jueves, 31 de diciembre de 2020

DEFENSA
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Un hombre indonesio ha logrado pescar lo que parece ser un dron submarino chino, aseguran los medios locales. Coincide con una disputa territorial en el mar de China Meridional, donde las reivindicaciones marítimas de Pekín chocan con la zona económica exclusiva de Yakarta.

Según los medios locales, se trata de un indicio de que China está llevando a cabo actividades de reconocimiento de las aguas indonesias, una acusación que Pekín no ha comentado. En particular, el aparato con apariencia de torpedo con alas ha sido atrapado frente a las islas Selayar, un archipiélago en la provincia de Sulawesi al sur de Indonesia oriental.

​Dicho aparato está dotado de cámaras, y parece tener un casco de aluminio e incluye dos aletas verticales con una envergadura de 50 cm. El objeto mide 225 cm de largo, tiene una cola de 18 cm y una antena trasera de 93 cmdestacan los medios.

El pescador lo atrapó a principios de diciembre y se lo entregó a la Policía local, quien a su vez lo puso a disposición de los militares indonesios.

El experto en guerra submarina y analista de inteligencia de fuentes abiertas H I Sutton cree que el objeto podría pertenecer a la familia de vehículos de vigilancia sumergibles no tripulados Haiyi, o ala marina en español. Como prueba, Sutton se refiere a un par de ilustraciones que muestran el dron y sus componentes.

​El objeto capturado por el pescador tiene un aspecto similar a las ilustraciones creadas por el analista, pero le falta la característica aleta de cola y el timón, y tiene varios agujeros redondos perforados en la parte superior y posterior de su casco, así como lo que parece ser una escotilla sobre la zona de la aleta.

El cono de la nariz del objeto también parece más rechoncho, mientras que la distribución de los compartimentos internos del aparato no parece coincidir con los que presenta el dron capturado.

La forma del Haiyi es similar a la del dron estadounidense LBS-G, con pocas diferencias visibles, incluyendo la antena trasera del aparato chino, una aleta trasera más grande montada en la parte superior en el diseño estadounidense, una raya negra alrededor de la zona de la nariz en el LBS-G, y la presencia de tres ventanillas de sensores circulares en el cono de la nariz.

De hecho, China capturó un LBS-G de EEUU en el mar de la China Meridional en diciembre de 2016, provocando un escándalo diplomático menor. Pekín devolvió más tarde el aparato.

​Asumiendo que el dron atrapado por el pescador indonesio es efectivamente un Haiyi de China, Sutton sugiere que su captura en aguas indonesias puede indicar que el Ejército chino está llevando a cabo actividades de reconocimiento para recopilar datos que podrían resultar ser útiles en tiempos de guerra, incluyendo información sobre la geografía local como la temperatura, la salinidad, la clorofila y los niveles de oxígeno, información potencialmente útil para los submarinos chinos.

El Xiang Yang Hong 06, un buque chino de investigación, lanzó 12 Haiyi al océano Índico en 2019, y según los informes estos drones han obtenido grandes cantidades de datos hidrológicos con fines científicos en un área de 300 millas cuadradas. La misión formaba parte de la expedición conjunta de estudios marinos y ecológicos avanzados (JAMES) del Ministerio de Recursos Naturales.

A diferencia de muchos de sus otros vecinos, entre ellos Vietnam, Filipinas, Malasia y Taiwán, las relaciones de China con Indonesia se han visto menos empañadas por reivindicaciones territoriales en el mar de China Meridional. Sin embargo, las de la línea de nueve dígitos de China se superponen con lo que Indonesia dice que es su zona económica exclusiva cerca de las Islas Natuna, al oeste de Borneo.

Esa disputa marítima ha provocado que los guardacostas y los barcos pesqueros se amenacen con acciones legales y enfrentamientos. Indonesia ha desplegado ocasionalmente a su Ejército en la zona, mientras que China a veces ha escoltado buques pesqueros con sus propios buques de guerra. 

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