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lunes, 3 de julio de 2017

Se completa la entrega total de las armas de las FARC en Colombia

  26 de junio de 2017
Crédito: RT






















La Misión de la Organización de Naciones Unidas (ONU) confirmó este lunes la recepción de las armas entregadas por la guerrilla en Colombia.

En un comunicado publicado en su página web, se indicó que en la tercera fase de dejación han recolectado 7.137 armas, salvo las que, de acuerdo a lo pactado, permenecerán en las 26 zonas veredales de normalización para salvarguardar los campamentos.

Según se tenía estimado, la guerrilla más antigua del continente debía entregar unas 7.000 armas y alrededor de 900 "caletas" o escondites. La ONU confirmó que han verificado la existencia de 77 de esos búnkers con armamento, de los cuales fueron destruidas "las municiones, explosivos y armamento inestable".

Las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) viven sus últimos días como movimiento armado. El arsenal que acumularon durante más de medio siglo de lucha en el monte ha sido entregado a una comisión de la Organización de Naciones Unidas (ONU), en un proceso que inició a mediado de este mes.

Para el presidente Juan Manuel Santos, el hecho marca una escisión en la historia del único país suramericano que estaba en guerra: "la paz es cambiar las balas por los votos, las armas por los argumentos, la violencia por la democracia", dijo el viernes en Francia.

El riguroso proceso de verificación ha sido supervisado por una misión de 520 personas, provenientes de 19 países, que por primera vez en la historia de Colombia seguirán de cerca el desarme, refiere El Tiempo.

La semana pasada, el secretario general adjunto de Asuntos Políticos de Naciones Unidas (ONU), Jeffrey Feltman, destacó que uno de los aspectos que diferencia este proceso de otros vividos en el mundo es que la dejación no ha sido simbólica. Las armas entregadas no son viejas, oxidadas ni obsoletas, sino más bien sofisticadas: "Eso me permitió hacerme una idea más completa del proceso y de la seriedad que tiene".

El destino final de ese arsenal será convertirse en tres monumentos, uno quedará en Colombia; el otro irá a la capital de Cuba; y el tercero, a Nueva York, en EE.UU. 

lunes, 13 de febrero de 2017

Denuncian invasión paramilitar en zonas desocupadas de las FARC

 08 de febrero de 2017
Crédito: TelesurTv

Varias instituciones alertan al Gobierno de Colombia sobre la presencia en territorios desocupados por el grupo tras ejecutarse el traslado hacia las zonas veredales.

Una situación que preocupa a los habitantes de los territorios donde se encontraban miembros de la Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC-EP) ha sido la presencia de grupos paramilitares en diferentes localidades.

El pasado lunes la iglesia Peregrina, en el departamento de  Córdoba y la región de Urabá, denunció a través de un comunicado la invasión por parte de grupos paramiliatares luego del proceso de desmovilización de las FARC-EP.

“El reagrupamiento acelerado y el aumento del paramilitarismo, cuyos grupos ingresan súbitamente a las zonas que abandonan integrantes de las FARC en su proceso de desmovilización e implementación de los Acuerdos logrados en La Habana”, sostiene el comunicado.

Igualmente, la ONU en su informe trimestral presentado en enero ante el Consejo de Seguridad reflejó la misma preocupación. En el documento el secretario general, António Guterres, señaló como “un ejemplo concreto de los problemas a los que se enfrenta el país en su transición hacia la paz es que algunos grupos armados, paramilitares o de otro tipo se mueven hacia zonas abandonadas por las FARC-EP, donde quizás puedan intentar establecer violentamente su control”.

