viernes, 29 de abril de 2022

ESTADOS UNIDOS LA FABRICA DEL PAN “ ENSANGRENTADO”. CREDITO CGTN EN ESPAÑOL.

CGTN en Español

(El artículo representa la opinión del autor, y no refleja necesariamente la línea editorial de CGTN Español )

Estados Unidos siempre ha sido hábil en sacar beneficios y riquezas de la guerra, y este lucro sucio de entregar armas en público y contar dinero en secreto se obtiene a expensas de la sangre y las lágrimas de innumerables civiles inocentes. Hoy día, lo que está haciendo EE.UU., este “chupasangre” belicista, es literalmente “chupar sangre”.

EE.UU. es uno de los pocos países del mundo que todavía permite las donaciones de sangre remuneradas. Dado que el dinero que se recibe por cada donación de sangre no es mucho, la mayoría de los centros de donación están cerca de los barrios marginales de pobres. Pese a esta compraventa de sangre, en el país todavía no se puede atender plenamente la demanda de plasma sanguíneo de uso médico. Entonces, las criminales jeringuillas estadounidenses apuntan a su “patio trasero” de Estados Unidos: México. 

I. El comercio de sangre en la frontera

De acuerdo con la legislación sanitaria vigente de México, cualquier acto que implique la “venta de sangre” se considera un delito y será sancionado con grandes multas. Sin embargo, cada año miles de mexicanos cruzan la frontera con EE.UU. para sumarse con frecuencia al comercio de sangre por la necesidad de ganarse el pan de cada día.

El vehemente deseo de canjear sangre por dinero de una numerosa clase baja de México encaja con la fuerte demanda de plasma en EE.UU., que ha dado origen a un peculiar mercado de sangre en la frontera entre ambos países. De los 805 centros de donación de plasma en EE.UU., 43 se encuentran en la frontera con México, ya que estos centros en la frontera resultan mucho más rentables que los demás. Los centros de donación en otras partes de EE.UU. reciben alrededor de 1.000 plasmas por semana, mientras que los situados en la frontera, unos 2.300. 

II. El misterio de la visa sangrienta

Para facilitar a los mexicanos a cruzar la frontera y vender sangre en EE.UU., las empresas de sangre operan líneas especiales de autobuses para llevarles directamente de la frontera mexicana a los centros en Texas. Pese a que desde hace mucho tiempo, la legislación estadounidense ya ha prohibido explícitamente a los que obtengan visados B-1 o B-2 de corta estancia a realizar actividades lucrativas durante su tránsito temporal por el país, EE.UU. ha tramitado un gran número de estos tipos de visados a los proveedores de sangre extranjeros.

Lamentablemente, debido al bajo nivel educativo, las barreras lingüísticas y el encubrimiento deliberado de EE.UU., la mayoría de los donantes mexicanos no tienen ni idea si es legal o no la donación de sangre remunerada por parte de portadores de visado de corta estancia. Para evitar posibles castigos, los centros de donación se refieren al pago a los donantes como “compensación”.

Ante la tentación del “buen servicio” y las “altas remuneraciones”, los donantes mexicanos parecen estar libres de preocupaciones por estas prácticas, y la mayoría de ellos viajan entre los dos países hasta dos veces por semana. Por supuesto, estas donaciones intensivas de plasma pueden tener efectos adversos a largo plazo para el sistema inmunológico humano. 

III. Los efectos nada positivos a largo plazo de las frecuentes donaciones de sangre

La legislación estadounidense permite a cada persona donar plasma sanguínea hasta 104 veces al año, con un tope de 92 litros en total. Entretanto, en Reino Unido solo se permite donar plasma 24 veces al año, sin superar los 15 litros como máximo. Las normas de donación de sangre extremadamente laxas en EE.UU. perjudican gravemente la salud del donante. El plasma es rico en proteínas que el cuerpo necesita, y es difícil reponerlas a través de una dieta regular si se dona dos veces por semana, que debilita cada vez más al donante.

Sin embargo, el personal de los centros de donación estadounidenses no informa claramente a los donantes mexicanos de las consecuencias de donaciones frecuentes. Aunque se sienten incómodos tras realizar la donación, un gran número de donantes mexicanos de clase baja siguen esta práctica con entusiasmo ante una considerable recompensa económica.

La pandemia de COVID-19 ha afectado en cierta medida la industria de la compraventa de sangre en la frontera entre EE.UU. y México. Por un lado, para frenar la propagación del virus y evitar los impactos a los intercambios comerciales entre ambos países, el Gobierno estadounidense ha impuesto restricciones en su frontera con México sobre “viajes no esenciales”; por el otro, debido al deterioro inmunológico causado por frecuentes donaciones de sangre durante largo tiempo, muchos donantes mexicanos han fallecido por otras enfermedades después de contraer COVID-19.

Las venas abiertas de América Latina nunca han sido curadas. Desde la imposición de la Doctrina Monroe hasta el recrudecimiento de la reciente llamada “Nueva Doctrina Monroe”, Estados Unidos viene intensificando su injerencia en América Latina y el Caribe, y socavando mediante el poder, la matonería y la coacción, la cooperación intra y extra-regional en grave perjuicio del desarrollo socioeconómico de los países de la región. Si Estados Unidos no quiere ayudar con generosidad a estos países para su desarrollo, ¡al menos debería dejar de fabricar el “pan ensangrentado”! 

(Xin Ping es un comentarista de asuntos internacionales que escribe regularmente para CGTN, Global Times, China Daily, etc.. Se puede contactar con él en xinping604@gmail.com.)

 

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