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martes, 6 de septiembre de 2016

"Impeachment": por qué condenaron a Dilma Rousseff en el Congreso de Brasil

12 de mayo de 2016
Crédito: BBC Mundo
Gerardo Lissardy


En Brasil, hay acusaciones de todo tipo contra políticos: desde recibir 
suculentos sobornos u ocultar cuentas bancarias en el exterior, hasta planear la fuga del país de un preso en un avión particular.

Y también está el juicio político contra la presidenta Dilma Rousseff que precipitó su destitución tras cinco años y medio en el cargo.

El "impeachment" también provocó que Michel Temer se convierta en el presidente de los brasileños hasta el que debía ser el fin del mandato de Rousseff, en 2018.

Todo esto fue posible después de que se le abriera un juicio político a la ya expresidenta del país más grande de Sudamérica.

"Crímen de responsabilidad"

El proceso lo inició una comisión especial de la Cámara de Diputados por considerar que había indicios de que la presidenta cometió crímenes "de responsabilidad".
Pero la principal acusación que le costó el cargo a Rousseff no fue exactamente el dantesco escándalo de sobornos en Petrobras, que salpicó de lleno a su gobierno y a la clase política brasileña en general.

Tampoco se basó en los señalamientos de que la campaña de reelección presidencial en 2014 recibió dinero desviado de la petrolera estatal y de grandes obras públicas, como se ha reportado que admitieron exejecutivos de la constructora Andrade Gutierrez ante los fiscales.

Ni la denuncia se apoyó en el testimonio de Delcídio do Amaral, quien tras ir preso siendo el principal senador del oficialismo acusó a Rousseff de intentar liberar empresarios involucrados en el caso Petrobras, nombrando a un alto magistrado.

Pues no.
La acusación central contra Rousseff en el Congreso fue que violó normas fiscales, maquillando el déficit presupuestal.
Y causó una gran fisura en Brasil,separando a quienes creían que sería justo destituirla por algo así, de quienes sostienen que sería una injusticia o hasta un golpe de Estado.



La denuncia

El pedido de "impeachment" a la presidenta llegó al Congreso en octubre del año pasado, con la firma de tres juristas.

Uno de ellos, Hélio Bicudo, de 94 años, fue fundador del Partido de los Trabajadores (PT) de Rousseff.

Y días después de formular la denuncia, Bicudo le dijo a BBC Mundo que la presidenta había cometido una serie de actos "en el sentido de violar la legislación respecto a la salud fiscal del país, dando la impresión de que todo estaba bien".

La denuncia alude en particular a lo que en Brasil se denominan "pedaladasfiscales", que implican el uso de fondos de bancos públicos para cubrir programas de responsabilidad del gobierno.

El argumento es que esa práctica está prohibida por una ley de Responsabilidad Fiscal, pero el gobierno lo hizo de todos modos para exhibir mayor equilibrio entre ingresos y gastos.

Por eso mismo, el Tribunal de Cuentas brasileño rechazó las cuentas de la administración de Rousseff en 2014, año en que fue reelecta por escaso margen.
Aunque esas maniobras contables fueron usadas por gobiernos anteriores, hay datos oficiales que indican que se volvieron mucho más frecuentes durante la gestión de Rousseff.

Los denunciantes sostienen además que las irregularidades continuaron en 2015, algo clave ya que varios juristas consideraban que la presidenta sólo puede ser juzgada por delitos cometidos en su mandato.

La defensa

Rousseff negó haber cometido el crimen de responsabilidad que por el que fue condenada e insistió en calificar de golpe de Estado el juicio político.
"¿"Impeachment" sin crimen de responsabilidad qué es? Es golpe", ha dicho la exguerrillera izquierdista de 68 años.

Su defensa negó además que alguno de los actos denunciados fuera firmado por Rousseff.

También alegó que, al aceptar la denuncia contra la mandataria, el presidente de Diputados (ahora suspendido por el Supremo Tribunal de Justicia), Eduardo Cunha, actuó por "venganza".

Cunha enfrenta varias denuncias de corrupción, incluido el cobro de sobornos y ocultamiento de cuentas en el exterior.