Por otro lado, el máximo líder de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia-Ejército del Pueblo, Rodrigo Londoño, “Timochenko”, hizo un llamado de atención ante la negación por parte del Gobierno colombiano de la existencia de esos grupos paramilitares en las zonas dejadas por las FARC-EP.
Rodrigo Londoño "Timochenko"
Líder de las FARC-EP manifiesta su preocupación ante presencia paramilitar en territorios desocupados por los guerrilleros

“
Preocupa que el Gobierno cierre los ojos ante un fenómeno del que se están sintiendo los efectos (…) Es muy necesario que todos los que tienen que ver con eso se pongan las pilas”, afirmó Timochenko.

En ese sentido, el vocero del partido de izquierda Marcha Patriótica, Andrés Gil, calificó de grave la situación, debido a que el Gobierno “tampoco desactivó a los grupos paramilitares y se teme por la vida de los guerrilleros como ya sucedió en los años 80, donde eliminaron a miles de activistas que se habían entregado".

El traslado de los guerrilleros de las FARC-EP hacia las Zonas Veredales y Puntos Transitorios de Verificación y Normalización se realizó desde enero de 2017 y el 94 por ciento de los integrantes del grupo insurgente se encuentran en los 26 territorios habilitados y los nueve puntos de agrupación.

Este proceso forma parte del cumplimiento del acuerdo de paz firmado el 24 de noviembre y es el paso esencial al fin del conflicto armado.

Colombia: “Las FARC cumplen, ellos incumplen”

03 de febrero de 2017
Crédito: Resumen Latinoamericano
Alirio Córdoba


Luego de marchar casi 10 kilómetros, las guerrilleras y guerrilleros del Bloque Martín Caballero de las FARC EP, arribamos al PTN en la vereda Pondores, corregimiento de Conejo en la Guajira, animados por la convicción de honrar la palabra empeñada consistente en llegar a las Zonas Veredales y puntos transitorios en esta fecha histórica. Con esto se ratifica que las FARC cumplen.

En Pondores encontramos una explanada desértica, castigada por un sol guajiro implacable de donde se levantan unas construcciones recién iniciadas y una nube de polvo que corta la respiración. El ruido de la maquinaria pesada aturde, más a una población acostumbrada a vivir en el silencio de la selva.

No imaginábamos así la reincorporación; nos habían ilusionado con la promesa que llegaríamos a un pueblito con todos los servicios básicos resueltos; un lugar agradable como la montaña que nos abrigó en años de trashumancia guerrillera, donde iniciaríamos el proceso de educación y formación de cara a la reincorporación “de acuerdo a nuestros intereses políticos, económicos, sociales y culturales”, como reza el acuerdo. Pero en el PTN de Pondores no hay viviendas, sanitarios, conexiones eléctricas, puesto de salud o primeros auxilios, medicamentos, cocinas, almacén para los víveres, aulas para realizar las actividades educativas y culturales; nada de eso, el PTN de Pondores es un peladero sin las mínimas condiciones de habitabilidad y convivencia.

Teniendo en cuenta que hace dos meses sufrimos la muerte de una guerrillera (Damaris Lee), en el PPT de la Ye de Las Marimondas, por falta de atención médica oportuna, es nuestro deber encender a tiempo las alarmas antes de que ocurran hechos lamentables por causa de otra desatención en salud. No estamos exagerando; en el PTN de Pondores hay tres mujeres embarazadas y una recién parida. Para los que aún no lo saben, los integrantes de las FARC en proceso de reincorporación, no gozamos de un sistema de salud como afirmó el presidente Santos hace unos días en el Meta; necesitamos eso sí, un régimen de salud que no nos condene a morir en la puerta de los hospitales, un régimen de salud que garantice protección y dignidad.

EL AFÁN GUBERNAMENTAL POR LA DEJACIÓN DE ARMAS
Las palabras del alto comisionado para la paz, doctor Sergio Jaramillo, el pasado primero de febrero en Pondores reflejan el afán del gobierno de que se inicie rápidamente el cronograma de la dejación de armas. No muestran el mismo interés por la reincorporación y la implementación de los acuerdos. Esta misma sensación quedó en muchas de las personas que acompañaron la marcha guerrillera. Los habitantes humildes de estas tierras maltratadas de la Guajira temen que con el proceso de implementación ocurra igual que con la construcción de las ZVTN y PTN.


