martes, 29 de septiembre de 2020

Científicos advierten sobre efectos de los tatuajes en la sudoración del cuerpo y como la tinta afecta los ganglios

Los tatuajes podrían incidir en el proceso de sudoración

LOS TATUAJES PODRÍAN INCIDIR EN EL PROCESO DE SUDORACIÓN

Credito: Agencias

En EE.UU. un grupo de fisiólogos están estudiando cómo afectan los tatuajes al sistema de sudoración del cuerpo humano, que consiste como un elemento clave para mantener equilibrada la temperatura del cuerpo.

De acuerdo a la investigación, los científicos crearon el prototipo de un traje especial con tubos de agua para calentar el cuerpo y así estimular la secreción de sudor, dotado de varios dispositivos para medir la temperatura del organismo y la intensidad de la sudoración. Luego en el experimento participaron diez personas –5 hombres y 5 mujeres– que tenían tatuados al menos 5,6 centímetros cuadrados de piel en el hombro o en el brazo.


Según los científicos, una de las hipótesis que pusieron a prueba, fue comprobar si el tatuaje lentificaba la reacción del respectivo segmento del cuerpo como respuesta a la exposición a la temperatura caliente, pero esta no pudo ser confirmada. Así, la piel respondía al exceso de calor igual de rápido en las zonas cubiertas con algún tatuaje que en aquellas que estaban libres de pigmento.

Los expertos manifestaron que este es un indicio de que los receptores térmicos y los nervios quedan intactos durante el proceso de tatuaje.

Sin embargo, los científicos concluyeron que la piel tatuada producía menos sudor que los tramos adyacentes, y el sudor emanado de las regiones con pigmento era más salado. Según el artículo del equipo, publicado en Journal of Applied Physiology, eso se debe a la aplicación de la tinta con agujas que dañan las glándulas sudoríparas, las cuales se cuentan por cientos en cada centímetro cuadrado de la piel.

La diferencia, en porcentaje, (en torno al 15 %) no fue tan grande en este experimento como en investigaciones anteriores mencionadas por los autores del nuevo estudio. No obstante, los científicos estimaron que la alteración de la sudoración es un hecho probado y "podría considerarse un posible efecto secundario clínico a largo plazo de los tatuajes".

Además, cuanto más extensos sean los tatuajes, más se atenúa el efecto termorregulador de la sudoración. Por esta razón, alertan los fisiólogos que las personas propensas a adornar gran parte de su cuerpo con tatuajes deberían tener en cuenta estos riesgos.

Un estudio más reciente, determinó que las nanopartículas metálicas de las agujas para tatuar y el propio pigmento que se utiliza se trasladan a los ganglios linfáticos y pueden ocasionar reacciones alérgicas. La acumulación de pigmentos como cierto hollín y óxidos metálicos en el sistema linfático implica también el peligro de otra clase de inflamaciones.

Con información de RT. 

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