martes, 23 de septiembre de 2014

LOS PELIGROS DE UNA NUEVA GUERRA MUNDIAL

Jueves, 04/09/2014 
Por: Fernando Bossi 


El Capital

Sin capital no hay capitalismo. Esto, aunque parezca una perogrullada, es la base para entender un sistema que está llevando a la humanidad al borde del abismo. El capital, para ser tal, debe reunir determinados elementos, que tendrán a su vez que ponerse en funcionamiento. Los medios de producción, es decir, instrumentos de trabajo y materias primas, por un lado, más fuerza de trabajo asalariada, componen los elementos sustanciales del capital. Y si bien sabemos que el elemento que crea valor es el último, la ausencia de alguno de éstos, impide la dinámica del capital, y sin dinámica –producción y reproducción– el capital deja de ser capital.

Para que estos elementos se pudieran reunir y funcionar de la manera que funcionen, mucha agua debió correr por el cauce de la historia. Así, en un momento determinado, se dio la situación en que los propietarios de los medios de producción pudieron encontrarse con “trabajadores libres”, carentes de medios de producción. Los propietarios, entonces, pudieron comprar a los trabajadores su fuerza de trabajo. Los capitalistas se vieron en la posibilidad de adquirir, a cambio de pagar un salario, la fuerza de trabajo de los obreros. Nuevas relaciones sociales de producción surgieron, logrando el capital la supremacía con respecto al trabajo.

Carlos Marx decía que “si el dinero, nace con manchas naturales de sangre en una de sus caras, el capital viene al mundo chorreando sangre y suciedad por todos los poros, desde la cabeza a los pies”. Nada más cierto y más verificable, aún hoy en día.

El Imperialismo

Los principales países capitalistas, desde hace ya más de un siglo, se han convertido en países imperialistas. La fusión del capital industrial y el bancario parieron una oligarquía financiera poderosísima que hoy controla gran parte de la economía mundial, reforzando así, el poder militar, tecnológico-científico y mediático de los países metropolitanos. La fase imperialista del capital está hoy más vigente que nunca. El mundo, señalaba Lenin, se ha dividido en países opresores y países oprimidos.

La necesidad permanente de reproducción del capital implica, por ende, el control de los recursos naturales (materias primas), la exportación de capitales, el ganar nuevos mercados para sus productos y el acceso a mano de obra barata; todas cuestiones vitales para garantizar la dinámica constante del capital. De allí que la lucha por el control de diferentes regiones del planeta sea el pan de cada día para las elites dueñas del capital de los países imperialistas.

Geopolítica y recursos naturales

Hay quienes dividen actualmente al mundo en cuatro bloques: 1) países imperialistas con importantes recursos naturales, Estados Unidos por ejemplo; 2) países imperialistas con escasos recursos naturales, caso Holanda, Suiza, Austria, Japón; 3) países no imperialistas (al menos por ahora) con altos recursos naturales; los BRICS por ejemplo, pero también Venezuela, México, Congo, Bolivia, Ucrania, Argentina; y 4) países no imperialistas con escasos recursos naturales, el caso Haití, Somalia, Chad, Eritrea, por ejemplo.

Pero en el mundo globalizado, existen también países o regiones, que sin contener grandes recursos naturales, pasan a convertirse en importantes, por su mera ubicación geográfica, teniendo en cuenta que son áreas estratégicas de tránsito de mercaderías, incluyendo como tales, las energéticas. Afganistán, Bulgaria, Moldavia, el Cáucaso, Turquía, los “Istán”, etcétera, ocupan espacios fundamentales por donde pasan los principales gasoductos y oleoductos, que proveen tanto a la Europa Occidental como a China. Panamá, por su Canal Interoceánico, reviste también características similares, ya que por ahí pasa un importante porcentaje del comercio mundial. Próximamente Nicaragua estará en una condición parecida.

Si en los albores del imperialismo, el control mundial de los puertos y los ferrocarriles era fundamental para la reproducción del capital metropolitano, desde hace ya varias décadas, a éstos, se le suman los espacios donde se despliegan las complejas redes de gasoductos y oleoductos.

Recursos energéticos

A nadie se le escapa que el control de los recursos energéticos siempre ha estado en el primer plano de la política imperialista. Hablar de petróleo es hablar de atropellos, crímenes, invasiones y guerras. Sin ir más lejos, la Guerra del Chaco, entre Bolivia y Paraguay, no fue otra cosa que una matanza entre hermanos, promovida por las petroleras Standard Oil, estadounidense, y la Shell, anglo-holandesa. En la actualidad, las invasiones a Irak y Libia son testimonio de ese accionar criminal del imperialismo.