En las Zonas Veredales y puntos transitorios los guerrilleros ocupan el tiempo en tareas de construcción, cumpliendo una misión que es del gobierno nacional, en lugar de estar preparándose para los nuevos retos que trae consigo la reincorporación a la vida civil “según sus intereses…”. A este ritmo pasarán los 180 días de la dejación de armas sin que se realice el censo socioeconómico para los procesos formativos, de homologación y validación de conocimientos de los combatientes. Mal comienzo para la reincorporación.

LA LEY DEL EMBUDO
Como en la canción de un compositor nacido de esta tierra: “la ley del embudo, lo ancho pa’ ellos, lo angosto pa’ uno”

Hará falta mucha movilización popular para que el proceso de implementación de los acuerdos no se vea empantanado por la mezquindad de esta clase gobernante.



UNA ACLARACIÓN NECESARIA
En el afán de mostrar a los medios de comunicación y la opinión pública avances de las construcciones en el PTN de Pondores, el gobierno nacional a través de la Oficina del alto comisionado para la paz, Sergio Jaramillo, simularon la existencia de construcciones que no estaban listas, como sanitarios, pozas sépticas, cocinas, y una vez terminado el acto público volvieron a desmontarlas. Ahí está retratada la vieja forma de hacer política, de la que estamos dispuestos a marcar diferencia en aras de generar un medio ambiente político en Colombia de democracia verdadera.

miércoles, 21 de diciembre de 2016

Gobierno colombiano aprueba indultos a miembros de las FARC-EP

 14 de diciembre de 2016
Crédito: TelesurTv

Vocero de la FARC

Las FARC-EP solicitó al Gobierno, antes de tramitar la ley de amnistía, poner en libertad a 300 insurgentes. | Foto: @LaFMCali

El Gobierno de Colombia confirma la entrega de los primeros 100 indultados a las FARC-EP como parte del acuerdo de paz. 

El ministro de Justicia de Colombia, Jorge Eduardo Londoño, anunció la determinación del Gobierno de indultar a los primeros 100 miembros de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia-Ejército del Pueblo (FARC-EP), tal como establece el acuerdo de paz.

Londoño comunicó que nueve insurgentes fueron liberados de la cárcel de Villa Hermosa en Villavicencio, a través del proceso de indultos que lleva adelante el Gobierno, además, dijo que en los próximos días otros miembros de las FARC-EP saldrán de diferentes centros penitenciarios.

"Aún no existe un listado oficial por parte de las FARC pero sabemos que en nuestras cárceles hay alrededor de 4 mil 500 guerrilleros a los que se les estudiará sus hojas de vida para ser indultados", añadió Londoño.

De igual manera, el ministro expresó que con la amnistía se favorecerá a unos 5 mil 500 funcionarios del Estado procesados por cometer delitos relacionados con la disputa armada.

lunes, 12 de diciembre de 2016

Las FARC aplazan su desmovilización

07 de diciembre de 2016
Crédito: Correo del Sur

Vocero de las FARC
ANUNCIO. Luciano Marín.
Las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) informaron ayer que sus miembros no comenzarán el tránsito hacia las zonas donde deben concentrarse como paso previo a la dejación de armas y desmovilización debido a la falta de infraestructura en esas áreas y a "obstrucciones jurídicas".

La concentración en 23 zonas rurales forma parte del acuerdo de paz firmado el pasado 24 de noviembre pero, según dijo el jefe del equipo negociador de las FARC, Luciano Marín, alias "Iván Márquez", no será posible mientras no entren en vigor "las suspensiones de ordenes de captura" de los guerrilleros.

