lunes, 22 de agosto de 2016

AFRICA ES CUNA DE LA HUMANIDAD Y DE LA INJUSTICIA

20 de agosto de 2016
German Saltrón Negretti

De allí preceden las especies de homínidos que dieron lugar a los seres humanos, y que fueron expandiéndose por el resto de los continentes, incluido el Homo sapiens hace cerca de 190.000 anos. Los primeros relatos históricos datan de la antigüedad y cuentan de los nómadas que crearon el comercio entre Leptis Magna y el Chad. Este comercio vivió su primer auge en el siglo I Adc, con el ascenso del Imperio Romano. Se comerciaba con oro, esclavos, marfil y animales. En el siglo VII los árabes invaden el África del norte. El imperio Kanem-Bornu existió en África entre el siglo XIII y la década de 1840. En su momento incluyo el área de los actuales países del sur de Libia, Chad, noreste de Nigeria, este de Níger y norte de Camerún. La repartición de África por las potencias europeas tuvo lugar, entre 1880 y el comienzo de la Primera Guerra Mundial, época en la cual los imperios coloniales en África sé extienderon mas rápidamente.

Es ejemplo del imperialismo generado por las necesidades de los países europeos, de obtener materias primas para el rápido crecimiento de su producción manufacturera, después de la revolución industrial iniciada en Inglaterra a fines del siglo XVIII. Al final de la Segunda Guerra Mundial los aliados no logran ponerse de acuerdo, sobre el futuro de la antigua colonia italiana de Libia. En ese momento es un territorio mas de cinco veces mayor que la propia Italia, la población no pasaba de un millón de habitantes, lo que permitió colocar la población desplazada de Italia por la guerra.

Los conflictos entre occidente y la Unión de Republicas Socialistas Soviéticas (URSS) deciden darle la independencia a Libia. Esta fue la primera colonia africana en lograr su independencia, después se arrepintieron porque ayudo a lograr la independencia de los demás países. Argelia logra su independencia en 1962, después de varias guerras. La emancipación del África negra encontró menor resistencia por parte de los países europeos. La independencia de Marruecos y Túnez fue negociada, aunque ocurrieron episodios violentos.

En caso marroquí, el partido Istiqlal agrupó a los nacionalistas que consiguieron que en 1956 franceses y españoles abandonaran el país y se proclamara la monarquía bajo el rey Mohamed V. Túnez logro su independencia en 1956. En el África dominada por Gran Bretaña la figura pionera fue N'Krumah, quién lideró el proceso de independencia de Ghana en 1957. En África francesa destacó la figura de Sedar Senghor.

Para lograr la independencia de los dos países más importantes del África Negra, el Congo y Nigeria pasaron por cruentas guerras civiles. En el Congo, tras romper sus lazos con Bélgica en 1960, la rica provincia minera de Kananga proclamó su independencia con el apoyo de los colonos blancos que quedaron en el territorio. La guerra civil que le siguió termina con un cruel dictador, el general Mobutu y con el retorno de Katanga al nuevo estado congoleño. Nigeria, vivió un conflicto secesionista similar en Biafra (1966-1970) que causó un enorme daño humano.

La última etapa descolonizadora tuvo lugar en los años setenta y afectó a las colonias ibéricas. España cedió precipitadamente el Sahara Occidental a Marruecos y Mauritania en 1975. La agonía de Franco aceleró un proceso en el que no se contó con la población saharaui. La caída de la dictadura en Portugal en 1973 precipitó la independencia de Angola y Mozambique. La descolonización de las colonias portuguesas se produjo en un marco internacional caracterizado, por el recrudecimiento de la guerra fría, lo que explica en gran medida las largas guerras civiles como Angola.

Al terminar el siglo XX, el balance de la trayectoria política y económica del África poscolonial es bastante negativo y trágico. A la pobreza endémica de un continente incapaz de alimentar a su población y apartado de todo el proceso de globalización, se le ha unido una gran inestabilidad política con múltiples conflictos. El genocidio de Ruanda que costó la vida a miles personas. 

Sudáfrica es un caso grave en la colonización europea en África. Los holandeses de profundas convicciones calvinistas en el siglo XVII, se asentaron en torno a la ciudad del Cabo. Esta población se vino en conocer como los afrikaaners y su lengua neerlandesa original evolucionó en la lengua afrikaans. Sudáfrica estuvo bajo el dominio británico desde el siglo XIII. La discriminación racial se inició en el régimen colonial y en 1923, los británicos aprobaron diversas leyes configurando un país dividido en grupos raciales con diferentes derechos y organizados de forma segregada. La mayoría blanca tomó el control del país, cuando el régimen del apartheid en 1948. Se prohibió el matrimonio interracial, con las instalaciones (escuelas, lavabos, playas, autobuses, hospitales) segregados por raza, y se prohibió el ejercicio de los derechos políticos a la mayoría negra y a otros grupos no blancos.

La resistencia negra se articuló en torno al Congreso Nacional Africano con Nelson Mándela como figura política. Pese a reprimir duramente las protestas de la población negra (Matanzas de Soweto,1976). El fin de la guerra fría  facilitó terminar el régimen del apartheid. Estados Unidos cesó en su apoyo velado al régimen sudafricano. Tras pasar veintiocho años en la cárcel, Nelson Mándela fue liberado en 1990, y se inició una transición negociada que llevó a que en 1994 se celebraran las primeras elecciones libres y multirraciales en el país. El Congreso Nacional Africano de Mándela formó gobierno y puso fin al régimen racista sudafricano.

