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lunes, 28 de agosto de 2017

Los Domingos de Díaz Rangel | La amenaza viene del Norte

13 de agosto de 2016
Crédito: Ultimas Noticias
Eleazar Díaz Rangel

Supongo que usted no está entre quienes creen que fue una mera casualidad que coincidieran la reunión en Lima de 13 cancilleres con abiertas posiciones anti-Venezuela, y ese mismo día, y a la misma hora se precipitara la distribución de un preinforme del Alto Comisionado de la ONU sesgado contra Venezuela, que se publicó en numerosos diarios de América Latina. Por supuesto que hubo un acuerdo y complicidad para alcanzar esa “coincidencia”.

La campaña internacional contra Venezuela no cesa; la acentuaron para demandar que se suspendieran las elecciones de la Asamblea Nacional Constituyente, y, como era previsible, fracasaron, pero persisten.

En esa reunión de Lima acordaron que “Venezuela no cumple con los requisitos ni obligaciones de los miembros del Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas”, que como es fácil observar refuerza el planteamientos del Alto Comisionado de la ONU, que se conocerá en el informe a ese consejo a partir del 11 de septiembre. En ese organismo la delegación de Venezuela ha ganado tres votaciones cuando se han propuesto proyectos de resoluciones o acuerdos contrarios a los intereses nacionales, pero en esta próxima reunión las fuerzas parecen inclinarse por las posiciones de EEUU: de 47 miembros, ellos controlan 17 y al lado de Venezuela están 12, con indecisos que ambas partes tratan de ganarse; imposible pronosticar hoy cuál será el desenlace.

Por supuesto que no puede subestimarse la capacidad de EEUU y aliados para que, mediante la intimidación y las amenazas, puedan ganarse voluntades de gobernantes y hacerles cambiar de opinión. Una mayoría contra Venezuela podría decidir su expulsión del consejo, tal como lo hicieron contra Libia, y aunque esta decisión tendría que ser avalada por la Asamblea General, donde Venezuela ha tenido una sólida mayoría, es impensable una decisión contraria. Sin embargo, resultó extraño que en reciente votación en los países No Alineados, cuando consideraban una propuesta de solidaridad con Venezuela, no hubo, como en otras ocasiones, unanimidad; la mitad de sus miembros se abstuvo de hacerlo. ¿Ese cambio de posiciones podría repetirse en la Asamblea General de la ONU? ¿Existe realmente el riesgo de que hagan con Venezuela lo que hicieron con Libia?

Simultáneamente, se realizaba en Caracas la reunión de los países de la Alba, muy solidarios con Venezuela y de denuncia de las “amenazas imperiales”, que pese a su firmeza se quedan cortos cuando el viernes el presidente Trump amenazó abiertamente a Venezuela con una “opción militar”, es decir, con una intervención armada, para lo cual están creando las condiciones mediante la ofensiva mediática, y, por supuesto, con el apoyo de varios países latinoamericanos. No creo que se atrevan a hacerlo solos; y deberán reflexionar ante las reacciones de Colombia, México y Perú, y además la mayoría de los países de América Latina no lo acompañarán en una aventura como esa.

Otra decisión que está pendiente es la ruptura de relaciones diplomáticas con Venezuela por parte de los países latinoamericanos. El presidente Santos anunció el martes que no descarta romper relaciones con Venezuela, aunque “esa medida debe tomarse con los demás presidentes de la región…”. Se deduce que esa posibilidad está en el ambiente, como parte de la ofensiva contra nuestro país. Además de la ruptura, está presente el bloqueo que el presidente Maduro denunció en su discurso del jueves ante la Asamblea Nacional Constituyente, bloqueo que ya ha comenzado en el mundo bancario y financiero y en la industria bélica, y es parte de la guerra económica.

Fracasados en sus intentos de impedir, primero, la elección de la ANC, y luego su instalación, desesperados como parecen estar, Washington se muestra decidido a emplear la acción militar.

El Gobierno ofreció inmediata respuesta que debe entenderse, igualmente, como un llamado a estar mosca ante cualquier agresión. Las cosas no están para juego. Es la soberanía e independencia lo que está en riesgo.

Los triunfos en el deporte merecen abrir esta sección: además del exitoso desempeño en el Mundial de Atletismo, ¡por encima de todos los países latinoamericanos!, Venezuela peleó la final del Suramericano de Voleibol nada menos que con Brasil, ¡30 veces campeón!; el softbol femenino clasifica después de ganar siete juegos con solo una derrota. Y una pregunta a la FVA, ¿cómo explican que si no llegan a 20% las mujeres en el atletismo venezolano, en la última década se han destacado más que los hombres?

La importante Comisión de la Verdad de la ANC, responsable de una amplia y profunda investigación, y que preside Delcy Rodríguez, debería ser ampliada con independientes, precisamente por su carácter político.

Pánico en EEUU. En Estados Unidos se ha desatado un exagerado pánico ante la posibilidad de un ataque de Corea del Norte. Como en los años más tensos de la guerra fría, por TV informan cómo prevenirlo, y la venta de refugios de lujo se ha incrementado 700%. Se dice que Corea del Norte puede destruir a Corea del Sur ¡en menos de una hora!


Mientras algunos analistas coinciden en que realmente no hay peligro de una guerra nuclear, que se trata de una guerra mediática, tanto en Rusia como en China existe preocupación e insisten en sus llamamientos a las partes a ser más comedidos en el tratamiento de tan peliagudo asunto. Pero tanto en Washington como en Pionyang parecen tener oídos sordos, insisten en hablar de la capacidad de cada uno de destrucción de cada uno.