Las áreas estratégicas

El Medio Oriente y Asia Central son las dos áreas energéticas fundamentales de la economía mundial, que contienen en su seno, los más importantes países productores de gas y petróleo, pero también incluye países, que sin ser grandes productores, revisten carácter estratégico a la hora que sus territorios son paso obligado de oleoductos y gasoductos.

Bloque occidental imperialista contra el bloque euroasiático

Tras imponerse la Doctrina Primakov en Rusia, dejando relegados a los dirigentes “occidentalistas”, la Organización de Cooperación de Shanghai, integrada por la República Popular China y la Federación de Rusia, más Kazajistán, Kirguistán, Tayikistán y Uzbekistán; se vigorizó.

Si analizamos el crecimiento sostenido de China –ya segunda potencia económica mundial atrás de Estados Unidos–, y la crisis del capitalismo metropolitano desatada en el 2008 y cuyas consecuencias aún perduran; la revitalización de la alianza chino-rusa hizo disparar todas las alarmas en el bloque occidental imperialista. Ahora, si a esto le sumamos el cada vez mayor protagonismo del bloque BRICS, liderado precisamente por el eje China-Rusia (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica), que acaba de crear un Banco de Desarrollo y un Fondo de Reservas propio, la situación para el bloque occidental imperialista se presenta cada vez más complicada.

Estas dos nuevas instituciones, que presentaron los BRICS en su última cumbre en Brasilia, se contraponen al Banco Mundial y al FMI –instituciones financieras mundiales al servicio del capital imperialista–, y abren las puertas a una nueva arquitectura financiera internacional. Ante los alicaídos dólares y euros, aparecen otras monedas y sistemas de intercambio comercial, donde el SUCRE y el sistema Aladi latinoamericano, pasan también a jugar un rol importante. Los 19 billones de dólares de deuda de Estados Unidos, han pasado a ser también una “espada de Damocles” para la economía norteamericana; más teniendo en cuenta que uno de los principales acreedores de esa deuda es justamente China.

La confrontación entre el bloque occidental imperialista y el bloque euroasiático liderado por el eje China-Rusia va ubicando a cada país y región dentro de la órbita de estas fuerzas en pugna.

El bloque imperialista

Ante este panorama, subestimar al bloque occidental imperialista o “atlántico” sería un grave error. Tanto los Estados Unidos como la Unión Europea están abocados abiertamente a impedir la caída de su poder hegemónico, y cuentan con abundantes recursos para eso, siendo el más esgrimido el poder militar. Siempre socios para someter a todos los pueblos y regiones enteras, los países imperialistas centrales despliegan hoy, por todo el planeta, una ofensiva temeraria de consecuencias imprevisibles.

Sitiar de alguna forma a China y Rusia parece ser el principal objetivo de la política exterior norteamericana y la OTAN. Pero para debilitar a la potencia asiática y a Rusia, necesitan, insoslayablemente, restarles aliados y socios, controlar las zonas de influencias donde los chinos y rusos actualmente avanzan (África y América Latina, por ejemplo), trasladar su crisis a la periferia y recuperar fuentes de materias primas, lograr tener gobiernos dóciles –clientes– para alimentar sus industrias y bancos.

Los Estados Unidos llegó a pensar que podía seducir y atraer a la Federación Rusa al bloque occidental, pronto se desengañó con el agravante que, de una u otra manera, su propia política torpe, ayudó a empujar a los rusos a su alianza cada vez más estrechamente con la República Popular China.

Ante esa situación, las clásicas tesis geopolíticas de Halford John Mackinder y Zbigniew Brzezinki –si bien nunca dejadas de lado–, pasaron nuevamente a primer plano: “quien domine Eurasia, vale decir la zona de Europa del este, el Medio Oriente y la región comprendida en torno al Mar Caspio y el Mar Negro, dominará el mundo”.

