jueves, 25 de abril de 2013

EL ESTADO DE LA ECONOMIA MUNDIAL SEGUN NACIONES UNIDAS


Lunes, 22/04/2013

En el Pacto de Desarrollo del Milenio del Programa de Naciones Unidas, (PNUD) realizado en septiembre del año 2000, se comprometieron los líderes mundiales a reducir la pobreza extrema, mejorar la salud y promover la paz, los derechos humanos y la sostenibilidad ambiental para el año 2015.

El PNUD señalaba en el año 2000,  que para escapar de la trampa de la pobreza era preciso aplicar: 1) Inversión en nutrición, salud, educación, agua y saneamiento. 2) Ayuda para los pequeños agricultores para aumentar la productividad y acabar con la agricultura de subsistencia y el hambre. 3) Inversiones en infraestructuras, electricidad, carreteras, puertos, comunicaciones para atraer nuevas inversiones. 4)Promoción de los derechos humanos, la equidad social y el bienestar de todas las personas.

El Informe de PNUD 2005, señalaba que la mayoría de los países estaban lejos  de conseguir esas metas. En el año 2010, se  volvieron a reunir los gobiernos de los países, para hacer el balance de las metas logradas, admitiendo que pocos países iban a cumplir las metas del milenio. El Secretario General de la ONU, Ban Ki moon denunciaba que del 0.7% del PIB que los países ricos se habían comprometido a donar para el desarrollo, la cifra de donación alcanzó solamente el 0.31%, o sea 121.500 millones de dólares. Si los países ricos hubieran cumplido con ese deber, 300mil millones de dólares estarían disponible anualmente para el desarrollo de las naciones más pobres.

Según el informe del 2010, solo existía la posibilidad de que 48 países de los 192 puedan cumplir con las metas del milenio.  Según informe 2011, titulado Sostenibilidad y equidad, un mejor futuro para todos. Este informe señalaba, si se toma en cuenta las desigualdades internas en materia de salud, educación e ingresos, algunas de las naciones más ricas del mundo quedan excluidas de los primeros 20 lugares: EE UU cae del puesto 4 al 23, la República de Corea, del 15 al 32 e Israel, del 17 al 25.

Se incorpora el Índice de Pobreza Multidimensional (IPM). Este índice examina variables que afectan a los hogares, como acceso al agua potable, combustible que se utiliza para cocinar y acceso a servicios de salud, así como los bienes que posee una familia y las normas de construcción de viviendas. Según este índice, en el decenio que culminó en 2010 hay unos 1.700 millones de personas que viven en una situación de pobreza 'multidimensional" en 109 países. 

Esta cifra representa a la tercera parte de la población total de los países que integran la muestra, que llega a 5.500 millones de personas.  Se trata de resultados similares a la cifra de 1.300 millones de pobres, que se obtiene con la estimación de la línea de pobreza en 1,25 dólares al día.  Esta es la medida utilizada por los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM) para reducir la pobreza extrema a la mitad antes de 2015.

Mis conclusiones son: la pobreza extrema en Venezuela se ha reducido casi, en una tercera parte en 14 años, pasó de 17,1 en 1998 a 6% en el 2012. En el año 2015 no debe existir pobreza extrema en Venezuela. Nuestro IDH, subió al puesto 71, con un coeficiente de 0,748 puntos, lo que significa un nivel alto de desarrollo, en un total de 187 naciones analizadas. El informe de Naciones Unidas, no critica los gastos militares realizados por las grandes potencias que hasta el año 2010, supero los 1.4 billones, o sea el 2,6% del PIB mundial. Con esa suma de dinero invertido en los países pobres se hubiera superado la pobreza mundial. Se comprueba que este sistema capitalista que impera en el mundo, solo ocasiona más pobreza, urge instaurar el sistema socialista para salvar la humanidad. 

Germán Saltrón Negretti.

OEA CONTINUA APOYANDO A LOS GOLPISTAS VENEZOLANOS

Viernes, 19/04/2013


Las conspiraciones golpistas contra el gobierno del Presidente Chávez, comenzaron antes de ganar las elecciones de diciembre de 1998, incluso planificaron no dejarlo juramentarse, quien se opuso fue el Presidente Rafael Caldera, éste le solicitó al golpista general Rojas Pérez, su yerno, realizar el golpe después que él entregase la banda presidencial. Todas estas conspiraciones han tenido todo el apoyo del gobierno de los Estados Unidos y sus organismos internacionales, financiando por ellos, tales como la OEA y la Comisión y la Corte Interamericana de Derechos Humanos. De los empresarios, de las máximas autoridades eclesiásticas y los partidos políticos de Acción Democrática y Copei. 

El presidente ilegítimo de Fedecamaras Pedro Carmona, se auto juramento el 11 de abril de 2002. Ahora que estamos cumpliendo once años, de unos hechos conspirativos que se mantienen en el tiempo, debemos enterarnos de los nombres de algunas personas, gobiernos e instituciones involucradas en este golpe, debemos leer el acta de entrevista realizada por el Fiscal valiente Danilo Anderson al ciudadano Rafael Octavio Arreaza Padilla, quien narra todos los hechos ocurridos durante los días 11, 12 y 13 de abril. Este documento lo pueden leer, en el libro de Ernesto Villegas Poljak, titulado “Abril Golpe Adentro”.