Pareciera que fue indispensable una complicidad en la 41ª Brigada para que se produjera, con relativa facilidad, el acceso al interior del fuerte y el robo de 90 fusiles. Lo que hace oportuno el llamado de Saúl Ortega a “un máximo de vigilancia” ante un eventual intento de toma de un cuartel fronterizo.


Hace poco escuché de una socióloga, en una conversación en un grupo sobre candidaturas presidenciales, que a los nacidos en Caracas les cuesta mucho llegar a la gente, mientras con los nacidos en el interior esa relación con los caraqueños es más fluida y encuentran mayor receptividad. Los ejemplos que ofreció fueron los de Betancourt, C. A. Pérez, Lusinchi, Caldera, Herrera Campins y, naturalmente, Chávez. Las excepciones serían Gallegos y Maduro, caraqueños ganadores. Sin embargo, no ofreció ninguna explicación.

Es tan grave el abandono de la Maestranza de Maracay que hace poco se robaron la estatua de Manolete y solo los taurinos se percataron.

¿Qué hace la Alcaldía? Escuché que 500 viviendas que ya estaban asignadas en la Gran Misión Vivienda sorpresivamente habrían sido reservadas para los constituyentistas. ¿Será cierto? Si la ANC sesionara por dos años, habría tiempo para evaluar quiénes merecen recibirla y no alterar los planes iniciales.

No soy agricultor ni ganadero, pero a quienes sí lo son les recomiendo el programa “Perfil Agropecuario” los domingos por Televen. Buena competencia para Castro Soteldo.

Hoy debe ganar con amplitud la ex presidenta Cristina Fernández en las primarias, con la primera opción al Senado. Pese a la campaña en contra de medios y agencias.

domingo, 27 de agosto de 2017

Frente a las amenazas de Trump, el continente entero es Venezuela, organizaciones e individualidades emiten comunicado

14 de agosto de 2017
Crédito: Aporrea.org


Con un comunicado diferentes organizaciones sociales e individualidades de América Latina expresaron su rotundo rechazo a la amenaza de Trump y del imperialismo norteamericano.

Dice el comunicado:
"Derrotados en las urnas por la aplastante masa de más de 8 millones de votos que aprobaron y pusieron en marcha la esperada Asamblea Nacional Constituyente, pero también expulsados de las calles donde daban rienda suelta a sus acciones fascistas, la oposición local e internacional se ve en la obligación de apelar al último gran recurso que les queda a mano. Es decir, la intervención directa de quien finalmente maneja todos los hilos de la desestabilización en Venezuela: el imperialismo norteamericano a través de su actual representante Donald Trump.

Se sabe que el "estilo Trump" es banal y provocador, irresponsable y brutal, pero en esta instancia todos esos adjetivos se tornan indefectiblemente peligrosos. No podemos descartar ninguna alternativa derivadas de sus amenazas. Lisa y llanamente está hablando de una intervención militar contra Venezuela Bolivariana.

A través de esta acción de amedrentamiento busca darle alas a los sectores más extremistas de la oposición para ganar tiempo y recomponerse de la crisis en la que están sumergidos, donde un sector ya ha decidido subirse a la convocatoria electoral planteada por el gobierno de Nicolás Maduro y otra facción minoritaria sigue atizando el fuego de la violencia. Sin embargo, cuando el Imperio se pronuncia de esta manera no se pueden minimizar las consecuencias. Trump sabe que cuenta con el respaldo ya no de los pueblos del continente, ni siquiera de todos los sectores de poder de su propio país, pero sí de algunos presidentes de la derecha latinoamericana que disciplinadamente están tratando de socavar el prestigio y la fortaleza que Venezuela mantiene en la región.

El cuarteto de Macri, Temer, Santos y Kuzinsky, junto con las repetidas patrañas montadas por Luis Almagro desde la OEA son la plataforma en la que el mandatario estadounidense forja su idea intervencionista. Representan, para decirlo en lenguaje bélico, el eslabón diplomático que necesita cualquier ejército invasor para desarrollar sus tareas operacionales.

El otro valor agregado surge de la campaña de mentiras y tergiversación informativa vertida por el terrorismo mediático,

Ese es el panorama que se vive actualmente: Trump y sus cómplices imaginan una posibilidad de intervención directa para auxiliar a sus devaluados aliados internos. Cuenta adicionalmente para ello con el auxilio del paramilitarismo colombiano que ya ha logrado perforar la frontera caliente que separa a ambos países.

Si bien el conjunto de estos elementos hostiles no han podido quebrar la férrea unidad cívico militar bolivariano, es muy probable que indaguen sobre nuevos recursos que pueden terminar en acciones militares típicas de la guerra asimétrica.

Frente a toda esta algarada belicista, por ahora verbal pero que hay que tener en cuenta en cualquier tipo de análisis defensivo, hay un elemento a cuidar y proteger siempre: el pueblo venezolano. Esos hombres y mujeres que pelean diariamente contra la guerra económica, el desabastecimiento, la especulación, los ataques xenófobos. Gente sencilla y concientizada dispuesta a sostener una Revolución que los ha dignificado como jamás ocurriera anteriormente. Ellas y ellos son quienes, en la primera línea del frente, están dispuestos a dar batalla por todas las variantes imaginables.