"La máxima instancia de conducción política del país ha ordenado acelerar la adecuación de las zonas de normalización a las que deben confluir las unidades guerrilleras de preagrupamiento una vez estén despejados los caminos de obstrucciones jurídicas y en vigor las suspensiones de ordenes de captura", dijo Márquez.
No obstante, las FARC reiteraron su compromiso de cumplir el acuerdo y dejar las armas. 

lunes, 14 de noviembre de 2016

Gobierno de Colombia y FARC-EP firman nuevo acuerdo de paz

12 de noviembre de 2016
Crédito: TelesurTv

Firma de Acuerdo de Paz

Las delegaciones renegociaron el acuerdo con la incorporación de las propuestas de los defensores del "no" en el plebiscito del 2 de octubre.

Delegados del Gobierno colombiano y de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC-EP) firmaron este sábado el acuerdo definitivo para la paz tras recopilar e incorporar las propuestas de los detractores del primer acuerdo en el plebiscito.

"Hemos alcanzado un nuevo Acuerdo Final para la terminación del conflicto armado, que integra cambios, precisiones y aportes de los más diversos sectores de la sociedad y que revisamos uno a uno", sostiene el comunicado conjunto.

El jefe de la delegación del Gobierno colombiano, Humberto de la Calle, agradeció la generosidad del Gobierno cubano "por el trabajo diplomático impecable" que permitió un diálogo sincero con las FARC-EP.

"Fue un esfuerzo genuino, leal, que nos permitió recopilar la totalidad de las iniciativas, ordenarlas y estudiarlas en casi cien horas de trabajo constructivo con los voceros del No para incorporarlas en nuevo acuerdo de paz", refirió De la Calle.

En cuanto a los temas incorporados, De la Calle detalló que se fijaron los espacios territoriales específicos para el cumplimiento de las sanciones así como los períodos de las acciones reparadoras.

"Pedimos superar el conflicto armado, abrir caminos a la reconciliación y lograr una sociedad más equitativa, ese es el reto, por nuestros hijos, por nuestros nietos", exhortó el jefe de la delegación gubernamental.

Por su parte, el jefe de la delegación de las FARC-EP, Iván Márquez, destacó cómo contra viento y marea, la Cuba solidaria, Venezuela y Chile ayudaron por largo tiempo a encontrar la senda de la reconciliación.

Difíciles pero fructíferas, así calificó el líder de la insurgencia el largo proceso para alcanzar la paz entre ambas partes. "Los resultados del plebiscito pusieron en serio riesgo cinco años de esfuerzos para la reconciliación, pero para fortuna de millones de compatriotas, la paz sigue su camino irrefrenable".

Agregó que este acuerdo incorpora ajustes y precisiones que despeja dudas en materia de jurisdicción y los concernientes a reforma rural integral, nueva política de drogas y la refrendación.

"¡Hemos cumplido! Lo único que falta es construir una paz estable y duradera", expresó Márquez, deseando que se sumen los compañeros del Ejército de Liberación Nacional (ELN) y los poderes públicos del Estado.
En contexto
Más de 500 propuestas organizadas en 57 ejes temáticos fueron discutidas en La Habana. El nuevo acuerdo tiene cambios sustanciales ya que la derrota del Sí en el plebiscito dio paso a introducir modificaciones que hacen que el acuerdo sea muy robusto y con menos dudas para los partidarios del No.
El presidente colombiano se reunió más temprano con el senador Álvaro Uribe, quien encabezó la campaña del "no" en el plebiscito para refrendar el acuerdo de paz con el objeto de presentarle los puntos renegociados del acuerdo.

