18 de noviembre de 2015
Crédito: Aporrea.org
TelesurTV
Damasco,
noviembre 19 - El presidente de Siria, Bashar Al Assad, aseguró que
el autodenominado Estado Islámico (EI) surgió en Irak y no en Siria
como lo ha dado a conocer el mundo occidental.
Durante
una entrevista con la RAI desde su residencia en Damasco, Al Assad
indicó que el Estado Islámico “nació en 2006 junto a su antiguo
líder Al-Zarqawi”.
Señaló que el actual líder
de la organización terrorista es Abu Bakr al-Baghdadi, quien estaba
en una prisión estadounidense, sin embargo fue liberado por lo tanto
“no estaba en Siria, no comenzó en Siria, comenzó en Irak”,
dijo.
El mandatario sirio recordó las declaraciones
del primer ministro británico, Tony Blair, quien manifestó que la
guerra en Irak ayudó a que surgiera el Estado Islámico, “esta
confesión es la prueba más importante", añadió.
Sobre
las denuncias referentes al entrenamiento del grupo extremista en
suelo sirio, aseveró que esos episodios suceden gracias “al apoyo
de los turcos, los saudíes y qataríes, y por supuesto por la
política occidental que apoyó a los terroristas de formas
diferentes desde que arrancó la crisis" en 2011.
Al
Assad señaló que la situación que se vive en su país no tendrá
solución, hasta tanto siga existiendo este grupo extremista, además,
se requerirán uno o dos años más para que se dé una transición
en el país.
Afirmó que no es un imposible convocar
a elecciones a futuro, sin embargo acotó que esa decisión solamente
le corresponde al pueblo sirio.
Por otra parte, se
refirió a los atentados terroristas ocurridos el pasado 13 de
noviembre en París, que dejó más de 130 muertos y más de 350
heridos, causados por el grupo yihadista.
El
dignatario sirio expresó “hemos estado sufriendo esto durante los
últimos cinco años. Lo sentimos por los franceses como lo sentimos
por los libaneses unos días antes de eso o por los rusos en relación
con el avión que ha sido derribado en el Sinaí".
Desde
2011, se vive una crisis en Siria ocasionada por una oposición
armada que busca la salida forzada del presidente de Siria, Bashar Al
Assad, aunada a la propagación de grupos extremistas como el caso
del autodenominado Estado Islámico y el Frente Al Nusra (brazo de
Al-Qaeda).
De acuerdo al Alto Comisionado de Naciones
Unidas para Refugiados (Acnur), desde entonces se ha generado
movilizaciones internas que supera las seis millones de personas y
más de tres millones de forma externa.
Los grupos
terroristas comenten atentados casi a diario en este país,
caracterizados por ser crímenes atroces contra los civiles, y
destructivos contra el patrimonio cultural de Siria.
Desde
el pasado 30 de septiembre, Siria recibe apoyo militar aéreo de
Rusia para hacerle frente a los extremistas, sin embargo, Estados
Unidos ha considerado que además de combatir con los terroristas se
debe forzar la salida del mandatario del país árabe, hecho que no
es apoyado por Rusia.