El avance del bloque imperialista sobre Ucrania, colocando un gobierno títere y agresivo como lo es el de Petró Poroshenko; la guerra desatada por mercenarios contra el gobierno legítimo de Bashar al-Asad en Siria; el actual conflicto armado en Irak, con la irrupción del criminal Estado Islámico de Irak y el Levante (EIIL); los bombardeos del estado Sionista de Israel a la Franja de Gaza; la permanencia de tropas de la OTAN en Afganistán con el pretexto de combatir al Talibán; las sanciones económicas a Rusia por el conflicto en Ucrania; la intención de seguir acosando a Irán por el tema de la energía nuclear; las permanentes provocaciones a Corea del Norte; los constantes bombardeos de drones en Pakistán; como el apoyo a los grupos separatistas uigures en la provincia china de Xinjiang; son expresiones concretas de la ofensiva imperialista desplegada.

A esto hay que sumarle también las acciones de sus socios europeos, como por ejemplo Francia, que está incrementando escandalosamente su presencia en África. Luego de ser el portavoz de la lucha contra el régimen nacionalista de Gadaffi, los franceses –más allá de derechas o izquierdas–, han lanzado sus tropas de ocupación sobre países considerados aún como “zonas de influencia”. Mali, Níger, Chad, República Centroafricana y Costa de Marfil siguen siendo víctimas de las rapiñas de sus antiguos colonialistas. Peligrosamente, Francia está apuntando nuevamente contra la soberanía de Argelia.

Otros socios activos de los Estados Unidos también se alinean en la actual confrontación internacional. Japón ha comenzado una escalada armamentista que la justifica por el “peligro de la presencia china en las aguas del Pacífico”. De igual manera Corea del Sur se alinea junto con los Estados Unidos, quedando Australia eterna aliada de Estados Unidos como gendarme de la región del sureste asiático.

Secesionismo, “revoluciones de colores”, “primavera árabe”, “lucha contra el terrorismo”, “ayuda humanitaria”, “defensa de la población civil”, etcétera, son argumentos que esgrime el imperialismo a la hora de intervenir y avasallar las soberanías de los Estados. La utilización de ejércitos mercenarios, formados y sostenidos por la CIA, la Mossad o el MI6, ya ha engendrado monstruos del nivel de Al Qaeda, Boko Haram o el Estado Islámico de Irak y el Levante.

El imperialismo es más que puro militarismo

Vale la pena recordar que el imperialismo es una fase superior del capitalismo y su accionar bélico es sólo la expresión de sus diferentes facetas. El imperialismo emplea las acciones armadas, cuando no puede imponerse a través de los dominios culturales, económicos y financieras. Los países imperialistas tienen la necesidad de expoliar a los pueblos y regiones enteras con el objetivo de poder materializar el ciclo del capital. No es un fenómeno que nace de la mera voluntad de hombres perversos o trasnochados (aunque los utilice y sostenga), sino que es una necesidad vital de un sistema que solo puede existir en cuanto pueda reproducirse y ampliarse.

Las maneras que utiliza para lograr sus objetivos de dominación, son: “1.Línea blanda”: 1-a) Penetración ideológica que permite así, con cierta complacencia de la población nativa, la expoliación económico-financiera; 1-b) Instalación de capitales, succión de recursos naturales logrando el endeudamiento financiero del país sometido, elementos fundamentales para avasallar la soberanía política y satisfacer las necesidades materiales demandadas por el gran capital. Dicho de otra manera y expresado simbólicamente, esta secuencia “1 Línea Blanda”, se subdivide a su vez en 1-a) Hollywood y 1-b) Silicon Valley–Wall Street. “2.Línea Dura”, que se aplica si la secuencia anterior no funciona o implementando inmediatamente la siguiente secuencia: a) Conspiración - que incorpora desestabilización, boicot, sanciones, embargos, atentados, aislamiento, desinformación, apoyo logístico y financiero a los agentes pro imperialista. Golpe de Estado, guerra civil, etcétera), 2-b) Intervención directa con invasión militar. Expresado simbólicamente, podríamos decir, 2-a) CIA-Banco Mundial y 2-b) Marines Corps. Estas secuencias se ajustan en lo que Obama y sus Think Tank han denominado smart power o poder inteligente, que combina hard y soft power para alcanzar los objetivos.

En síntesis, lo ideal y menos traumático para el imperialismo es dominar bajo la Línea Blanda; pero entendiendo que ningún país se deja dominar sin imprimir algún tipo de resistencia, la Línea Dura aparece indefectiblemente. Eurasia y Medio Oriente han entrado en esta segunda secuencia del accionar del Bloque Imperialista, pasando de 2-a), peligrosamente, a la fase 2-b).

