domingo, 31 de mayo de 2020

SOCIEDAD
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En un momento histórico como la pandemia de COVID-19, será necesario repensar el sistema alimentario global, la sostenibilidad, la nutrición y el impacto ambiental alrededor del mismo, señaló Ana Larrañaga, directora de la Organización Salud Crítica de México.
En una charla, organizada por la Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad (Conabio), la especialista en materia de salud dijo que el actual sistema alimentario global involucra una serie de problemas que afectan el medioambiente y la salud humana.
Por ello, es urgente transitar hacia un modelo sostenible, que garantice la seguridad alimentaria y la nutrición de las personas, de tal forma que no afecte las bases económicas, sociales y ambientales.
De acuerdo con el Reporte Global de Nutrición, una de cada nueve personas en el mundo pasa hambre, y una de cada tres, padece sobrepeso u obesidad; aunado a esto, los países enfrentan el problema que existe por dichas enfermedades no transmisibles (ENTs).
México no es la excepción, porque la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición 2015 reveló que uno de cada ocho niños y niñas menores de cinco años presentan una talla baja, tienen doble posibilidad de presentar estas condiciones por desnutrición, y en la población un 15,2% aumentaron las ENTs.
Frente a estos datos, Larrañaga explicó que esto representa un problema que es generado por diferentes factores, entre ellos la falta de nutrientes en la ingesta de alimentos, así como la dieta de toda la población, reportó Notimex.
En cuanto al impacto ambiental, la especialista reconoció que el suministro de alimentos provoca daños por la deforestación a causa de las actividades ganaderas o agrícolas y provoca perdidas en la biodiversidad.
Recordó que la agricultura es una actividad que ocupa un 40% de la superficie a nivel mundial, consume cerca del 70% de agua dulce y es responsable del 30% de las emisiones de gases de efecto invernadero.
Del mismo modo, esta parte de tierra es acaparada y no da paso a la diversificación de los cultivos; de ser así dejaria espacio para cultivar comida saludable. Larrañaga denunció que el cambio de uso de suelo sirve para alimentar al ganado, mismo que será consumido por una minoría privilegiada de la sociedad, perpetuando la desigualdad.
"Bajo un enfoque social y de derechos, debemos dejar este sistema insostenible, el actual sistema alimentario obedece a la comercialización que beneficia a unos cuantos en un entorno obesogénico que educa y moldea hábitos de consumo sobre alimentos ultraprocesados que dañan enormemente la salud", refirió la también coordinadora de la Asociación Civil ContraPESO.
Finalmente, la especialista señaló que es necesario tomar medidas para transformar el panorama actual, hacer de sistemas alimentarios justos, inclusivos, por ejemplo con guías alimentarias, y la regulación de los límites planetarios, servirá para enfrentar esta realidad, porque es necesario pensar en el bienestar de las futuras generaciones.

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