que señaló que las sentencias de aquel momento "constituyen una ruptura del hilo constitucional", indicó que el haber dicho eso "es algo que no tiene sentido. Tú no puedes hablar de una ruptura del hilo constitucional cuando la Asamblea (Nacional) está allí y no ha sido disuelta, cuando tienes libertad de expresión, cuando ella tuvo oportunidad de decir eso".

La Sala Constitucional pretendió quitarle la inmunidad a los diputados, pero "pretendió. No se la quitó. Además, quien debió actuar contra eso era la Fiscalía. Yo, siendo Fiscal, hubiera solicitado inmediatamente un recurso de interpretación a la Sala Constitucional para ver hasta dónde llegaba su alcance. ¡No! Tuvo que ser el Presidente de la República quien lo instrumentara a través de una institución que también está en la Constitución, para que la Sala reflexionara y dejara sin efecto parte de una decisión que había tomado".

sábado, 13 de mayo de 2017

Isaías Rodríguez: "La Constituyente no es para derogar la actual Constitución"

04 de mayo de 2017
Crédito: Aporrea.org



Difiere del número de miembros (500): "La situación, a mi juicio, tiene cierta emergencia y no basta con producir un órgano que ventile soluciones sino que las logre en el tiempo más breve posible. Un proceso de desgaste y retardos injustificados podría alargar la crisis política"


Por segunda vez, en la era de la democracia participativa en Venezuela, inaugurada por el presidente Hugo Chávez, el país se prepara para un nuevo proceso constituyente.

No parece muy lejano el día que los venezolanos y venezolanas decidimos, aquel 25 de abril de 1999, mediante Referendo consultivo que queríamos una Constituyente. Estrenando Carta Magna fuimos a un episodio inédito en nuestro país que sigue siendo ejemplo de participación en el mundo, tal como entonces lo dijo Hugo Chávez.

En esta oportunidad no son las mismas condiciones de entonces. Venezuela enfrenta una guerra económica sin precedentes lo cual, sumado al ataque de poderosos monopolios mediáticos, comporta una situación de extrema urgencia donde a falta de diálogo y acuerdos entre los sectores enfrentados, el presidente Nicolás Maduro, amparado en los artículos 347 y 348 de la CRBV, tomó la decisión de ir a una Constituyente para, según ha dicho, modificar el sistema económico y alcanzar "una solución verdadera, democrática, libre y definitiva".

El contexto de esta iniciativa presidencial lo ha construido la propia oposición venezolana al no aceptar diálogo (ni aun mediando el mismísimo Papa Francisco a quien ya tildan de "castrocomunista"), ni el llamado a elecciones regionales (vencidas desde diciembre de 2016) hecho por el propio Maduro. Ante esa propuesta dijeron "primero te vas y después vamos a elecciones". Mientras la situación política se hace más conflictiva la guerra económica continúa acechando al pueblo en todos los aspectos y necesidades básicas, y la violencia de las protestas ha cobrado ya 37 víctimas. "El juego está trancado", ha dicho Elías Jaua, y hay que habilitar otra opción.

El actual embajador de Venezuela en Italia, Isaías Rodríguez, fue designado como Vicepresidente de la Comisión Presidencial Constituyente que preside el actual ministro de Educación, Elías Jaua Milano. Ambos resultaron electos como miembros de la primera Asamblea Nacional Constituyente (ANC) que, por cierto presidió, Luis Miquilena, y ahora les tocará abrir trocha para que Venezuela vuelva a elegir su destino.

Rodríguez, quien representó al estado Aragua en esa primera ANC y también fungió como Primer Vicepresidente, aceptó responder un breve "cuestionario" a la distancia, y a las pocas horas recibió allá en Roma el llamado oficial para venirse a Venezuela e incorporarse de lleno en esta nueva fiesta democrática.

El también ex Fiscal General, trae una posición que seguramente abrirá un debate importante dentro de la Comisión. Y es que Isaías Rodríguez opina que "debe convocarse un referéndum".

¿Que se espera lograr con esta nueva Constituyente?

- La paz del país, el cauce institucional, el ejercicio legítimo de las funciones de los poderes públicos. Adicionalmente el debate constituyente institucionalizaría las Misiones como instrumentos eficaces de los derechos sociales. Podrá abordar formas de mayor consistencia a la soberanía del país.