Imperialismo y antiimperialismo en Nuestra América

En este contexto, en la América Latina Caribeña, el imperialismo ha llegado, en la actualidad, a la implementación de la fase 2-a), donde Venezuela es el principal escenario de esta operación. Argentina, de diferente manera, también ha entrado en esta fase, a partir del accionar de los Fondos Buitre. Cuba, ha pasado por todas estas fases (incluyendo la 2-b), resistiendo heroicamente, pero con secuelas dolorosas para su pueblo. Paraguay, Honduras, Bolivia y Ecuador también conocen la fase 2-a), desafortunadamente implementada con éxito en los dos primeros países.

Si bien en nuestra región, hay países que siguen estando sujetos a las cadenas del imperialismo, a nadie se le escapa que un importante grupo de países ha decidido transitar el camino de la liberación nacional. Con diferentes signos ideológicos y políticos, gobiernos revolucionarios y progresistas de la región están desarrollando una lucha singular contra la prepotencia imperialista.

Y esta lucha se ha fortalecido, fundamentalmente, gracias a los acuerdos de integración alcanzados durante esta última década. Al Mercosur, se le ha sumado el ALBA, Unasur y la Celac, que se han posicionado en Nuestra América con un perfil bien definido en la defensa de los intereses soberanos de la región. La OEA, “Ministerio de las Colonias de Estados Unidos”, como la definía el Che, ante la presencia de la nueva tendencia unionista e independentista, ha quedado opacada y desdibujada, pese al esfuerzo de norteamericanos y canadienses en revitalizarla.

Inclusive, países con algunos gobiernos alineados a las políticas del Pentágono, han tenido que acoplarse al impulso integracionista a fin de no quedar atrapados en la irracionalidad imperialista. Ante esta embestida liberadora, la Casa Blanca impulsa un reagrupamiento con los gobiernos más sumisos a sus intereses, tratando de recomponer los Tratados de Libre Comercio a partir de la Alianza del Pacífico, instrumento funcional al diagrama de aislamiento de China si logra acoplarla al Acuerdo Estratégico Trans-Pacífico de Asociación Económica. Como hace 200 años, Nuestramérica es escenario de la lucha por su unidad y definitiva independencia o la sumisión a los poderes imperiales.

Territorio de Paz

Ante un mundo cada vez más convulsionado y peligroso, América Latina y el Caribe se presenta como una zona de paz. Más allá de nuestra enorme capacidad económica y de los recursos naturales que poseemos, Nuestra América se muestra al mundo como una región de gran estabilidad democrática; con un territorio sin interrupciones donde no existen diferencias religiosas o étnicas que impliquen serios conflictos; con solo un conflicto armado que ya ha entrado en una etapa de definiciones para alcanzar la paz duradera (Colombia); con una cultura e historia común que nos hermana más que nos diferencia y con una conciencia de integración soberana que sigue creciendo a medida que crecen los desafíos.

El bloque latinoamericano caribeño así, ha ganado un gran respeto en el mundo, consolidándose como un nuevo bloque de poder, tanto en lo económico como en lo político. Así lo han visualizado países de la envergadura de Rusia y China, conscientes de que Nuestra América debe de cumplir un importante rol en la lucha para que prevalezca un mundo pluripolar y multicéntrico, sin países hegemónicos.

Desafíos

Los sucesos en Ucrania no pueden dejar de alertarnos que estamos al borde de una desgracia planetaria. Asimismo el genocidio que llevó a cabo el gobierno sionista de Israel contra la población palestina nos marca a las claras los niveles de deshumanización que puede llegar el sistema imperante a fin de conservar sus privilegios. El capitalismo, en su fase imperialista, está dando muestras de desgaste y decadencia; pero también de irracionalidad e imprevisibilidad.

Cuando los gobiernos capitalistas-imperialistas se sienten acorralados y sin respuestas que satisfagan sus intereses de clase, el mundo entra en un período de mayores turbulencias y peligrosidad extrema. América Latina y el Caribe no están al margen de lo que pueda suceder. Hay en el mundo hoy una profunda crisis gramsciana, diría el Comandante Chávez: “algo nuevo que nace y no termina de nacer, y algo viejo que está muriendo y no termina de morir”. El mundo de la hegemonía estadounidense se está muriendo paulatinamente y un nuevo mundo multicéntrico y pluripolar se está perfilando.