La OEA y la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) apoyaron el golpe de estado del 11 de abril de 2002. Lo demuestra el hecho que vienen a condenarlo el día 13 de abril, cuando el Pueblo y las Fuerzas Armadas habían rescatado al presidente Chávez y lo reinstalaron nuevamente a Miraflores. Ninguna de las  ONG´S de derechos humanos en nuestro país, solicitaron una medida cautelar a la CIDH, para garantizarle la vida al presidente secuestrado por los golpistas. La solicitud fue realizada por una ONG´S colombiana Minga, y la CIDH no la decretó de inmediato, sino se limitó a enviarle una correspondencia el día 13 de abril de 2002, dirigida a excelentísimo José Rodríguez Iturbe, pidiendo información a los golpistas sobre la situación del señor Hugo Chávez Frías.  

El último acto de parcialización de la OEA,  lo demuestra la declaración de su Secretario    José Miguel Insulsa, respaldó la realización de un recuento de los votos emitidos por los venezolanos el día 14 de abril, en las elecciones durante las cuales resultó ganador Nicolás Maduro Moros. Éste funcionario pusilánime de la OEA,  rectificó el día miércoles 17 de abril y reconoció el triunfo de nuestro Presidente Constitucional Nicolás Maduro, después de las declaraciones del canciller Elías Jaua, protestando por la injerencia del canciller español y la OEA.      

Hasta ahora, no vemos las condenas de la CIDH a estos acontecimientos subversivos de la oposición venezolana, al no reconocer el triunfo de Nicolás Maduro, que han ocasionado siete muertos y más de sesenta heridos. Pero, cuando nuestra Fiscalía actúe contra los responsables de estos delitos, verán a la CIDH defendiendo a los culpables.  

Por cierto, la CIDH, el día 16 de abril de 2013, publicó su informe anual del año 2012, incluyendo a Venezuela como violadora sistemática de los derechos humanos, junto con Cuba, Honduras. Esta situación se repite desde el año 2003. Razones suficiente tiene el Estado venezolano para retirarnos de estas instituciones que obedecen a los intereses de los Estados Unidos y no de los Estados Americanos.  

Germán Saltrón Negretti.

lunes, 15 de abril de 2013

NICOLÁS MADURO PRESIDENTE EN HONOR A CHÁVEZ

Lunes, 15/04/13



Titule en este diario, el 09-10-2012 cuando ganó Chávez, el 07-10-2012 así: “El pueblo demostró nuevamente su amor a Chávez”. Señalaba: “Una de las virtudes del comandante presidente Chávez es su ética y su conciencia del deber social, razón suficiente para no fallarles nunca a los pobres y a la clase media. Esa simbiosis entre el Presidente y su Pueblo se comprobó por quinta vez. Durante esta campaña electoral el presidente Chávez reconoció nuestra ineficiencia; de algunos de nuestros funcionarios. “Errores muchos. Ineficiencia, por ejemplo, burocratismo, falta de seguimiento a los proyectos que se aprueban”, reflexionó durante la excelente entrevista con José Vicente Rangel, el 30-09-2012, otro de nuestros ciudadanos ejemplares. Chávez se comprometió a realizar un seguimiento mayor a sus funcionarios para obtener mayor eficiencia de su administración pública (…)

Indicaba también: “El presidente Chávez  estaba consciente, que si un país no logra tener una administración pública eficiente, es imposible garantizarle a sus ciudadanos todos los derechos humanos, y se presentará en corto tiempo un fracaso por falta de gobernabilidad. En estudios realizados en otros países, como China y Cuba, se ha demostrado que la falta de una supervisión estricta y la desmotivación causan una gestión deficiente, ocasionando atraso en el bienestar social de la sociedad (…).

Sugería: “Este servidor público le sugiere al presidente Chávez la implementación de dos misiones urgentes. Una podría ser llamada Misión Conciencia Nacional para el estudio y promoción de nuestra Constitución, dentro de las instituciones del Estado y el Poder Popular. La segunda podría llamarse, Misión Eficiencia en la Gestión Pública, para lograr la capacitación integral de todos los funcionarios públicos. Estas imprescindibles misiones podrían ser dirigidas por el Consejo Federal de Gobierno, el Consejo de Estado y el Poder Ciudadano. Publicado este artículo también por el Comando Carabobo”.Fin de la cita.

Gracias a la consciencia del pueblo venezolano ganamos la Presidencia de la República, para Nicolás Maduro Moros y éste se comprometió con el país, a crear “LA MISIÓN EFICIENCIA O NADA” “Un cuerpo de investigadores secretos luchará contra la corrupción y el burocratismo, batalla que se convertirá en centro del gobierno”. Cumpliendo con esta misión, y la otra misión sugerida por este servidor, que podría denominarse Misión Conciencia Nacional  seguro que haremos irreversible el Socialismo Bolivariano en la República Bolivariana de Venezuela para felicidad de todas y todos los venezolanos.   