Los expresidentes Andrés Pastrana (1998-2002) y Álvaro Uribe Vélez (2002-2010), principales detractores del Acuerdo de paz, presentaron a Santos un documento con 500 propuestas de modificación tras el plebiscito, en las que trabajaron los equipos negociadores en La Habana los últimos nueve días.
El pasado 26 de septiembre el presidente Santos y el líder de las FARC-EP, Timoleón Jiménez, suscribieron en la ciudad de Cartagena de Indias (norte de Colombia) el llamado Acuerdo Final con el que se comprometieron a terminar el conflicto armado.

martes, 18 de octubre de 2016

Presidente Santos prorroga cese al fuego con Farc en Colombia hasta el 31 de diciembre

 13 de octubre de 2016
Crédito: Correo del Orinoco

“Vamos a lograrlo. Vamos a lograr terminar para siempre con la violencia, el retorno de los desplazados a sus hogares”, dijo el Mandatario colombiano


El presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, anunció este jueves que prorrogó el cese al fuego con las Fuerzas Armadas Revolucinarias de Colombia (FARC) hasta el 31 de diciembre, aunque aseguró que espera encontrar antes una salida para “tener un nuevo acuerdo” de paz.

“He tomado la decisión de prorrogar el cese al fuego bilateral hasta el 31 de diciembre. Que quede claro: esto no es un ultimátum ni fecha límite, pero espero que todo este proceso para tener un nuevo acuerdo se termine mucho antes”, dijo Santos en una alocución televisada.

El mandatario colombiano, que sostuvo nuevas reuniones con la oposición y representantes de la sociedad para buscar salidas a la crisis política que se generó en el país luego de que el acuerdo firmado con las FARC fuera rechazado en un plebiscito, había dicho después del resultado contrario en las urnas que el cese al fuego se mantendría hasta el 31 de octubre.

Las FARC, que criticaron la fecha límite de Santos, también han ratificado su disposición a seguir buscando soluciones negociadas en medio del cese bilateral de fuego.
“Uno de los estudiantes (en una de las reuniones) me recordó que, en este momento, en el Ejército y en la guerrilla, hay jóvenes pendientes de lo que pase, esperando no tener que volver a disparar. Por esa razón y a solicitud de estos jóvenes, he tomado la decisión”, explicó el mandatario.

“Vamos a lograrlo. Vamos a lograr terminar para siempre con la violencia, el retorno de los desplazados a sus hogares (…) No podemos perder esa oportunidad”, añadió Santos.
El presidente colombiano fue recibió recientemente el premio Nobel de la Paz, luego que poco más de la mitad de los votantes rechazaran en las urnas el acuerdo para poner fin a más de 52 años de conflicto.

Además de con el expresidente y actual senador, Álvaro Uribe, férreo opositor a los acuerdos y principal defensor del “No” en el plebiscito, Santos ha tenido encuentros con otros exmandatarios, como Andrés Pastrana y Ernesto Samper, con líderes religiosos y víctimas del conflicto armado.

Asimismo, este jueves recibió en palacio al secretario general de la OEA, Luis Almagro, quien pidió a los dirigentes políticos de Colombia que se comprometan a alcanzar una “solución pronta y urgente” para implementar a la brevedad un acuerdo de paz con las FARC.

lunes, 10 de octubre de 2016

Colombia: Álvaro Uribe insistirá en que las FARC-EP vayan a prisión y no actúen en política

 03 de octubre de 2016
Crédito: Aporrea.org


Desde hace tiempo el Centro Democrático, principal impulsor del ‘No’ en el plebiscito refrendatorio del Acuerdo Final con las Farc, ha manejado la tesis de que en caso de ganar esta tendencia –como sucedió este domingo–, lo pactado en La Habana se debe renegociar, algo que es poco probable.

Renegociar significaría volver a la mesa de negociaciones y revisar algunos de los puntos que el Gobierno y las Farc se tardaron cuatro años en pactar.

Entre los temas que los uribistas piden revisar se encuentran la elegibilidad política para los señalados de "delitos atroces". Es decir que los líderes de las Farc, algunos de los cuales tienen procesos en la jurisdicción ordinaria por estas faltas, no puedan postularse a cargos de elección popular, ya sea la Presidencia, el Congreso, las gobernaciones, las alcaldías, las asambleas departamentales o los concejos municipales. 