¿Cuál será nuestra tarea para que el parto de una sociedad mundial más justa e igualitaria no sea tan doloroso? Sin duda que será seguir construyendo unidad e independencia nuestramericana, extendiendo lazos solidarios con todos los pueblos del mundo y contribuyendo para frenar la barbarie imperialista.

CHILE: BACHELET CUMPLE SU PALABRA Y DEROGA EL DECRETO LEY DE AMNISTÍA DE AUGUSTO PINOCHET

Viernes, 12/09/2014 
Crédito: Público.es


El Gobierno de Chile anunciará en las próximas horas la derogación de un decreto ley aprobado en plena dictadura de Augusto Pinochet, el cual otorga impunidad a los agentes del régimen. Esta decisión, que coincide con el 41º aniversario del golpe militar que derrocó el gobierno de Salvador Allende, será anunciada públicamente por los ministros de Justicia, José Antonio Gómez, y de la Presidencia, Ximena Rincón.

La derogación del decreto ley de amnistía fue una de las promesas electorales de Bachelet, quien asumió en marzo como presidenta de Chile, un cargo que ya había ejercido en el período 2006-2010. "La presidenta ha señalado claramente que va a impulsar la Subsecretaría de Derechos Humanos, que va estar en el Ministerio de Justicia y que va a tener la fortaleza suficiente para preparar un plan de derechos humanos que explique el conocimiento de estos derechos en el país", señaló el ministro de Justicia, José Antonio Gómez.

En un breve encuentro con la prensa, Gómez añadió que lo importante para el gobierno es relevar lo que son proyectos importantes en materia de derechos humanos para iniciar los debates en el parlamento y que será la comisión pertinente quien le pondrá los tiempos. El ministro afirmó que la idea es adecuar la legislación chilena a la legislación internacional "lo que no hace un cambio muy de fondo a lo que hacen los tribunales chilenos a la fecha", aseveró. Indicó que, en tanto, se está preparando un "mensaje en relación a la tipificación del delito de tortura".

La derogación de esta norma, que exime de responsabilidad a quienes cometieron abusos entre 1973 y 1978, se hará aplicando suma urgencia a la tramitación parlamentaria de un proyecto de ley presentado por los senadores Juan Pablo Letelier, Guido Girardi y Alejandro Navarro, con lo que podría estar lista antes que acabe este mes.

A raíz de la detención en Londres del dictador Augusto Pinochet, en noviembre de 1998, los jueces chilenos optaron por no aplicar la ley de amnistía, que contraviene la legislación internacional. Sin embargo, los familiares de las víctimas consideran su mera existencia como una afrenta.

El artículo 1º del decreto señala: "Concédase amnistía a todas las personas que en calidad de autores, cómplices o encubridores hayan incurrido en hechos delictuosos, durante la vigencia de la situación de estado de sitio, comprendida entre el 11 de septiembre de 1973 y el 10 de marzo de 1978, siempre que no se encuentren sometidas a proceso o condenadas".

El Gobierno chileno se comprometió públicamente ante Naciones Unidas a anular del decreto ley de amnistía y para ello presentó ante el Congreso Nacional un proyecto de ley en este sentido. El anuncio fue hecho el pasado 8 de julio, al someterse en Ginebra al escrutinio del Comité de Derechos Humanos de la ONU, que vela por el respeto de la Convención Internacional sobre Derechos Civiles y Políticos, de la que es Estado parte.

La ONU había solicitado a Chile que derogara la ley de amnistía para que ningún crimen de lesa humanidad quedara impune y para que no hubiera espacio a la interpretación. El subsecretario chileno de Relaciones Exteriores, Edgardo Riveros, explicó ante el citado comité que si bien aún está vigente, la ley de amnistía no se aplica.

CRÍTICAS AL PNUD SOBRE LA CRIMINALIDAD EN AMERICA LATINA

Viernes, 12/09/2014

El Informe de Desarrollo Humano para América Latina 2013-2014 del Programa de las Naciones Unidas (PNUD) revela un análisis sobre como la delincuencia y la violencia que impactan la región y sostiene la siguiente: “Tenemos avances sociales y económicos en las dos últimas décadas, pero seguimos siendo una región desigual e insegura del mundo. La región latinoamericana avanza en la reducción de la pobreza y la desigualdad, en el crecimiento económico y la estabilidad financiera. Pero, los desafíos persisten: en su conjunto la región sufre la pesada carga de la violencia, con más de 100.000 homicidios registrados por año. La mayoría de los países de la región tienen tasas de homicidio a niveles de epidemia, según la clasificación de la Organización Mundial de la Salud, con tasas mucho más altas que en otras regiones. 