Esto es una síntesis de la tragedia histórica que vive todavía el continente Africano, es el tercer más extenso del mundo tras Asia y América. Está situado entre los océanos Atlántico al oeste e Indico al este; el mar Mediterráneo lo separa al norte del continente europeo, donde su máxima proximidad es el estrecho de Gibraltar con 14,4 km; el mar Rojo lo separa al este de la península arábiga y queda unido a Asia a través del istmo de Suez en territorio egipcio. Posee una superficie total de 30 272 922 km² (621 600 km2 en mar insular) representa el 20,4 % del total de las tierras emergidas del planeta. La población es de mil millones de habitantes, menos del 15 %. El continente se divide en 54 países organizados en la Unión Africana a excepción de Marruecos, además de 4 territorios no reconocidos y 23 territorios dependientes.

Además de privilegiada geopolíticamente con una cuádruple circunvalación marítima, por el Mediterráneo, el Atlántico, el Indico y el Mar Rojo, tiene un potencial energético hasta ahora insospechado. De allí que, por sus reservas petrolíferas y minerales, sea pretendida por muchos y disputada entre dos poderosos: China y EE.UU. Tanto, que el Pentágono creó el Africom un mando militar regional cuyos principales objetivos serán «la prevención de conflictos y las operaciones humanitarias y de entrenamiento» ¿Qué cualidades hacen a África tan atractiva? No sólo tiene más reservas energéticas que toda América del Norte sino que EE.UU. es su primer comprador, seguido, claro por China. Pero además, en el continente negro se halla un tercio del uranio, la mitad del oro, y 90% del cobalto y platino del mundo. ¿Se repite entonces una nueva carrera por África, semejante a la que a fines del siglo XIX instalara el canciller alemán Otto von Bismarck? Sin duda. Aunque en el primer reparto de África, fueron las potencias europeas, necesitadas de materias primas agrícola-forestales, las que dibujaron un mapa colonial que prosperó hasta la Primera Guerra Mundial. En la carrera actual, en cambio, ya están instalados otros factores, además de China y EE.UU.

Lo que los medios de información no dicen sobre las elecciones en EEUU

 17 de agosto de 2016
Crédito: Aporrea.org
Vicenç Navarro


Sin lugar a dudas, EEUU está viviendo una situación política de enorme importancia, que puede llegar a afectar no solo a aquel país, sino también a todo el mundo, como consecuencia de la centralidad que el gobierno del Estado federal de EEUU tiene en el orden (mejor dicho, desorden) internacional. La novedad en esta situación es la existencia de un candidato a la presidencia del gobierno federal (el candidato republicano, el Sr. Donald Trump) que ha sorprendido a la estructura de poder político de EEUU y de sus aliados, por representar una sensibilidad política que tal establishment percibe como amenazante.


Es interesante señalar que hay elementos comunes y semejanzas históricas entre lo que pasó en Europa en los años treinta, con el surgimiento del nazismo y del fascismo en este continente, y lo que pasa ahora en EEUU. Ni que decir tiene que la historia nunca se repite miméticamente. Nunca lo ocurrido en el pasado se reproduce ahora en el presente de una forma idéntica. Pero tal observación no niega la posibilidad de que existan elementos parecidos y situaciones en común entre los años 30 en Europa y ahora en EEUU. Veamos los datos.


Qué pasa hoy en EEUU

En la manera como los medios de información presentan la situación política en aquel país, los candidatos aparecen en el centro de la atención mediática, tanto en las primarias de cada partido (el Demócrata y el Republicano), como ahora en la carrera hacia la presidencia de EEUU entre el candidato republicano Donald Trump y la candidata demócrata Hillary Clinton. De esta manera, la gran atención mediática se ha dirigido hacia las características personales de Donald Trump y de Hillary Clinton. Y el que, con mucho, ha atraído mayor atención mediática ha sido el primero, Donald Trump, al que se presenta como un político atípico que rompe con todos los moldes del comportamiento convencional, que le convierte en una personalidad sumamente mediática y teatral, que confronta y ridiculiza la cultura de lo "políticamente correcto", mostrando su desprecio hacia las minorías y hacia las mujeres, a las que presenta como los máximos beneficiarios de la política social federal destinada a corregir la discriminación de raza y de género existente en aquel país. Sus conferencias de prensa se convierten en shows teatrales en los que el candidato Trump, en un tono provocador y muy desafiante, se presenta como el defensor de la clase trabajadora blanca en contra del establishment político y mediático del país. La enorme atención mediática hacia este candidato refleja el interés hacia una figura fuera de lo común que clara y abiertamente se presenta como antiestablishment. Como bien dijo un dirigente de la mayor cadena televisiva de EEUU, CBS, "Trump puede que sea un desastre para EEUU, pero ha sido excelente para la industria televisiva". En realidad, por paradójico que parezca, Trump ha sido claramente promovido por las mayores compañías de televisión de EEUU. ¿Por qué? Usted, lector, no podrá entender esta paradoja leyendo la prensa, oyendo los medios radiofónicos o viendo la televisión del país, que se centran en las personalidades.

¿Por qué la aparición de Donald Trump y su éxito?