El informe de abril

En cambio, los parlamentarios que terminaron por condenar a Rousseff insistieron en todo momento en que los hechos contribuyeron a "una crisis fiscal sin precedentes" en el país.

Redactado por el diputado Jovair Arantes y aprobado en la comisión, aquel informe sostiene que la denuncia apunta a una "usurpación" de la prerrogativa del Congreso de autorizar gastos públicos.

"Tales actos revelan serios indicios de gravísimos y sistemáticos atentados a la Constitución", señalaba el informe que dio paso al juicio político.

Aunque la denuncia original contra Rousseff asocia los problemas fiscales del gobierno con el escándalo en Petrobras, Arantes evitó considerar ese argumento.

Y la justicia rechazó un pedido para anexar a la denuncia la acusación que le hizo a la mandataria el senador Amaral, tras ser detenido por planear la fuga en avión de un exdirector de Petrobras preso.

Y en el último ambito donde Rousseff podía ser salvada, la suerte ya está echada: el Senado decidió por mayoría simple abrir el proceso contra Rousseff.

domingo, 28 de agosto de 2016

Brasil: La condena a una gobernante digna e inocente por una banda de corruptos

26 de agosto de 2016
Crédito: Resumen Latinoamericano
Leonardo Boff


Érase una vez una nación grande por su extensión y por su pueblo alegre, pese a ser víctima de injusticias. En su mayoría, sufría en la miseria, en las grandes periferias de las ciudades y en el interior profundo. Por siglos había sido gobernado por una pequeña elite rica que nunca se interesó por el destino del pueblo pobre. Como dijo un historiador mulato, fue socialmente “capado y recapado, sangrado y resangrado”.

Pero lentamente estos pobres fueron organizándose en movimientos de todo tipo, acumulando poder social y alimentando un sueño de otro Brasil. Consiguieron transformar el poder social en poder político. Ayudaron a fundar el Partido de los Trabajadores. Un de sus miembros, sobreviviente de la gran adversidad y tornero mecánico, llegó a ser presidente. A pesar de las presiones y concesiones que sufrió de los adinerados nacionales y trasnacionales, consiguió abrir una significativa brecha en el sistema de dominación, lo cual le permitió realizar políticas sociales humanizadoras. Una población equivalente a la Argentina entera salió de la miseria y del hambre. Miles consiguieron su casita, con luz y energía.  Negros y pobres tuvieron acceso, antes era imposible, a la enseñanza técnica y superior. Más que todo, entonces, sintieron rescatada su dignidad siempre negada. Se convirtieron en parte de la sociedad. Hasta podían, en cuotas, comprar un auto y tomar avión para visitar parientes distantes. Esto irritó a la clase media, porque veía sus espacios amenazados. De ahí nació la discriminación y el odio contra el pueblo.

Ocurrió que, en los 13 años de gobierno Lula-Dilma, Brasil ganó respeto mundial. Pero la crisis económica y financiera, por ser sistémica, nos afectó, provocando dificultades económicas y desempleo, lo que llevó al gobierno a tomar medidas severas. La corrupción endémica en el país se densificó en la Petrobras, envolviendo a altos cargos del PT, pero también de los otros principales partidos. Un juez parcial, con trazos de justiciero, hizo foco, prácticamente, sólo en el PT. Especialmente los medios masivos, empresariales y conservadores, consiguió crear el estereotipo del PT como sinónimo de corrupción -lo cual no es cierto, porque confunde la parte con el todo. Pero la corrupción condenable sirvió de pretexto para que las elites adineradas y sus aliados históricos planeasen un golpe parlamentario, porque mediante elecciones jamás triunfarían. Temiendo que la política orientada hacia los más pobres se consolidase, decidieron liquidarla. El método usado antes contra Vargas y Jango ahora fue retomado con el mismo pretexto: “combatir la corrupción” -en realidad, para ocultar la propia corrupción. Los golpistas usaron el Parlamento, del cual el 60% está bajo acusaciones criminales y le faltaron el respeto a los 54 millones de votos que eligieron a Dilma Rousseff.