Además, que las sanciones a los jefes de las Farc incluyan cárcel, y no sanciones restaurativas, que contengan restricción de la libertad para ellos.

Aunque aún no se sabe si esta renegociación suceda, lo cierto es que sigue siendo la principal carta a la que le apuesta la recalcitrante derecha reunida en torno al uribismo

Los cinco puntos que propone Uribe son:

‘Que jefes de las Farc no participen en política’

Uno de los principales argumentos de los uribistas para impulsar el ‘No’ en el plebiscito refrendatario del Acuerdo Final fue su rechazo a que los cabecillas de las Farc tuvieran elegibilidad política tras reintegrarse a la vida civil. “Nada justifica permitir la elección de ‘Timochenko’ al Senado de la República o a la Presidencia, o de ‘Joaquin Gómez’ a la Gobernación de La Guajira. 

‘Que haya cárcel para los líderes’

Durante el mes de campaña para el plebiscito refrendatorio de lo pactado con las Farc, el Centro Democrático insistió en que uno de los puntos que debían rechazarse de ese acuerdo era la “impunidad” para los grandes "crímenes" que había cometido esa guerrilla. Para los uribistas, las sanciones restaurativas acordadas dentro de la justicia transicional, las cuales consisten en restricción de la libertad para los señalados de delitos atroces a cambio de verdad y reparación, no son suficientes y deberían renegociarse. 

‘Que las Farc aporten para la reparación’

Para los uribistas, las Farc deberían aportar las “grandes sumas de dinero” que –según el Centro Democrático– han obtenido en los últimos años como resultado de sus delitos, con el fin de avanzar en la reparación de las víctimas del conflicto armado.

‘Que narcotráfico no sea delito conexo’

Dentro de la ley de amnistía que está prevista para los guerrilleros rasos de las Farc habría una serie de conductas que se considerarían conexas al delito político. Aunque la lista de estas faltas ya está en el Acuerdo Final, los impulsores del ‘No’ insisten en que –durante el trámite de la ley de amnistía en el Congreso– no se incluya el narcotráfico.

‘Que la Constitución no se sustituya’

El Centro Democrático insiste en que lo acordado con las Farc “sustituye” la Constitución de 1991 y, por ello, propone que esto se corrija en una renegociación con la guerrilla.
Esta sustitución, según los uribistas, no solo está en la manera como se implementaría el Acuerdo Final, sino en otros puntos como la Jurisdicción Especial para la Paz, por ejemplo.

lunes, 1 de agosto de 2016

EL RETO DE LA PAZ EN COLOMBIA

  20 de julio de 2016
Crédito: Convergencia por la Paz

“Con los acuerdos de La Habana, Estado colombiano se compromete a modificar su doctrina militar y a desmantelar el paramilitarismo”


Entrevista al jurista español Enrique Santiago, asesor jurídico de las FARC en los Acuerdos de Paz.

Este abogado militante del Partido Comunista de España (PCE) y una de las piezas claves del departamento de derechos humanos de Izquierda Unida, representa la cuota internacional que las FARC debían de poner sobre la mesa de la comisión jurídica que negocia la paz en Colombia. Antiguo secretario general de Comisión Española de Ayuda al Refugiado (CEAR), Enrique Santiago (Madrid, 1964) conoce con precisión las dificultades de megaprocesos similares tras formar parte del equipo que redactó la querella contra Augusto Pinochet en 1998 y que, al menos, sirvió para meter el miedo en el cuerpo del dictador chileno. Ahora, en las negociaciones entre las FARC y el gobierno de Juan Manuel Santos de La Habana, su papel ha resultado clave para acercar la paz, algo que para los colombianos siempre ha sido una especie de sueño.

Su aportación técnica al nuevo marco jurídico que reparará las heridas de la guerra, incluidas las competencias penales de los tribunales transicionales, han revolucionado la forma de encarar la solución de conflictos armados enquistados como es el de Colombia.