Germán Saltrón Negretti.

lunes, 8 de abril de 2013

COMENTARIOS SOBRE LA GUERRA NUCLEAR


LA GUERRA NUCLEAR EXTINGUIRÍA A LOS SERES HUMANOS


Por: Germán Saltrón Negretti | Jueves, 04/04/2013 


Según Karl von Clausewitz, la guerra es "la continuación de la política por otros medios". Las formas de hacer una guerra dependen de los propósitos de los combatientes. Por ejemplo, en las guerras romanas, cuyo objetivo era expandir el imperio, el objetivo militar principal eran los combatientes de la nación a conquistar, para incorporar el pueblo una vez conquistado al imperio. Algo parecido es lo que han pretendido hacer los Estados Unidos y sus aliados con otros países en los últimos tres siglos.

Después, de la aparición de las armas nucleares se cambió el concepto de guerra, por primera vez se podía dar por resultado la aniquilación total de los dos bandos. Aun más, la especie humana estaría expuesta a su extinción. Se consideraba que la Guerra fría del siglo XX, había concluido, pero los últimas invasiones de las fuerzas armadas estadounidense, a países como Irak, Afganistán, Pakistán, Libia y Siria, demuestra lo contrario. Todas estas guerras tienen como fin, apoderarse de los recursos petroleros y minerales de esos países.

Actualmente, la República de Corea del Norte le declaró la guerra a Corea del Sur y a los Estados Unidos, debido al bloque económico y militar contra su país. Igual situación de bloqueo confronta Irán. La posibilidad de un enfrentamiento nuclear a escala regional, es bastante probable porque Corea del Norte posee armas nucleares. Los efectos de una guerra nuclear regional, aunque menores que los de una guerra nuclear global, siguen siendo devastadores.

En un enfrentamiento nuclear, entre las superpotencias nucleares, como EE.UU y Rusia, se podría detonar entre 5.000 a 10.000 megatones de fuerza explosiva. En 48 horas, se produciría una lluvia radiactiva que acabaría con el 35% de los adultos sanos. Las tierras del hemisferio norte podrían recibir más de 500 rems. (Unidad de medida de los efectos de emisiones radiactivas en el ser humano: para tener una idea de lo que representa el rems, un trabajador expuesto a radiaciones no puede recibir más de 5 rem en un año. Esto implicaría un alto nivel de envenenamiento radiactivo. Se calcula que unos 1.500 millones de personas morirían en los primeros ataques.

El invierno nuclear asemejaría a una glaciación repentina, de consecuencias catastróficas para los seres vivos. La temperatura global bajaría de manera drástica en días, desde -10 °C en el caso más modesto, hasta -50 °C en el más severo. La fotosíntesis no se produciría y la casi totalidad de la vegetación moriría en pocos años, siguiéndole todos los animales herbívoros. En pocos meses no habría alimentos suficiente para la mayoría de los seres vivos.

Los océanos no serían afectados por el oscurecimiento y el invierno nuclear, pero el aumento de la radiación ultravioleta acabaría con el fitoplancton, y con la cadena nutritiva en los mares, lo cual produciría una mortandad generalizada. Las diferencias en las temperaturas entre los continentes y los océanos generarían un caos climático gigantesco, lo que dificultaría enormemente la vida en las zonas costeras marítimas. Esperamos que prive la sensatez entre los países involucrados y se evite una catástrofe humanitaria. 

FIDEL CASTRO :¿QUÉ ESTÁ OCURRIENDO EN COREA?


Por: Atilio Borón | Miércoles, 03/04/2013 

Para entender la actual crisis que afecta a la península coreana nada mejor que ubicar la presente coyuntura en su contexto histórico. Y nadie mejor que Fidel para ofrecernos una visión sintética y didáctica a la vez de la complejidad del proceso que condujo a la grave situación actual. Compartimos por eso dos “reflexiones” que el Comandante escribió en Julio del 2008, y que conservan toda su actualidad.

Los acontecimientos que se sucedieron a partir de sus escritos en nada modifican las tesis centrales que allí se plantean. Todo lo contrario, el desenlace actual estaba ya inscripto en el juego de fuerzas que el imperialismo y sus aliados establecieron después de la Guerra de Corea con el propósito de contener el “expansionismo” soviético y las “ambiciones territoriales” de la triunfante Revolución China.

Confío en que con este material, podamos comprender un poco mejor las características e implicaciones de la crisis, que se está desenvolviendo en esa parte del mundo que, para variar, ha sido presentada de un modo brutalmente desfigurado, por los medios al servicio del imperialismo: una Corea mala, agresiva, beligerante, la del Norte; y otra Corea buena, amiga de Occidente y amante de la paz, la Corea del Sur. Se oculta que éste es un país ocupado por Estados Unidos y cuya política exterior no la decide el pueblo surcoreano ni Seúl sino que se determina en Washington, y más concretamente en el Pentágono.


LAS DOS COREAS: PARTE I

COMANDANTE FIDEL CASTRO RUZ

Martes, 22/07/2008

La nación coreana, con su peculiar cultura que la diferencia de sus vecinos chinos y japoneses, existe desde hace tres mil años. Son características típicas de las sociedades de esa región asiática, incluidas la china, la vietnamita y otras. Nada parecido se observa en las culturas occidentales, algunas con menos de 250 años.

