domingo, 30 de diciembre de 2018

Air Force One, avión presidencial de EEUU, foto archivo

La vez que el Air Force One tuvo que escapar con el presidente a bordo de unos MiG sirios

CC BY-SA 4.0 / Dtom / Air Force One on Airport Zagreb
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Durante su reciente visita a Irak, el presidente estadounidense, Donald Trump, relató una experiencia de vuelo en completa oscuridad como algo dramático. Sin embargo, en la historia ha habido un incidente mucho más intenso que involucró al Air Force One con el entonces presidente Nixon a bordo.
Tras la Guerra de los Seis Días, en 1967, las relaciones entre Siria y EEUU se tensaron hasta extremos insospechados. No obstante, una serie de acontecimientos durante la Administración Nixon abrió las puertas a un diálogo entre ambos países.

Encuentro inesperado

Durante el transcurso de su gira por los países del Oriente Medio se decidió que el entonces presidente estadounidense, Richard Nixon, también visitara Siria para llevar a cabo un encuentro con el padre del actual mandatario del país, Hafez Asad. Así, el 15 de junio de 1974, Nixon ya estaba de camino a Siria en el Air Force One de aquel entonces, un Boeing VC-137C.
Cuando el avión entró en el espacio aéreo de Siria, cuatro cazas MiG camuflados aparecieron de la nada y entraron en una formación alrededor del Air Force One. Al ver lo que estaba ocurriendo, el capitán de la aeronave presidencial, Ralph Albertazzie, reaccionó de inmediato.
Según la descripción del incidente ofrecida por el medio Air and Space Magazine, el piloto hizo un brusco viraje a la derecha temiendo un ataque y, durante los siguientes siete minutos, realizó maniobras evasivas, incluyendo una caída en picada.
El Boeing VC-137C, uno de los aviones presidenciales de EEUU
El Boeing VC-137C, uno de los aviones presidenciales de EEUU
Por su parte, el entonces ayudante del mandatario a bordo del avión, David Gergen, relató que no estaba seguro de si los pasajeros iban a sobrevivir a lo que estaba ocurriendo y que las maniobras los tiraron a todos al suelo.

Enorme malentendido

El piloto del Air Force One dejó de llevar la aeronave hasta el límite cuando los controladores aéreos le informaron de que los MiG eran una escolta honoraria para dar una bienvenida al presidente de EEUU.
Los oficiales de la Casa Blanca que ya esperaban la llegada del avión en el aeropuerto de Damasco fueron avisados de antemano sobre la formalidad. No obstante, no pasaron información a la tripulación del avión presidencial, causando así un peligroso alboroto en el cielo.
Tras ser informados sobre la verdadera razón de la presencia de cazas a su lado, los pilotos del Boeing prosiguieron con el vuelo según lo planeado y aterrizaron en el aeropuerto sin más percances.
El presidente Nixon nunca habló públicamente sobre el incidente que tuvo lugar aquel día, pero sí contó en una conversación privada con el reportero Kenneth Walsh que realmente se asustó.

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