Al contrario de lo que el Imperio piensa y desea, la Revolución está más viva que nunca. El funcionamiento a pleno de la ANC ejerciendo la democracia directa, dando las respuestas que el país necesita. También, y esto es importante destacarlo, se han obtenido rotundos éxitos en la lucha anti-terrorista al producirse las detenciones de los atacantes del cuartel de Paramacay, demostrando en la práctica que nadie que ataque a la Revolución saldrá impune.

Es precisamente a partir de esta realidad que la solidaridad internacional se hace sumamente necesaria. Imprescindible. Ya no solamente como expresión de deseo sino con la certeza de que todos y todas en cada uno de los países en que se encuentren, y que sientan a la Revolución Bolivariana como propia, se preparen para defenderla hasta las últimas consecuencias.

Frente a un ataque de tal magnitud, no hay tercera vía frente al escenario actual. O se está con el pueblo y el Gobierno bolivariano, apoyando sus esfuerzos de paz y profundización de la Revolución, o se hipotecan la dignidad y los valores fundamentales de una Nación que se pretenda soberana, formando parte de la agresión imperial.

Quienes reivindicamos el legado del Comandante Hugo Chávez, que es el de San Martín y Bolívar, y a su vez defendemos la Independencia de nuestros pueblos y creemos que hay otro mundo donde el "vivir bien" sea posible para las grandes mayorías, debemos hacerle llegar al pueblo venezolano la más irrestricta e indeclinable adhesión en su lucha anticolonial y anti imperial. Hoy más que nunca todas y todos somos Venezuela bolivariana.

#Trump Venezuela Se Respeta
Convocamos a afianzar aún más la solidaridad con el pueblo y el gobierno bolivariano!
Chávez vive, la lucha sigue!

ADHESIONES A:
Comisión ALBA MERCOSUR Trabajadores Capitulo Venezuela)
Articulación de los Movimientos hacia el ALBA (Capítulo Argentino)
ATTAC
Barricada TV
Congreso de los Pueblos de Colombia – Capítulo Argentina
Corriente Popular Juana Azurduy
Coordinadora Resistir y Luchar
Equipo de Educación Popular Pañuelos en Rebeldía
Frente Popular Darío Santillán
Frente Popular Darío Santillán Corriente Nacional
Movimiento Político y Social Marcha Patriótica – Capítulo Argentina
Movimiento Popular La Dignidad
Movimiento Popular Patria Grande
Movimiento por la Unidad Latinoamericana y el Cambio Social
Movimiento Popular Seamos Libres
Movimiento Proyecto Popular
OLP Simon Bolivar
Organización Social y Política Los Pibes
Resumen Latinoamericano
 
Individuales:
Antonio Rodriguez Trabajador Venezuela)
Vicente Zito Lema, escritor, poeta (Argentina)
Norman Briski, actor, dramaturgo (Argentina)
Carlos Aznárez, periodista (Argentina)
Dick Emanuelsson, periodista (Suecia)
Graciela Ramírez (Comité Internacional Paz, Justicia y Dignidad a los Pueblos) (Cuba)
Javier Salado, periodista (Cuba)
Arleen Rodríguez Derivet, periodista (Cuba)
María Torrellas, documentalista (Argentina)
Mónica Simoncini, documentalista (Argentina)
Omar Neri, documentalista (Argentina)
Eliana Wassemann , actriz (Argentina)"

martes, 1 de agosto de 2017

Jefe de la CIA asegura que trabaja con Colombia y México para derrocar al gobierno de Venezuela

24 de julio de 2016
Crédito: Ultimas Noticias


El Jefe de la CIA (Mike Pompeo) asegura que trabaja con Colombia y México para derrocar al gobierno democrático de Venezuela”, denunció el canciller de Venezuela, Samuel Moncada.

Canciller Moncada denunció ante ONU y Mnoal que EEUU amenazó a Venezuela por la Constituyente (+tuits)

 24 de julio de 2017
Crédito: Correo del Orinoco



El ministro del Poder Popular para Relaciones Exteriores, Samuel Moncada, informó la noche de este domingo, a través de Twitter, que expuso ante miembros del Movimiento de Países No Alineados (Mnoal), en Nueva York,  cómo Estados Unidos amenazó a Venezuela por su decisión soberana de realizar comicios para la Asamblea Nacional Constituyente (ANC).


En ONU-NY, explicamos ante 67 embajadores del Movimiento de Países No Alineados, cómo EEUU amenaza a Venezuela por votar una ANC”, escribió en su cuenta @SMoncada_VEN.

Destacó que el rechazo a las sanciones unilaterales y las amenazas imperiales son principios del Mnoal, al tiempo que recordó que Venezuela es Presidente del movimiento.

Mencionó que ante la jefa del gabinete de Secretario General de la Organización de Naciones Unidas (ONU), explicó las violaciones al derecho internacional por parte de Estados Unidos contra la Patria de Bolívar.

En la OEA, representante de México se lamentó de no poder atacar a Venezuela en la ONU porque somos país no alineado. Viva el MNOAL!”, recalcó el titular para Relaciones Exteriores en  la referida red social.

EN MATERIA AMBIENTAL
Por otra parte, el diplomático venezolano señaló que sostuvo un encuentro con el administrador del Programa de Desarrollo de Naciones Unidas (PNUD), Achim Steiner, donde discutieron “introducir las mejores prácticas internacionales en nuestros programas sociales”.