Los japoneses habían arrebatado a China en la guerra de 1894 el control que ejercía sobre la dinastía coreana y convirtieron su territorio en una colonia de Japón. Por acuerdo entre Estados Unidos y las autoridades coreanas, el protestantismo fue introducido en ese país en el año 1892. Por otro lado, el catolicismo había penetrado igualmente en ese siglo a través de las misiones. Se calcula que actualmente en Corea del Sur alrededor del 25 por ciento de la población es cristiana y una cifra similar es budista. La filosofía de Confucio ejerció gran influencia en el espíritu de los coreanos, que no se caracterizan por las prácticas fanáticas de la religión.

Dos importantes figuras ocuparon los primeros planos de la vida política de esa nación en el siglo XX. Syngman Rhee, que nace en marzo de 1875, y Kim Il Sung 37 años después, en abril de 1912. Ambas personalidades, de distinto origen social, se enfrentaron a partir de circunstancias históricas ajenas a ellos.

Los cristianos se oponían al sistema colonial japonés, entre ellos Syngman Rhee, que era practicante activo del protestantismo.

Corea cambió de status: Japón anexó su territorio en 1910. Años más tarde, en 1919, Rhee fue nombrado Presidente del Gobierno Provisional en el exilio, con sede en Shanghai, China. Nunca empleó las armas contra los invasores.

La Liga de las Naciones, en Ginebra, no le prestó atención.

El imperio japonés fue brutalmente represivo con la población de Corea. Los patriotas resistieron con las armas la política colonialista de Japón y lograron liberar una pequeña zona en los terrenos montañosos del Norte, durante los últimos años de la década de 1890.

Kim Il Sung, nacido en las proximidades de Pyongyang, a los 18 años se incorporó a las guerrillas comunistas coreanas que luchaban contra los japoneses. En su activa vida revolucionaria alcanzó la jefatura política y militar de los combatientes anti japoneses del Norte de Corea, cuando solo tenía 33 años de edad.

Durante la Segunda Guerra Mundial, Estados Unidos decidió el destino de Corea en la posguerra. Entró en la contienda cuando fue atacado por una criatura suya, el Imperio del Sol Naciente, cuyas herméticas puertas feudales abrió el Comodoro Perry en la primera mitad del siglo XIX apuntando con sus cañones al extraño país asiático que se negaba a comerciar con Norteamérica.

El aventajado discípulo se convirtió más tarde en un poderoso rival, como ya expliqué en otra ocasión. Japón golpeó sucesivamente décadas más tarde a China y Rusia, apoderándose adicionalmente de Corea. No obstante, fue astuto aliado de los vencedores en la Primera Guerra Mundial a costa de China. Acumuló fuerzas y, convertido en una versión asiática del nazi fascismo, intentó ocupar el territorio de China en 1937 y atacó a Estados Unidos en diciembre de 1941; llevó la guerra al Sudeste Asiático y a Oceanía.

Los dominios coloniales de Gran Bretaña, Francia, Holanda y Portugal en la región estaban condenados a desaparecer y Estados Unidos surgía como la potencia más poderosa del planeta, resistida solo por la Unión Soviética, entonces destruida por la Segunda Guerra Mundial y las cuantiosas pérdidas materiales y humanas que le ocasionó el ataque nazi. La Revolución china estaba por concluir en 1945 cuando la matanza mundial cesó. El combate unitario anti japonés ocupaba entonces sus energías. Mao, Ho Chi Minh, Gandhi, Sukarno y otros líderes prosiguieron después su lucha contra la restauración del viejo orden mundial que era ya insostenible.

Truman lanzó contra dos ciudades civiles japonesas la bomba atómica, arma nueva terriblemente destructiva de cuya existencia, como se ha explicado, no había informado al aliado soviético, el país que más contribuyó a la destrucción del fascismo. Nada justificaba el genocidio cometido, ni siquiera el hecho de que la tenaz resistencia japonesa había costado la vida a casi 15 mil soldados norteamericanos en la isla japonesa de Okinawa. Ya Japón estaba derrotado y tal arma, lanzada contra un objetivo militar, habría tenido más tarde o más temprano el mismo efecto desmoralizador en el militarismo japonés sin nuevas bajas para los soldados de Estados Unidos. Fue un acto incalificable de terror.

Los soldados soviéticos avanzaban sobre Manchuria y el Norte de Corea, tal como lo habían prometido al cesar los combates en Europa. Los aliados habían definido previamente hasta qué punto llegaría cada fuerza. En la mitad de Corea estaría la línea divisoria, equidistante entre el río Yalu y el Sur de la península. El gobierno norteamericano negoció con los japoneses las normas que regirían la rendición de las tropas en su propio territorio. Japón sería ocupado por Estados Unidos.

En Corea, anexada a Japón, permanecía una gran fuerza del poderoso ejército japonés. En el Sur del Paralelo 38, límite divisorio establecido, prevalecerían los intereses de Estados Unidos. Syngman Rhee, reincorporado a esa parte del territorio por el gobierno de Estados Unidos, fue el líder al que apoyó, con la cooperación abierta de los japoneses. Ganó así las reñidas elecciones de 1948. Los soldados del Ejército Soviético se habían retirado de Corea del Norte ese año.