Los medios no dan respuesta a esta pregunta clave. Para responderla se necesita analizar la situación social y económica de EEUU y el gran deterioro del bienestar y calidad de vida de la clase trabajadora de este país, causado predominantemente por las políticas públicas llevadas a cabo por el gobierno federal de EEUU, tanto su rama ejecutiva (incluyendo todos los gobiernos desde los años ochenta) como su rama legislativa (la Cámara de Representantes y el Senado, ambos controlados antes por el Partido Demócrata y más tarde por el Partido Republicano). Un punto en común en todas estas políticas ha sido el inspirarse en la doctrina neoliberal, iniciada por el Sr. Ronald Reagan (y por la Sra. Margaret Thatcher en el Reino Unido) y seguida por todos los otros presidentes desde entonces: Bush padre, Clinton, Bush hijo y Obama.

El punto esencial de tal doctrina neoliberal ha sido el de liberalizar la economía, lo que quiere decir favorecer la movilidad de capitales e inversiones a nivel mundial, eliminando cualquier tipo de freno o regulación que pueda entenderse como proteccionista, es decir, que obstaculice dicha movilidad. Como ya he indicado en varias ocasiones, tal movilidad favorece al mundo de las grandes empresas a costa de las pequeñas y medianas empresas y también a costa de la gran mayoría de la clase trabajadora, la cual, al desplazarse sus puestos de trabajo a otros países con salarios más bajos, se queda sin trabajo. La evidencia de que el impacto de los llamados tratados de libre comercio ha sido sumamente negativo para el bienestar de la clase trabajadora es enorme. Desde que el presidente Clinton firmó el tratado de libre comercio en 1994 entre EEUU, Canadá y México (NAFTA por sus siglas en inglés), quince fábricas por día han dejado EEUU en busca de países con salarios más bajos y con menor protección social. Como consecuencia, seis millones de puestos de trabajo en el sector manufacturero han desaparecido. Un ejemplo entre miles es United Technologies Corporation (UTC), en Indiana, que pagaba a sus trabajadores 20 dólares por hora. En México, pagaba solo 3 dólares. UTC despidió en Indiana a más de mil trabajadores y se desplazó a México. Y así miles de fábricas, primordialmente del sector manufacturero, que era el centro de la clase trabajadora bien pagada. Hay que aclarar que UTC, cuando decidió desplazarse a México, no tenía pérdidas. Todo lo contrario, tenía unos beneficios considerables. Pero la dirección de la empresa consideró que los beneficios serían incluso más elevados en caso de situarse en México. En realidad, tal desplazamiento de puestos de trabajo ha sido la mayor causa de destrucción de empleo en los Estados industriales de EEUU (mucho mayor que la creada por la revolución digital o robótica). En Estados como Ohio, Michigan, Pensilvania y otros, el porcentaje de la población trabajadora en los sectores manufactureros ha descendido desde la aprobación del NAFTA de una manera muy notable (en Ohio, 300.000 puestos de trabajo en la manufactura, pasando de representar tales puestos un 24% a solo un 15%; un tanto semejante en Michigan, donde pasaron del 24% a un 16%; y así en otros Estados industriales).

El gran coste de los tratados de libre comercio para la clase trabajadora

Esta movilidad de empresas facilitada por los tratados de libre comercio ha sido devastadora para los trabajadores de la manufactura (que estaban entre los mejor pagados en EEUU). Zonas enteras de este país han pasado de estar en una buena situación económica a una situación desastrosa. Y la calidad de vida de grandes sectores de la clase trabajadora manufacturera ha sido afectada muy negativamente. En realidad, la esperanza de vida de la clase trabajadora blanca (años de vida que una persona vivirá como promedio) se ha reducido durante estos años de neoliberalismo.

Y de ahí el enorme enfado de esta clase trabajadora de EEUU con el establishment político, y muy en especial contra el establishment federal, al cual se le percibe correctamente como el instrumento de la clase corporativa (los directivos, propietarios y gestores de las grandes corporaciones o empresas que se desplazan a otros países), que se ha beneficiado enormemente de la globalización de sus empresas a costa del bienestar de sus trabajadores en EEUU.

Por cierto, estas inversiones en países con salarios bajos tampoco benefician a los trabajadores de los países "pobres" receptores de tales industrias, pues aun cuando es cierto que tales inversiones crean puestos de trabajo, también hay que darse cuenta de que destruyen muchos más puestos de trabajo en las empresas medianas y pequeñas locales, que no pueden competir con las grandes empresas procedentes de los países "ricos", pues las leyes de libre comercio siempre favorecen a estas últimas sobre las locales, a las cuales se fuerza a abandonar cualquier tipo de proteccionismo, sin el cual tales industrias locales no pueden surgir. Hay que recordar, por cierto, que todos los países hoy desarrollados fueron proteccionistas a fin de permitir su desarrollo económico. Y que incluso hoy tales países "ricos" son altamente proteccionistas. La incorporación de los países subdesarrollados en tales tratados de libre comercio, imponiéndoles la eliminación de medidas proteccionistas, los condena al subdesarrollo.