Esta constituyente que propone el presidente Maduro ¿es para reformar la Constitución de 1999 o para elaborar una nueva Constitución?
- No está previsto elaborar una nueva Constitución. Las reformas y las enmiendas tienen su propio procedimiento. No requieren llamados al poder constituyente.

¿Qué tiene de malo la Constitución actual?
- No tiene nada de malo. Es tan buena que ha resistido una de las peores crisis históricas que ha tenido el país.

Sectores de la oposición y también del chavismo prefieren las elecciones de gobernadores y alcaldes ¿usted qué opina?
- La Constituyente podría poner en riesgo el proyecto de país que diseñó Hugo Chávez y ello produce temores que algunos se resisten a afrontar. Por otra parte el riesgo no es solo para el chavismo también lo es para los adversarios y eso les lleva a preferir las elecciones de alcaldes y gobernadores. Creo, sin embargo, que no hay muchas opciones y esta es la mejor expresión de democracia. Es urgente resolver entre paz y violencia, entre constituyente y guerra civil, entre el orden institucional o el desastre.

Elías Jaua, Presidente de la Comisión Presidencial para la Constituyente, dijo que la actual Constitución refleja un Estado "débil" que no tiene los suficientes mecanismos para defenderse de situaciones como la guerra económica. ¿Es necesario un nuevo Estado?
- Ninguna Constitución es una lámpara de Aladino. Ella prevé un conjunto de mecanismos institucionales de largo alcance. No pienso que lo que está en juego sea crear un nuevo Estado..
Usted participó en la Constituyente de 1999, qué diferencia establece entre los dos procesos, el que le tocó vivir y el de ahora?
- Son muchas las diferencias. Chávez no está. Aquel país tenía poca madurez política y ciudadana. Había menos información en tiempo real. Los venezolanos no tenían la plena consciencia de cuánto es de importante el petróleo para la paz y para la guerra. Se ha aprendido a resistir y también que el rol de los Estados Unidos no es solo un discurso. Aún con las actuales complicaciones el proceso es menos complejo que el anterior.

¿Qué recomienda a los venezolanos? Cómo influirá en sus vidas y en la actual crisis económica este proceso constituyente?

- Si se pierde Venezuela se pierde un proyecto de solidaridad, de integración y derechos sociales. Superado el conflicto político podría dedicarse el país a resolver lo económico y lo social.

La oposición argumenta (y lo ha denunciado en foros internacionales) que esta Constituyente es ilegal ¿lo es? Que se requiere un referéndum para que el pueblo decida y además defienden a la actual Constitución

- La Constituyente convocada por el presidente Maduro no es ilegal Los artículos 347 y 348 son determinantes. Confieren la iniciativa al Presidente. Todos los pasos dados son legales, legítimos y apegados a la Constitución. La Constitución del 61 obviaba el poder constituyente y no establecía mecanismos para convocarlo. Ahora bien, estoy convencido de que es necesario el referéndum pues las razones son diferentes a las que hubo para la anterior ANC. Mantengo esa tesis pero estoy abierto a supuestos diversos que tengan lógica jurídica. Es mi opinión, no una verdad. El derecho no es matemáticas y admite criterios interpretativos En cuanto a la defensa de la Constitución debo decir que la Constituyente no es para derogarla.

Se plantea un foro de 500 miembros ¿Es esto viable?
- Viable es, lo que pudiera es no ser práctico. Un número tan grande se prestaría a jugadas parlamentarias para retardarla y evitar conclusiones de manera inmediata. La situación a mi juicio tiene cierta emergencia y no basta con producir un órgano que ventile soluciones sino que los logre en el tiempo más breve posible. Un proceso de desgaste y retardos injustificados podría alargar la crisis política.

En todo caso ¿será para este año?
- No hay razones para que no se convoque y resuelva en cuatro o cinco meses. Todo depende de la sensatez y madurez de los integrantes de la ANC y de ella como cuerpo colegiado. La anterior, aún con los problemas que planteó una Constitución que no la establecía y hasta la evitaba, permitió que se concluyera en cinco meses.

domingo, 21 de febrero de 2016

Isaías Rodríguez: El pueblo no votó por una dictadura parlamentaria

15 de diciembre de 2015
Crédito: Correo del Orinoco


Motivado por las recientes declaraciones de los más conspicuos dirigentes opositores, Rodríguez acepta conversar sobre algo que él conoce mucho porque ayudó a “parirla”: la Constitución Bolivariana, aprobada en referendo consultivo el 15 de diciembre de 1999.