Reconoce el informe PNUD que “América Latina muestra hoy en día economías más fuertes e integradas, menos pobreza, democracias estables, y como algunos Estados latinoamericanos han asumido mayores responsabilidades en cumplir con los derechos sociales. Pero, nuestra debilidad es la violencia, el crimen y la inseguridad”. Mi crítica a este trabajo se basa en que existen estudios y análisis sobre la criminalidad, realizados inclusos por organismos de Naciones Unidas donde se evidencia que cuando existen mejoras económicas y sociales en un país, los índices de delincuencia tienden a descender. Bernardo Kliksberg considerado referente mundial en temas sobre la pobreza tiene un libro titulado “Mitos y realidades sobre la criminalidad en América Latina” del 2007, donde explica que “hace falta un gran pacto social para enfrentar la criminalidad, a través de estrategias que construyan una cohesión social. La delincuencia juvenil se reduce invirtiendo más en educación, creando oportunidades de trabajo para los jóvenes y fortaleciendo la familia”. 

El Informe de la Comisión IDH sobre Seguridad Ciudadana y Derechos Humanos del 31/12/2009, señala: “Los actuales índices de violencia y criminalidad han posicionado a la seguridad ciudadana como una de las principales demandas de la sociedades hacia las autoridades estadales. Esta situación es el resultado de un proceso que lleva ya varias décadas, en el que han coincidido diversos factores de tipos sociales, económicos, cultural e institucional que operaron como posibilitadores para la generación o reproducción de diferentes formas de comportamientos violentos”. Reconocemos que en latinoamericana aumento la criminalidad, pero este fenómeno es tan viejo como la historia de la humanidad y es un problema generalizado. Se ha demostrado que las causas de la criminalidad son producidas por el sistema capitalista global, donde la economía ésta en función de favorecer al capital y no para satisfacer las necesidades de los seres humanos.

Naciones Unidas tuvo que reconocer que la pobreza había aumentado en todos los países y de allí, la obligación que asumieron 189 países en el 2000, de cumplir ocho objetivos sociales, entre ellos reducir la pobreza extrema a la mitad para el año 2015. Resulta que estamos en 2014, y solo 38 países de los 189 que se comprometieron han cumplido. De estos 12 países son de América Latina y el Caribe. Venezuela, Cuba, Brasil, Chile, Honduras, Guyana, Nicaragua, Panamá, Perú, República Dominicana, San Vicente y las Granadinas y Uruguay y fueron premiados por la (FAO). Como podemos apreciar no están las grandes potencias mundiales. 

El hambre mundial es la grave amenaza que tiene la humanidad y esto ocasiona el aumento de la criminalidad. Ambos temas llegaron tarde a incorporarse a la agenda de las Naciones Unidas. Por tales razones, el Convenio de NU contra la Delincuencia Organizada Transnacional se firmó el año 2003. Al año siguiente, el grupo de alto nivel de las Naciones Unidas incluyó la delincuencia organizada transnacional entre los “seis grupos de amenazas que deben preocupar al mundo y en los decenios por venir”. Fue en febrero de 2010, cuando el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas observó “con preocupación las graves amenazas que el tráfico de drogas y la delincuencia organizada transnacional plantean para la seguridad internacional en diferentes regiones del mundo” e invitó al Secretario General “a que considere la posibilidad de incorporar ese problema como factor en las estrategias de prevención y análisis de conflictos.

Lo que evidencia que Naciones Unidas tiene una doble moral en su actuación, no ha garantizado la paz mundial para la cual fue creada, ni tampoco ha cumplido con reducir la pobreza mundial que impulsa la criminalidad. Pero organismos pertenecientes a las Naciones Unidas, pretenden engañarnos señalando que la criminalidad mundial se ha reducido en algunos países y en otros aumentó, como en América Latina y la verdad es que la criminalidad ha aumentado en todos los países. Países con menos índice de criminalidad actualmente son: Suecia, Finlandia, Luxemburgo, Dinamarca, Irlanda, Noruega, Austria, Japón, Irlanda, Nueva Zelandia, Suiza y Cuba. Continuaré escribiendo sobre el tema que moviliza tanto dinero como la industria petrolera. 