Era predecible que Trump ganara las primarias del Partido Republicano (y podría ganar las elecciones a la presidencia de EEUU)

Es en este contexto que se entiende el éxito electoral del candidato Trump. Durante las primarias del Partido Republicano, tal candidato fue el único que exigió la eliminación de los tratados de libre comercio (desde el NAFTA hasta el nuevo tratado de EEUU con los países del Pacífico), utilizando una narrativa antiestablishment (acusando al gobierno federal de facilitar tales tratados) que lo ha hecho sumamente atractivo para la clase trabajadora estadounidense. Su postura antiestablishment incluye también una crítica a otra dimensión del gobierno federal, al cual acusa de favorecer en sus políticas públicas sociales a las minorías (negros y latinos) y a las mujeres a través de sus políticas antidiscriminatorias, que se financian -según él- con los impuestos aportados por la clase trabajadora blanca. Para entender la capacidad movilizadora entre la clase trabajadora blanca de esta crítica, hay que ser consciente de que el sistema fiscal estadounidense tiene muy escasa capacidad redistributiva vertical (de las rentas superiores a las rentas inferiores). De ahí que sea percibido por las clases populares como redistributivo de tipo horizontal (por ejemplo, de la clase trabajadora blanca a la negra). Los beneficios sociales públicos en EEUU no son universales (es decir, que todo ciudadano o residente tiene derecho a ellos), sino que dependen del nivel de renta, convirtiéndose en programas de tipo asistencial para los pobres, humildes y necesitados (entre los cuales, la población negra y latina está sobrerrepresentada). De ahí que el Estado sea percibido como un Estado asistencial para con los negros (a los que se presume pobres), con programas financiados por los blancos. Y en esta percepción el Partido Demócrata es considerado como favorecedor de esta política social de tipo asistencial, no universal, orientada a facilitar la integración de las minorías y de las mujeres dentro del orden establecido, sin cuestionarlo. Y es ahí donde el lenguaje y la narrativa de Donald Trump, claramente anti políticamente correcto, empleados en un tono provocativo, se convierten en un elemento movilizador por sus características antiestablishment. Ni que decir tiene que este argumento se basa en muchos errores de percepción, tales como asumir que la mayoría de pobres en EEUU sean negros o mujeres, lo cual no es cierto. En realidad, la mayoría de pobres son blancos y hombres.

Los paralelismos entre el EEUU de hoy y la Europa de los años treinta

Para los que vivimos -como fue mi caso- nuestra juventud en dictaduras fascistas, como la liderada por el general Franco en España, nos es fácil detectar a un fascista cuando lo vemos. Pues bien, Donald Trump tiene características muy semejantes a las del fascismo europeo: un nacionalismo extremo de carácter racista y machista, que asigna al país una superioridad moral, profundamente autoritario, caudillista y antidemocrático, que alega representar al trabajador sin voz, explotado por el establishment político del país. Y su aparición como fenómeno político responde a una situación de gran cuestionamiento de la legitimidad de dicho establishment. Y es este, precisamente, el punto en común con lo que ocurrió en los años treinta en Europa.

El surgimiento del nazismo y del fascismo fue una consecuencia de la Gran Depresión. El enorme rechazo hacia el sistema capitalista por parte del mundo obrero hizo surgir movimientos contestatarios, bien de sensibilidad socialista, bien de sensibilidad comunista, que amenazaron las estructuras del poder económico y financiero de Europa. Fue en este contexto que apareció el movimiento nazi y fascista, con la intención de destruir y substituir a tales movimientos contestatarios. Y para ello utilizó lenguajes, discursos y símbolos próximos a aquellos partidos. Hay que recordar que el nazismo se autodefinió como nacionalsocialismo, utilizando argumentos que estaban enraizados en el ideario del movimiento obrero. En España, por ejemplo, los colores del partido fascista eran los colores del movimiento anarcosindicalista.

Hoy, la enorme crisis social, causada por la imposición de políticas públicas neoliberales que han afectado muy negativamente al estándar de vida de la clase trabajadora, ha generado un sector profundamente antiestablishment que han canalizado Trump y el candidato demócrata Bernie Sanders, los únicos candidatos que hablan de y a la clase trabajadora. La gran diferencia entre los dos es que mientras los grandes medios han dado gran visibilidad a Trump (que nunca ha cuestionado a la clase capitalista, proponiendo políticas tributarias claramente favorables a estas rentas superiores derivadas del capital), han silenciado a Bernie Sanders, pues su mensaje socialista entraba en claro conflicto con dicha clase capitalista. En realidad, canalizar el enfado a través de Trump era un objetivo de los medios de información, en lugar de que se hiciera a través de Sanders.

Ni que decir tiene que la clase capitalista (conocida en EEUU como la clase corporativa -the Corporate Class-) prefiere a una persona del mismo establishment, como la Sra. Clinton, que al candidato Trump, en parte debido a la imprevisibilidad de este último. Pero en este escenario el mayor "enemigo" es Sanders, al cual había que parar por todos los medios.

¿Podrá el Partido Demócrata ganar las elecciones presidenciales?