El actual embajador de Venezuela en Italia, constituyente Isaías Rodríguez, advierte que el 6 de diciembre el pueblo votó para elegir uno de los cinco poderes públicos, es decir, un parlamento y no una “dictadura parlamentaria”.

Pareciera, a juzgar por ciertas amenazas, que no solo algunas leyes están en la mira de la “nueva mayoría” electa sino que también la Carta Magna corre el peligro de desaparecer. Además, se atribuye a la Asamblea Nacional, y así ha sido difundido, más poder que el que le consagra el texto constitucional y qe trascendería al del propio Presidente de la República. La desinformación huelga y la confusión está a la orden del día.

– La oposición puede tener no solo mayoría calificada, sino los 167 asientos de la Asamblea Nacional y no puede hacer sino lo que le está permitido. De lo contrario sus actos son nulos. Dentro de las facultades que le otorga el artículo 187 de la Constitución puede a través del voto de censura, ajustándose al procedimiento establecido destituir ministros y hasta al Vicepresidente Ejecutivo. Puede dictar una Ley de Amnistía, autorizar el nombramiento del Procurador (si aún no ha sido designado) y a los jefes de las Misiones Diplomáticas (si no han sido designados) autorizar la salida del Presidente cuando su ausencia fuere mayor de cinco días consecutivos, pero aunque quiera no puede destituirlo.

Un sistema político constitucional implica la interacción del conjunto de instituciones y procesos que permitan en forma coordinada tomar las decisiones del Estado a través de sus Poderes Públicos sin que ninguno de ellos prevalezca u obstaculice el desarrollo o funciones de los otros. No solo no pueden hacer lo que les dé la gana sino que están sujetos al control de la Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia y al famoso 350 de la Constitución tan invocado por la oposición contra el Presidente Chávez.
Henry Ramos Allup ya asomó volver a la Constitución de 1961 porque la considera “más decente”

– La reforma de la Constitución de 1999 bien pudiera iniciarla el Parlamento que acaba de ser elegido. Tiene los votos para ello, pero luego deberá someterla a un referéndum aprobatorio por parte del pueblo venezolano. Entiendo, sin embargo, que la pregunta va más allá de la reforma de la Constitución. Entiendo que lo que se quiere es ir a la Constitución de 1961. Para ello tienen los votos correspondientes a “la iniciativa de convocar la Asamblea Nacional Constituyente”, óigase bien “la iniciativa”, pero el “depositario del poder constituyente originario” es el pueblo de Venezuela y no la Asamblea Nacional. Por esta razón aprobada la Constitución “más decente” tendrá que ser sometida a un referendo aprobatorio y será el pueblo quien tome la decisión definitiva. En caso de que al pueblo le dé vergüenza lo que ha aprobado esta Asamblea Nacional no les quedará más remedio que aceptar con recato y modestia el “impudor” de la Constitución de 1999.

Derogar, reformar, modificar, pulverizar leyes

¿Cómo puede el Presidente de la República blindar las leyes que ya fueron sancionadas y promulgadas como la Ley Orgánica del Trabajo o la Ley de precios justos?
– El Presidente no tiene competencia constitucional para blindar ninguna ley. Esta competencia es de la Asamblea Nacional quien podrá modificarla porque legislar es una de sus funciones. En el caso de la LOTTT la situación es más compleja para el Parlamento, porque la Asamblea Constituyente de 1999 cuando aprobó la Constitución previó esta circunstancia y la blindó. ¿De qué manera? Colocó en la Constitución la mayoría de las disposiciones contenidas en dicha ley y, en este caso, si se pretenden dejar sin efecto normas de ella que están presentes en la Constitución y que la LOTTT solo reproduce, tendría la Asamblea Nacional que modificar la Constitución y someter a referendo popular la aprobación de la nueva ley que fuere sancionada por el neoliberalismo.