También acotó que Venezuela ratificó el Acuerdo de Cambio Climático de París, así como el Protocolo de Estocolmo sobre contaminantes orgánicos persistentes, esto por el compromiso que tiene el país con la defensa de la humanidad y el medio ambiente.







martes, 25 de julio de 2017

EE.UU NECESITA A BRASIL Y VENEZUELA PARA DOMINAR EL CONTINENTE

23 de julio de 2017
Compilador: German Saltrón Negretti

América Latina será de nuevo el “patio trasero” de Estados Unidos si logra controlar el poder en Brasil y Venezuela. La sentencia judicial dictada en primera instancia contra Luiz Inácio Lula da Silva por presuntos actos de corrupción y lavado de dinero abre la posibilidad de encarcelar al ex presidente hasta por 9 años. Si esta condena es ratificada en segunda instancia Lula perdería sus derechos políticos y ya no podría presentarse como candidato en la elección presidencial de 2018.

Venezuela que posee las mayores reservas de petróleo del mundo, pero fue nacionalizada por el gobierno del Presidente Chávez hay que revertir esa situación logrando llevar al gobierno a la oposición venezolana. Noticias RT reproduce una entrevista que Ariel Noyola Rodríguez realizó a James Petras, sociólogo estadounidense y asiduo estudioso de la política exterior de Estados Unidos y la realidad latinoamericana. Petras considera que Lula necesita convocar a la sociedad brasileña a la movilización, o de lo contrario, será encarcelado. Una vez aplacado Brasil, ya nada impedirá que Estados Unidos tenga el control absoluto de toda la región.

James Petras (JP) La derecha brasileña está intentando imponer un Gobierno neoliberal con el objetivo de revertir las medidas progresistas conseguidas en Brasil durante los últimos años. El proceso judicial en contra de Lula está muy contaminado. No hay ninguna prueba contundente que ponga en evidencia que el ex presidente brasileño esté efectivamente involucrado en actos de corrupción. Son acusaciones sin ninguna pruebas. Dicen que él recibió un lujoso departamento, sin embargo, no existe ningún contrato firmado.

Por eso creo que las acusaciones contra Lula son más bien instrumentos políticos para que Michel Temer, el golpista que ahora ocupa la presidencia, siga desmantelando todos los logros alcanzados por los Gobiernos del PT. Lo que Temer está haciendo es reducir el gasto público, terminar con los programas sociales, disminuir los salarios de los trabajadores, privatizar las empresas estatales y eliminar los subsidios. En suma, el actual Gobierno brasileño quiere acabar con todo rastro del Estado de bienestar. Primero fue la destitución de Dilma el año pasado. Y ahora quieren encarcelar a Lula. Toda esta estrategia, repito, viene acompañada de una política económica que busca colocar a las mayorías en la marginalidad. En el plano internacional, esta ofensiva significa la subordinación de Brasil a los mandatos de una potencia imperial, y no solamente me estoy refiriendo a Estados Unidos, sino también a la Unión Europea.

Considero que el encarcelamiento de Lula podría cambiar la correlación de fuerzas en todo el continente latinoamericano. Una vez que Estados Unidos consiga controlar Brasil de manera definitiva, como ya ha sucedido con Argentina bajo la presidencia de Mauricio Macri, entonces será mucho más fácil llevar adelante la dominación de todo el continente. Los Gobiernos del PT, en alguna medida, fortalecieron soberanía nacional y regional a través del impulso de las empresas brasileñas, el lanzamiento de un programa de seguridad y defensa propio e, incluso, revivieron la idea de un desarrollo nuclear con autonomía. En este sentido, ¿Consideras que Estados Unidos formó parte de esta ofensiva contra los Gobiernos del PT?

JP.- Es fundamental comprender que Washington no estuvo fuera de los círculos de poder en América Latina durante todo este tiempo. Tenemos que reconocer que el presidente Lula y otros dirigentes de corte progresista, mantuvieron una política que, en buena medida, compartió el ejercicio del poder con las empresas multinacionales, los inversionistas de Wall Street y las cúpulas militares. Los mandatarios progresistas nunca apostaron por una ruptura radical con el viejo régimen, no desafiaron de modo abierto a Estados Unidos. Varios presidentes latinoamericanos pensaron que podían tejer algunas alianzas con Washington a fin de ganar de influencia y, de esta manera, hacer avanzar sus agendas sociales sin colisionar con los norteamericanos. Utilizaron estas alianzas con la Casa Blanca como una táctica desde finales del siglo pasado, en plena crisis del neoliberalismo. Al final de cuentas ellos pensaron que resultaba mejor compartir el poder en lugar de lanzar una ofensiva más radical pero que podría poner en riesgo su permanencia en el Gobierno.

Sin embargo, si lo observamos desde la perspectiva de la Casa Blanca, la situación fue muy diferente. Esta táctica fue usada por Estados Unidos para reorganizarse, acumular fuerzas y, llegado el momento indicado, lanzar un contraataque. En este sentido, hay que aceptar que algunos gobiernos progresistas de América Latina cometieron un error muy grave, en términos tanto tácticos como estratégicos: desmovilizar a las masas populares. Los mandatarios de los Gobiernos progresistas creyeron que iban a tener la capacidad de mantener bajo control la injerencia de Estados Unidos en la región latinoamericana únicamente sentándose a negociar, haciendo uso de la vía diplomática. Lamentablemente una vez desmovilizadas, las masas populares ya no tuvieron la fuerza suficiente para hacer frente a esta nueva ofensiva de Estados Unidos.
El ex presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva asiste a una conferencia de prensa tras ser condenado por cargos de corrupción en Sao Paulo, Brasil, 13 de julio de 2017. Lula habla tras el fallo: "Quieren eliminarme del juego político". Los Gobiernos progresistas pudieron haber aprovechado la posición de fuerza de la gozaron en un principio para tomar todo el poder en sus respectivos países y poner fin al intervencionismo. Pero esto no sucedió y ahora estamos siendo testigos de las consecuencias: el Gobierno de Estados Unidos otra vez está ganando presencia en América Latina, incluso socavando alianzas regionales como el Mercado Común del Sur (Mercosur, compuesto por Argentina, Brasil, Paraguay, Uruguay y Venezuela).
No estamos hablando simplemente de un ataque contra la soberanía de un solo país, se trata de una gran ofensiva que vulnera la soberanía de toda América Latina, es la integración regional la que está en juego. En estos momentos Estados Unidos quiere aplastar a Brasil, y luego seguirá con Venezuela; lo que intenta es tener a todo el continente bajo control. Washington busca garantizar para sus empresas el suministro de recursos naturales estratégicos e incrementar su dominación sobre los mercados. El apetito por el petróleo es la razón que está detrás del hostigamiento en contra del Gobierno de Nicolás Maduro.