La otra gran sorpresa del año político (mayor que la del surgimiento de Trump) fue la candidatura de Bernie Sanders, un personaje independiente que decidió presentarse a las primarias del Partido Demócrata, consiguiendo ganar las primarias de aquel partido en 22 Estados (de un total de 50), recibiendo casi la mitad de todos los delegados elegidos durante las primarias del Partido Demócrata. La novedad de Sanders era que ha sido siempre un socialista, presentándose como tal desde el principio, sin ningún rubor o actitud defensiva. Y en el Senado ha sido la voz más potente en defensa de la clase trabajadora y otros componentes de las clases populares. Sus propuestas económicas y sociales eran claramente socialistas, siendo elementos esenciales de su programa el incrementar el salario mínimo a 15 dólares por hora, así como la derogación de todos los tratados de libre comercio, aumentando el grado de cobertura en el aseguramiento sanitario, y enfatizando la universalidad de los derechos sociales y laborales, rompiendo así con la filosofía institucional dominante en las políticas sociales del Estado federal, que son de carácter asistencial-benéfico en lugar de universal. Ha sido también altamente crítico con la política exterior de EEUU, que fue dirigida por la Sra. Clinton como Secretaria de Estado (rango homologable al de Ministra de Asuntos Exteriores). En realidad, la candidatura de Sanders ha sido la más progresista de todas las habidas en campaña electoral desde la de Jesse Jackson Senior en 1988.

Su éxito fue la gran noticia ocultada por los grandes medios, que claramente favorecían a Hillary Clinton sobre Sanders, el cual tenía en contra no solo a la dirección y el aparato del Partido Demócrata, sino a todos los grandes medios. A pesar de ello, Sanders consiguió el apoyo del electorado por debajo de los 45 años, personas que lo apoyaron masivamente.

Las limitaciones de las políticas identitarias: el resurgimiento de la clase trabajadora frustrada

El candidato Sanders cambió la estrategia de las fuerzas progresistas de EEUU, que desde los años ochenta desenfatizaron la estrategia de movilización de las clases populares, basada en la realización de que en EEUU había una estructuras de clases, las cuales estaban ahora claramente en conflicto entre ellas. La victoria del mundo empresarial era a costa de la clase trabajadora. En lugar de estas políticas de clase, la fuerzas progresistas habían enfatizado las políticas identitarias (a favor de las minorías y de las mujeres) con el objetivo de favorecer su integración dentro del sistema político-económico dominante en EEUU. Las instituciones del gobierno federal, en respuesta a esta estrategia, consiguieron, a través de las medidas antidiscriminatorias, integrar a tales minorías y a las mujeres dentro de las instituciones de dicho sistema. La elección de un ciudadano negro para la presidencia de EEUU muestra el éxito de estas políticas antidiscriminatorias. Y un tanto semejante ocurriría en el caso de que la candidata Clinton fuera elegida presidenta. Pero esta integración en el sistema establecido no ha cambiado el nivel de vida de la mayoría de negros y mujeres en EEUU, que pertenecen a la clase trabajadora, y ello como consecuencia de que no han cambiado las relaciones de clase social en aquel país. La realización de la importancia de este hecho explica el éxito del candidato Bernie Sanders, que enfatizó el lenguaje de clases sociales, así como medidas que beneficiaran a la clase trabajadora. De ahí su apoyo entre la clase trabajadora no solo blanca, sino también de las minorías (sobre todo jóvenes y trabajadores). Su éxito muestra las enormes limitaciones de las políticas identitarias en ausencia de políticas de clase. A pesar de este éxito, el candidato Sanders no pudo sobrepasar al aparato del Partido Demócrata, que facilitó la victoria de la candidata que dio prioridad a los temas identitarios sobre los temas de clase. Ello ha permitido que ahora sea el candidato Trump el que monopolice el tema de clase, presentando a la candidata Clinton como la representante del establishment político federal del país, lo cual, considerando la biografía personal de la Sra. Clinton, es difícil de rebatir. Por otra parte, el candidato Trump, hoy apoyado por los sectores más reaccionarios de la Corporate Class, es también vulnerable por sus orígenes y prácticas (siendo sus propuestas fiscales enormemente favorables a los intereses de tal clase corporativa). Ahora bien, será difícil para la Sra. Clinton, que es percibida ampliamente como representante del establishment, poder capitalizar esta vulnerabilidad del Sr. Trump. Sin lugar a dudas, el candidato Sanders hubiera podido mostrar las falsedades del Sr. Trump más fácilmente que la Sra. Clinton. Las encuestas mostraban que Sanders ganaba a Trump por unos porcentajes mayores que la Sra. Clinton.

¿Qué pasará? 

Una vez eliminado el peligro de Sanders, el establishment político se siente más seguro con Clinton que con Trump, al cual se opone una gran amalgama de fuerzas, incluyendo progresistas, que temen la reducción de la ya escasa democracia existente en aquel país, que quedaría incluso más reducida con la victoria de Trump. Por otra parte, la victoria de la candidata Clinton fue acompañada de un giro hacia la izquierda para conseguir el apoyo de los votantes de Sanders. En realidad, si el 30% de votantes de Bernie Sanders trasladaran su apoyo a Trump en lugar de Clinton, el primero ganaría las elecciones. De ahí el movimiento hacia la izquierda de Clinton, incluyendo el aumento del salario mínimo (aunque no ha hecho suya la cifra de 15 euros por hora que pedía Sanders), la denuncia de los tratados de libre comercio (aunque no ha prometido anularlos), su distanciamiento de intervenciones que ella había promovido y que resultaron ser un desastre (como Irak y Libia), y su promesa de reducir el intervencionismo militar. Y aunque es probable que la mayoría de votantes de Sanders pase a votar a Clinton, el hecho es que no es seguro que este apoyo vaya a ser unánime o claramente mayoritario. El comportamiento de la Sra. Clinton (orientado a conseguir el apoyo de los republicanos moderados) está desalentando al electorado sanderista, cuya abstención podría dar la victoria a Trump. Por otra parte, los medios de comunicación que habían sido relativamente favorables a Trump ahora se oponen con toda intensidad a este candidato, mostrando sus grandes incoherencias y puntos débiles, lo cual está deteriorando su aceptabilidad por parte de amplios sectores de la población estadounidense. Se abren toda una serie de interrogantes que añaden una gran inestabilidad a la situación política del país. Es una lástima que los medios no informen mejor para entender qué está pasando en EEUU.

