lunes, 30 de marzo de 2020

POLÍTICA


EEUU se empeña en mantenerse en el puesto líder en el mundo ante la pandemia del nuevo coronavirus y ya empieza a tergiversar la realidad para evitar que China o Rusia se perciban como vencedores en la lucha contra el COVID-19, escribe Víktor Marajovski, columnista de la edición en ruso de Sputnik.
Las mascarillas y los médicos chinos y el equipo y los especialistas militares rusos están en Europa ayudando a los países más afectados a luchar contra el coronavirus, mientras que los Estados vecinos europeos y EEUU "se atrincheraron y están enviando mensajes de apoyo a través de videoconferencias", observa el periodista.
En este contexto, Estados Unidos, líder de la OTAN, cuya unidad está sometida a la primera prueba de emergencia común real, no tiene opciones: necesita ocultar la realidad y desacreditar las noticias que llegan desde Rusia y China acusándolos tradicionalmente de propaganda mediática.
Así, Lea Gabrielle, coordinadora del Centro de Participación Global del Departamento de Estado, acusó a Rusia, China e Irán de difundir presuntamente desinformación sobre el coronavirus. 
En particular, Gabrielle aseguró (sin presentar pruebas) que "Rusia se está aprovechando del caos y la incertidumbre que genera la pandemia, y el Kremlin continúa sus imprudentes intentos de propagar la desinformación, poniendo en peligro la salud mundial al socavar los esfuerzos de otros gobiernos".
Mientras tanto, es Rusia quien envió a Italia 14 aviones de equipo médico y un grupo de especialistas militares para ayudar al país a hacer frente al coronavirus. Y son ciertos medios occidentales, como La Stampa, quienes acusaron a Rusia de la inutilidad de esta ayuda y su politización. El propio gobernador de Lombardía tildó a estos periodistas de "chacales" y agradeció a Rusia su ayuda.
Al mismo tiempo, Gabrielle mencionó "el esfuerzo de China para convertir la crisis en una noticia que resalte la supremacía del Partido Comunista Chino en el manejo de la crisis sanitaria".
Bueno, las acusaciones es lo único que le queda a la coordinadora del Centro estadounidense, mientas que las estadísticas hablan por sí solas.
Estados Unidos ya superó a China y se convirtió en el país con más contagios de COVID-19 confirmados. Actualmente, hay más de 140.000 infectados en el país frente a unos 80.000 de China.
Algunos medios rusos esperan que la pandemia releve quién es quién y cambie la percepción de Rusia y China y su papel en el mundo. Pero los oponentes también entienden que esto puede pasar y se preparan para tomar medidas para evitarlo y tergiversar la realidad, señala Marajovski.
El analista pronostica que pronto el espacio mediático occidental se llenará de "noticias extremadamente negativas" sobre Rusia y China y un "flujo masivo de historias sobre el heroísmo de los médicos y voluntarios occidentales (estadounidenses, franceses, alemanes, italianos y británicos)".
Dentro de un año, como máximo, "veremos un hermoso y dinámico thriller, protagonizado por Brad Pitt" que "salvará al mundo del coronavirus". 
Desde hace tiempo, las élites occidentales están usando un botón para apagar la realidad, señala el periodista. Quizás ahora sea más complicado hipnotizar a todo el planeta como lo hicieron hace años. Pero al menos aún son capaces de editar la realidad para su propio pueblo y los países satélites. 
El columnista recordó uno de los ejemplos más destacados del intento de cambiar la realidad por parte de ciertos países occidentales que reducen el papel de la URSS en la victoria sobre el nazismo. "Mencionan la captura de Berlín cien veces menos que el desembarco en Normandía".
"La fábrica estadounidense de ilusiones agresivas está funcionando sin cesar", advierte el analista.

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