jueves, 19 de diciembre de 2013

CUMBRE CLIMÁTICA DE VARSOVIA 2013 CRÓNICA DE UN FRACASO ANUNCIADO


                     Compilador: Germán Saltrón Negretti

Culmina la Cumbre climática de Varsovia 2013 (COP19) (durante dos semanas del 11 al 22 de noviembre) con una decepción generalizada. La Conferencia ha sido abandonada estos días por  133 países en desarrollo y por las ONG ambientales. El propio ministro de Agricultura y Medio Ambiente español, Miguel Arias Cañete, ha señalado que no se han hecho progresos suficientes para reducir las emisiones de gases contaminantes.

La XIX conferencia del Convenio Marco de Naciones Unidas sobre el Cambio Climático o COP19, fue otra ronda de conversaciones de la ONU cuyo objetivo era forjar un nuevo acuerdo mundial sobre el cambio climático; un tratado para la lucha contra esta situación que entraría en vigor a partir de 2020. El evento reunió a más de 9.000 representantes de unos 190 países, entre ellos  134 ministros de todo el mundo.

Aunque algunos científicos se muestran reacios a relacionar directamente el cambio climático con fenómenos meteorológicos extremos, es paradójico que la Cumbre se iniciara marcada por la tragedia del tifón en Filipinas. “En solidaridad con mis compatriotas que están luchando para encontrar comida que llevar a casa, voy a comenzar un ayuno voluntario por el clima”, dijo al inicio de la Conferencia Yeb Sano, máximo representante de la delegación filipina quien inició una huelga de hambre.

Durante la primera semana se dieron escasos avances en las negociaciones, y el viernes, Japón, quinto mayor emisor mundial de CO2, anunciaba que reducirá sólo un 3,8% sus emisiones en 2020 con relación a los niveles del año 2005, un objetivo mucho menos ambicioso que el 25% anunciado previamente por ellos. En la segunda semana, el escepticismo se adueñó hasta el punto que, el miércoles, el bloque de 133 países en desarrollo se retiró de las conversaciones en protesta por la renuencia del mundo rico a financiar los daños y pérdidas que está causando el calentamiento global; y eso a pesar de que al inicio del evento se había presentado un borrador para crear un mecanismo destinado a solventar los daños y pérdidas que causan los desastres atribuibles al cambio climático, publicó IPS Agencia de Noticias.

Las ONG ambientales que estaban presentes (entre las que se encuentran Amigos de la Tierra, Greenpeace, WWF, Oxfam o la Confederación Sindical Internacional) abandonaban también la Conferencia, en señal de protesta por la "falta de avances" y por la propensión de los Gobiernos a abandonar su "responsabilidad climática", informó Europa Press.

El ministro de Medio Ambiente de Polonia y presidente de la COP19 Marcin Korolec anunció que: “por primera vez en 19 años, desde que comenzaron las negociaciones climáticas, representantes del comercio mundial formarán parte de ellas”. Ahora se entiende las razones del fracaso de la Cumbre. En la web de la COP19 se publicó que “doce compañías han decidido apoyar la organización de la Conferencia del Cambio Climático COP19”; y en la lista de empresas,  se encontraba ArcelorMittal, el gigante del acero que se ha beneficiado enormemente de los mercados de carbono; Alstom, que planea construir la central de carbón más grande de Polonia; PGE, el grupo energético de mayor envergadura de dicho país o la petrolera LOTOS S.A, entre otras, ha denunciado Ecologistas en Acción.