11 millones de venezolanos se benefician con aumento de salario

15 de agosto de 2016
Crédito: PSUV.org


El aumento de 50 por ciento del salario mínimo anunciado por el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, beneficia a 11 millones de trabajadores en todo el país, según informó el ministro del Proceso Social del Trabajo, Oswaldo Vera.

El impacto del mejor beneficio social en América Latina no solo tiene incidencia en el sector público, sino también en los empleados de las empresas privadas, salvo aquellos que ocupan cargos gerenciales, porque se dirige a quienes tengan menor estipendio.
En declaraciones al canal estatal Venezolana de Televisión, Vera relató que la medida económica es el resultado de una política constante impulsada por el Gobierno bolivariano para proteger al pueblo y hacer frente a la guerra económica, que ha lesionado el poder adquisitivo de los venezolanos.

Esta acción, a juicio del ministro, permitirá que también mejoren las condiciones de vida de tres millones 81 mil 381 adultos mayores incorporados al sistema de protección social.
La realidad contrasta con lo que ocurrió en Venezuela durante los gobiernos anteriores a la revolución bolivariana, cuando solo habían 387 mil abuelos pensionados y obtenían una suma inferior al sueldo mínimo.

Vera expresó que en los años 1996 y 1997 los índices inflacionarios estaban por encima del 100 por ciento y el aumento del salario era cero. “Además se les pagaba a los pensionados lo mínimo y con tres meses de atraso”, detalló.

En lo que ha transcurrido de 2016, el salario integral, que es la suma del salario mínimo más la bonificación de alimentación, ha sido aumentado considerablemente.
En enero y marzo el aumento fue de 52 por ciento, entre marzo y mayo de 35 y de mayo a agosto de 93”, sostuvo.

En contexto
El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, anunció esta semana el aumento del 50 por ciento del salario mínimo a partir del 1 de septiembre, para los trabajadores y jubilados del país.

El pago laboral mínimo pasó de 15 mil 51 a 22 mil 576 bolívares(1 dólar e igual a 10 bolívares).

También anunció que la base de cálculo de la tasa de cesta ticket (bono de alimentación) se incrementa de 3,5 a 8 puntos de la Unidad Tributaria.

Maduro recordó que el aumento del ingreso mínimo no es una medida nueva en el país, pues se implementó en tres ocasiones en 2013 y en cuatro el año pasado, a partir de febrero, mes en que se recrudeció el impacto de la guerra económica en el país.

Los ciclos políticos del Dólar paralelo en Venezuela

18 de agosto de 2016
Crédito: alai
Agencia Latinoamericana de Información
Pasqualina Curcio


Sin pretender restar importancia al malestar que implica el tener que hacer colas para adquirir algunos de los bienes de la canasta básica[1], consideramos que es la inflación el principal problema que ha estado afectando a más del 80% de la población ocupada en Venezuela, es decir, a la clase trabajadora quienes perteneciendo a estratos socioeconómicos bajos, medios o altos, son asalariados.

El factor determinante de la inflación en Venezuela ha sido, históricamente, el valor de la moneda, es decir, el tipo de cambio.  Y en los casos en los que han regido políticas con tipo de cambio fijo, el valor que ha influido sobre los niveles de precios internos, es aquel que marca el mercado paralelo e ilegal. En el gráfico se observa cómo los niveles de precios en Venezuela han seguido la tendencia del tipo de cambio paralelo e ilegal.



El hecho de que en Venezuela el tipo de cambio del mercado ilegal determine los niveles de precios internos, está asociado a por lo menos dos razones: en primer lugar, a la alta dependencia a las importaciones tanto de bienes de consumo final, como de maquinarias, repuestos, insumos, materias primas y tecnología. Alrededor del 20% de los bienes importados se dirige al consumo final, es decir, se refiere a los bienes listos para el consumo que no pasan por un proceso de producción interno sino que van directamente a los mercados. El 58% corresponde a importaciones para el consumo intermedio, las materias primas e insumos necesarios para los procesos de producción. Y el 21% se destina a la formación bruta de capital fijo, es decir, se refiere a las maquinarias y equipos necesarios para la producción.

Por lo tanto, el 79% de los bienes importados se incorporan a los procesos de producción y forman parte de las estructuras de costos de las empresas. El porcentaje que han representado las importaciones con respecto al total de la producción nacional es otro indicador del peso de los bienes importados en la economía. Desde 1999 hasta 2013, las importaciones representaron en promedio, el 35% del PIB.

En segundo lugar, a la alta concentración de las importaciones en pocas empresas constituidas como monopolios u oligopolios, las cuales teniendo el poder de marcar los precios de los bienes importados, realizan la conversión de dólares a bolívares tomando como referencia el tipo de cambio más alto (el del mercado ilegal) aunque los hayan adquirido a tasa preferencial.