-¿Puede asegurar que ha terminado el conflicto armado más antiguo de América Latina?
-Puede decirse que ha concluido el enfrentamiento militar. Creo que es irreversible pero aún hay riesgos de que el conflicto social continúe si las partes involucradas, especialmente las instituciones colombianas, no son capaces de implementar los acuerdos ya alcanzados en la mesa de conversaciones de La Habana.

-¿Qué obligaciones impone esta primera fase?
-En primer lugar, el cese de hostilidades bilateral y definitivo. Además, se ha firmado un acuerdo para un proceso de pacificación que, en el caso de las FARC, contempla la entrega física de las armas pero que al Estado colombiano le obliga a modificar su doctrina militar en beneficio de la política y a desmantelar el paramilitarismo que aún existe.

-¿Quién ha cedido para que este acuerdo se haya producido?
-Ambas partes. Por el lado de la insurgencia el esfuerzo ha sido muy elevado. En primer lugar, porque ha aceptado un marco institucional y legal que ha combatido durante 50 años y ahora lo reconoce como el escenario en el que realizar la reincorporación de sus militantes a la vida civil sin obligar al Estado a abrir un proceso constituyente. Eso no significa que las FARC hayan renunciado a esta premisa, pero sí que acepta las normas que establece la Constitución actual. El Estado colombiano, por su parte, ha cedido en la inclusión de un nuevo ámbito de justicia para la paz que establece que los máximos responsables del conflicto no son sólo los oficiales de la junta mayor del ejército sino que puede extenderse a presidentes, ministros, dirigentes políticos y miembros de empresas multinacionales que financiaron el paramilitarismo.

-A la espera de que empiecen a aparecer nombres simbólicos, ¿hay riesgos de que embarranque este proceso?
-No lo creo, sinceramente. El mayor problema, como indica un preciso informe de la Corte Penal Internacional (CPI) sobre Colombia, es desatar la inmensa bolsa de impunidad que históricamente ha protegido a los agentes del Estado y a los grupos paramilitares pero no a la guerrilla. Un ejemplo de esto es la actitud de la Fiscalía general cuando creó una unidad especial destinada a contextualizar los crímenes de las FARC, y que procesó más de 50.000 conductas delictivas, pero no los asesinatos cometidos por las fuerzas del Estado y el paramilitarismo.

-Este proceso también tiene sus detractores. Un sector político importante del país ha anunciado su oposición a los acuerdos de La Habana.
-Así es, aunque intuyo que esa resistencia, que hoy capitanean el expresidente Álvaro Uribe y  el procurador general de la Nación Alejandro Ordóñez, irá cambiando a medida que la realidad se imponga. Cuando llegue el momento de la verdad, es decir, cuando el pueblo colombiano tenga que refrendar los acuerdos definitivos en las urnas, el Centro Democrático de Uribe no podrá mantener su oposición porque sería como pedir a las FARC que no se desarmen. Lo importante ahora es que la gran mayoría de los mandos de las Fuerzas Armadas colombianas apoyan el proceso de paz.

-¿También hay divergencias entre los militares?
-Algún sector no sólo es contrario al acuerdo sino que, y lo digo claramente, conspira para desestabilizarlo junto a grupos paramilitares. Y es aquí donde el papel de EEUU, que ha actuado como acompañante en las negociaciones de La Habana, va adquirir un protagonismo relevante aportando todo el potencial de información e inteligencia que tienen para evitar que el proceso de paz no descarrile.

-¿Es el mayor peligro al que se enfrentan?
-Hay otro aún mayor. Se trata de que las inversiones reclamadas para acabar con la desigualdad estructural que afecta, sobre todo, a las zonas rurales de Colombia y que desencadenaron el conflicto hace más de medio siglo se realicen. Si ese dinero no llega, si no se reinvierte buena parte del presupuesto que el Estado destinaba a la guerra, y que llegó a ser el 7% del PIB, cundirá la insatisfacción y habrá problemas.