Importa dejar en claro que atrás de este golpe parlamentario anidan los intereses mezquinos y anti-sociales de los dueños del poder, mancomunados con la prensa que distorciona los hechos y siempre se asocia a todos los golpes, juntamente con los partidos conservadores, con parte del Ministerio Público y de la Policía Militar (que substituye a los tanques) y una parte también de la Corte Suprema que, indigna, no se ajusta a la impacialidad. El golpe no es sólo contra la gobernante, si no contra la democracia de carácter participativo y social. Intentan llevarnos de vuelta al neoliberalismo más descarado, atribuyéndole casi todo al mercado que es siempre competitivo y nada cooperativo (por eso, conflictivo y anti-social). Para esto, se decidió demoler las políticas sociales, privatizar la salud, la educación, el petróleo y atacar las conquistas sociales de los trabajadores.

Contra la presidenta no se identificó ningún crimen. De errores administrativos tolerables, también cometidos por gobiernos anteriores, se derivó la irresponsabilidad gubernamental contra la cual se aplicó en impeachment. Por un pequeño accidente de bicicleta, se condena a la presidenta a muerte, castigo totalmente desproporcionado. De los 81 senadores que la juzgarán, más de 40 están procesados o investigados por otros crímenes. La obligan a sentarse en el banco de los acusados, donde sus verdugos deberían estar. Entre ellos hay 5 ex ministros.

La corrupción no es sólo monetaria. La peor corrupción es la de las mentes y los corazones llenos de odio. Los senadores pro-impeachment tienen la mente corrompida, porque saben que están juzgando a una inocente. Pero la ceguera y los intereses corporativos prevalecen sobre los intereses de todo un pueblo.

Aquí vale la dura sentencia del apóstol Pablo: “ellos encierran la verdad en la injusticia. Es lo que atrae la ira de Dios” (Romanos 1,18). Los golpistas llevarán en la cabeza, por toda la vida, la señal de Caín, que asesinó a su hermano Abel. Ellos asesinaron a la democracia. Su memoria estará maldita por el crimen que cometieron. Y la ira divina pesará sobre ellos.

domingo, 14 de agosto de 2016

Brasil: Entrevista a Joao Pedro Stedile: UN GOLPE DE ESTADO PARA ROBAR LOS RECURSOS

09 de agosto de 2016
Crédito: Resumen Latinoamericano
Geraldina Colotti



Al amparo del penúltimo voto del Senado sobre el impeachment a la presidenta Dilma Rousseff, hemos escuchado a Joao Pedro Stedile, histórico dirigente del Movimiento Sem Terra, en primera fila contra “el golpista Temer”

El impeachment contra la presidenta Rousseff está en sus últimas etapas y se multiplican las manifestaciones. Cuál es la estrategia de los Sem Terra?

-El MST ahora participa en dos frentes de lucha. Primero, estamos en el Frente Brasil Popular, al que adhieren más de 60 movimientos y componentes del partido: para articular una amplia alianza popular de izquierda que se oponga al golpe institucional y organice manifestaciones. El otro frente es justo el del MST y se refiere a la reforma agraria. Preparamos movilizaciones en los campos, contra los golpistas. Independientemente de la votación final contra Dilma, el 29 de agosto, seguramente la lucha de los campos se intensificará, aumentaremos movilizaciones y ocupaciones de tierras. Hay un proyecto de ley que el gobierno golpista se ha empeñado en llevar acabo con los parlamentarios de la derecha, pero que debe ser todavía aprobado -, para liberalizar la venta de las tierra brasileñas al capital extranjero. Es un insulto. Los movimientos campesinos han amenazado que si el proyecto se convierte en ley, cada hacienda vendida al capital extranjero vendrá inmediatamente ocupada.


Ustedes han anunciado la posibilidad de una huelga general. Pero existen las condiciones?

-En este momento así crítico para la lucha de clases en Brasil, en el que la derecha nos ha impuesto un golpe parlamentario y ha expulsado a la presidenta, solamente podemos influenciar sobre las relaciones de fuerzas reales y llevarlos a una amplia participación de la clase trabajadora. Sinembargo, hasta este momento han ido a las calles sobretodo los jóvenes, las mujeres y los sectores obreros más politizados, los militantes, en resumidas cuentas. Y esto hace difícil tener más fuerza para impedir el golpe. Por esto, estamos discutiendo con la base sobre la practicidad de una huelga general. Sinembargo, el movimiento sindical encuentra dificultades, porque son 28 años que no se realiza en el país una huelga política. Y la clase obrera , muy jóven no tiene la experiencia.