En Venezuela, las importaciones dependen de pocas empresas. De acuerdo con cifras del último censo económico realizado por el Instituto Nacional de Estadística en 2008, el total de unidades económicas a nivel nacional era 322.845. Por otra parte, según información publicada por la Comisión de Administración de Divisas, organismo encargado de la asignación de divisas para la importación, entre 2004 y 2012, las divisas fueron entregadas a 10.374 empresas, es decir, el 3% del total de unidades económicas censadas.

De estas razones se desprende la afirmación que el tipo de cambio paralelo e ilegal en Venezuela ha servido de marcador y de referencia para la fijación de los precios internos de la economía. Mientras más alto sea este tipo de cambio, más altos serán los niveles de inflación (Ver Ejemplo más abajo).

Estas condiciones, como hemos mencionado, son históricas y estructurales. Han constituido, sin duda, un problema y una debilidad para la economía venezolana. Debilidad que pareciera estar siendo aprovechada por parte de quienes, conscientes de la relación de determinación del tipo de cambio ilegal sobre la inflación, han estado posicionando mediáticamente, a través de portales web, valores del tipo de cambio paralelo que no guardan relación ni con las variables económicas, ni con los niveles de reservas internacionales, ni con la cantidad de bolívares que circulan en la economía venezolana[2]. Alterando, de esta manera, los niveles de precios en la economía e induciendo la inflación.

No deja de sorprender el comportamiento de este tipo de cambio paralelo e ilegal a partir de finales de 2005, momento en que comienzan a posicionarse, con distintos nombres, marcadores del valor de la moneda a través de portales web y redes sociales. En el Gráfico 2 se muestran las variaciones intermensuales del tipo de cambio ilegal desde el año 2003, momento en el que inicia el control de cambio en Venezuela, hasta julio 2016.

El tipo de cambio paralelo e ilegal muestra un patrón en su comportamiento. Resalta el hecho de que las variaciones intermensuales son positivas y cada vez mayores los meses previos a aquellos en los que se celebraron procesos electorales o en los que el pueblo venezolano vivió momentos de alta tensión política. Inmediatamente después del evento político o de haber acudido a las urnas electorales, se registran variaciones que se van haciendo cada vez menores, aunque generalmente positivas, y en algunos casos llegan a ser negativas.



¿Habrá alguna intencionalidad de influir sobre el comportamiento de los votantes y de los resultados electorales por la vía de la manipulación del tipo de cambio paralelo e ilegal y su consecuente efecto sobre la inflación?

Desde mediados de 2012 este patrón se ha intensificado. A partir de ese momento, las variaciones fueron, la mayoría de las veces, positivas, pero además muy elevadas. El dólar paralelo e ilegal aumentó 10.940% entre agosto 2012 y junio 2015, pasando de 9,42 Bs/US$ a 1.040 Bs/US$. Las variaciones más altas se registraron los meses de octubre 2012 (momento que coincide con las elecciones presidenciales en las que vence Hugo Chávez), diciembre del mismo año (cuando se realizaron los comicios para elegir gobernadores en los 24 estados del país), abril 2013 (al realizarse nuevamente elecciones presidenciales como consecuencia del fallecimiento del presidente Hugo Chávez), diciembre 2013 (durante las elecciones municipales). A partir de finales del año 2013, el incremento del dólar paralelo ha sido sostenido y desproporcionado hasta enero de 2016.

Llama la atención, que luego de los comicios para elegir los Diputados a la Asamblea Nacional el 6 de diciembre de 2015, comenzó a descender la velocidad de variación del tipo de cambio paralelo a pesar de la importante disminución de los precios del barril de petróleo, principal ingreso en divisas en Venezuela. En este contexto de caída del precio del crudo, era de esperar, por el contrario, un aumento del tipo de cambio paralelo. Eso no ocurrió. Lo que si se evidenció fue un comportamiento similar al patrón histórico, es decir, un alza importante en los momentos pre y electorales y una disminución de la velocidad de las variaciones luego de los comicios.

Podría pensarse que estas variaciones del dólar paralelo e ilegal responden a las expectativas al alza del tipo de cambio en procesos electorales. Sin embargo, y si así fuese, por qué no se evidenció este fenómeno durante el Referendo Revocatorio de agosto de 2004, o las elecciones Regionales de octubre de 2004, o las Municipales de agosto de 2005. Durante el período 2003-2005 ya se encontraba vigente la política de tipo de cambio fijo, no obstante, las variaciones del dólar paralelo que se registraron entre esos años coinciden exclusivamente con las devaluaciones. ¿Será quizás porque en ese momento no estaban posicionados mediáticamente los portales web que han tenido el poder de incidir sobre la publicación de un tipo de cambio paralelo e ilegal?

La causa del problema no ha sido el control de cambio, sino la brecha entre el tipo de cambio controlado y el paralelo e ilegal que hemos estado observando, muy especialmente desde agosto de 2012. Brecha que se hace cada vez mayor en momentos electorales y políticos, consecuencia de las manipulaciones mediáticas del dólar paralelo.