Estados Unidos libra una guerra de conquista contra la región. Pienso que Washington quiere montar una versión latinoamericana de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) para vencer cualquier tipo de resistencia que ponga en cuestión su hegemonía. Una “OTAN latinoamericana” encabezada por Estados Unidos es un proyecto que luego sería reproducido en otras partes del mundo, en el Medio Oriente y Asia por ejemplo, para socavar la influencia de China, Rusia e Irán y otros países que no se han sometido a los lineamientos de la política exterior norteamericana.

México es el gran laboratorio de Estados Unidos para dominar toda América Latina. En México la policía federal y los militares que están en guerra contra el narcotráfico actúan siempre en coordinación con el Gobierno de Estados Unidos. Para Washington es decisivo contar con el apoyo de políticos corruptos y empresarios. El Tratado de Libre Comercio de América del Norte (NAFTA, por sus siglas en inglés) es un claro ejemplo de integración subordinada. Y este modelo es el que Estados Unidos pretende extender a toda la región. ANR.- ¿Qué futuro político avizoras para Brasil en caso de que Lula sea encarcelado? La sociedad brasileña parece desencantada con buena parte de la clase política. Si las elecciones carecen de legitimidad ¿Consideras que existe alguna otra forma de encauzar todo este descontento social?

JP.- Mira, la lucha de la sociedad brasileña por recuperar la capacidad de dirigir su propio destino no pasa únicamente por la vía electoral. En estos momentos la derecha controla el Congreso, el poder judicial está sometido y las leyes se manipulan de forma arbitraria. Pienso que la única vía hacia la transformación es impulsar una ruptura radical con el viejo régimen. Es fundamental una movilización constante y prolongada. Hasta ahora Lula se ha venido apoyando en sus abogados y los congresistas de su partido, sin resultados favorables.

Es evidente que esta batalla no se va a ganar a través de procesos judiciales pues no hay imparcialidad. Si la vía electoral es cancelada, entonces sólo queda convocar a una huelga general, paralizar las oficinas del Gobierno y detener el sistema transporte. O Lula sale a las calles y convoca a la movilización popular, o terminará en la cárcel. No hay otro camino. Es cierto que existen muchos obstáculos. En Brasil la guerra mediática es tremenda. Pero el poder de los medios de comunicación tiene límites. Hemos visto que los grandes medios de comunicación estaban en contra del comandante Hugo Chávez, y los venezolanos lo respaldaron; y lo mismo sucedió con el ex presidente argentino Néstor Kirchner. Incluso hay que recordar que varios medios de información como O Globo estaban en contra de que Lula fuera presidente en 2002, y la sociedad brasileña terminó por imponer su voluntad.

Los medios de comunicación solamente consiguen tener un impacto significativo cuando la sociedad está en la inercia y los políticos se apoyan fundamentalmente en la institucionalidad. Pero en el momento en el que la gente siente que no tiene otra alternativa, cuando su situación económica está en franco deterioro, la influencia de los medios de comunicación ya no es determinante para dictar el rumbo de un país. ANR.- Un verdadero honor conversar contigo James, gracias por concederme esta entrevista.

Economista egresado de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). Integrante del Centro de Investigación sobre la Globalización, Global Research, con sede en Montreal (Canadá). El Club de Periodistas de México lo ha galardonado en dos ocasiones con el Premio Nacional de Periodismo en la categoría de Mejor Análisis Económico y Financiero. Twitter: @noyola_ariel. Las declaraciones y opiniones expresadas en este artículo son de exclusiva responsabilidad de su autor y no representan necesariamente el punto de vista de Noticias RT.

TRUMP: “SANCIONES A VENEZUELA SI MADURO IMPONE CONSTITUYENTE.”

23 de julio de 2017
Germán Saltrón Negretti

La MUD anuncia formación de gobierno paralelo y una huelga general para los días próximos al evento electoral que se realizará el 30 de Julio, estas son las órdenes del imperio y sus lacayos de la MUD obedecen porque reciben recursos económicos para promover una guerra civil en el país. La democracia gringa consiste en que sus gobiernos lacayos obedecen sus órdenes o son aniquilados como ha acontecido recientemente en Irak, Libia y Siria. Las sanciones económicas contra Venezuela están impuestas desde 1999, cuando nuestro Presidente Chávez ganó las elecciones y los golpes de Estado comenzaron el 11/04/2002, apoyado por EE. UU y venezolanos apátridas. El presidente Obama aprobó un decreto en el año 2015, donde declaraba a Venezuela como una amenaza para los EE.UU, Trump solo esta continuando esa política imperial que trata de reconquistar las mayores reservas del petróleo del mundo que posee Venezuela.