Y la derecha ? Cuánta capacidad de movilización tiene?
-La fuerza de la derecha no está en la calle ni en las plazas. En las calles la hemos derrotado. Decían luchar contra la corrupción, pero el gabinete del gobierno golpista, como lo ha dicho el ex ministro Ciro Gomes, es un verdadero sindicato de ladrones. Es de estos días la noticia que el minsitro de relaciones Exteriores José Serra ha recibido sobornos de Petrobras por 23 millones de reales a través de la empresa Odebrecht, en el 2010. Y Temer está involucrado. La derecha es la más corrupta, pero su fuerza está en el poder monolítico que tienen sobre la prensa, en la televisión, en el poder judicial, y en la mayoría del Congreso. Esperamos que los senadores tengan un poco de conciencia y lleguen  a impedir el golpe en las votaciones del 29 de agosto.

Qué importancia tienen los Juegos para el gobierno interino?
-Desde el punto de vista político, las olimpiadas han sido un fracaso, por la falta de legitimidad del gobierno actual: se ha visto sea en la poca presencia de jefes de estado (los pocos presentes, para la América Latina, eran de derecha), sea por los silbidos en la apertura de los juegos. Pienso que los presidentes que han venido lo han hecho sobretodo por intereses específicos, o para pasar algunos días de vacaciones en los hoteles de lujo en Copacabana.

Usted había anticipado que , detrás del golpe institucional, estaba la privatización de Petrobras y su exclusión de la gigantesca zona de extracción del pre-sal, que se está verificando. Qué sucedería si Temer se queda en el poder?


-El verdadero objetivo del golpe en Brasil no era Dilma, que ha desarrollado un pésimo segundo mandato, subalterno a los empresarios. El problema es que en la crisis profunda que vivimos en cuanto a ser una economía periférica, dependemos del capitalismo internacional. Y los capitalistas tienen necesidad de tener el control completo de la situación para imponer un plan neoliberal. El proyecto neoliberal es la  forma que conocen para proteger sus intereses y salvarse unicamente  ellos mismos. El plan prevee la aplicación de las medidas clásicas de los capitalistas en períodos de crisis, o sea: aumentar la explotación del trabajo con más desocupación, menos salario, ampliación de las jornadas de trabajo y pérdida de los derechos históricos; intensificar el asalto a los recursos públicos destinados a la salud, la educación, la reforma agraria, y ponerlo al servicio de la acumulación privada del capital; privatizar los recursos naturales, que abundan en nuestro país, para sacar un beneficio extraordinario que les ayude a salir de la crisis, por ésto se estan apropiando del petroleo en el pre-sal, de la minas, del agua, de la biodiversidad y, como decía antes, también quieren las tierras; privatizar las últimas empresas estatales en activo, como las del sector eléctrico, de transporte, de los puertos y de los aeropuertos. Este es el plan que estan actuando.

La crisis que atraviesan las fuerzas progresistas en América Latina es también la crisis de las alianzas que han titulado los presidentes socialistas del siglo XXI y de los partidos construídos desde arriba? Es el difícil parto hacia un nuevo sujeto político más definido?


-El problema de Latinoamérica es más profundo, no depende de los partidos o de los gobiernos. En el período histórico precedente el 2000-2015, ha existido una disputa permanente en el continente entre los proyectos de desarrollo: el neoliberalismo de los Estados Unidos, y el neodesarrollo de Brasil, Argentina, Uruguay y el proyecto de Chavez y de los siete países que adherieron. Pero, en los últimos tres años, los tres proyectos han entrado en crisis. Todo el continente, para ser sincero, está involucrado en esta crisis. Y no hay ninguna propuesta para salir porque la misma burguesía está en crisis y busca aumentar la explotación de la clase trabajadora, como explicaba antes. Y ni los pueblos, ni las clases trabajadoras tienen una propuesta clara para un nuevo proyecto. Por esto, la crisis continuará por mucho tiempo, hasta que en cada país las fuerzas populares lleguen a construír un proyecto hegemónico, que saque fuera a nuestros países de esta situación.