El 25 de junio de 1950 estalló la guerra en el país. Todavía se discute quién realizó el primer disparo, si los combatientes del Norte o los soldados norteamericanos que montaban guardia junto a los soldados reclutados por Rhee. La discusión carece de sentido si se analiza desde el ángulo coreano. Los combatientes de Kim Il Sung lucharon contra los japoneses por la liberación de toda Corea. Sus fuerzas avanzaron incontenibles hasta las proximidades del extremo Sur, donde los yanquis se defendían con el apoyo masivo de sus aviones de ataque. Seúl y otras ciudades habían sido ocupadas. MacArthur, jefe de las fuerzas norteamericanas del Pacífico, decidió ordenar un desembarco de la infantería de Marina por Incheon, en la retaguardia de las fuerzas del Norte, que estas no podían ya contrarrestar. Pyongyang cayó en manos de las fuerzas yanquis, precedidas por devastadores ataques aéreos. Ello impulsó la idea por parte del mando militar norteamericano en el Pacífico de ocupar toda Corea, ya que el Ejército de Liberación Popular de China, dirigido por Mao Zedong, había infligido una derrota aplastante a las fuerzas pro yanquis de Chiang Kai-shek, abastecidas y apoyadas por Estados Unidos.

Todo el territorio continental y marítimo de ese gran país había sido recuperado, con excepción de Taipei y algunas otras pequeñas islas próximas donde se refugiaron las fuerzas del Kuomintang, transportadas por naves de la Sexta Flota.La historia de lo ocurrido entonces se conoce hoy bien. No olvidar que Boris Yeltsin entregó a Washington, entre otras cosas, los archivos de la Unión Soviética.

¿Qué hizo Estados Unidos cuando estalló el conflicto prácticamente inevitable bajo las premisas creadas en Corea? Presentó a la parte norte de ese país como agresora. El Consejo de Seguridad de la recién creada Organización de Naciones Unidas, promovida por las potencias vencedoras de la Segunda Guerra Mundial, aprobó la resolución sin que uno de los cinco miembros pudiera vetarla. En esos precisos meses la URSS se había manifestado inconforme con la exclusión de China en el Consejo de Seguridad, donde Estados Unidos reconocía a Chiang Kai-shek, con menos del 0,3 por ciento del territorio nacional y menos del 2 por ciento de la población, como miembro del Consejo de Seguridad con derecho al veto.

Tal arbitrariedad condujo a la ausencia del delegado ruso, a consecuencia de lo cual se produjo el acuerdo de ese Consejo dando a la guerra el carácter de una acción militar de la ONU contra el presunto agresor: la República Popular Democrática de Corea. China, ajena por completo al conflicto, que afectaba su lucha inconclusa por la liberación total del país, vio cernirse la amenaza directa contra su propio territorio, lo cual era inaceptable para su seguridad. Según datos publicados, envió al primer ministro Zhou Enlai a Moscú, para expresar a Stalin su punto de vista sobre lo inadmisible que era la presencia de fuerzas de la ONU bajo el mando de Estados Unidos en las riberas del río Yalu, que delimita la frontera de Corea con China, y solicitarle la cooperación soviética. No existían entonces contradicciones profundas entre los dos gigantes socialistas.

El contragolpe chino se afirma que estaba planeado para el 13 de octubre y Mao lo pospuso para el 19, esperando la respuesta soviética. Era el máximo que podía dilatarlo. Pienso concluir esta reflexión el próximo viernes. Es un tema complejo y trabajoso, que demanda especial cuidado y datos tan precisos como sea posible. Son hechos históricos que deben conocerse y recordarse.

LAS DOS COREAS: PARTE II

COMANDANTE FIDEL CASTRO RUZ

Jueves, 24/07/2008

El 19 de octubre de 1950 más de 400 mil combatientes voluntarios chinos, cumpliendo las instrucciones de Mao Zedong, cruzaron el Yalu y salieron al paso de las tropas de Estados Unidos que avanzaban hacia la frontera china. Las unidades norteamericanas, sorprendidas por la enérgica acción del país al que habían subestimado, se vieron obligadas a retroceder hasta las proximidades de la costa sur, bajo el empuje de las fuerzas combinadas de chinos y coreanos del Norte.

Stalin, que era sumamente cauteloso, prestó una cooperación mucho menor que lo que esperaba Mao, aunque valiosa, mediante el envío de aviones MIG-15 con pilotos soviéticos, en un frente limitado de 98 kilómetros, que en la etapa inicial protegieron a las fuerzas de tierra en su intrépido avance. Pyongyang fue de nuevo recuperado y Seúl ocupado otra vez, desafiando el incesante ataque de la fuerza aérea de Estados Unidos, la más poderosa que ha existido nunca.

MacArthur estaba ansioso por atacar a China con el empleo de las armas atómicas. Demandó su uso tras la bochornosa derrota sufrida. El presidente Truman se vio obligado a sustituirlo del mando y nombrar al general Matheus Ridgway como jefe de las fuerzas de aire, mar y tierra de Estados Unidos en el teatro de operaciones. En la aventura imperialista de Corea participaron, junto a Estados Unidos, el Reino Unido, Francia, Países Bajos, Bélgica, Luxemburgo, Grecia, Canadá, Turquía, Etiopía Sudáfrica, Filipinas, Australia, Nueva Zelanda, Tailandia y Colombia. Este país fue el único participante por América Latina, bajo el gobierno unitario del conservador Laureano Gómez, responsable de matanzas masivas de campesinos. Con ella, como se vio, participaron la Etiopía de Haile Selassie, donde todavía existía la esclavitud, y la Sudáfrica gobernada por los racistas blancos.