Con la demostración de civismo y participación masiva del pueblo chavista el 16/04/2017, en el evento electoral supervisado por el Consejo Nacional Electoral, están convencidos los enemigos del pueblo venezolano que la Asamblea Nacional Constituyente será un triunfo de la inmensa mayoría de los venezolanos que amamos la paz con justicia social. Por esas razones están los imperios y sus secuaces tratando de fomentar una guerra civil. El Canciller venezolano Samuel Moncada, informó que varios países de America Latina ejecutarán acciones, con las que pretenden legitimar los planes criminales de la oposición nacional.

La mayoría de los venezolanos patriotas estamos convencidos que la solución a nuestros problemas lo decidimos nosotros y ningún gobierno extranjero puede díctanos ordenes de lo que debemos hacer. La patria no se negocia se defiende con la vida si es necesario. Convencidos que nuestro destino lo reafirmaremos el 30 de Julio y continuamos nuestro gobierno bolivariano y soberano. Maduro responde a Trump: El Poder Constituyente y la ANC sólo le pertenece al soberano pueblo de Venezuela que votará el 30 J. LUCHAR HASTA VENCER FUE LA CONSIGNA DE NUESTRO LIBERTADOR SIMÓN BOLIVAR Y CONTINUAREMOS SU LEGADO. 

¿SANCIONES GRINGAS PUEDEN SER UN TIRO POR LA CULATA? VEA LO QUE DICE ESTA AGENCIA INTERNACIONAL

17 de julio de 2017
Crédito: LaIguanaTv


Frente a la crisis en Venezuela, el presidente estadounidense Donald Trump ha amenazado con imponer sanciones económicas “fuertes y rápidas” a menos de que el presidente Nicolás Maduro desista de su plan de una Asamblea Constituyente.

Pero el mandatario estadounidense parece seguro de enfrentar un contragolpe de Caracas, donde las críticas contra el “imperialismo” estadounidense han sido la respuesta preferida del gobierno a la presión del Norte.

Trump, al igual que su predecesor Barack Obama, se enfrenta a la difícil tarea de gestionar la larga y tóxica relación entre los dos países. Ninguno mantiene embajadores en sus respectivas capitales desde 2010.

Pero mientras el gobierno demócrata de Obama logró al menos reducir ligeramente las tensiones, la relación se ha agravado drásticamente desde que el multimillonario republicano asumió el poder en enero.

Todas las opciones están sobre la mesa”, dijeron altos funcionarios de la Casa Blanca el martes, subrayando la advertencia que Trump había emitido un día antes.

Estados Unidos no permanecerá de brazos cruzados mientras Venezuela se derrumba”, señaló Trump en un comunicado el lunes. “Si el régimen de Maduro impone su Asamblea Constituyente el 30 de julio, Estados Unidos tomará fuertes y rápidas acciones económicas”.


CONVERTIRSE EN UN DICTADOR”
El presidente estadounidense llamó a su contraparte venezolano un “mal líder que sueña con convertirse en un dictador”.


Y altos funcionarios del gobierno que hablaron con periodistas el martes denunciaron lo que llamaron un régimen “dictatorial” en Caracas y exigieron un “restablecimiento” de la democracia.

En el Congreso de Estados Unidos, el senador republicano Marco Rubio exigió recientemente “el pleno restablecimiento del orden democrático y el respeto de los derechos básicos en Venezuela mientras el régimen de Nicolás Maduro continúa su asalto contra el pueblo venezolano y las instituciones democráticas del país”.

Las manifestaciones anti Maduro en Venezuela han dejado cerca de 100 muertos desde el 1 de abril, en medio del casi colapso de la economía de esta nación rica en petróleo y de los pasos del mandatario que según los opositores equivalen a una toma del poder.

Tanto la Casa Blanca como varios legisladores estadounidenses expresaron su apoyo al plebiscito simbólico del pasado domingo en Venezuela, patrocinado por la oposición, en el que 7,6 millones de personas exigieron el fin de los planes para una Asamblea Constituyente cuyo objetivo es elaborar una nueva constitución.

Moises Rendon, analista del Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales (CSIS) de Washington, escribió en un reciente artículo que “la acción más importante para Estados Unidos, los países de la región y el mundo es no reconocer al gobierno que salga de la Asamblea Constituyente ilegítima”, a la que calificó de “estilo soviético”.

Pero algunos analistas advierten que una línea demasiado dura de Estados Unidos podría ser contraproducente.

Geoff Thale, del grupo de análisis WOLA (Washington Office on Latin America), dijo a la AFP que es “muy escéptico de que las sanciones unilaterales de Estados Unidos sean eficaces. Es más probable que hagan sentir al gobierno que no tiene otra opción que resistir, y ofrecen al gobierno un grito nacionalista contra Estados Unidos”.

LA GENTE MORIRÁ DE HAMBRE”
David Smilde, especialista en Venezuela en la Universidad de Tulane en Nueva Orleans, Luisiana, señaló que “es posible que el gobierno venezolano se vea fortalecido por las sanciones de Estados Unidos. No hay manera de aplicar sanciones económicas en Venezuela ahora sin hacer la situación humanitaria mucho peor. La gente morirá de hambre”.

Las sanciones estadounidenses, agregó, “desencadenarían un enorme resentimiento entre los venezolanos” y “nunca serán bien recibidas por otros países de la región”.