Cómo se inserta en este cuadro la difícil situación de Venezuela en el Mercosur?


-El Mercosur desde antes ya no era una propuesta de proyecto de futuro. Ha sido siempre un acuerdo comercial, del que las empresas instaladas en lo cinco países buscaban sacar ventaja para evitar de pagar los impuestos. Lo ideal para el Mercosur es el de transformarse rápidamente en un acuerdo económico de la UNASUR: precisamente para ampliar las relaciones de integración económica y política de la América del Sur. El problema es que el fracaso del Mercosur está llegando de la peor forma: la de una crisis internacional , con la derecha que está dominando en Argentina, en Paraguay y en Brasil y que ahora quiere excluír a Venezuela. Pero los uruguayos se estan comportando bien, impidiendo cualquier retroceso contra Venezuela. De todos modos, repito, la solución no esta en el Mercosur, sino en un nuevo acuerdo más amplio, que se dè en el ámbito de la UNASUR. En este modo podremos resolver problemas importantes para cada país y afrontar el Acuerdo del Pacífico de los Estado Unidos. Pero, para ampliar la UNASUR en esta dirección, debemos frenar el golpe en Brasil y superar la crisis en Venezuela. Y también para esta fórmula estamos un poco atrasados.

lunes, 11 de julio de 2016

PASOS QUE SIGUEN EN EL IMPEACHMENT CONTRA ROUSSEFF

07 de julio de 2016
Crédito: TelesurTv



Hasta el 27 de julio la defensa de la mandataria tendrá plazo para entregar por escrito sus alegatos finales. 

La presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, presentó su defensa por escrito ante la Comisión Procesal del Senado que lleva el impeachment este miércoles. 
Ahora se abre el plazo hasta el 27 de julio para que la defensa presente por escrito sus demás alegatos finales, mientras que los denunciantes tendrán hasta el 12 de julio. 
Los argumentos servirán de base para que el relator de la comisión, Antonio Anastasia, elabore un nuevo informe que será presentado ante el Senado el 2 de agosto y sometido a votación 48 horas después. 

Si el documento resulta favorable a proseguir con el proceso que ha sido denunciado como un golpe de Estado parlamentario contra Rousseff, se remitirá al pleno de la Cámara Alta. 

En esa instancia será votado el martes 9 de agosto de acuerdo con lo que informó el titular Renán Calheiros. 

Si en la Cámara Alta recibe el respaldo de la mayoría simple de los senadores (41 votos de 81) le tocará al presidente del Supremo Tribunal Federal (STF), Ricardo Lewandowski, convocar el juicio definitivo a la presidenta, fase que ocurriría solo a partir del 25 de agosto, según Calheiros. 

En este escenario, la mandataria solo podrá ser separada definitivamente de su cargo con el voto de la mayoría calificada del pleno del Senado (54 votos). 

Pero si más de 27 senadores votaran por restituirle su mandato, ella reasumiría la jefatura del Estado una vez sea publicada la sentencia absolutoria.



En contexto

Dilma Rousseff está suspendida de su cargo por la Cámara Alta brasileña mientras se estudia si es culpable de supuestamente haber maquillado los fondos públicos.

En mayo, el Senado de Brasil votó a favor del juicio político en su contra, por lo que fue separada de la presidencia por un período de 180 días.

Para que Dilma pierda definitivamente la jefatura del Estado se necesitará el apoyo de 54 de los 81 miembros de la Cámara Alta.

Esta maniobra de juicio político es interpretada por los analistas como un golpe de Estado parlamentario contra el Gobierno progresista y un atentado feroz contra las políticas sociales. 

En la misiva que envió el pasado miércoles al Senado, Rousseff advirtió que la posible interrupción de su mandato representaría un riesgo para todo el país, porque "un gobierno sin respaldo popular no resolverá la crisis porque él mismo será la crisis, no será respetado y se volverá un osbtáculo para la solución".