Si el problema no ha sido el control de cambio, pues liberar el mercado cambiario en Venezuela no es la solución. Entre otras razones porque el 99% del total de las divisas que ingresan al país corresponden a las exportaciones petroleras. Las divisas son propiedad de todos los venezolanos por el hecho de habitar sobre tierras que cubren la mayor reserva de petróleo del Planeta. Liberar el mercado cambiario traerá como consecuencia la apropiación por parte de unos pocos de dichas reservas, quienes históricamente han concentrado las grandes riquezas y capitales. Estos pocos harán uso de las divisas de acuerdo con sus intereses individuales. Es por esta razón, que en Venezuela, las divisas deben ser administradas y asignadas de manera controlada por el Estado, atendiendo a los intereses de todos los venezolanos. En este marco, el Estado debe establecer mecanismos transparentes en la asignación y sobre todo ejercer mayor control al momento de la liquidación y de la solicitud de rendición de cuentas a los importadores.

La manipulación del tipo de cambio paralelo e ilegal pareciera estar actuando como un arma que de manera masiva ha hecho daño a un pueblo entero en el marco de la guerra no convencional. Estrategias de este tipo, posiblemente han sido probadas y usadas en otros contextos. Al respecto, sería interesante hacer un análisis similar del comportamiento del dólar blue en Argentina desde el año 2011, y analizar si existe relación entre los valores de este dólar y las elecciones legislativas, bianuales o presidenciales.

Para finalizar, y con el anhelo de equivocarnos, alertamos que ante próximos eventos electorales o de mayor tensión política en Venezuela, el dólar paralelo e ilegal, de mantener el patrón histórico en su comportamiento, podría iniciar una nueva escalada, repercutiendo sobre la inflación y consecuente pérdida del poder adquisitivo de los venezolanos.

Para controlar la inflación en Venezuela se hacen necesarias acciones políticas que garanticen que los enemigos del pueblo depongan la manipulación del dólar paralelo e ilegal.

Ejemplo. Si el importador de repuestos para vehículos de transporte pagó 100,00 US$ por el producto en el mercado internacional y el tipo de cambio paralelo e ilegal es 1.100,00 Bs/US$, colocará el repuesto en el mercado nacional en 110.000,00 Bs., aunque los dólares los haya recibido, de parte del Gobierno a tasa preferencial de 10,00 Bs/US$, siendo lo correcto vender el repuesto en 1.000,00 Bs. La diferencia de precios será cada vez mayor dependiendo de la brecha entre el tipo de cambio paralelo y el preferencial. Los repuestos de vehículos para transporte forman parte de las estructuras de costos de la mayoría de los procesos productivos, por no decir todos. De allí, y aguas abajo, se modifican todos los precios internos de la economía. Al igual que los repuestos, las maquinarias, los insumos y la materia prima, en su gran mayoría importados por monopolios u oligopolios, tienen un peso importante en las estructuras de costos de producción nacional.

Referencias

[1] Curcio, P. (2015) Desabastecimiento e Inflación en Venezuela. http://idea.gob.ve/admin/img_noticias/desa.pdf  y Curcio, P. (2015). La Mano Visible del Mercado (II). Guerra Económica en Venezuela (2012-2016). ¿Control de precios o boicot en el suministro? https://es.scribd.com/doc/310376048/La-Mano-Visible-Del-Mercado-II

[2] Para más detalles, ver Gráfico 3 del trabajo de Curcio, P. (2015). La Mano Visible del Mercado (I). Guerra Económica en Venezuela (2012-2016). Manipulación del tipo de cambio e inflación inducida. https://es.scribd.com/doc/307118877/La-Mano-Visible-Del-Mercado-i-Trabajo-completo.

Oposición prepara escenario de violencia con sicarios en Caracas el 1° de septiembre

17 de agosto de 2016
Crédito: PSUV.org



Dijo que maneja información sobre la intención de buscar un escenario parecido al ocurrido el 11 de abril de 2002 por parte de la oposición y que desde este sector se estaría articulando “con sicarios y jefes paramilitares la generación de violencia y terror en Caracas para el próximo 1 de septiembre”.

Esa información la estamos canalizando, la estamos analizando para presentarla a los organismos de seguridad”, advirtió.

Según el diputado Chávez, la oposición hará un llamado insurreccional y desestabilizador para invocar la intervención de organismos internacionales.

Entrevistado en el programa Primera Página, del canal privado Globovisión, también acusó a la actual directiva del parlamento de desacatar al Tribunal Supremo de Justicia y violar la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, en la que se establece el principio de equilibrio de poderes.

Aseguró además que desde la AN, la bancada opositora se quiere atribuir las funciones del presidente de la República: “Se quiere usurpar funciones del Ejecutivo Nacional y yo creo que esto es realmente un mal mensaje al país”.

Señaló que hay una situación que se ha presentado de manera reiterada dentro de la AN, generando en la población zozobra e intranquilidad.

Hay un abierto desacato a una sentencia del TSJ y yo creo que esta situación que se ha venido presentando de manera reiterada en la Asamblea Nacional, lo que hace es generar mayor zozobra, intranquilidad, toda vez que las decisiones que va a tomar esta AN prácticamente son írritas, nulas”, sostuvo.

Por otra parte, el diputado Chávez dijo estar convencido de que el Gobierno no ha sido eficiente con el tema económico, pero consideró que la política social sostenida ha sido correcta, así como la inversión para dignificar a la población. “No hemos logrado gobernar la economía”, dijo.

Apuntó que la tarea de la economía quedó pendiente tras la muerte física del presidente Hugo Chávez y se debe avanzar en un modelo productivo, en sustitución de aquel que depende de la renta petrolera.