La participación de Estados Unidos en América Latina carga con una enorme mochila. Estados Unidos ha sido acusado durante mucho tiempo de intervencionismo -incluso “imperialismo”- en lo que Washington a veces ha visto como su “patio trasero”.

Maduro, por su parte, ha amenazado con una respuesta “muy firme” a “las amenazas del imperialismo”. Su ministro de Relaciones Exteriores, Samuel Moncada, denunció lo que calificó como “la insolente amenaza de un imperio xenófobo y racista”.

Pero a pesar de que la temperatura diplomática entre los dos países está cerca de cero, las relaciones económicas han sido cercanas: Estados Unidos sigue siendo el principal importador del petróleo venezolano, y varias multinacionales estadounidenses, incluyendo el gigante automotor General Motors, han invertido fuertemente durante décadas en lo que que vieron como un El Dorado sureño.

Los funcionarios de la Casa Blanca que hablaron con periodistas el martes parecían conscientes del impacto potencial que las sanciones económicas estadounidenses podrían tener en los negocios de su país.

En opinión de Smilde, las nuevas medidas punitivas de Estados Unidos –tras las sanciones lanzadas en febrero por el gobierno de Trump contra el vicepresidente venezolano Tareck El Aissami, acusado de tráfico de drogas– podrían incluso empujar a Caracas a los brazos de “Rusia y China”.

"EE.UU. quiere aplastar a Brasil para tener a todo el continente bajo control"

 17 de julio de 2017
Crédito: RT
Ariel Noyola Rodríguez

La sentencia judicial dictada en primera instancia contra Luiz Inácio Lula da Silva por presuntos actos de corrupción y lavado de dinero abre la posibilidad de encarcelar al ex presidente de Brasil hasta por nueve años y medio. Si esta condena es ratificada en segunda instancia Lula perdería sus derechos políticos y ya no podría presentarse como candidato en la elección presidencial de 2018.

América Latina está en riesgo de volver a convertirse en el “patio trasero” de Estados Unidos en caso de que las fuerzas conservadoras consoliden su poder dentro del Gobierno brasileño. Luego de la destitución parlamentaria de la presidenta Dilma Rousseff, ahora buscan encarcelar a la máxima figura del Partido de los Trabajadores (PT).

RT reproduce en exclusiva la entrevista que Ariel Noyola Rodríguez realizó a James Petras, sociólogo estadounidense y asiduo estudioso de la política exterior de Estados Unidos y la realidad latinoamericana. Petras considera que Lula necesita convocar a la sociedad brasileña a la movilización, o de lo contrario, será encarcelado. Una vez aplacado Brasil, ya nada impedirá que Estados Unidos tenga el control absoluto de toda la región.

Ariel Noyola Rodríguez (ANR).- ¿Cuál es tu lectura de la sentencia judicial en contra del ex presidente Luiz Inácio Lula da Silva? ¿Consideras que es parte de una estrategia que busca inhabilitar a Lula como candidato a la presidencia de Brasil para 2018?

James Petras (JP).- Así es, la derecha brasileña está intentando imponer a toda costa un Gobierno neoliberal con el objetivo de revertir las medidas progresistas conseguidas en Brasil durante los últimos años. El proceso judicial en contra de Lula está muy contaminado. No hay ninguna prueba contundente que ponga en evidencia que el ex presidente brasileño esté efectivamente involucrado en actos de corrupción. Son acusaciones sin sustento. Dicen que él recibió un lujoso departamento, sin embargo, no existe ningún contrato firmado.

Por eso creo que las acusaciones contra Lula son más bien instrumentos políticos para que Michel Temer, el golpista que ahora ocupa la presidencia, siga desmantelando todos los logros alcanzados por los Gobiernos del PT. Lo que Temer está haciendo es reducir el gasto público, terminar con los programas sociales, disminuir los salarios de los trabajadores, privatizar las empresas estatales y eliminar los subsidios. En suma, el actual Gobierno brasileño quiere acabar con todo rastro del Estado de bienestar.

Un primer paso de esta ofensiva fue la destitución de Dilma el año pasado. Y ahora quieren encarcelar a Lula. Toda esta estrategia, repito, viene acompañada de una política económica que busca colocar a las mayorías en la marginalidad. En el plano internacional, esta ofensiva significa la subordinación de Brasil a los mandatos de una potencia imperial, y no solamente me estoy refiriendo a Estados Unidos, sino también a la Unión Europea.

Considero que el encarcelamiento de Lula podría cambiar la correlación de fuerzas en todo el continente latinoamericano. Una vez que Estados Unidos consiga controlar Brasil de manera definitiva, como ya ha sucedido con Argentina bajo la presidencia de Mauricio Macri, entonces será mucho más fácil llevar adelante la dominación de todo el continente.

ANR.- Los Gobiernos del PT, en alguna medida, fortalecieron soberanía nacional y regional a través del impulso de las empresas brasileñas, el lanzamiento de un programa de seguridad y defensa propio e, incluso, revivieron la idea de un desarrollo nuclear con autonomía. En este sentido, ¿Consideras que Estados Unidos formó parte de esta ofensiva contra los Gobiernos del PT?

JP.- Es fundamental comprender que Washington no estuvo fuera de los círculos de poder en América Latina durante todo este tiempo. Tenemos que reconocer que el presidente Lula y otros dirigentes de corte progresista, mantuvieron una política que, en buena medida, compartió el ejercicio del poder con las empresas multinacionales, los inversionistas de Wall Street y las cúpulas militares. Los mandatarios progresistas nunca apostaron por una ruptura radical con el viejo régimen, no desafiaron de modo abierto a Estados Unidos.