Hacía apenas cinco años que la matanza mundial iniciada en septiembre de 1939 había concluido, en agosto de 1945. Después de sangrientos combates en el territorio coreano, el Paralelo 38 volvió a ser el límite entre el Norte y el Sur. Se calcula que murieron en esa guerra cerca de dos millones de coreanos del Norte, entre medio millón o un millón de chinos y más de un millón de soldados aliados. Por parte de Estados Unidos perdieron la vida alrededor de 44 mil soldados; no pocos de ellos eran nacidos en Puerto Rico u otros países latinoamericanos, reclutados para participar en una guerra a la que los llevó la condición de inmigrantes pobres.

Japón obtuvo grandes ventajas de esa contienda; en un año, la manufactura creció un 50 %, y en dos recuperó la producción alcanzada antes de la guerra. No cambió, sin embargo, la percepción de los genocidios cometidos por las tropas imperiales en China y Corea. Los gobiernos de Japón han rendido culto a los actos genocidas de sus soldados, que en China habían violado a 25 decenas de miles de mujeres y asesinaron brutalmente a cientos de miles de personas, como ya se explicó en una reflexión.

Sumamente laboriosos y tenaces, los japoneses han convertido su país, desprovisto de petróleo y otras materias primas importantes, en la segunda potencia económica del mundo. El PIB de Japón, medido en términos capitalistas –aunque los datos varían según las fuentes occidentales–, asciende hoy a más de 4,5 millones de millones de dólares, y sus reservas en divisas alcanzan más de un millón de millones.

Es todavía el doble del PIB de China, 2,2 millones de millones, aunque esta posee un 50 % más de reservas en moneda convertible que ese país. El PIB de Estados Unidos, 12,4 millones de millones, con 34,6 veces más territorio y 2,3 veces más población, es apenas tres veces mayor que el de Japón. Su gobierno es hoy uno de los principales aliados del imperialismo, cuando este se halla amenazado por la recesión económica y las armas sofisticadas de la superpotencia se esgrimen contra la seguridad de la especie humana.

SON LECCIONES IMBORRABLES DE LA HISTORIA.
LA GUERRA, EN CAMBIO, AFECTÓ CONSIDERABLEMENTE A CHINA.

Truman dio órdenes a la VI Flota de impedir el desembarco de las fuerzas revolucionarias chinas que culminarían la liberación total del país con la recuperación del 0,3 % de su territorio, que había sido ocupado por el resto de las fuerzas pro yanquis de Chiang Kai shek que hacia allí se fugaron.

Las relaciones chino-soviéticas se deterioraron después, tras la muerte de Stalin, en marzo de 1953. El movimiento revolucionario se dividió en casi todas partes. El llamamiento dramático de Ho Chi Minh dejó constancia del daño ocasionado, y el imperialismo, con su enorme aparato mediático, atizó el fuego del extremismo de los falsos teóricos revolucionarios, un tema en el que los órganos de inteligencia de Estados Unidos se convirtieron en expertos.

A Corea del Norte le había correspondido, en la arbitraria división, la parte más accidentada del país. Cada gramo de alimento tenía que obtenerlo a costa de sudor y sacrificio. De Pyongyang, la capital, no quedó piedra sobre piedra. Un elevado número de heridos y mutilados de guerra debían ser atendidos. Estaban bloqueados y sin recursos. La URSS y los demás Estados del campo socialista se reconstruían.

Cuando llegué el 7 de marzo de 1986 a la República Popular Democrática de Corea, casi 33 años después de la destrucción que dejó la guerra, era difícil creer lo que allí sucedió. Aquel pueblo heroico había construido infinidad de obras: grandes y pequeñas presas y canales para acumular agua, producir electricidad, abastecer ciudades y regar los campos; termoeléctricas, importantes industrias mecánicas y de otras ramas, muchas de ellas bajo tierra, enclavadas en las profundidades de las rocas a base de trabajo duro y metódico.

Por falta de cobre y aluminio se vieron obligados a utilizar incluso hierro en líneas de transmisión devoradoras de energía eléctrica, que en parte procedía de la hulla. La capital y otras ciudades arrasadas fueron construidas metro a metro. Calculé millones de viviendas nuevas en áreas urbanas y rurales y decenas de miles de instalaciones de servicios de todo tipo. Infinitas horas de trabajo estaban convertidas en piedra, cemento, acero, madera, productos sintéticos y equipos. Las siembras que pude observar, dondequiera que fui, parecían jardines. Un pueblo bien vestido, organizado y entusiasta estaba en todas partes, recibiendo al visitante. Merecía la cooperación y la paz. No hubo tema que no discutiera con mi ilustre anfitrión Kim Il Sung. No lo olvidaré. Corea quedó dividida en dos partes por una línea imaginaria.