Estados Unidos continúa dificultando la adopción de un acuerdo internacional, resistiéndose categóricamente al concepto de responsabilidad histórica por las emisiones contaminantes. El fracaso de esta cumbre demuestra que “los responsables de la crisis climática conquistaron la convención”. Los negociadores de los países del Sur presentes en la Conferencia rechazaron el rol que se le ha dado en ésta conferencia al sector privado. De nuevo según IPS Agencia de Noticias, éstos creen que están proliferando las propuestas de recurrir al sector privado en busca de préstamos e inversiones para apoyar la adaptación al cambio climático, en lo que Tosí Mpamu-Mpamu, negociador de la República Democrática del Congo y expresidente del grupo de negociadores africanos, señaló que se ha producido un cambio alarmante en la manera de financiar la respuesta al recalentamiento planetario. “Ahora, los países industrializados están cediendo al sector privado su responsabilidad de brindar financiamiento, tendencia peligrosa para estas negociaciones”, afirmó.

Pascoe Sabido, del Observatorio Corporativo Europeo, ha afirmado que las corporaciones que están destacando en la COP19 también son las mayores emisoras de carbono y ha criticado a la ONU por aceptar que la conferencia sea patrocinada por importantes contaminadores, como el gigante siderúrgico ArcelorMittal y el Grupo Polaco de Energía, argumentando que estas compañías estaban influenciando las negociaciones.

Hay que señalar una segunda paradoja: en la misma fecha de la COP19, se ha celebrado también en Varsovia la Cumbre Mundial del Carbón, hecho contra el que protestaron enérgicamente los ecologistas. “Organizar un evento de relaciones públicas de la industria del carbón durante una conferencia sobre el clima es una bofetada en la cara a todas las personas que sufren los efectos catastróficos del cambio climático”, declaró Martin Káiser, jefe de la delegación de Greenpeace Internacional en la Cumbre.

En conclusión, en la COP19 debería haberse trabajado sobre el acuerdo climático que habrá de refrendarse en 2015 en París. Sin embargo, parece que no hay esperanza. En la Conferencia sobre el Cambio Climático de 2009 en Copenhague (COP15) –en la que se suponía se lograría un acuerdo internacional legalmente vinculante en 2013, simplemente se amplió el Protocolo de Kioto hasta 2020, con un débil compromiso de Estados Unidos, Rusia, Japón y Canadá, que decidieron no respaldar la prórroga.

La actitud de los gobernantes en la COP19, parece temeraria a la luz de los datos más recientes sobre los efectos del cambio climático en la Tierra: El último Boletín Anual de la Organización Meteorológica Mundial muestra que el efecto del calentamiento global en el clima aumentó un 32% entre 1990 y 2012; y el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC) ha advertido hace sólo unas semanas que, de continuar como hasta ahora la presión antropogénica sobre el sistema climático, el nivel del mar habrá aumentado 82 centímetros y las temperaturas podrían subir entre 0,3 y 4,8ºC para 2100.

En la COP19 no se avanzó ni en temas de compromisos de reducción del nivel de contaminación, ni en cómo se van a evaluar éstos, pero se consensuó un texto –tras cambiar el término “compromisos” por “contribuciones” del borrador previo–, y se fijó un nuevo calendario para presentar dichas contribuciones, el primer trimestre de 2015. Queda un largo camino para llegar a París 2015, fecha en la que se deberá adoptar un acuerdo jurídicamente vinculante en materia de emisiones, que entrará en vigor en 2020.

También se acordó crear un ‘mecanismo internacional de Varsovia’, cuya función será la de establecer fondos institucionales que hagan frente a las pérdidas relacionadas con el cambio climático y los daños asociados, especialmente en naciones en desarrollo. Otra solución fue la última fase del mecanismo REDD+, que tiene como objetivo la financiación de proyectos para acabar con la deforestación. El acuerdo sobre REDD+ está respaldado por compromisos de 280 millones de dólares en financiación, de los EE UU, Noruega y el Reino Unido. Por último, se anunció que tras las cumbres del clima de Lima 2014 y París 2015, la siguiente tendrá como país anfitrión a Senegal. Ban Ki Moon Secretario General de Naciones Unidas siempre optimista dijo que el acuerdo de Varsovia es un paso importante hacia adopción de tratado vinculante sobre las emisiones en 2015.

No hay comentarios:

Publicar un comentario