Sobre el tema de la frontera y del estado de excepción decretado por el presidente Maduro, el diplomático venezolano considera que la decisión será de carácter político aunque admite que prolongar la medida en el tiempo restringe derechos. En su opinión, los parlamentarios opositores tendrán la oportunidad de demostrar si están o no dispuestos a resolver los problemas fronterizos que han afectado al país desde el punto de vista económico, social y de seguridad ciudadana.

Objetivo: Nicolás Maduro

Si durante 16 años el presidente Hugo Chávez debió gobernar ante una oposición hostil, con Nicolás Maduro la situación no ha sido diferente. Por esta razón la elección parlamentaria se convirtió en un símbolo para romper ataduras del “castro-comunismo” y la Mesa de la Unidad logró para ello un importante apoyo internacional.
Se ha difundido la idea de que la Asamblea Nacional también puede convocar un referéndum revocatorio del mandato presidencial ¿esto es correcto?

– En el artículo 187 no hay ninguna atribución que autorice a la Asamblea Nacional a convocar referéndum revocatorio. Posiblemente, con el propósito de burlar la Constitución o de hacer una interesada interpretación de la norma, con el peligro de incurrir en lo que técnicamente se conoce como “desviación de poder”, quien haya hecho tal afirmación le da al referéndum revocatorio una analogía con lo previsto en el artículo 233 de la Constitución. Son situaciones distintas. Esta norma ubica la falta absoluta del Presidente de la República y el tratamiento que la Asamblea debe darle, pero nada tiene que ver con el referéndum revocatorio. Los órganos o Poderes Públicos solo pueden hacer lo que les está permitido. A nuestro juicio solo puede revocar quien elige y la revocatoria de mandato es un instrumento de control popular, no de control legislativo. La legitimidad de origen o cualidad para revocar es de quienes eligieron. Aquí no es aplicable el aforismo de “quien puede lo más puede lo menos”. Si se accede al poder por la vía del voto se pierde el mandato por la misma vía. Es más, el constituyente se cuidó de diferenciar mandato del funcionario de un cuerpo colegiado y de un cuerpo no colegiado. Por lo demás el artículo 72 es demasiado claro se refiere a “electoras o electores”. Mantiene la coherencia de lo que técnicamente se llama “cualidad jurídica”. La revocatoria del mandato, igualmente está definida por este artículo 72 “como un mecanismo de democracia directa” orientado a la consulta de los electores o electoras a opinar sobre la interrupción del mandato de una autoridad electa por ellos. Es clara la norma cuando expresa que la ciudadanía lo activa a través de la recolección de firmas. No habla, por ninguna `parte la Constitución de que se trata de un acto de “democracia indirecta” que permita la activación de la solicitud de revocatoria a través de cuerpo deliberante o legislativo. El derecho es lógico 2 y 2 son cuatro, no 22.

Hay quienes proponen que Maduro puede disolver la AN. ¿Qué opina de esto? ¿Cuáles serían las ventajas y desventajas?

– El Presidente tiene dispositivos de control que están unos en el Parlamento y otros en el Judicial. Cada Poder está sujeto a funciones perfectamente determinadas en la Constitución. No hay, en consecuencia, el ejercicio del poder por un solo órgano y más lo sería pretender desviar el régimen presidencial hacia el parlamentarismo. Yendo a tu pregunta el caso es que además del presidencial y del parlamentario existe un “sistema mixto”, mezcla francesa del parlamentario y del presidencial. Tuvo su origen en una reacción socio política contra “el asambleísmo francés” y la “partidocracia”. En la Quinta República francesa lo impusieron como “un sistema para la cohabitación política”. En el diseño y modo de funcionamiento de las instituciones políticas juega un papel determinante la situación histórica de cada república, la idiosincrasia y la cultura política.
Explica el también ex fiscal general de la República que en este sistema mixto el Presidente se elige por votación directa y el Parlamento no debe obstruirlo. “El Presidente en este sistema tiene facultades para disolver el Parlamento. La disolución es una forma de evitar la obstrucción por parte de los partidos. Su propósito es propiciar mayorías parlamentarias coherentes. El presidente debe garantizar el funcionamiento de las instituciones y cuidar la estructura institucional y su funcionamiento sin obstrucciones. En dos ocasiones Francois Mitterrand disolvió la Asamblea Nacional francesa. Lo hizo porque en anteriores elecciones la mayoría de los escaños los detentaba una coalición de la derecha”.