Germán Saltrón Negretti

LA CASA EN ORDEN


LA CASA EN ORDEN


Gustavo Márquez Marín

Como hijas putativas que son del capitalismo, las estructuras criminales existen en función del lucro. Usan la violencia solo para imponer su voluntad. Su hábitat es la corrupción y la economía informal, entendida esta como una actividad ilegal soterrada, en la cual coexisten con el contrabando la trata de personas, el tráfico de armas, el narcotráfico, la extorsión, el secuestro, el sicariato, el blanqueo de capitales y el terrorismo. En este mundo sórdido, los actores llegan a especializarse pero sus actividades se entremezclan en el tejido social e institucional. Se nutren de los despojos de la maquinaría capitalista. De la lumpenburguesía y del lumpenproletariado. Estas nunca podrán derrotarse mientras sea relevante esa economía ilícita y se carezca de una economía productiva alternativa hacia la superación del modelo capitalista rentístico-importador. 

Con el decomiso reciente de grandes volúmenes de combustible, alimentos, medicinas, cabillas, cemento, productos de higiene, insumos agrícolas e industriales, se ha palpado las enormes dimensiones del contrabando pero ésta es apenas la punta del “iceberg”. Estamos ante un fenómeno que sigue el patrón del narcotráfico con el cual está estrechamente imbricado, que ya no admite medidas efectistas ni sucedáneos, sino acciones sistémicas radicales enfocadas en su motivación económica, situada hoy en el aprovechamiento de la brecha cambiaria con los países fronterizos, magnificada desde Cúcuta por las mismas redes criminales que manejan el negocio. La pregunta es: ¿Será posible derrotar ese monstruo sin poner la casa en orden, sin dinamitar las ramificaciones existentes en el ámbito estatal, social, político y empresarial del país?

La “Corporación Nuevo Arco Iris” investigó el tema en Colombia y concluyó que “la permanencia, desarrollo y expansión de la criminalidad en un territorio no es posible sin la existencia de grandes redes de protección y corrupción -de abogados, jueces fiscales, miembros de las fuerzas de seguridad del Estado- que la sustenten”. Por cierto, 15 militares venezolanos fueron capturados cuando reabrían una trocha destruida por el ejército, desafiando a sus superiores y al fuerte despliegue militar en la zona. ¡El que tenga ojos que vea!  

ONU: DECISIÓN SOBRE FONDOS BUITRE Y ARGENTINA PONE EN RIESGO EL SISTEMA FINANCIERO MUNDIAL

Jueves, 26/06/2014
Crédito: TeleSur


Tras la ponencia del ministro argentino de Economía, Axel Kicillof, sobre la situación de la deuda con los fondos buitre frente la decisión de la Corte estadounidense a favor de su reclamo, en la Conferencia de Naciones Unidas sobre el Comercio y Desarrollo (UNCTAD) realizada en Nueva York, la ONU advirtió al mundo de las consecuencias de este fallo en el sistema financiero.

Considera que la crisis que han provocado los fondos buitre a Argentina, amenaza a la economía global con fuerte impacto en la estructura financiera, por lo que abogan por la formulación de normas y principios globales que guíen la reestrucción de la deuda a una negociación armoniosa.

"Las consecuencias de la decisión del Tribunal Supremo de Estados Unidos del 16 de junio de declinar la apelación Argentina, contra la decisión que le obliga a pagar mil 330 millones de dólares, resuena más allá de las fronteras de Argentina y Estados Unidos", reza el texto divulgado en la UNCTAD.

La ONU enfatiza que el hecho de permitir a los fondos buitre tener y difundir información sobre el patrimonio que Argentina ostenta en todo el mundo "podría provocar que se dieran otros casos similares de interpretaciones en base a leyes de Estados Unidos, Gran Bretaña o otras", sostiene el texto.

Kicillof, dijo este miércoles en rueda de prensa que el G77 más China enviará una carta al juez Thomas Griesa por el fallo a favor de los fondos buitre que adeuda Argentina, pidiendo de esta forma, suspender la medida de ejecución de pago ya que tiene implicaciones globales. Los bonistas que hoy reclaman el pago fueron los que no aceptaron en canje que la nación propuso entre 2005 y 2010.

En ese orden, el ministro argentino solicitó que "se escuche la posición de terceros países" que pueden resultar afectados por esta decisión.