-¿Podría producirse una escisión en las FARC, como le sucedió al IRA en Irlanda?
-No lo creo. Mi impresión es que se trata de una organización muy cohesionada. Por La Habana ha pasado la práctica totalidad de su secretariado, la comandancia máxima de la guerrilla, y todo lo acordado con el gobierno estaba ya consensuado entre ellos. Esto no significa que no puede haber miembros de las FARC que al final decidan optar por salidas individuales pero la realidad es que si se producen, algo que no lo creo ni deseo, será un número anecdótico si lo comparamos con la estructura militar conjunta de este grupo armado.

-Por delante está la entrega del armamento y su verificación, una tarea difícil y polémica teniendo en cuenta la dimensión de las FARC. ¿Cuál es la garantía de que se realizará con transparencia?
-El mecanismo de verificación ha sido aprobado de forma bilateral. Las FARC entregarán su armamento a las Naciones Unidas, cuyo equipo estará compuesto por representantes de la CELAC, y no a las instituciones del Estado colombiano, que se limitarán a estudiar los informes que reciban. Pero antes de iniciar este proceso se deberán cerrar algunos temas pendientes muy importantes para el proceso de paz.

-¿Cuáles?
-Los programas de reincorporación de la guerrilla a la vida civil, la definición de los territorios donde se asentarán los guerrilleros, los programas de desarrollo económico y social de las comunidades rurales afectadas por el conflicto y la norma de amnistía e indulto para todas las personas que han sido penalizadas por cultivos ilícitos, no por el tráfico, de coca. Y, por supuesto, aún falta por acordar un calendario estricto para el cumplimiento de los acuerdos. Si no se avanza en estos puntos será difícil alcanzar la solución definitiva.

-¿Cómo repercutirá este acuerdo en la estabilización de la región?
-La base de la ley de amnistía incluye a las personas que tuvieron que huir de Colombia bajo la acusación de colaborar con la insurgencia. También contempla programas específicos de retorno acompañado, es decir, del regreso de los exiliados bajo condiciones que garanticen su reintegración y reincorporación a la sociedad. Es el modelo que viene desarrollando ACNUR en otros lugares del mundo y que se aplicó con éxito en los países del cono sur latinoamericano, los que sufrieron la represión y persecución de las dictaduras militares.

Sorprende descubrir que el principal asesor de las FARC en La Habana es Álvaro Leyva, jurista y miembro del Partido Conservador. Y ministro de Minas y Energía con Belisario Betancur.
-Su perfil es antagónico al ideario de las FARC. 

¿Quién es Álvaro Leyva?
-Es un hombre de profundas convicciones conservadoras y un demócrata integral. Hablamos de una persona que desde hace más de 40 años se implicó a fondo para conseguir la paz con el enorme sacrificio que eso supone en un país como Colombia. Es admirable, un ser polifacético convencido de que la paz sólo se construye acabando con las desigualdades sociales y cuya aportación al acuerdo alcanzado es la mayor contribución jamás realizada por un político colombiano. Creo que todos hemos contraído una inmensa deuda con él.

-¿Qué papel ha desempeñado España en este proceso?
-Nulo. Y es triste si lo comparamos con su papel de acompañamiento jugado en los tres anteriores procesos. En realidad, se autoinvalidó debido al seguidismo que desde la época de José María Aznar hizo a los gobiernos colombianos. España rompió su neutralidad a raíz del fracaso de las negociaciones de paz del Caguán en 2002 y se posicionó a favor del ejecutivo de Álvaro Uribe cuyas sombras son muy alargadas. En La Habana no ha habido presencia española y podía haber apoyado el proceso como lo han hecho Alemania, la UE y EEUU pero no ha sido el caso. Cabe la posibilidad de que ahora forme parte del grupo de verificación internacional.