El Sur vivió una experiencia distinta. Era la parte más poblada y sufrió menos destrucción en aquella guerra. La presencia de una enorme fuerza militar extranjera requería el suministro de productos locales manufacturados y otros, que iban desde la artesanía hasta las frutas y vegetales frescos, además de los servicios. Los gastos militares de los aliados eran enormes. Lo mismo ocurrió cuando Estados Unidos decidió mantener indefinidamente una gran fuerza militar. Las transnacionales de Occidente y de Japón invirtieron en los años de la Guerra Fría considerables sumas, extrayendo riquezas sin límites del sudor de los surcoreanos, un pueblo igualmente laborioso y abnegado como sus hermanos del Norte. Los grandes mercados del mundo estuvieron abiertos a sus productos. No estaban bloqueados.

  • HOY EL PAÍS ALCANZA ELEVADOS NIVELES DE TECNOLOGÍA Y PRODUCTIVIDAD.


Ha sufrido las crisis económicas de Occidente, que dieron lugar a la adquisición de muchas empresas surcoreanas por las transnacionales.  El carácter austero de su pueblo le ha permitido al Estado la acumulación de importantes reservas en divisas. Hoy soporta la depresión económica de Estados Unidos, en especial, los elevados precios de combustibles y alimentos, y las presiones inflacionarias derivadas de ambos.

El PIB de Corea del Sur, 787 mil 600 millones de dólares, es igual al de Brasil (796 mil millones) y México (768 mil millones), ambos con abundantes recursos de hidrocarburos y poblaciones incomparablemente mayores. El imperialismo impuso a las mencionadas naciones su sistema. Dos quedaron rezagadas; la otra avanzó mucho más. De Corea del Sur apenas emigran a Occidente; de México, lo hacen en masa hacia el actual territorio de Estados Unidos; de Brasil, Suramérica y Centroamérica, a todas partes, atraídos por la necesidad de empleo y la propaganda consumista.

Ahora los retribuyen con normas rigurosas y despectivas.

La posición de principios sobre las armas nucleares suscrita por Cuba en el Movimiento de Países No Alineados, ratificada en la Conferencia Cumbre de La Habana en agosto de 2006, es conocida. Saludé por primera vez al actual líder de la República Popular Democrática de Corea, Kim Jong Il, cuando arribé al aeropuerto de Pyongyang y él estaba discretamente situado a un lado de la alfombra roja cerca de su padre. Cuba mantiene con su gobierno excelentes relaciones.

Al desaparecer la URSS y el campo socialista, la República Popular Democrática de Corea perdió importantes mercados y fuentes de suministros de petróleo, materias primas y equipos. Al igual que para nosotros, las consecuencias fueron muy duras. El progreso alcanzado con grandes sacrificios se vio amenazado. A pesar de eso, mostraron la capacidad de producir el arma nuclear.

Cuando se produjo hace alrededor de un año el ensayo pertinente, le transmitimos al gobierno de Corea del Norte nuestros puntos de vista sobre el daño, que ello podía ocasionar a los países pobres del Tercer Mundo que libraban una lucha desigual y difícil contra los planes del imperialismo, en una hora decisiva para el mundo. Tal vez no fuera necesario hacerlo. Kim Jong Il, llegado a ese punto, había decidido de antemano lo que debía hacer, tomando en cuenta los factores geográficos y estratégicos de la región.

Nos satisface la declaración de Corea del Norte sobre la disposición de suspender su programa de armas nucleares. Esto no tiene nada que ver con los crímenes y chantajes de Bush, que ahora se jacta de la declaración coreana como éxito de su política de genocidio. El gesto de Corea del Norte no era para el gobierno de Estados Unidos, ante el cual no cedió nunca, sino para China, país vecino y amigo, cuya seguridad y desarrollo es vital para los dos Estados.

A los países del Tercer Mundo les interesa la amistad y cooperación entre China y ambas partes de Corea, cuya unión no tiene que ser necesariamente una a costa de la otra, como ocurrió en Alemania, hoy aliada de Estados Unidos en la OTAN. Paso a paso, sin prisa, pero sin tregua, como corresponde a su cultura y a su historia, seguirán tejiéndose los lazos que unirán a las dos Coreas. Con la del Sur desarrollamos progresivamente nuestros vínculos; con la del Norte han existido siempre y continuaremos fortaleciéndolos.

EL DEBER DE EVITAR UNA GUERRA EN COREA

Por: Fidel Castro Ruz | Viernes, 05/04/2013 

Hace unos días me referí a los grandes desafíos que hoy enfrenta la humanidad. La vida inteligente surgió en nuestro planeta hace alrededor de 200 mil años, salvo nuevos hallazgos que demuestren otra cosa. No confundir la existencia de la vida inteligente con la existencia de la vida que, desde sus formas elementales en nuestro sistema solar, surgió hace millones de años.

Existe un número prácticamente infinito de formas de vida. En el trabajo sofisticado de los más eminentes científicos del mundo se concibió ya la idea de reproducir los sonidos que siguieron al Big Bang, la gran explosión que tuvo lugar hace más de 13.700 millones de años.