Varios presidentes latinoamericanos pensaron que podían tejer algunas alianzas con Washington a fin de ganar de influencia y, de esta manera, hacer avanzar sus agendas sociales sin colisionar con los norteamericanos. Utilizaron estas alianzas con la Casa Blanca como una táctica desde finales del siglo pasado, en plena crisis del neoliberalismo. Al final de cuentas ellos pensaron que resultaba mejor compartir el poder en lugar de lanzar una ofensiva más radical pero que podría poner en riesgo su permanencia en el Gobierno.

Sin embargo, si lo observamos desde la perspectiva de la Casa Blanca, la situación fue muy diferente. Esta táctica fue usada por Estados Unidos para reorganizarse, acumular fuerzas y, llegado el momento indicado, lanzar un contraataque. En este sentido, hay que aceptar que los Gobiernos progresistas de América Latina cometieron un error muy grave, en términos tanto tácticos como estratégicos: desmovilizar a las masas populares.

Los mandatarios de los Gobiernos progresistas creyeron que iban a tener la capacidad de mantener bajo control la injerencia de Estados Unidos en la región latinoamericana únicamente sentándose a negociar, haciendo uso de la vía diplomática. Lamentablemente una vez desmovilizadas, las masas populares ya no tuvieron la fuerza suficiente para hacer frente a esta nueva ofensiva de Estados Unidos.

Los Gobiernos progresistas pudieron haber aprovechado la posición de fuerza de la gozaron en un principio para tomar todo el poder en sus respectivos países y poner fin al intervencionismo. Pero esto no sucedió y ahora estamos siendo testigos de las consecuencias: el Gobierno de Estados Unidos otra vez está ganando presencia en América Latina, incluso socavando alianzas regionales importantes como el Mercado Común del Sur (Mercosur, compuesto por Argentina, Brasil, Paraguay, Uruguay y Venezuela).

No estamos hablando simplemente de un ataque contra la soberanía de un solo país, se trata de una gran ofensiva que vulnera la soberanía de toda América Latina, es la integración regional la que está en juego. En estos momentos Estados Unidos quiere aplastar a Brasil, y luego seguirá con Venezuela; lo que intenta es tener a todo el continente bajo control. Washington busca garantizar para sus empresas el suministro de recursos naturales estratégicos e incrementar su dominación sobre los mercados. El apetito por el petróleo es la razón que está detrás del hostigamiento en contra del Gobierno de Nicolás Maduro.

Estados Unidos libra una guerra de conquista contra la región. Pienso que Washington quiere montar una versión latinoamericana de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) para vencer cualquier tipo de resistencia que ponga en cuestión su hegemonía. Una “OTAN latinoamericana” encabezada por Estados Unidos es un proyecto que luego sería reproducido en otras partes del mundo, en el Medio Oriente y Asia por ejemplo, para socavar la influencia de China, Rusia e Irán y otros países que no se han sometido a los lineamientos de la política exterior norteamericana.

México es el gran laboratorio de Estados Unidos para dominar toda América Latina. En México la policía federal y los militares que están en guerra contra el narcotráfico actúan siempre en coordinación con el Gobierno de Estados Unidos. Para Washington es decisivo contar con el apoyo de políticos corruptos y empresarios. El Tratado de Libre Comercio de América del Norte (NAFTA, por sus siglas en inglés) es un claro ejemplo de integración subordinada. Y este modelo es el que Estados Unidos pretende extender a toda la región.

ANR.- ¿Qué futuro político avizoras para Brasil en caso de que Lula sea encarcelado? La sociedad brasileña parece desencantada con buena parte de la clase política. Si las elecciones carecen de legitimidad ¿Consideras que existe alguna otra forma de encauzar todo este descontento social?

JP.- Mira, la lucha de la sociedad brasileña por recuperar la capacidad de dirigir su propio destino no pasa únicamente por la vía electoral. En estos momentos la derecha controla el Congreso, el poder judicial está sometido y las leyes se manipulan de forma arbitraria. Pienso que la única vía hacia la transformación es impulsar una ruptura radical con el viejo régimen. Es fundamental una movilización constante y prolongada. Hasta ahora Lula se ha venido apoyando en sus abogados y los congresistas de su partido, sin resultados favorables.

Es evidente que esta batalla no se va a ganar a través de procesos judiciales pues no hay imparcialidad. Si la vía electoral es cancelada, entonces sólo queda convocar a una huelga general, paralizar las oficinas del Gobierno y detener el sistema transporte. O Lula sale a las calles y convoca a la movilización popular, o terminará en la cárcel. No hay otro camino.

Es cierto que existen muchos obstáculos. En Brasil la guerra mediática es tremenda. Pero el poder de los medios de comunicación tiene límites. Hemos visto que los grandes medios de comunicación estaban en contra del comandante Hugo Chávez, y los venezolanos lo respaldaron; y lo mismo sucedió con el ex presidente argentino Néstor Kirchner. Incluso hay que recordar que varios medios de información como O Globo estaban en contra de que Lula fuera presidente en 2002, y la sociedad brasileña terminó por imponer su voluntad.

Los medios de comunicación solamente consiguen tener un impacto significativo cuando la sociedad está en la inercia y los políticos se apoyan fundamentalmente en la institucionalidad. Pero en el momento en el que la gente siente que no tiene otra alternativa, cuando su situación económica está en franco deterioro, la influencia de los medios de comunicación ya no es determinante para dictar el rumbo de un país.

ANR.- Un verdadero honor conversar contigo James, gracias por concederme esta entrevista.