El pueblo nos dio una lección

Isaías Rodríguez analiza los resultados electorales desde una perspectiva crítica teniendo el cuidado de no juzgar a quien en esta ocasión no respondió como se esperaba, es decir, al pueblo.

Palabras como “castigo” “traición” “lección” minan el discurso de dirigentes chavistas para buscar una explicación a lo ocurrido.

¿Qué fue, entonces? ¿castigo? ¿lección?

– A mi juicio las dos cosas. O tres: Advirtió, castigó y nos dio una lección. Nos preguntó si se nos olvidó el socialismo. Nos puso contra la pared. Nos castigó como lo hace un buen padre o madre de familia con un hijo para que aprenda por las malas o por las buenas (la metáfora es una expresión romana del derecho que crearon). Pero si el propósito de la pregunta es indagar la diferencia entre uno y otro vocablo. Nos impuso una sanción y prisioneros de esa sanción nos ha dado una clase sobre lo que es “consciencia” y de cómo hay que luchar para derrotar las hegemonías y construir una verdadera sociedad alterna al capitalismo.

En su opinión ese pueblo “no se cambió de traje ni ha brincado la talanquera” y rechaza de manera contundente que se le tilde de “traidor” a quien, según dice, “ha sido demasiado leal”.

– Veo – remata Rodríguez- a un pueblo indignado ante tanto maltrato, tanta indolencia y tanta traición que nos dice Chávez nos enseñó a leer, a escribir, a pensar, a reflexionar, a ser y con esa personalidad que nos ha dado el chavismo queremos preguntarles a ustedes si siguen siendo chavistas con nosotros o contra nosotros. El comandante nos enseñó a ser leales, pero también nos dijo que no nos dejáramos utilizar por nadie y que ante una situación confusa o de incertidumbre fuésemos leales con nosotros mismos. Vendrán más Chávez y si tenemos que hacerlos los vamos a hacer con aciertos y equivocaciones como Simón Rodríguez se lo enseñó al Libertador.

Lo que falló

Formación y construcción de una identidad consciente con la revolución
Ni el gobierno ni el PSUV dieron un debate de ideas, todo se concretó a culpar de la crisis a la llamada “guerra económica”

No hubo un plan estratégico contra esa guerra donde se involucrara toda la estructura revolucionaria para confrontar el sabotaje, la escasez y el acaparamiento.

La impunidad contra los grandes beneficiarios de la corrupción (Caso Cadivi denunciado por una ministra que fue destituida por denunciarlo y la ineficaz lentitud de la Fiscalía en esta investigación) – La ineficiencia en el manejo de la economía.

La torpe gestión comunicacional que optó por comprar medios y hacer propaganda panfletaria en lugar de crear consciencia política e informativa.

La escogencia de candidatos y candidatas pasando muchas veces por encima de la voluntad popular y las primarias para colocar familiares cercanos a los gobernadores en las primeras opciones.

La burocratización y el visto bueno del PSUV a esta peligrosa complacencia que desmoralizó la dirigencia de base y le restó autoridad a la hora de exigir organización y compromiso político.

El irrespeto al comandante Chávez al tratar de hacer con su credo y su legado una religión política que lo dejó en su mausoleo y no lo colocó codo a codo con la acción revolucionaria y popular

¿Murió la revolución? ¿Murió el chavismo?

– Están una y otro más vivos que nunca gracias a ese pueblo que nos ha sacudido con este revolcón. Nos ha sacado de la comodidad y del individualismo con que muchos ven su futuro personal y el de su familia y sus amigotes sin mirar hacia abajo. Hay que ser humildes y autocríticos, dejar la borrachera de poder, la arrogancia, la soberbia, el empoderamiento personal y el afán de prestigio mal habido, de ambiciones desmedidas, del desprecio a todo cuanto signifique solidaridad o sacrificio. A pesar de ellos, de quienes han tratado de matar con su ejemplo y su conducta a la revolución y al chavismo casi seis millones de chavistas, con muy pocos argumentos convincentes para hacerlo, muchos con un pañuelo en la nariz han votado por las listas que les han impuesto. Hay Chavismo y revolución para rato.