Sería esta introducción demasiado extensa si no fuese para explicar la gravedad de un hecho tan increíble y absurdo como es la situación creada en la península de Corea, en un área geográfica donde se agrupan casi 5 mil de los 7 mil millones de personas que en este momento habitan el planeta.

Se trata de uno de los más graves riesgos de guerra nuclear después de la Crisis de Octubre en 1962 en torno a Cuba, hace 50 años. En el año 1950 se desató allí una guerra que costó millones de vidas. Hacía apenas 5 años que dos bombas atómicas habían estallado sobre las ciudades indefensas de Hiroshima y Nagasaki, las que en cuestión de minutos mataron e irradiaron a cientos de miles de personas.

En la península coreana el General Douglas MacArthur quiso emplear las armas atómicas contra la República Popular Democrática de Corea. Ni siquiera Harry Truman se lo permitió. Según se afirma, la República Popular China perdió un millón de valientes soldados para impedir que un ejército enemigo se instalara en la frontera de ese país con su Patria. La URSS, por su parte, suministró armas, apoyo aéreo, ayuda tecnológica y económica.

Tuve el honor de conocer a Kim Il Sung, una figura histórica, notablemente valiente y revolucionaria. Si allí estalla una guerra, los pueblos de ambas partes de la Península serán terriblemente sacrificados, sin beneficio para ninguno de ellos. La República Popular Democrática de Corea siempre fue amistosa con Cuba, como Cuba lo ha sido siempre y lo seguirá siendo con ella.

Ahora que ha demostrado sus avances técnicos y científicos, le recordamos sus deberes con los países que han sido sus grandes amigos, y no sería justo olvidar que tal guerra afectaría de modo especial a más del 70 % de la población del planeta.

Si allí estallara un conflicto de esa índole, el Gobierno de Barack Obama en su segundo mandato quedaría sepultado por un diluvio de imágenes que lo presentarían como el más siniestro personaje de la historia de Estados Unidos. El deber de evitarlo es también suyo y del pueblo de Estados Unidos.


ESTADOS UNIDOS Y SUS GUERRAS PERMANENTES

Lunes, 08/04/2013

George W. Bush ordenó la invasión a Irak, el 19 de marzo de 2003. Después de transcurrido diez años perdieron la guerra, como le sucedió en Vietnam, (conflicto bélico que enfrentó entre 1964 y 1975 a Vietnam del Sur, apoyada por Estados Unidos, contra Vietnam del Norte, apoyada por la Unión Soviética, en el contexto general de la Guerra Fría).


Pero los afectados principales son los iraquíes y vietnamitas y toda la humanidad. El vice Dick Cheney y Donald Rumsfeld son responsables y los beneficiados de esta guerra ilegal e inmoral, como lo señaló el Papa Benedito. Los jefes militares y su industria de guerra,  que son los que gobiernan en los EEUU, son los culpables de estos genocidios.  

Actualmente, todos los países árabes y persas están siendo víctimas de los bombardeos de misiles y proyectiles con uranio empobrecido y fósforo blanco, que están afectando su vida futura. Esta guerra inútil dejó a Irak en ruina,  y  diferentes tipos de cáncer, así como de nuevas generaciones que están naciendo con malformaciones.

El gobierno de EEUU y sus aliados han enviado más de 270.000 soldados a Irak, Afganistán, Pakistán y han sido derrotados.  No debemos olvidar, la mentira del imperio gringo, que señalaba que el presidente Saddam Hussein contaba con armas de destrucción masiva y estaba vinculado con el atentado a las Torres Gemelas y sirviendo de refugio a los miembros de Al Qaeda.

Durante estas guerras genocidas se calcula que han perdido la vida, 7.500 soldados de EEUU, y estos asesinaron aproximadamente a 1.500 mil personas, entre todos estos países invadidos. Debemos agregar la desorganización social, con 2,7 millones de desplazados internos y 2 millones de refugiados en los países limítrofes, según la oficina de la ONU para los Refugiados. Los gastos militares estadounidense se estiman en 3 billones de dólares, según cálculos de José Stiglitz.

Estos inmensos gastos no sirvieron para prevenir la crisis del capitalismo global por la caída del Lehman Brothers Bank en 2008, sino más bien para precipitarla. Con la mitad de estos gastos en estas guerras absurdas, hubiera bastado para solucionar la pobreza en todo el mundo, que afecta a 2.500 millones de seres humanos.

La gravedad de todas estas guerras preventivas e inhumanas, de estos países imperiales, que están representados en la OTAN, es que han continuado con esas guerras preventivas con Libia y Siria con iguales resultados, y amenazan igualmente a Irán y Corea de Norte, y actualmente mantienen a la humanidad en un ultimátum,  que puede ocasionar un holocausto nuclear y acabar con la especie humana en el planeta tierra.

Recordemos que la economía capitalista del mundo se mueve con el petróleo, y la República Bolivariana de Venezuela posee las mayores reservas petroleras del mundo. Por estas razones, estamos en la lista de estos países a ser invadidos. Todos los venezolanos y venezolanas patriotas, debemos permanecer en alerta permanente y estar preparados para defender nuestra soberanía.  Para lograrlo, el 14 de abril todas y todos a votar por Nicolás Maduro Moros para garantizar el petróleo en beneficio de todo el pueblo.

Germán Saltrón Negretti.